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VISIONES Y REVISIONES: Renè Guenon, SALVACIÓN Y LIBERACIÓN

VISIONES Y REVISIONES: Renè Guenon, SALVACIÓN Y LIBERACIÓN

(Extraido de Tradición Perenne. com)

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Hemos comprobado recientemente, no sin algún asombro, que algunos de nuestros lectores todavía encuentran alguna dificultad para comprender la diferencia esencial que existe entre la salvación y la Liberación; no obstante ya nos hemos explicado bastantes veces sobre esta cuestión, que por lo demás no debería en suma presentar ninguna oscuridad para cualquiera que posea la noción de los estados múltiples del ser y, ante todo, la de la distinción fundamental entre el "yo" y el "Sí" (1). Nos es preciso entonces volver sobre ello para disipar definitivamente todo posible error y no dejar lugar a ninguna objeción.
En las presentes condiciones de la humanidad terrestre, es evidente que la gran mayoría de los hombres no son en absoluto capaces de sobrepasar los límites de la condición individual, sea durante el transcurso de su vida, sea dejando este mundo tras la muerte corporal, que en sí misma no podría cambiar en nada el nivel espiritual en que se encuentran en el momento en que ésta sobreviene (2). Desde el momento en que esto es así, el exoterismo, entendido en su más amplia acepción, es decir, la parte de toda tradición que se dirige indistintamente a todos, no les puede proponer sino una finalidad de orden puramente individual, puesto que cualquier otra sería completamente inaccesible para la mayoría de los adherentes a esa tradición, y es precisamente esta finalidad lo que constituye la salvación. Ni que decir tiene que se está muy lejos con esto de la realización efectiva de un estado supraindividual, aunque todavía condicionado, sin hablar ya de la Liberación, que, siendo la obtención del estado supremo e incondicionado, no tiene verdaderamente ninguna medida en común con un estado condicionado cualquiera (3). Añadiremos a continuación que, si "el Paraíso es una prisión" para algunos, tal como anteriormente hemos dicho, es justamente porque el ser que se encuentra en el estado que éste representa, es decir, quien ha alcanzado la salvación, está aún encerrado, e incluso por una duración indefinida, en las limitaciones que definen la individualidad humana; esta condición no podría ser en efecto sino un estado de "privación" para aquellos que aspiran a estar liberados de estas limitaciones y cuyo grado de desarrollo espiritual les hace efectivamente capaces de ello en su vida terrestre, aunque, naturalmente, los demás, desde el momento en que no poseen actualmente en sí mismos la posibilidad de ir más allá, no puedan en modo alguno sentir esta "privación" como tal.
Se podría entonces plantear esta cuestión: a pesar de que los seres que se encuentran en este estado no son conscientes de lo que de imperfecto tiene en relación con los estados superiores, esta imperfección no por ello deja de existir; ¿qué ventaja hay entonces en mantenerles así indefinidamente, ya que es éste el resultado en el que deben desembocar normalmente las prescripciones tradicionales de orden exotérico? La verdad es que hay una muy grande, pues, estando fijados en las prolongaciones del estado humano en tanto que este mismo estado subsista en la manifestación, lo que equivale a la perpetuidad o a la indefinidad temporal, estos seres no podrán pasar a otro estado individual, lo cual sería sin esto necesariamente la única posibilidad abierta ante ellos; pero entonces, ¿por qué razón esta continuación del estado humano es, en este caso, una condición más favorable de lo que lo sería el paso a otro estado? Es necesario hacer intervenir aquí la consideración de la posición central ocupada por el hombre en el grado de existencia al cual pertenece, mientras que todos los demás seres se encuentran en una situación más o menos periférica, resultando directamente la superioridad o la inferioridad específica de unos con respecto a otros de su mayor o menor alejamiento del centro, en razón del cual participan en una medida diferente, aunque siempre de una forma solamente parcial, en las posibilidades que no pueden expresarse completamente sino en y por el hombre. Ahora bien, cuando un ser debe pasar a un estado individual distinto, nada puede garantizarle que encontrará una posición central, relativamente a las posibilidades de ese estado, como la que ocupaba en éste en tanto que hombre, e incluso existe por el contrario una probabilidad incomparablemente mayor de que se encuentre con alguna de las innumerables condiciones periféricas semejantes a lo que en nuestro mundo son las de los animales o incluso los vegetales; se puede comprender inmediatamente cómo estaría en grave desventaja, especialmente desde el punto de vista de las posibilidades de desarrollo espiritual, y ello incluso aunque ese nuevo estado, considerado en su conjunto, constituyera, como es normal suponer, un grado de existencia superior al nuestro. Por esta razón algunos textos orientales dicen que "el nacimiento humano es difícil de obtener", lo que, por supuesto, se aplica igualmente a lo que le corresponda en todo otro estado individual; y es también la verdadera razón por la cual las doctrinas exotéricas presentan como una eventualidad temible e incluso siniestra la "segunda muerte", es decir, la disolución de los elementos psíquicos mediante la cual el ser, dejando de pertenecer al estado humano, debe necesariamente tomar nacimiento en otro estado. Sería de forma distinta, y en realidad sería incluso todo lo contrario, si esta "segunda muerte" diera acceso a un estado supra-individual; pero esto no es asunto del exoterismo, que ni puede ni debe ocuparse más que de lo que se refiere al caso más general, mientras que los casos excepcionales son precisamente lo que da la razón de ser al esoterismo. El hombre ordinario, que no puede actualmente alcanzar un estado supra-individual, podrá al menos, si obtiene la salvación, llegar al fin del ciclo humano; escapará entonces del peligro del cual acabamos de hablar, y no perderá los beneficios de su nacimiento humano, aunque los mantendrá por el contrario definitivamente, pues quien dice salvación dice por ello conservación, y es esto lo que esencialmente importa en semejante caso, pues es por ello, y solamente por ello, que la salvación puede ser considerada como aproximando al ser a su destino último, o como constituyendo en cierto sentido, y por impropia que sea tal manera de hablar, un camino hacia la Liberación.

