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Aproximación al Fascismo Sacro en Guido de Giorgio

Aproximación al  Fascismo Sacro en Guido de Giorgio

 «El poder del símbolo es más grande que el de los hombres»

 

Olimpiodoro

Presentamos un texto inédito de Guido de Giorgio en castellano perteneciente a su obra La Tradición Romana.

Guido Lupo Maria De Giorgio, nacido el 3 de octubre de 1890 en San Lupo, en la provincia de Benevento. Hijo de un notario, estudia filosofía en Nápoles donde se diploma a los 20 años presentando una memoria sobre un tema de “orientalismo”. Sucesivamente emigra a Tunez donde trabaja como profesor de liceo y en este período tiene contactos con representantes del esoterismo islámico (sufi) mediante una confraternidad local, contactos que dejarán en él una impronta indeleble.

            En 1915, De Giorgio regresa a Italia estableciéndose en Varazze, en la rivera ligur. Tras la primera guerra mundial pasa un tiempo en París donde conoce a René Guénon con el cual instaura una duradera relación de amistad y de colaboración fundada sobre una amplia y profunda comprensión. De regreso a Italia, De Giorgio conoce a Julius Evola, probablemente por medio de Arturo Reghini y, o de Guénon mismo. En los años veinte forma parte del Grupo de UR , escribiendo en la homónima revista con el pseudónimo Havismat. Posteriormente, en 1930 participa en la revista La Torre (con el pseudónimo de Zero), fundada por Evola, donde fue “uno de los inspiradores” y “el animador invisible” a decir del mismo Evola, en la cual llegó a teorizar un tipo de Fascismo Sacro, intento de universalizar el movimiento fascista por vía ‘esotérica’. Colaboró además en otras publicaciones como Krur o Diorama filosófico (1939-1942). A comienzos de 1940 queda completada su fundamental obra La Tradición Romana, definida por el propio autor en una carta fechada el 18 de diciembre de 1940 como una “obra constructiva sobre el Fascismo Sacro”, donde desarrolla temas como “el Ciclo Divino”, “la Constitución de una Sociedad Tradicional”, “el Espíritu Sacro de la Romanidad” o “la Fascificación de Europa y del Mundo” . La obra no verá la luz pública hasta 1973 en una edición de tirada limitada. Tras la segunda guerra mundial tuvo el corage de escribir un violento panfleto contra el nuevo régimen democrático salido tras la “liberación” con el provocativo título de La República de los maleantes.

Muere el 27 de diciembre de 1957 en la soledad de las montañas piamontesas.

 

Pro Aris et Focis:

Bajo el símbolo del Fascio Littorio (*)

 

……Vetulonia

Bissenos haec prima dedit praecedere fasces

et iunxit totidem tacito terrore securis

…… Vetulonia

fue la primera en hacer preceder doce fascios

y añadir a estos, con  silencioso terror, otras tantas segures

Silio Itálico, Las Púnicas, Libro VIII, vv. 484-485

 

 

            Este ensayo es una simple introducción a la doctrina de la Tradición Romana y no un tratado parcial o completo; pueril solicitar a unas pocas decenas de páginas cuando serían necesarios más volúmenes para agotar este argumento extremadamente complejo, porque si se trata de dos formas tradicionales que históricamente se han sucedido interpenetrándose en el curso de los siglos, mas no completamente por varias razones que habría que buscar en la naturaleza misma de los pueblos occidentales. De aquí la urgencia de esta síntesis que está ya virtualmente contenida en la sucesión de las dos formas tradicionales, en las vicisitudes que han determinado la desaparición de la primera y el afirmarse de la segunda, en el significado de los símbolos pertenecientes a una y otra, en la unidad sustancial de la doctrina gracias a al unificación de ellas que Roma a cumplido en sentido absoluto, metafísico-sacro, y en función de centro permanente de Occidente, bien sea por aspectos que son visiblemente profanos aunque oculten una exigencia mucho más profunda.

            El punto de vista de este ensayo es absoluto, es decir, metafísico, sacro, tradicional: estos tres términos son para nosotros idénticos porque convergen en la determinación de un mismo dominio, aquel de la verdad transcendente que constituye el objetivo supremo del hombre, que nosotros consideramos tradicionalmente de origen divino y de destino divino con tal que él quiera y sepa conquistar aquello que voluntariamente ha perdido, su verdadera potencia, su más alta dignidad, de ser la criatura predilecta del Señor retornando a la Tradición Sacra. Esta orientación, que es absoluta, no se trata por tanto ni siquiera de ponerla en cuestión, sino  de aceptar o rechazar según si se está o no se está  en la Tradición, no sólo en la Tradición Romana, sino en cualquier otra realmente ortodoxa digna de tal nombre.

            Por este motivo no proponemos una nueva filosofía, un nuevo arte, una nueva vida, lo que tendría bien escaso interés en este fragua de novedad clamorosamente vacía que es la Europa moderna, por el contrario, rechazamos absolutamente todo aquello que se dice “original”, “personal” y que de cualquier modo que sea tiene una impronta demasiado característica y limitada para servir a una verdadera renovación. Nosotros proponemos aquello que es más viejo del mundo, el retorno al espíritu tradicional y, puesto que este ensayo está dirigido a los occidentales, más especialmente el retorno a la Tradición Romana. Este retorno significa para nosotros conciencia del orden divino, restauración de los principios tradicionales, compuesto de una sociedad tradicional según el Regnum y el Imperium, la autoridad espiritual y el poder temporal armónicamente desarrollándose en el mismo ámbito tradicional.

            Aquello que sería posible en Oriente  o por lo menos en el Oriente no profanado por la conquista europea,  la unificación de los dos poderes, no es completamente factible en Occidente donde las dos esferas deben permanecer distintas pero concéntricas, es decir, dirigidas al mismo fin: el triunfo de la verdad, el mantenimiento del eje tradicional en el espíritu de Dios.

            Occidente no tiene otra tradición vital salvo la Romana, a condición de que sea integrada, realizada en la totalidad de sus desarrollos referibles a los dos tipos esenciales, la Contemplación y la Acción. En este ensayo se pone la exigencia de que contemplación y acción vuelvan a entrar en la esfera tradicional, aunque más bien sea la acción la que verdaderamente tiene que entrar, porque la primera, aún limitada a poquísimos, no ha salido ni puede salir, si con este término se entiende la realización integrativa de lo divino y no una vaga y nebulosa aspiración pseudomística completamente subjetiva e individual. Solo el equilibrio entre contemplación y acción al cual se refieren las dos primeras castas de los Sacerdotes y de los Guerreros, puede garantizar la ortodoxia del eje tradicional, la confluencia homocéntrica de la totalidad de los aspectos que presenta la sociedad tradicional considerada desde lo alto, no como un torrente rápido y desbordante, sino como un  río real, majestuoso y sereno que recorre en su álveo profundo y se expande regando y fecundando las llanuras y de los valles.

            El retorno  a la Tradición Romana implica la fascificación de Europa y del mundo, el retorno integral al espíritu de la verdad según el nombre, el símbolo y la realidad de Roma que debe ser considerada como ápice sacro, indefectible, incontaminable, más allá de cualquier egoísmo o ambición de hombres o de pueblos, en la verdadera luz del plano divino al que pertenece. Esto y no otra cosa es el fin último de la Tradición Romana, la exaltación de la potencia de Roma en el ámbito de la Tradición que sola puede dar a Occidente la verdad, la justicia y la grandeza.

            La restauración que nosotros proponemos, retoma el pensamiento, la aspiración y el ideal de Dante. Es un retorno al espíritu de Roma, no la repetición pura y simple del pasado, que sería por otra parte irrealizable, porque nada se repite en la contingencia del mundo, salvo la adhesión integral a aquellos principios eternos de verdad que están contenidos en los Libros Sagrados y expresados por los símbolos antiguos. Esta vasta obra de fascificación implica un esfuerzo enorme que debe ser intentado por los hombres de buena voluntad si se quiere salvar a Occidente de la catástrofe, no tanto de aquella material externa, que por sí sola tendría para nosotros escaso valor, sino aquella profunda, interna, espiritual: la catástrofe de la vida del espíritu, el hundimiento de la verdad que ya se está cumpliendo en este tormentoso desencadenamiento de impulsos, aspiraciones, errores, egoísmos, que no han encontrado nunca un período similar en la historia del mundo.