Por otra parte, debe tenerse cuidado de no dejarse inducir al error por ciertas similitudes aparentes de expresión, pues los mismos términos pueden recibir numerosas acepciones y ser aplicados en muy diferentes niveles, según se trate del dominio exotérico o del dominio esotérico. Así, cuando los místicos hablan de "unión con Dios", lo que entienden con ello no es ciertamente en modo alguno asimilable al Yoga; y esta indicación es particularmente importante, porque algunos quizá estarían tentados de decir: ¿cómo podría haber para un ser una finalidad más alta que la unión con Dios? Todo depende del sentido en el que se tome la palabra "unión"; en realidad, los místicos, como todos los demás exoteristas, jamás se han preocupado de nada más que de la salvación, aunque a lo que apunten sea, si se quiere, una modalidad superior de salvación, pues sería inconcebible que no hubiera también una jerarquía entre los seres "salvados". En todo caso, la unión mística, dejando subsistir a la individualidad como tal, no puede ser sino una unión exterior y relativa, y es evidente que los místicos jamás han concebido siquiera la posibilidad de la Identidad Suprema; se detienen en la "visión", y toda la extensión de los mundos angélicos les separa aún de la Liberación.

NOTAS

(1). Otra comprobación que, a decir verdad, es mucho menos sorprendente para nosotros, es la de la obstinada incomprehensión de los orientalistas tanto a este respecto como en muchos otros; hemos visto en los últimos tiempos un ejemplo muy curioso: en una reseña de L’Homme et son devenir selon le Vêdânta, uno de ellos, respondiendo con un mal humor no disimulado a las críticas que habíamos formulado contra sus colegas, menciona como algo particularmente chocante lo que habíamos dicho de "la confusión constantemente cometida entre la salvación y la Liberación", y parece indignado de que hayamos reprochado a tal indianista el haber "traducido Moksha por salvación en todas sus obras, sin parecer siquiera dudar de la simple posibilidad de una inexactitud en tal asimilación"; evidentemente, es del todo inconcebible para él que Moksha pueda ser otra cosa que la salvación. Aparte de ello, lo que verdaderamente es divertido es que el autor de esta reseña "lamenta" que no hayamos adoptado la transcripción orientalista, cuando la verdad es que hemos indicado de forma expresa las razones de ello, y también que no hayamos ofrecido una bibliografía de obras orientalistas, como si éstas debieran ser "autoridades" para nosotros, y como si, desde el punto de vista en que nos situamos, no tuviéramos el derecho de ignorarlas pura y simplemente; tales indicaciones dan la justa medida de la comprensión de ciertas personas.

(2). Muchas personas parecen imaginar que el simple hecho de la muerte puede bastar para proporcionar a un hombre cualidades intelectuales o espirituales que en modo alguno poseía en vida; es ésta una extraña ilusión, y no vemos las razones que se podrían evocar para darle la menor apariencia de justificación.

(3). Precisemos de pasada que, si hemos adquirido la costumbre de escribir "salvación" con minúscula y "Liberación" con mayúscula, es, igual que cuando escribimos "yo" y "Sí", para marcar claramente que una es de orden individual y la otra de orden trascendente; esta observación tiene como objetivo evitar que se nos quieran atribuir intenciones que no son en absoluto las nuestras, como la de despreciar en cierto modo la salvación, mientras que se trata únicamente de situarlas tan exactamente como sea posible en el lugar que de hecho les pertenece en la realidad total.


Publicado en "Etudes Traditionnelles", enero-febrero de 1950.

Texto para el Debate: LA OTAN NO ES NUESTRA PATRIA

Texto para el Debate: LA OTAN NO ES NUESTRA PATRIA

 

NdR.-Presentamos a continuación un viejo texto de la revista RESISTENCIA con más de diez años de antiguedad; pero que, en vista de los acontecimientos de los últimos tiempos en Europa del Este, Oriente Próximo , Asia Central y el Subcontinente Indio mantiene la vigencia de su análisis y el valor crítico y premonitorio que tuvo siempre RESISTENCIA más allá de coyunturas políticas concretas.

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Suponemos que cuando este texto salga a la luz, ya habrá finalizado la cumbre OTAN de Madrid, y que tras haber sometido a esta ciudad a la habitual ocupación y despliegue policial-informativo, los dirigentes atlánticos y sus representantes coloniales oficiales en nuestro país habrán elaborado también las habituales notas triunfalistas en las que se hacen los recurrentes votos para un futuro feliz en paz y seguridad.

 

¿Una "nueva" OTAN?

Pero a pesar de las expectativas y de la propaganda esta cumbre madrileña supone todo lo más una cumbre de "transición", menos "histórica" de lo esperado.

En primer lugar, nada más falso que presentar este evento como el del nacimiento de una "nueva OTAN". El hecho de que esta organización terrorista reagrupe y redimensione sus fuerzas no constituye de ningún modo una "novedad". Es más, el papel fundamental para el que la OTAN nació verdaderamente no solo no va a variar sino que, al contrario, va a quedar reforzado en grado máximo. En efecto, el liderazgo USA dentro de la estructura político-militar atlántica no va a retroceder ni un milímetro, y precisamente la ampliación a ciertos países del Este solo viene a demostrar que la OTAN no es ni en origen ni en destino más que una herramienta del poder americano en Europa, y su despliegue es el despliegue del imperialismo americano en su lucha por controlar totalmente el "Heartland" euroasiático.

Porque, al contrario de lo que algunos opinan, la OTAN no es el brazo armado del Nuevo Orden Mundial, sino la organización de combate para la hegemonía americana en Europa, una hegemonía no solo militar sino sobre todo política. Del mismo modo, bajo una perspectiva más amplia, el proyecto de Nuevo Orden mundial no es un "invento" más americano de lo que pueda serlo alemán, turco o australiano, porque esencialmente no consiste más que en una fase de transición tripolar dentro del proceso histórico-económico general que denominamos mundialismo. Estados Unidos es precisamente el "brazo armado", el gendarme internacional (Globalcop), de este proyecto trilateralista, pero el proceso en sí mismo es muy anterior, en su origen y contenidos, a la constitución histórica de los USA y sus objetivos apuntan más allá de la simple hegemonía ecónomico-militar de una potencia histórica concreta.