            Europa no tiene fijeza porque no tiene Tradición: perdiendo de vista el verdadero “dinamismo”, como se muestra en estas páginas, el tradicional, se ha dejado sumergir en una agitación titánica de permanente movilidad a la cual se da el nombre de “actividad”, “impulso dinámico”, etc. En realidad todo esto es un delirio infantil debido a un progresivo rebajamiento del nivel intelectual que, como somete el espíritu a la materia, de este modo oprime al hombre con la máquina.

            Nosotros estamos convencidos de que ningún compromiso pueda salvar a Occidente, que aquello que es profano permanece tal no obstante las variaciones temáticas tan queridas por el funambulismo europeo; es necesario el retorno resuelto a aquello que es sacro, metafísico, absoluto, por tanto real. ¿Qué puede tener ahora de sacro Occidente además de la Tradición Romana? Nada, a menos que se quiera recorrer los numerosos pabellones erigidos en todos los trivios de los innumerables manoseadores de residuos exóticos recogidos normalmente con ejemplar impudicia para la edificación de los imbéciles.

            La Tradición Romana es la salvación de Occidente en la síntesis de las dos formas tradicionales, la antigua y la nueva, como nos esforzamos en mostrar en el curso de este ensayo: esta síntesis es la Romanidad Sacra que representa la Universalidad del Espíritu de Roma.

           Nosotros entendemos que Roma sea la unificadora soberana de los  espíritus, de los hombres, de los pueblos y que la pax romana sea verdaderamente la pax augusta, sacra, aquella que se realiza en lo profundo de la consciencia iluminada del resplandor de la potencia realizadora, es decir del Espíritu de Dios, y aquella externa que es armonía también y sobretodo a través de la lucha. Esta es para nosotros la paz universal a la cual deben tender los hombres de buena voluntad, no la paz de los así llamados pacifistas, cosa irrealizable y como tal dañina, sino la realización de todo conflicto en el mismo álveo tradicional: poco importa que aquí haya contrastes, conflictos, guerras con tal que acontezcan en el seno de una sociedad tradicional, regulada por una norma que no puede ser más que de orden divino. Nosotros entendemos que sea divino aquello que es realmente tal, a saber, la Ciencia Sagrada, cuyos depositarios son los Sacerdotes y cuyos defensores son los Guerreros: esta es la Tradición Romana: restituir al hombre su dignidad, reconducirlo, a través de la contemplación y la acción, en la medida de las propias fuerzas que varían según los individuos, al Principio Supremo que solo es y sin el cual nada sería de aquello que existe.

             La verdadera potencia del hombre expresada en el Fascio Littorio, consiste en la realización de su naturaleza y origen divino: a la brutalidad física y a la obscura tortuosidad psicológica tan queridas por los modernos, nosotros oponemos la grande e inexorable luz del Espíritu de Dios que alumbra el cielo y la tierra y hace de esta última el vestíbulo necesario, el vehículo obligado para la indefectible conquista de la cima. Pero para llevar a cabo esta restauración es necesaria la Guerra Sacra combatida pro aris et focis, por el triunfo de la Tradición contra la bestialización de Occidente provocada por siglos de desviación e ignorancia. Es necesario que los prejuicios seculares caigan uno a uno, que la ignorancia de la verdad se disipe para siempre, que los hombres no pretendan ser aquello que no son, y que cada uno retome su rango, sirva a la Verdad de Dios, obedezca a la ley y se someta conscientemente a los legisladores: solo en esto consistirá su verdadera libertad y dignidad. El amorfo esquema nivelador cuantitativo, homicida de la libertad humana, debe desaparecer frente a la restauración de las castas que sólo pueden asegurar la resolución de los odiosos conflictos originados por la visión materialista de las cosas.

            Nosotros pensamos que unos pocos hombres de buena voluntad pueden conducir a buen fin esta guerra santa: no es necesario, lo que sería por otra parte imposible, que todos alcancen la consciencia de las verdades tradicionales en  el  mismo grado y en la misma medida, que ellas son difíciles, profundas e inconmensurables. Pero si cada uno de estos individuos cumpliese jerárquicamente su obra, primero en sí y luego junto a los otros, nosotros pensamos que en un período no largo pero tampoco muy breve, Europa podría conducir al mundo a un equilibrio soberbio donde se afirmaría verdaderamente la potencia divina del hombre.

            Unas pocas palabras sobre este ensayo que es un simple esbozo no un tratado. Ha sido escrito y desarrollado en sentido absoluto, es decir, sin ninguna referencia para impedir disipaciones y desviaciones: ha sido dicho y no impreso, hablado y no escrito, por eso algunos capítulos, sobre todo el primero, tienen una exposición especial debido a la dificultad del argumento y a la imposibilidad de expresarlo adecuadamente. Aquellos que dirijan sus pensamientos a estas cosas difíciles encontrarán muchas analogías  y equivalencias doctrinales entre líneas y no expresamente señaladas; a estos se dirá que el título del primer capítulo “El Silencio” corresponde exactamente a los dos términos tradicionales Mauna y Sahaja.  A esos y a todos aquellos que lean estas páginas, por excusar la imperfección de la forma y eliminar cualquier falsa opinión sobre nuestras intenciones y pretensiones, se repetirán las palabras de Dante con el mismo espíritu y con la misma franqueza.

             «¡Oh, felices aquellos pocos que se sientan a la mesa donde se come el pan de los ángeles!, ¡Y míseros aquellos que con las ovejas comparten la comida! Sin embargo, como todo hombre es naturalmente amigo de todo hombre, y como todo amigo duélese del defecto de aquel que ama, los que de tan alta mesa se alimentan, no sin misericordia consideran a los que en alimento de bestias interminablemente están comiendo hierba y bellotas. Y dado que la misericordia es madre del beneficio, siempre con generosidad los que saben llevan de su buena riqueza a los verdaderos pobres, y vienen a ser como una fuente viva, cuya agua refrigera la natural sed del saber antes señalada. Y yo a mi vez, que no asisto a la bendita mesa, pero, alejado del alimento vulgar, al pie de aquellos que sí asisten, recojo las migas que caen, y que conozco la vida miserable que he dejado atrás, y por la dulzura que siento de lo que de poco a poco recojo, movido de misericordia, sin olvidarme, he reservado algo para los pobres. » (1

            Ningún error puede prevalecer a lo largo contra la verdad tradicional que sola dará de nuevo a Occidente su ley y su libertad a menos que el no prefiera su  catástrofe material y espiritual. Nosotros creemos que debe ser llevado a cabo un esfuerzo por el triunfo de la verdad y la elevación del hombre empobrecido y decaído, esclavo y orgulloso a un tiempo de sus mismas cadenas, olvidado de su verdadera potencia que es la conquista de la eternidad y el retorno al Señor, Principio Supremo y fuente absoluta de beatitud.

(*) El siguiente texto  es la preliminar ‘advertencia del autor’ extraída de, Guido de Giorgio: La Tradizione Romana, Roma, Edizioni Mediterranee, 2ª ed., 1989. (Trad. Antonio  Muñoz)

 

(1) Dante Alighieri, Convivio: Trat. Iº, Cap. Iº, 7-10. (N. del T.)

 

 

 

 

 

 

 

EN ESTAS FECHAS TAN TÍPICAS Y TÓPICAS, LA REDACCIÓN DE "ANTAGONISTAS" OS DESEA TODO LO MEJOR: FELICIDAD, PROSPERIDAD; PERO SOBRE TODO:

LUCHA Y VICTORIA

 

EL IMPERIO DEL MAL (y II)

EL IMPERIO DEL MAL (y II)

Es en este contexto de pura explotación donde se integra también el problema de la inmigración clandestina, relacionada habitualmente con la carestía de los productos industriales y la consecuente globalización de los mercados.