Se trata básicamente de la tentativa de instauración de un gobierno mundial único, a través de la homologación económica global y de la homogeneización cultural planetaria, para mayor gloria de una minoría soberana (sinarquía) de tecnócratas y financieros apátridas completamente alucinados por unas doctrinas seculares de dominación mundial.

Sabemos que, tras esto, algunos "amigos" nos lanzarán la consabida acusación de "conspiracionistas" y "guerraocultistas". No nos importa, porque tales calificativas se refieren ya, en realidad, al pasado. Hoy la conspiración se halla instalada en el Poder, es el Poder mismo, y el despliegue de este poder es la conspiración misma aplicada a los nuevos objetivos de globalización y mundialización. En cuanto a la llamada guerra oculta, ésta es, al contrario, completamente evidente... para el que quiera verla, por supuesto.

En realidad, usando términos precisos, la cumbre de Madrid no es más que una reunión conjunta del Buró político del Partido Atlantico. Porque la OTAN, como ya dijera su anterior secretario general, Claes, "es mucho más que una organización militar"; es decir es una superestructura política y económica cuya misión principal no ha sido nunca "defender" a Europa de ninguna amenaza exterior ni antes, frente a la URSS, ni mucho menos ahora que el bloque soviético ya no existe, sino la de mantener a Europa bajo el control estricto de los Estados Unidos, de sus intereses globales, políticos (gobiernos "afines") y económicos (evitar la competencia de una economía fuerte). Es más, nosotros afirmamos que calificar a la OTAN de alianza defensiva militar es una manipulación escandalosa de la historia, y constituye la segunda gran mentira de esta "nueva" OTAN.

No olvidemos que la OTAN nació en 1949, seis años antes que su supuesto antagonista militar: el Pacto de Varsovia. Es decir, ¡nace seis años antes para defenderse de un bloque militar que no existía! No olvidemos tampoco que la primera acción militar conjunta en suelo europeo por parte de la OTAN se ha desarrollado en Bosnia hace un par de años; es decir, más de cuarenta años después de su nacimiento y

cuando ya no existía ni la URSS ni el Pacto de Varsovia!!

 

La OTAN: caballo de Troya del imperialismo yanqui

Alguien nos dirá que ha sido precisamente la disuasión de las fuerzas americanas desplegadas en Europa durante la guerra fría lo que evitó la temida invasión de Occidente por parte de los tanques del bloque soviético. Que a estas alturas todavía se pretenda que la presencia de unos 300.000 soldados americanos en Europa hubiera hecho retroceder a las divisiones blindadas del Pacto de Varsovia si estos hubieran tenido realmente el objetivo invasor que la propaganda oficial atlántica les asignaba, es cuando menos intoxicador. A pesar de la propaganda made in Hollywood, el ejército yanqui no ha estado ni está en condiciones de hacer frente a una fuerza militar convencional. Se vio en Corea y en Vietnam, se ha visto en Somalia y en Iraq, se verá en cualquier parte donde los medios técnicos militares obliguen a la lucha cuerpo a cuerpo. John Kleeves, un autor americano cercano a la escuela de N. Chomsky, lo explica claramente: "El pueblo americano no puede disponer de un ejercito de tierra disciplinado... Los americanos son el exacto opuesto a lo que debe ser un buen soldado de infantería... no tienen ningún concepto real de "patria" o de "nación"... más que un país son una empresa comercial..." ("Sacrificios humanos", 1993; libro no traducido al español).

Por otra parte, y por muy escandalosa que pueda parecer esta afirmación, nosotros estamos firmemente convencidos de que la URSS en ningún momento se planteó una guerra de conquista hacia el Oeste, antes al contrario hubo de sufrir las constantes agresiones político-económicas de la guerra sucia internacional desencadenada por el bloque atlántico americano, que, como se sabe, han terminado precisamente por hacer caer al bloque soviético.

Es más, afirmamos que de no haber sido por la presencia de la URSS, los Estados Unidos hubieran realizado su "ideal" genocida respecto a los pueblos europeos, particularmente el alemán. Porque si bien es cierto que el ejercito rojo cometió un sinnúmero de actos criminales durante la fase de conquista del territorio alemán-oriental y del este europeo, estos se limitaron al periodo de hostilidades y tenían al menos la "justificación" de las durísimas condiciones que imponía una guerra convencional de aniquilación.

Contrariamente, el comportamiento de los anglo-americanos estaba dirigido por un odio ancestral hacia todo lo continental. No hablamos solo de los bombardeos terroristas y de las humillaciones y violencias contra la población civil una vez acabada la contienda.

Está fuera de duda que un enorme número de hombres de cualquier edad, junto a mujeres y niños, murió de hambre, congelación, condiciones insanas y enfermedades, en los campos americanos y franceses en Alemania y Francia, a partir de abril de 1945, fin de la guerra en Europa. (...) El número de víctimas alcanzó muy probablemente la cifra de un millón. Sus muertes fueron causadas intencionadamente por los oficiales del ejército que tenían recursos suficientes para mantener con vida a los prisioneros. Así lo constata el historiador canadiense J. Bacque, en su libro "Los otros Lager" que, por supuesto, no está traducido al español, pues nuestros "revisionistas" locales se hallan casi siempre ocupados en el recuerdo de la "gesta militar" anticomunista de la División Azul y el fetichismo franquista-joseantoniano.

Una política genocida nada extraordinaria si tenemos en cuenta que ya era teorizada desde principios de la contienda por los consejeros judíos del presidente Roosevelt, cuyo compendio final fue el famoso "plan Morgenthau", un genocidio científicamente planificado. Produce amargura leer las declaraciones del empleado-jefe de Clinton, el histriónico Solana, cuando justifica la hegemonía total de USA dentro de la OTAN con razones sentimentales de este tipo: "Yo he tenido una experiencia reciente que algunos deberíamos experimentar: visitar las playas de Normandía. Ver los cementerios inmensos de jóvenes norteamericanos que vinieron aquí a salvar a Europa de la dominación del nazismo. Eso no se puede olvidar". Siguiendo estas peregrinas razones, hubiera sido la URSS precisamente la única legitimada para dominar y dirigir toda Europa, habida cuenta de su elevadísimo número de caídos... Y así hubiera sido si los USA no hubieran literalmente comprado la vida de una Europa vencida y destrozada por los mismos USA, mediante su famoso "plan Marshall", del que este año se cumplió el cincuenta aniversario y que increíblemente fue celebrado por todo lo alto por Clinton con las lágrimas de cocodrilo del gordito Kohl incluidas.

Insistimos: la OTAN es un colosal montaje político-económico destinado a mantener la presencia norteamericana en Europa, que es ante todo una presencia política que genera concretos intereses económicos y que se traducen en beneficios astronómicos para el complejo militar-industrial yanqui. El Partido Atlántico es el principal Caballo de Troya estadounidense en nuestro continente.

No en vano, los Usa asisten sin demasiada preocupación a la formación de un potentísimo "Mercado Único" capitalista en Europa. Saben que a través de la estructura del Partido Atlántico, la competencia global con una Europa económicamente fuerte no escapará a la "vigilancia" y al sabotaje comercial-industrial del Gran Hermano yanqui. Que nadie dude quien manda aquí. De hecho, esta cumbre lo ha puesto tan de manifiesto que aquellos -y son muchos- que lo niegan caen en el ridículo con pasmosa sencillez. El propio Chirac, algo compungido, lo reconocía: "los vínculos trasatlánticos han salido reforzados de esta cumbre". Ni que decir tiene que calificar de "vínculo" a la oprobiosa y férrea cadena que mantiene uncidos a la hegemonía global americana a los "aliados" europeos es un eufemismo más, típico del lenguaje orwelliano de los mundialistas. El propio Chirac, más que nadie, lo debe saber si observamos la "atención" que el amo Clinton ha hecho a las propuestas francesas de ampliación o el papel jugado por los USA, como gendarmes mundiales, en la crisis centroafricana frente a los intereses neocoloniales galos.