Los gobiernos que han abrazado este modelo económico, Estadios Unidos a la cabeza, no pueden evitar la neo-tribalización de los colectivos de inmigrantes. La expansión de este fenómeno conlleva una secuela de malestar social todavía no cuantificable. Italia  [o España, NdT.] que en dicho contexto da sus primeros pasos, se convierte en escenario de ulteriores perturbaciones sociales como ha sucedido  con la reciente masacre de Castel Volturno [localidad agraria del sur de Italia donde la Camorra asesinó a varios inmigrantes de origen subsahariano, NdelT.] Cada año nuevos ghetos, poblados chabolistas fluviales, auténticas y reales favelas multirraciales se van apiñando en las periferias suburbanas  de pequeñas y grandes ciudades italianas.

Hacen bien los amigos iraníes en protestar contra la “islamofobia” de la Liga Norte de los Borghezio y de los Calderoli: el gobierno de centro-derecha, con importante presencia legista, debe remar entre la mentira de Estado y la necesidad de mantener unida la coalición mayoritaria; debe asimismo siguiendo el guión habitual aplicar medidas represivas contra los inmigrantes, pero también garantizar nueva mano de obra esclavizada por la élite capitalista e industrial italiana dirigida por la Marcegaglia [actual presidenta de la Patronal italiana, la Confindustria, NdT].

Berlusconi y compañía, aun cuando parlotean de un cambio a favor de una economía más regulada, actúan en los hechos en el sentido opuesto, como ha demostrado también el caso Alitalia. Las maniobras financieras  que los gobernantes mandarines al servicio del capitalismo inflingen a la cándida materia social sirven solamente para pagar los intereses y los intereses de los intereses de las distintas instituciones parasitarias mundiales como el FMI y la. Banca mundial.

Es la desidia de las masas electorales la que consiente a la más despreciable y corrupta de las oligarquías políticas la rapiña de los fondos para la educación, para la investigación científica y el simultaneo mantenimiento de contingentes  militares de ocupación en casa ajena para beneficio del pequeño y del gran Satán. Las recíprocas manifestaciones de afecto entre Bush y Berlusconi intercambiadas durante el “Columbus day” no demuestran más que Italia busca hoy más que nunca uniformarse con el modelo neocon americano.

Desde que los Estados han cedido a la seducción del capitalismo y en consecuencia a la industrialización masiva y al  incremento de la producción, los pueblos sufren crisis cíclicas aparentemente inexplicables. Como es sabido, la actual recesión nace en el sector inmobiliario norteamericano. En el último decenio instituciones financieras del gangsterismo neocon como Fanny Mai y Freddy Mac han gestionado más del 50% del mercado crediticio inmobiliario americano. Lo que ha circulado como crédito ha sido en realidad un colosal débito, puesto que los desesperados a los que se ha concedido una hipoteca con  facilidades criminales no han podido costear el robo de los intereses variables. Las antedichas agencias han mantenido en circulación estos débitos bajo la forma de obligaciones, con la complicidad de compañías aseguradoras como la AIG, las cuales han fingido  cubrir  los riesgos inherentes a estas emisiones emitiendo otras obligaciones, esto es más papel higiénico sobre el tipo de productos derivados llamados CDS. Evidentemente, en la frágil memoria popular la estafa Parmalat no ha dejado huella alguna.

Estos derivados  han infectado rápidamente la economía europea arrojando al abismo incluso a los ayuntamientos italianos más remotos [en España la corrupción inmobiliaria-municipal es estructural a la propia democracia capitalista española, NdT.]. Por cada euro real circulan hoy diez euros virtuales en todo el mercado globalizado. Para desencadenar semejante caos ha sido preciso que los gobiernos patrocinadotes del hipercapitalismo (en Italia derecha e izquierda han remado siempre en la misma dirección) y las distintas organizaciones financieras mundialistas actuaran de mutuo acuerdo, prescindiendo de la propaganda mediática. Es necesario aclarar que los males intrínsicos del modelo capitalista son incurables si se afrontan desde el interior del Sistema, como pretenden hacerlo los Obama y los Veltroni. Queremos decir que ningún demagogo del espectro democrático, y cuanto tales marionetas en manos del sanedrín mundial, podrá nunca frenar y mucho menos suprimir las crisis cíclicas que se abaten estructuralmente sobre el sistema capitalista. Inflaciones, deflaciones, recesiones son inevitables mojones de un recorrido que  podemos delimitar a la sombra de una “mística” del capitalismo hebreo, que sostiene e impregna todo en este siglo.

La Federal Reserve, mientras se asignaban créditos a punta pala y el precio de los inmuebles alcanzaba cuantías fuera de la realidad, en vez de poner freno procedía a una continua reducción de tasa de interés, bajándolas hasta el 1%, por temor a que el mercado inmobiliario sufriera una imprevista convulsión y el juego quedara en evidencia.

Hoy, más que sobre las masacres irakíes y afganas, se especula sobre pelotazos financieros. Estas especulaciones de las “finanzas creativas” se abaten cíclicamente sobre bienes ante los cuales poco pueden hacer las masas. No es casualidad que el crimen organizado controle en Italia el mercado inmobiliario, los servicios funerarios, la recogida de basuras y los vertederos, las fuentes de aprovisionamiento hídrico y las gasolineras, mientras a escala internacional a despecho de todas las recomendaciones de la OPEP para controlar los precios, la especulación bursátil hace su agosto especulando sobre el precio del crudo: business y mafia representan en la democracia italiana las dos caras de una misma moneda, del mismo modo que Alfano, Schifani y “cosa nostra” están políticamente conectados.

La carestía de la vida ha despojado a las familias italianas de más de 150 euros mensuales según estimación de las “casandras” del régimen, sin contar los efectos de la alza de las hipotecas variables. El sistema de las ventas financiadas: incluso las empresas gastronómicos locales tienen detrás una sociedad financiera que persigue el endeudamiento de los consumidores. Los entusiastas apologistas del consumismo ¿conocen la cantidad de alimento no vendido no vendido que se arroja a la basura diariamente para mantener en “equilibrio” el nivel de los precios?

En este contexto el “pueblo de la libertad” no representa la cerebral abstracción política alumbrada en el entorno del plutócrata y masón Silvio Berlusconi: este “pueblo” existe en efecto y asume la función que en el ciclo natural de la sabana ocupan las cebras, las gacelas y los ñús. Esto es: una simple reserva de caza para los organizadores de safaris del circuito bursátil internacional.

El gobierno actual ha gravado las especulaciones de las petroleras; pero éstas  se han respondido con rapidez descargando sobre los consumidores los nuevos impuestos: el precio del petróleo ha bajado, el precio de la gasolina no. La presidenta de la Patronal lamenta el vertiginoso aumento del precio de ciertos metales, mientras que en las autovías de las grandes ciudades y de los villorrios más olvidados los robos de postes de luz, de tuberías de canalización de aguas, de conducciones de la línea eléctrica aumentan exponencialmente.

La especulación se basa también en las expectativas a largo plazo: si el parásito global “prevé” que el transcurso del próximo quinquenio  una materia prima determinada decuplicará su valor, desde ese mismo momento una estrategia mundial preventiva se pondrá en marcha para hacer desaparecer de la circulación dicha materia, para subir su precio hasta las nubes. Algo análogo a lo que sucede con los procedimientos de deflación a ejecutados por los bancos centrales, cuyo objetivo es hacer crecer el coste del dinero. Todo esto sucede mientras las usuales tribunas televisivas continúan albergando voceros mercenarios al servicio de la demo-plutocracia internacional, feroces charlatanes que debaten sin parar contando las trolas más increíbles con el aire de quien se cree dueño exclusivo de la verdad. Al pobre contribuyente no le queda otra que renunciar a entender algo, y dejarse llevar, a su pesar, por la gran trituradora de la propaganda demoplutocrática mundial

“Hemos transformado a los gobiernos en campo de batalla donde se luchan las guerras de partido. Dentro de poco el desorden y el caos aparecerán en todas partes. Charlatanes

imparables transformarán las asambleas parlamentarias y administrativas en centros de controversia...El abuso de poder preparará definitivamente la caída de todas las instituciones” (3).