El Dólar y su "Marcha hacia el Este"

Porque en efecto esta ha sido la cumbre de la ampliación, o sea del triunfo de las tesis americanas. El experto en política internacional Felipe Sahagun -poco sospechoso de antiamericanismo- lo reconoce: "Se amplie a tres o cinco, ya o en algunos más, EE.UU. es el país que más gana con esta ampliación. Se refuerza el modelo de seguridad preferido por EE.UU. para Europa y se difumina todavía más el sueño de un defensa europea independiente."

Claro que no se trata solo de "ganar" amigos y de imponer políticas de seguridad. En realidad, el business es el verdadero espíritu americano. Polonia, Hungría y la República Checa proyectan invertir en armamento unos 7.000 millones de dólares, según confiesan sus autoridades. ¿Hace falta nombrar a la superpotencia militar-industrial que se hará con la parte del león de los contratos?

No olvidemos tampoco que precisamente los principales "hitos" de la lucha contra el bloque soviético tuvieron como símbolos a las "primaveras" sionistas de Budapest 1956, Praga 1968 y sobre todo la Polonia de Walessa y Wojtyla, que ahora reciben su justa "recompensa", aunque tengan que pagarla en dólares. "Obligaciones morales" las llaman en América. Como dijera el ínclito Carter: "Debemos cumplir nuestras obligaciones morales, que, cuando se las ha asumido, parecen coincidir siempre con nuestros intereses". Una prueba más de la perfecta síntesis entre el hipócrita puritanismo anglosajón y el cínico materialismo judaico que constituye la esencia de los Estados Unidos y por extensión del Occidente civilizado y plutocrático. "In God we trust".

En consecuencia, de la cumbre de Madrid ha salido reforzado no sólo el vínculo trasatlántico, sino también el esquema de seguridad que corresponde estrictamente a la reorganización estratégica querida por los Estados Unidos de Israel. No existiendo ya la división por bloques este-oeste, el nuevo antagonismo planetario se expresará en una bipolarización ya conocida de norte-sur. El Partido Atlántico, consciente de las nuevas exigencias de hegemonía mundial, dispone sus fuerzas bajo un esquema que recuerda no poco a esos "círculos de iniciación" tan caros a las fuerzas masónico-sinárquicas que están detrás de los más importantes procesos de planificación mundialista. El propio ministro de Defensa español Eduardo Serra, hombre de estricta obediencia mundialista, lo expresa geométricamente: "Hoy la nueva situación estratégica puede definirse gráficamente en una serie de círculos concéntricos. En el círculo central se encuentra el lugar de máxima seguridad, representado por la Alianza Atlántica. En los círculos concéntricos exteriores la proximidad o lejanía de este círculo interior marca la situación de mayor o menor estabilidad." Todo un esquema de seguridad neoimperial basado en estrechos lazos políticos y económicos y que recuerda lejanamente a las relaciones feudales de vasallaje y mutua defensa.

 

El Imperio contraataca.

Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma: ¿de qué enemigo externo o interno debe defenderse ahora la Alianza Atlántica? La respuesta sigue siendo la misma que cuando existía el Pacto de Varsovia: de ninguno. En realidad, ni antes ni ahora, amenaza nadie la "seguridad", la "libertad" y la "existencia" de los Estados Unidos y de su OTAN. Es precisamente el Partido Atlántico el que tiene la necesidad de sentirse amenazado para mantener en pie su estructura oligárquica y tecnocrática de dominación terrorista. Y si, durante la guerra fría, los aparatos de seguridad atlánticos desencadenaron una auténtica guerra contrarevolucionaria en el interior de los estados miembros de la Alianza, e incluso de aquellos países que mantenían tratados bilaterales con los USA, bajo el pretexto del "peligro comunista" internacional, hoy, caído el bloque soviético, los USA precisan de nuevos enemigos internos y externos para justificar militar e ideológicamente su injerencia política en los asuntos propios de sus aliados y socios, y su sabotaje económico de cualquier iniciativa que ponga en peligro el business norteamericano.