“El mundo entero debe entenderse con nosotros. Los gobiernos no pueden establecer el más mínimo tratado sin nuestra intervención secreta. `Per me reges regnant´... estamos elegidos por Dios para gobernar el mundo... Todas las ruedas del mecanismo estatal se ponen en marcha mediante una fuerza que está completamente en nuestras manos: ¡el oro! La ciencia de la economía política, estudiada por nuestros grandes sabios, ha demostrado ya que la fuerza del capital supera el prestigio de la Corona. El capital, para tener el campo libre, de detentar  el monopolio absoluto en la industria y en el comercio. Este objetivo fue ya alcanzado por una mano invisible en todos los Estados del mundo. El problema principal para nuestro gobierno mundial es éste: cómo debilitar el cerebro público mediante la crítica; cómo hacerle perder la facultad de razonar embotada por discordias sin fin y controversias; cómo descentrar la mentalidad pública mediante  insensata fraseología. En todos los tiempos las naciones, al igual que los individuos, han tomado las chácharas por hechos, pues se contentan con lo escuchan y raramente se preocupan de comprobar si las promesas han sido cumplidas o no...

Asumiremos un comportamiento liberal hacia todos los partidos y todas las tendencias y lo comunicaremos a nuestros oradores que serán igualmente locuaces para anestesiar al público. Y entonces éste comprenderá que el mejor camino a seguir es no tener opiniones en lo respecta a lo política “(4).

Así se cierra el círculo

 

Adriana NEGRONI y Mario MARLETTA

 

NOTAS

 

(1) “Lo que suscita el deseo es por lo que se afanan los mercaderes, los cuales no conservan (en su corazón) ni lazos de sangre, ni amor a la Patria”.

(2) Werner Sombart, “Metafisica del capitalismo”, edizioni di Ar, Padova 1977;

(3) Protocollo III, “Protocolli dei Savi Anziani di Sion”, “La Vita Italiana”, Roma 1938-XVI;

(4) Protocollo IV, ibidem.

 

EL IMPERIO DEL MAL (I)

EL IMPERIO DEL MAL (I)

por Adriana Negroni y Mario Marletta

 Artículo publicado en Avanguardia, nº 274, Noviembre de 2008

 

Ya desde finales de los años 50, los Estados Unidos de América estaban transformándose rápidamente de país acreedor  a primer deudos planetario; tras haber superado indemnes el segundo conflicto mundial empezaron a afrontas los enormes costes del proyecto de guerra permanente que el nuevo papel de gendarme planetario les había impuesto.  El lento agotamiento del mercado alimentado por las carnicerías de masas  en Europa, entre 1914 y 1945, y el mantenimiento de las basas militares en el exterior, incluso con el solapamiento parasitario que ha permitido descargar gran parte  de los costes sobre las comunidades locales –de Okinawa a Vicenza-, ha redimensionado la penetración de los capitales americanos en el exterior, no obstante Corea, Vietnam y otros muchos teatros menores de guerra.

El odio anti-islámico ha permitido a los belicistas judeo-americanos otros cuatro decenios de especulaciones en Oriente Medio. Si, por ejemplo, en el transcurso del siglo pasado Irak había sido una gran vaca a ordeñar, a partir del 2003 se ha convertido en un desastre financiero. Ciertamente, la administración Bush no habría sostener los costes de mantenimiento de las tropas de ocupación en aquel escenario de guerra sin el colosal financiamiento de alemanes, japoneses, y sobre todo chinos.

Si la Europa, militarmente superada en 1945, ha sido mantenida bajo el control del poder de persuasión oculta,  también por la pusilanimidad de sus pueblos privados ya del sostén divino, el mundo musulmán chiíta y algunos sectores sunnitas  todavía espiritualmente íntegras no pueden ser sometidas en absoluto al capitalismo si no es con la violencia y la imposición de un estado de guerra permanente.

Es sobre esta base inicua que se apoya la economía democrática, y lo que explica por qué desde la guerra de Secesión ninguna guerra ha sido combatida sobre suelo americano, su indiscutible baluarte político; América sirvió de banca mundial y a la vez de fábrica de armamento para todas las guerras del mundo y si un solo conflicto contemporáneo hubiera sido combatido sobre su territorio, el modelo parasitario judaico se habría ido pronto  al garete. Es obvio que quien pretende apropiarse de los beneficios derivados de las guerras de otros debe mantener alejados los conflictos en su propia casa.

Entre 1941 y 1945 el Eje sufrió una cantidad de ataques aéreos tal como para aniquilar su producción bélica, mientras América  continuaba vomitando el fuego y el acero de sus intactos arsenales sobre toda la Europa  fascista, España excluida: he aquí la verdad sobre la razón de aquella derrota, incluyendo el sacrifico de millones de nuestros camaradas.

El capitalismo, desde que existe, sobrevive solamente por el beneficio de las rentas generadas por el ahorro de los pueblos laboriosos. El ahorro, por su intrínseca naturaleza, presupone permanencia, es decir: la civilización del ser, y el capitalismo tiene terror a la permanencia, siendo su naturaleza demoníacamente dinámica, en transformación permanente. La ley de endeudamiento  vinculada al concepto mismo de capitalismo es la antítesis del ahorro, así como el capital fluctuante es la antitesis de la riqueza basada en la tierra, es decir la única riqueza de los pueblos. Ahora bien, sin no se comprende que el liberalismo no puede ser el antídoto del ultracapitalismo (siendo éste una radicalización de aquel), sino aspecto de la misma enfermedad, se acaba en un círculo vicioso como hacen todos los economistas de salón televisivo del régimen.

En los últimos treinta años, a la ya calamitosa economía americana se le han sumado los efectos del hiperliberalismo, según los parámetros de la “revolución del Estado mínimo”: a la menor carga fiscal sobre las clases poseedoras ha correspondido un cada vez más agresivo sistema de desregulación.  Si en 1981 el gobierno federal gravaba el 75% de las rentas más altas, a finales de 1988 la parte alícuota impositiva había descendido al 33%. Como ya sucediera en el pasado, la consolidación del modelo neocon ha institucionalizado de hecho el apartheid de los pobres  en cualquier ámbito en que se haya establecido. Síntoma de este malestar es el masivo abstencionismo electoral: desde hace años la fatídica barrera del 51% no se ha rozado si quiera, cosa que habría debido invalidar las últimas elecciones presidenciales [escrito antes de la elección de Obama, NdT.] Existe en América un denso bosque de desesperados privados ya de elementales criterios asistenciales que no está ni siquiera censado. También en este aspecto Europa está progresivamente americanizándose. La vergonzosa situación en que se hallan la sanidad y la enseñanza públicas es hija de la liberalización social nacida en América a principios de los 80. Instruirse, además que convertirse en una carga insostenible para las familias de clase media, significa casi siempre beber de una fuente envenenada. Trasladar la empresa a las escuelas, equivale a producir un doble daño: privatizar la enseñanza adulterándola  y haciendo de ella un negocio.

Sin ir más lejos, no resulta asombroso que el 45% de los americanos adultos sea incapaz de situar Sudamérica en el mapa y que en su mayoría tenga dificultades en hablar correctamente el inglés, una idioma ya de por sí bastante elemental. Tal cosa va tomando forma en Italia según el plan Tramonti-Gelmini que tiene por objeto la lenta laminación de la educación popular, obligatoria y gratuita, lo que en un tiempo en Europa representaba un derecho intocable.

Pero estas son las contradicciones de la época de las masas: si la propagación capitalista necesitaba en un primer momento el apoyo popular para erosionar las bases de los antiguos regímenes, alcanzados sus objetivos estratégicos ha vuelto las espaldas a esas mismas masas durante tiempo exaltadas maquiavélicamente. La máquina infernal alimentada por la usura judaica y agente subterráneo en Europa durante una indefinida sucesión de siglos, culminados sus objetivos de poder ha arrojado la máscara de la humildad y del disimulo igualitario: así la tan cacareada “voluntad popular” ha terminado por servir a la causa de las elites financieras. Hoy, con el definitivo asentamiento del ultracapitalismo las masas reciben el pago de su traición, aunque esto solo resulte comprensible a quien tenga conciencia suficiente de la tercera dimensión histórica de sucesos que han rediseñado la geopolítica europea en los últimos doscientos años.

La dicotomía instaurada entre la enseñanza de alto nivel reservada a una exigua y privilegiada minoría y un sistema de educación primaria y secundaria a la deriva es uno de los objetivos que el gran parásito se había prefijado eligiendo la coalición de centro derecha. Obstaculizando el acceso a un conocimiento real se vuelve más maleable la conciencia del individuo masificado, del mismo modo como se convierte al trabajador precario en un dócil instrumento si se lo acostumbra a la “flexibilidad”. Las leyes para reconversión del mercado laboral han debilitado paulatinamente los derechos sindicales de los trabajadores; particularmente, en el interior del área de los países miembros de la Unión Europea se ha  levantado una polémica entre los defensores de un sistema de previsión social del tipo alemán y los que por el contrario, siguiendo como modelo el neoconservador angloamericano, han buscado el progresivo desmantelamiento de la previsión social.

“No hay nada que favorezca  más la pereza y la irresponsabilidad que la previsión social”, rezaba un viejo aforismo calvinista. Las leyes de flexibilidad laboral ocultan la necesidad de optimizar beneficios empresariales: si se quiere que los esclavos del siglo XXI rindan al máximo, es preciso pagarles sobre la base de su servicio individual, y punto. La introducción del “paquete Treu” y de la “ley 30” en Italia asume semejante cometido. (1)

Aquí la idea clásica del trabajo, coincidente con la inspiración, con el arte, con la gratificación interior de la obra bien hecha, cual fundamentos propios de las viejas corporaciones artesanas; es totalmente aniquilada en nombre de la productividad forzosa y de la opresión del trabajador.

“El trabajo del auténtico campesino, como el del verdadero trabajador, consiste en una labor solitaria: se aplica a su actividad en silencio, lejos del resto del mundo. Vive en su creación como vive un artista y no desearía venderla ni si quiera en el mercado. Entre los llantos de la campesina la ternera preferida es sacada del establo y llevada al matadero; el viejo tallador lucha por su pipa, que el comerciante anhela adquirir” (2)

El Islam como recuperación de lo sagrado frente al Occidente materialista *

El  Islam como recuperación   de  lo  sagrado  frente  al  Occidente materialista *

Por D. M. Mubin  Medina

 

En el nombre  de Dios, el Clemente,  el Misericordioso.

La paz de Dios os acompañe.

 

            Disculpen Vds. que al  inicio de mis palabras haga  mención directa a Dios y trate de hablar en Su Nombre, pues si musulmán es el que acepta sus normas y  consejos  también tratamos que nuestras palabras en este encuentro sean portadoras y transmisoras de Su conocimiento. A Dios pedimos ayuda.

            No me cabe duda que este seminario tiene y tendrá especial significación  debido al trepidante momento histórico de transición mundial. Y creo que Dios, es decir, la Gran Verdad, quiere hablarnos a través de la enriquecedora aportación de los datos históricos, teológicos, filosóficos, sociológicos, etc. Rigurosamente confirmados y que tan magistralmente nos han mostrado los compañeros ponentes, profesores y expertos de reconocida talla académica nacional e internacional.

            Recientemente fue el profesor Huntington quien tuvo la oportunidad de expresar en la Facultad de Derecho de esta Universidad sus inquietudes y reflexiones sobre este fenómeno histórico de las relaciones de Occidente y el Islam que, por cierto, no es nuevo, dura ya más de mil años y que el ha denominado “choque de civilizaciones”.

            Efectivamente se ha dicho muchas veces que es el diálogo y el conocimiento recíproco, el respeto y la tolerancia, el marco ideal para resolver los problemas evitando los enfrentamientos. Por lo tanto, es indudable que este encuentro y esta reflexión deben ser entendidas así y son un paso positivo hacia ese ideal de tolerancia y cooperación que ya administraron tan sabiamente nuestros antepasados de Al Andalus y que hoy, en los umbrales del siglo XXI sigue siendo una referencia social admirada históricamente y anhelada sociológicamente por los seres de mente libre y corazón fraternal.

            Pero no nos hagamos ilusiones ni estafemos a las pobres gentes sencillas faltas de información con pretensiones difícilmente alcanzables, sobre todo cuando farisaicamente los “intelectuales” y “políticos” del capitalismo electrónico, magníficamente acompasados, nos repiten por doquier el “ A Dios rogando…” los unos y “con el mazo dando” los otros…esta es una vieja historia, un viejo truco, tan viejo como la Humanidad.

            ¿Acaso las tremendas cifras oficiales de las Naciones Unidas, en su último informe oficial a la alza, y que el profesor Garaudy ya nos ha recordado, nos permiten ser optimistas y confiados en el presunto talante constructivo y civilizador de los poderes fácticos de occidente y las naciones industrializadas?

            ¿Acaso no son fuertes los lamentos de los 14 millones de niños que mueren al año antes de alcanzar la edad de cinco años, o de los 1.400 millones de pobres absolutos, o de los 1.200 millones de personas en el umbral de la pobreza, o de los  780 millones de desnutridos, o de los 700 millones de personas en paro,  o de los 38 millones de desempleados nuevos cada año, o  de los 200 millones de  niños explotados , o de los 1.000 millones de niños que no saben leer ni escribir, o  de los 1.500 millones de seres humanos que no tienen acceso a una vivienda digna, o los 1.300 millones que no tienen agua potable, o los 2.300 millones que  no tienen acceso a  la sanidad…?

            ¿Acaso el estado de  degradación ecológica de mares, ríos, bosques, ciudades, campos y aire no  es lo suficientemente dramático para percatarse de que este sistema occidental, que degrada la vida de  hombres, especies y tierras nos conduce a la extinción de la vida,  a la muerte lenta pero segura?

            ¿Acaso  los  cerca de medio centenar de  conflictos bélicos atrozmente sanguinarios que recorren nuestro planeta no son también motivo  de  grandes sumas de dinero por comercio de armas y de muerte selectiva?

            Quiero recordarles las palabras de un eminente intelectual  islámico de la actualidad, Sayid Mojtaba  Musavi Lari, que creo sintetizan a la  perfección la  realidad  del  mundo  occidental  en  estos  momentos; dice  así:  “ El creciente vacío   intelectual   e  ideológico  aleja  al   hombre  de la  percepción  de la realidad hacia el    torbellino  de  la corrupción… y vemos como permite  que su  vida intelectual,  sea masacrada  por  las ideologías del mundo  moderno” (Fundamentos de  la Doctrina Islámica) y,  por  consecuencia,  añadiríamos nosotros, como  precipita    su vida personal  en ese torbellino de corrupción político social que nos rodea  y se extiende. Realmente, todo   muy   alejado  de  la   razón  de ser de  la Creación.   Realmente,    la   utilización de los    medios,   salvo   excepciones, no  puede  ser  más desafortunada.   Realmente, malas cartas credenciales  para  depositar   confianza.

            Una de las más importantes carencias civilizadoras, posiblemente    la   más   determinante, que    afectan a las    gentes de  Occidente,  es el escaso y, sobre todo, confuso conocimiento  de   Dios  en  sus atributos   y  manifestaciones;  la  fe se   fortalece con  el conocimiento, si no  hay   conocimiento   no  puede    haber   fe, si no hay  fe  no puede haber  comportamiento   ni  fraternal,  ni  justo ni  solidario…   no  puede  darse progreso  en la calida humana que  es,   en definitiva,  lo  esencial, lo que  determinará el cuidado y  respeto  hacia   todo   lo  existente,  incluido  nuestros  semejantes. Yo era    un  tesoro  escondido y  creé  la Creación  para ser conocido nos  dice  el  hadiz  Qudsi  comunicado  por  Dios al profeta Muhammad en su Viaje  Nocturno al Trono de Dios.