Claramente habla M. Aguirre, director del Centro de Investigaciones para la Paz: "La OTAN reconoce en su Concepto Estratégico de 1991 que no existe riesgo de ataque directo de este tipo de enemigos (exteriores) contra sus miembros". No entendemos por tanto la razón que lleva a algunos "progresistas" por un lado, y a ciertos "patriotas" por otro, a rechazar nuestra integración plena en la OTAN, alegando que ésta no defenderá ni Ceuta ni Melilla de una agresión "externa". Ya hemos dicho abundantemente que el papel de la OTAN es solo subalternamente defensivo, y a veces ni eso.

El propio esquema de "seguridad" euro-atlántico diseñado por los estrategas del Pentágono delimita ya claramente las zonas donde la conflictividad norte-sur será aprovechada para fortalecer los "vínculos" trasatlánticos. En efecto, la frontera, el "limes" neoimperial, recorre todo el mediterráneo sur, oriente próximo, medio Oriente y todo el sur de Eurasia oriental, excluyendo por tanto específicamente a China, neutralizando -como se esperaba- a Rusia e incluyendo en el hemisferio enemigo a todos los pueblos musulmanes -excepción hecha claro está de sus élites occidentalizadas y de sus gobiernos amigos-, y particularmente -cómo no- a la República Islámica de Irán, único y último baluarte contra el proceso de homologación planetaria liderado por las oligarquías judaico-mundialistas.

Si tenemos en cuenta, además, que los estrategas atlánticos, no ignoran que, tras la caída de la URSS, los movimientos islamistas son la única fuerza política popular no asimilada por el occidente plutocrático que, en el supuesto de acceder al poder en sus respectivos países podrían poner en peligro el proyecto neoimperial en oriente próximo y en el norte de Africa, nos encontramos ante el más importante foco de conflicto externo para los planificadores OTAN.

La guerra civil en Argelia nos suministra un ejemplo extremo de los métodos que los zipayos del occidente americano usan para aplastar esos deseos democráticos de autodeterminación, tan exaltados por la propaganda occidental, que los lideres de la democracia mundial no están dispuestos a consentir. Los recientes acontecimientos en Turquía donde unas Fuerzas Armadas -férreamente americanas- provocan la caída de un gobierno de coalición tímidamente islamista son el contrapunto de cómo funcionan los ejércitos OTAN cuando se trata de impedir el acceso al poder de aquellas fuerzas poco gratas al Gran Hermano americano del que el Ejercito turco es un modelo laico-nacionalista, que suponemos hará las delicias de nuestros nacional-revolucionarios ibéricos.

Ahora bien, el verdadero foco de inestabilidad y terrorismo en la zona lo constituye aquella entidad estatal que es vista por occidente como modelo de democracia estable y ejemplar, Israel. Digamos antes de nada que, a pesar de lo que algunos piensan, Israel no es el principal socio y aliado de los Estados Unidos y, por extensión, del Occidente plutocrático en la zona. Israel "es" Estados Unidos, y todo lo que éste representa globalmente en la zona. Hay otros gobiernos más allá de los límites neoimperiales que pueden representar el papel de aliados fieles y perrunos del sistema de seguridad euro-atlántico: Arabia Saudí, Jordania, Egipto, Marruecos, etc. Pero no es éste el caso de la Entidad Sionista. Israel, se dice, es el estado nº 51 de la Unión. Aunque, más exactamente, sería mejor -teniendo en cuenta la experiencia histórica- considerarlo como el primer -y principal- estado de los Estados judíos de América. Y esto no sólo por el papel determinante que juegan los hebreos (Albrigth, Cohen, Rubin, etc..) en la actual administración Clinton (la más "judaizada" de cuantas han tenido los USA, y en la que el propio Clinton resulta ser más Sionista si cabe que sus colaboradores, según sus biógrafos), sino por el inmenso poder que goza el lobby sionista en Norteamérica y por el papel "providencial" de los Estados Unidos de Israel dentro del proyecto de Nuevo Orden Mundial como fase de transición hacia la constitución de un Gobierno Universal israelita.