            Hemos escuchado como  nos hablaba D. Miguel  Cruz Hernández y  nos  decía:  El Dios  del Islam  no sólo es Uno, sino también, y  queremos decir que también es  Eterno y que  no se le puede   asociar  a   nada y es   Conocedor  de todas las cosas… Lamentablemente, no  conocer a Dios es  mucho peor  que el  niño  que,  desgraciadamente ,  no  ha conocido  a  su  padre,  o  que  le  ve  poco.  Su   conocimiento está relacionado  con su cariño  y  con su  comportamiento. En el Islam, en  la religión de Dios, es importantísima la búsqueda  de  conocimiento y,  sobre todo, conocer a Dios.    No   tenemos   intermediarios  y  sería   peor   tenerlos…    Vamos    conociendo,  poco   a   poco  de  sus     atributos,     de su  Majestad, de su Tremendiosidad,  de su Poder, de su No-Principio  y No-Fin, de  la carencia de Límites y, por lo  tanto de  lo  Inalcanzable que Él es  para  nuestra  mente,  en toda su extensión. Él  no está contenido   en nada, Él es  el que envuelve a  todas  las cosas, por  pequeñas o grandes que  estas  sean,  Él es el  que contiene absolutamente todo…  Y  nos ha regalado  un jardín, la Tierra, y nos  puso en él,  Adán y Eva, …Era  un tesoro  escondido y creé  la Creación  para  ser conocido. A través de  ese jardín, Dios a dado al  hombre instrucciones de vida superior y la posibilidad de que los hombres conocieran ese tesoro eterno como muestra de generosidad. También ha advertido al hombre contra los peligros de la mala utilización de las cosa o de sí mismo. Y el hombre ha caído llevado por el susurro  diabólico del deseo de tener “tanto poder como Dios”.

            Han pasado siglos y siglos y sigue latente el mismo conflicto, posiblemente el primero y el último en resolverse: la búsqueda de poder al margen de Dios. Esta desobediencia del conocimiento de Dios a sus primeras criaturas ha sido el primer paso para la consumación de un segundo delito cuando Caín ha matado a Abel, y así ha continuado la historia del hombre hasta el presente, por dos caminos abiertos por actitudes diametralmente opuestas que han jalonado toda la historia. Dos caravanas, la de los humildes y la de los soberbios, la de los perseguidos y la de los opresores, la de los menesterosos y la de la ostentación vanidosa de los criminales de la Humanidad, la de los seguidores de Abel y la de los seguidores de Caín.

            Y han sido perseguidos nuestros hermanos, el Profeta Moisés y sus seguidores,  han sido perseguidos  nuestros hermanos cristianos y,  actualmente, somos perseguidos los hermanos de aquellos,  el pueblo musulmán. Todos por  el    mismo motivo, por denunciar la injusticia y la falsedad, y tratar de actualizar  la Verdad, primero con la Torah, después con el Evangelio, ahora con  el Libro Sagrado, el  Corán. Enfrente,  siempre los mismos, esencialmente los mismos, los Caínes de la Historias, aquellos que no respetan a  Dios ni a su hermano, ni nada; aquellos que no han comprendido nada sustancial  sobre los fines últimos de la vida, que sólo  les interesa su presente, su  egolatría, y aquellos que les defienden, militar o ideológicamente.

            La crisis  del  mundo capitalista actual, la “crisis de los valores”, la degeneración de las ideologías… Asuntos expuestos estos días por  dignos representantes de la cultura de investigación europea en este seminario, muy alejados de posiciones rígidas, nos piden responsabilidad y, como nos dice La Biblia, el que tenga ojos que vea, el que tenga oídos que escuche.  Hay que intentar salvar la vida y también intentar salvarse personal y colectivamente de la avanzada fase  de descomposición planetaria en la que los países industrializados pero mal humanizados nos han metido. No nos pensemos por las autopistas de la información que,  en la mayor parte de las cosas nos pueden llevar a grandes velocidades de degeneración moral.

            ¿Acaso esos líderes Occidentales que tan pocas razones tienen para tanta   risa están dispuestos a realizar una más justa y sincera distribución de la riqueza, eliminación de las barreras proteccionistas nacionales, mayor desarrollo de  los  derechos humanos, mayor democracia  en la O.N.U. Por ejemplo un super-parlamento mundial sin derecho de veto con decisiones vinculantes por citar algunas iniciativas?

            Entonces no nos están hablando de un “Nuevo Orden Mundial” mejor como la  inmensa masa de personas que habita el Planeta espera, están hablando, como nos van las medidas que van tomando, de “su” nuevo y más ajustado modelo de “control” mundial; estas siguen siendo las de la Historia… Nunca los líderes, personas íntegras y al servicio de los demás. Son una imagen prefabricada al servicio de la usura y la especulación, nada más.

            Entonces ¿es que no tienen por lo tanto derecho esos miles de millones de desheredados de refugiarse en Dios cuando los Gobiernos promotores de la   tragedia les niegan el derecho a una vida con dignidad? Naturalmente que de sobra están justificados los posicionamientos cada vez mayores a favor de la  teología de la liberación cristiana   en unos países y el Islam en otros, los creyentes buscan lógicamente ante el desastre el socorro de Dios.

            No sabemos cuando ciertamente, pero lo que si es cierto es que el auxilio de Dios está prometido a los creyentes.  ¿Cuándo será?, solamente lo sabe Dios, pero también sabemos que depende un poco de nosotros, depende de nuestro coraje, de  nuestra capacidad de esforzarnos en el estudio,  en aprender a limpiar nuestras  deficiencias y hacer las  cosas con la limpieza moral y  con la   justicia que   Dios  manda. Dice un  hadiz  del Profeta Muhammad: busca  el  conocimiento  aunque tengas que ir a la  China.

            Para ir terminando quiero aclarar algo que en las gentes sencillas y fácilmente manipulables    han intentado sembrar, me refiero al intento de “demonizar”  a  los  creyentes  con caricaturas de violencia y con afán de victoria y revancha. Nos dice El Surat, “la victoria”del Sagrado Corazón, lo siguiente: Cuando venga el auxilio de Dios y a las gentes entrar en masa  a la  religión de Dios, entonces celebra sus alabanzas y pídele perdón, es  indulgente. Nos dice  que   le  pidamos  perdón, no nos dice  que   saltemos de  alegría  ni de euforia   con  espíritu revanchista,  todo lo contrario, es la lógica  de la  misericordia divina. Lo intentan  y  lo seguirán intentando  con periodistas,  escritores   y muchos medios  mundiales al servicio de los arrogantes  del  Planeta, pero no  podrán de  ninguna manera tergiversar    la paz    humana de las   mujeres   y  hombres del Islam,   que junto   con otras minorías   de   gentes    buscadoras, aún sin religión, y  la de  los cristianos devotos  y  sinceros y otros movimientos  religiosos orientales, es   la única paz humana que le  queda a  este mundo.

            Por último,  pido a los  creyentes cristianos que exijan a  sus gobernantes  la limpieza ética y la  justicia social en la que se comprometen cuando con manos sobre La Biblia juran sus cargos y no se quede en una imagen de consumo religioso-farisaica. Y pido a mis hermanos musulmanes que saltemos las barreras de enfrentamiento que nos crearon otros, insertos en nuestras filas pero al servicio de Caín, y que nos abracemos como hermanos, y sepamos ver a nuestros  hermanos cristianos compañeros del sendero de Dios, que sepamos compartir nuestros medios y posibilidades con aquellos de mente libre que con buena intención buscan justicia, armonía, …en definitiva a Dios… Porque sin lugar a dudas esta es la caravana de Abel; y que como florecillas que crecen en páramos desérticos y sorprenden dando una pequeña luz y color alegrando la compañía y la vida, acrecentemos las   esperanzas y, es más, si sabemos llevarlo bien, recordando a  Garaudy, puede que exista  una  fecundación mutua y nos multipliquemos y la verdad y el auxilio de  Dios y la victoria de  los creyentes venga, Insha-allah.

            Alhamdu Lilahi Rabbil Alamin.

            Alabado sea Dios Señor de los Mundos.

 

 

* Conferencia pronunciada el 8 de noviembre de 1995 en las jornadas sobre el Islam ante el Nuevo Orden Mundial celebradas en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad. Complutense de Madrid.

TREINTA AÑOS DE CONSTITUCIÓN: TRES MILLONES DE PARADOS

 

Con la acostumbrada fatuidad institucional y los pomposos juramentos democráticos de lealtad inquebrantable, celebrose el pasado día 6 del corriente la festividad cívico -religiosa de la Purísima Constitución española.

Trigésimo aniversario, número redondo y lirondo, tópicamente recapitulador por lo tanto.

No es poca cosa -según los eméritos “Padres de la patria “(de la suya, se entiende) y sus correveidiles en nómina - dado que ya ha entrado en el “guinness” de nuestra patética historia constitucional en calidad de record temporal.

Discursos los habituales; calcados cada año con casi exacta precisión. Voces  viejas, nostálgicas, inconfundibles, gangosas, de los viejos patriarcas de la tribu constituyente.

Nuevas voces también: la de los jefes y fiduciarios del chanchullo, y la de sus respectivos jabatos políticos y parlamentarios, la de sus amanuenses  y sus consejeros, y todos los demás funcionarios del régimen -y son muchos.

Palabras clónicas, vacías, que suenan tan huecas, tan falsas, tan afectadas como siempre, como la de sus ancianos mentores y como la de sus actuales jefes de clan, sacerdotes y hechiceros.

Las mismas  anécdotas, burdas e  insustanciales, repetidas hasta la saciedad: las hueras evocaciones del consenso perdido, de aquel sumo arte político del birlibirloque, propio de truhanes, felones y de tahúres con corbata y chofer oficial. “Ars Magna” que convertía a un Ministro-secretario general  del Movimiento Nacional en Presidente del Primer gobierno democrático por la Real Gana de Su Majestad Católica; tal y como a este mismo convirtiera en Sucesor de la Jefatura del Estado –a título de Rey- y Heredero de la Dinastía Histórica (sea lo que fuere eso) la incuestionable y militar Voluntad del Jefe Nacional del Movimiento, Caudillo de España y Generalísimo de los Ejércitos (de todos y cada uno de ellos) del que solamente ahora hemos sabido que está muerto y enterrado gracias a un intrépido magistrado que se ha molestado en pedir el certificado de defunción en su actual y enésima cruzada judicial.

Viene esto último muy a propósito.

Mucho se habla hoy – hablar por no callar- de “Memoria Histórica”; pero Transición, Constitución y Democracia se hilaron poco finamente ( el hilo de la memoria es de por sí muy delicado –y más aún en España) en medio de conchabeos  y argucias, en las que la desmemoria, el olvido, la tabula rasa general convirtió a la enfermedad de Alzheimer en una ideología de Estado. Al punto que el “mago de la transición” según unos,  traidor  a su juramento de Camisa Azul, según otros, “tahúr del Missisipi” según Alfonso Guerra, ha terminado identificándose crónica y personalmente con su propia patología ideológica.

Pero el 6-D es motivo de celebración y puente vacacional de paso.

En medio también de los artificiales debates monotemáticos sobre posibles, probables, deseables o todo lo contrario reformas constitucionales, no faltan invitados que visitan en este día de precepto fervorosamente los templos de la Sacra Democracia (Senado, Congreso, etc.), como los siempre agradecidos jubilados y demás ociosos acarreados gratuitamente por el Inserso y otros organismos oficiales, boquiabierta masa humana de reserva militante, orante y votante.

No falta casi nadie a tales fastos, aunque algunos no sean presencias halagüeñas  ni tengan invitación oficial, pero también son elementos tradicionales y a su manera también viejos “constituyentes” del régimen que nos habemos dao a nusotros mesmos.

Horas antes del evento, ETA recordó a los sumos sacerdotes de la  tribu constitucional que el “norte” (el suyo) también existe, y que no sólo de Ibarretxes vive la democracia a la vasca y a la carta, sino de todo lo que sale de la boca (de la pistola) de su Señor Jaungoikoa -que es como Yahvé pero con chapela.

ETA también está en el “guinness” nacional del record “político-ejecutivo” de Bandas armadas S.A.

Presencia continua  y  continuada desde una decena de años antes de1978, ni siquiera el más devoto ni el más necio de los fieles del Estado de derecho (más o menos) actual puede negar la efectividad histórica del cachorro armado del nacionalismo demócrata-cristiano vasco en su tarea precursora de eliminar “obstáculos” político-militares en forma de “Ogros”, “ chakurras” y demás fauna preconstitucional y antidemocrática.

Claro que en esto también el “Alzheimer” funciona y ya nadie recuerda a los vicepresidentes  que se “corrían de gusto” al leer la crónica negra de los gudaris durante la transición ni tampoco los esfuerzos censuradores de los  ministros de turno de UCD por ocultarla o al menos minusvalorarla. El precio de lo bueno (el Régimen que “disfrutamos”) hay que pagarlo, y pagarlo caro.

Bien es cierto que viendo los actuales jefes de ETA militarra más parece que sean miembros de ETA supermacarra: pero son hijos de sus padres, como éstos son también hijos pródigos –pero hijos al fin y al cabo- de la misma tribu y del mismo clan que ahora celebra la treintena y condena las muertes que tanto y para tanto les sirvieron en su momento... y ya se conoce la parábola evangélica.

No por casualidad, más bien por ese aspecto “cristiano” de la justicia demoliberal, durante todos estos años se han sucedido amnistías, indultos, excarcelación, inserciones, treguas y más treguas desde todos los ámbitos, partidos y gobiernos del amplio espectro constitucional, aunque en este caso la “memoria histórica” vaya, como la risa, por barrios: pero nosotros todavía no padecemos los típicos síntomas endémicos de la enfermedad ideológica del sistema político y social español.

*  *  *

Pero también se ha concelebrado estos días otra marca histórica que, a pesar de ello, no será difícilmente superable, y si no al tiempo.

Tres millones de desempleados es también un número redondo y lirondo, aunque no muy cachondo que se diga.

Son también ociosos y devotos  visitantes de otros templos menores, casi clandestinos, logias burocráticas de la fe suprema en la democracia capitalista española; y llevan ya muchos meses, un par de años tal vez, formando largas colas como los abueletes excursionistas del día 6 de diciembre.

Sorprendentemente, no ha sido hasta ahora que políticos, periodistas, economistas y otras lumbreras de la comunidad creyente y televidente se han enterado de la existencia de este rito secreto practicado en horario de oficina por una masa cosmopolita –como la de los primeros cristianos en las catacumbas de Roma- en la que se mezclan foráneos de todos los colores y autóctonos de todos los sabores: una prueba más de que en cuestiones de mercado de trabajo no hay barreras raciales... para perderlo.

No podía ser de otra manera dado que precisamente la  Constitución es garantista y garantiza por tanto la no-discriminación por motivos de raza, religión o sexo y lo cumple: pues para quedarse en el paro se puede hombre o mujer, cristiano o muslim, ateo o creyente, blanco, negro o United colors of Benetton.

Y según el superministro de Economía, desempleo y ayuda al desarrollo bancario, monseñor Solbes la cosa sectaria tiende a implementarse como todo fenómeno neoreligioso y underground de este tipo; así que en un momento dado –y si no se maquilla el hecho mediante “cursos” para desempleados, inversiones públicas para empresas privadas, subsidios mileuristas para “compañeros en paro” y, sobre todo, repatriación de inmigrantes sin el empleo anteriormente despreciado y nuevamente codiciado por los oriundos de la España europea, democrática y chachipén – nos plantaremos en cuatro meses quizá en los cuatro millones de parados.

Aún así hay que estar contentos y felices cual perdices en la cazuela bien doraditas al fuego de estos últimos y maravillosos 30 años: “El más amplio periodo” de feliz felicidad democrática de “nuestra moderna historia” aunque haya que adobarlo con un poco de fácil facilidad  para quedarse sin una mierda de empleo y fomar hilera en la multicultural, pero siempre cañí, cola del INEM donde siempre se pueden hacer nuevos amigos y renovar las viejas y olvidadas ofertas de trabajo.

Es la Democracia (que Dios la bendiga) Es la Constitución (Loada sea) Es el Capitalismo (por los siglos de los siglos, amén)

 

VINCENZO VINCIGUERRA

VINCENZO VINCIGUERRA

“FASCISTAS” DEL ANTIFASCISMO

 

Desde hace tiempo asistimos a la convergencia de una seudo-historiografía de
derecha y de izquierda que, de mutuo concierto, tratan de hacer pasar como verdad todo lo que la propaganda oficial del régimen ha difundido durante años a cuenta del neofascismo de los años Setenta.

Indiferentes ante la copiosa documentación que demuestra que este “neofascismo” ha sido realmente mero instrumento del Estado y, por lo tanto, de los enemigos del fascismo, historiadores e ideólogos como los servicios se seguridad israelíes, periodistas de “Alianza  Nacional” y agit-prop de izquierdas, intentan por todos los medios, aprovechando el momento favorable para ellos con un gobierno de centro-derecha cuya sumisión respecto a Estados Unidos e Israel es manifiesta y de una izquierda cómplice para disfrazar como verdad históricamente aceptada lo que es la mentira, documentada y documentable, de un “neofascismo”  subversivo y, además, “combatiente” contra el Estado y el sistema partitocrático.

No es casualidad que en esta tesis embustera coincidan personajes que utilizan, con extrema desenvoltura, las armas de la calumnia y de la difamación, alguno de los cuales explotan el dolor propio y ajeno para gozar de una gloria efímera.

Les respondemos afirmando que si tantos hombres han sido engañados en los años de la posguerra y se han unido y tomado parte en una estrategia suicida de buena fe, por confianza en los “jefes” y por escaso nivel político, muchos otros  se han incorporado por simple espíritu de aventura, o también por comprobada capacidad delictiva amamantada por una ideología que nunca han tenido.

Y mientras los primeros, los de la buena fe, callan y nadie habla de ellos, los segundos difunden desde siempre mediante entrevistas, declaraciones, evocaciones  alejadas en el tiempo pero que permiten a este Estado perpetuar la mentira.

Así que éstos que resultaron eficaces entonces, para la estrategia del terror y de la infamia, y continúan siéndolo porque el Estado tiene necesidad de ellos y de persistir en la estrategia del simulacro, del engaño y de la confusión que debe desorientar a los jóvenes y pospones el momento del ajuste de cuentas.

Hemos recordado ya lo que fue “Ordine nero” [NdR.- Véase “Antagonistas”, post del 3 de diciembre] y, en consecuencia, el nivel moral de quien, por cuenta de la división de Asuntos reservados del ministerio del Interior y del partisano Carlo Fumagalli ha colocado bombas y redactado pasquines delirantes  para provocar inquietud y miedo en la población y arrojar, conscientemente, oprobio sobre el fascismo, como idea y como historia.

Algunos de ellos, junto a otros de la misma especie, los reencontramos unidos, empeñados en una operación que de por sí misma debería haberles confinado en el basurero de la historia, rodeados del desprecio general.

Nos referimos a la exaltación de un sujeto que, sin ninguna aparente lógica humana y política, ha sido impuesto por ellos como un “camarada” de indudable y diamantina fe fascista, un “espíritu libre”, un superhombre al que tomar como modelo, al que tener al lado, al que confiar secretos más o menos ciertos, de inscribirlo en el elenco de los “héroes” del neofascismo posbélico: Angelo Izzo. (1)

Publicaremos los nombres de los redactores de la revista “Quex” que se editó para la exaltación del “camarada” Angelo Izzo, varias veces imputado por delito sexual, condenado por estupro, homicidio y tentativa de homicidio.

Evoquemos la nota con la que el dinamitero (a ochenta mil liras por semana) de Carlo Fumagalli y de la división de Asuntos reservados, Fabricio Zani (y pedimos disculpas a los lectores por dar su nombre violando las normas higiénico-sanitarias) se encaró contra “las vestales del alto mando de la moral” que se permitían criticar la inclusión de un homicida y violador en el listado de los militantes “nacional-revolucionarios”.

Recordemos que el “arrepentimiento” judicial de Angelo Izzo y Sergio Calore fue acordado con Valerio Fioravanti que convivía fraternalmente junto a ellos en la cárcel de Ascoli Piceno.

“Arrepentimiento” esponsorizado por el grupo editorial “L´Espresso-Repubblica” que presentó a los sujetos como “valientes muchachos” que querían hacer “luz “ sobre las masacres. Un “arrepentimiento” que debía ser compartido por los tres, pero Fioravanti se echó al final a atrás dejado en evidencia a sus dos compinches.

Si todavía hoy el Departamento de  instituciones penitenciarias mantiene a Angelo Izzo en el fichero de los “extremistas de derecha”, si un violador homicida ha entrado en la historia del neofascismo posbélico como “militante nacional-revolucionario” sabemos a quien se lo debemos; a los mismos que hoy, los seudo-historiadores de la “Casa de la memoria” de Brescia y a algunos periodistas de “Alleanza Nazionale”, tratan de reivindicar como combatientes “fascistas”, puros y duros.

Que personajes faltos de cultura histórica y política, interesados en las entrevistas y en la propaganda personal puedan travestir a los Tuti, los Fioravanti, los Izzo, los inefables dinamiteros de “Ordine nero” como militantes políticos, orgullosamente “fascistas, puede entenderse cuando éstos tienen de los fascistas la imagen suministrada por la propaganda bélica que aún domina periódicos y televisiones.

Que otro tanto puedan y quieran hacer los perrodistas de “Alianza Nacional” se comprende perfectamente porque el odio de los conversos y de los renegados es superior al de los enemigos tradicionales, así que en el delirio antifascista que los anima, hoy, no tienen nada mejor que hacer, para alegría de la Comunidad hebrea de Roma, que presentar en público a los admiradores de Angelo Izzo como “fascistas”.

Para los que, al contrario, conocen la historia del fascismo, comparten su ideología, consideran que la política está al servicio de los ciudadanos y que es un combate ético, los admiradores y exaltadores del “superhombre” Izzo son excrementos humanos como los que se encuentran siempre en épocas de desorden y confusión.

No se pueden hacer distingos entre un violador homicida como Angelo Izzo y sus discípulos que, desilusionados, han tomado distancias sólo después de que, bajo la instigación de Valerio Fioravanti, aquel se hubiera “arrepentido”.

La práctica de la violación sexual, el homicidio de Rosaria López y el frustrado de Donatella Colasanti, habían convertido a Angelo Izzo para los personajes antedichos y otros similares, en el “camarada perfecto”, la encarnación del guerrero que, despreciando la moral de la plebe, actúa como quiere y lo quiere lo toma por la fuerza, el “arrepentimiento” judicial lo vuelve un réprobo al que condenar.

¿No es éste el modo de pensar y de juzgar de millares de “espíritus libres”(como se autodefinió el inefable dinamitero de Ordine nero - Zani, Ndr) de los que están atestadas las celdas y las cárceles de Italia, para los cuales toda está permitido excepto “colaborar con la justicia”?

¿Y quiere alguien considerarlos como “camaradas”?

Nosotros los consideramos, simplemente, los “fascistas” del antifascismo que se ha servido de ellos sea como dinamiteros a fin de permitir a los sectores más destacadamente anticomunistas de la Democracia cristiana y del Partido Socialdemócrata de dar el “golpe” con la ayuda de las fuerzas armadas surgidas de la resistencia, sea como confidentes de los aparatos de Estado, sea como admiradores de Angelo Izzo y, finalmente, como invocadores del perdón y la clemencia del Estado.

No son la escoria del fascismo y, ni siquiera del neofascismo posbélico: son la escoria del antifascismo nacional e internacional.

Hablaremos todavía de ellos.

 

 



                                                                                            Vincenzo Vinciguerra Opera, 3 diciembre 2008

(1) El 30 de septiembre de 1975, tres jóvenes “neofascistas” –entre ellos Angelo Izzo- violaron y torturaron a dos muchachas en un chalet del Parque nacional del Circeo, a orillas del mar Tirreno: Rosaria López murió y su compañera Donatella Colasanti salvó la vida fingiéndose muerta. 

30 años después, Angelo Izzo, “arrepentido” judicialmente y en régimen de semilibertad volvió a matar; esta vez sus victimas fueron la mujer y la hija de un compañero de cárcel. Todo un “Angelito”...