Sin embargo, la arrogancia sionista y la emergencia del islamismo pueden dar un vuelco indeseado a los planes de "estabilización" mundialista en la zona. Efectivamente, la constitución de gobiernos islámicos en el norte de Africa y medio Oriente no sería una catástrofe para una Europa independiente de la dictadura yanqui, sino solo para las élites político-económicas del Partido Atlántico; porque, de suyo, gobiernos soberanos en esta zona buscarían una cooperación justa y leal con sus homónimos europeos, y estos necesariamente tendrían entonces que repleantearse sus relaciones globales tanto con estos países como con Estados Unidos que, por supuesto, nunca consentiría una relación que pusiera en peligro su dictadura y su arrogancia sionista.

Incluso, como se sabe, el progresivo aislamiento que sufre Rusia, víctima de constantes humillaciones por parte de Occidente, ha llevado a los gobernantes de Moscú a estrechar lazos con Teherán y con Pekín, un tipo de alianza que, de materializarse formalmente, podría borrar esa típica sonrisa imbécil de la boca de los administradores coloniales del territorio ocupado europeo, y devolver la esperanza a muchos pueblos de la Tierra.

Todo esto no lo ignoran los países europeos, de ahí que por su cuenta y riesgo hayan estrechado también lazos comerciales con países como Irán, que figura a la cabeza de la lista negra del sionismo internacional, y que dicha cooperación sufra los embates de los aparatos ideológico-represivos del Partido Atlántico y del judaísmo.

Por un estrategia global de Frente Antimundialista

Llegados a este punto, y para finalizar ya, no sería ocioso realizar nuestras propuestas de alternativa a la dictadura del Partido Atlantico, entendido como la fracción dominante en todos los partidos únicos de las burguesías europeas. Antes, sin embargo, debemos constatar un hecho previo y fundamental.

En cincuenta años de dominación, los Estados Unidos han construido en Europa un sistema político, cultural, económico y social con el que tienden a identificarse y asimilarse las élites europeas: partidos, sindicatos, intelectuales, representantes religiosos, banqueros y grandes industriales. Y por supuesto las Fuerzas Armadas, que precisamente por su naturaleza propia son las que más se identifican con la defensa de los "valores" euro-atlánticos, no sólo en nuestro ámbito cultural, sino en aquellos países "fronterizos" a los que se quiere neutralizar. Lo vemos en Argelia, en Egipto, en Turquía, etc.

En una democracia capitalista el "Estado" se confunde con el Mercado, y los ejércitos son hoy por hoy bastiones de mundialización. Nadie ignora que desde el Estado la tiranía del Mercado se legaliza políticamente. Análogamente, las fuerzas económicas dominantes usurpan a la sociedad civil legitimando socialmente esa "rebelión de las élites" que ha puesto al Estado y al Pueblo al servicio del capital transnacional. Estado y Mercado, régimen político y sistema económico se con-funden hasta tal punto que hoy, a la vista de recientes episodios de histeria antiterrorista de masas, productos ideológicos de una nueva alianza entre el régimen oligárquico de partidos y los trust mediático-capitalistas, tenemos la impresión que las masas populares están casi completamente impermeabilizadas a cualquier iniciativa política antisistema. La ausencia de respuesta popular a la cumbre atlántica de Madrid parece corroborarlo. Por un lado la apatía política extrema; por otro, la movilización social-represiva extrema. Pero es preciso no desanimarse y continuar en la lucha; porque desde RESISTENCIA se ha dicho alguna vez que es preferible ser enemigos del pueblo que de la realidad...

Por lo tanto, cualquier oposición al Partido Atlántico y al Sistema judeomundialista debe tener presente que, por lo que respecta a Europa, seguir considerando la defensa de los "Estados Nacionales" y de las "Patrias europeas" como el mejor antídoto a la globalización y a la dominación USA, es situarse en una posición defensiva perdida de antemano. Y nosotros en tanto que revolucionarios no debemos nunca combatir sobre posiciones perdidas de antemano. Guste o disguste, estamos inmersos en un territorio colonial ocupado; geopolíticamente, nos hallamos en el hemisferio enemigo. De hecho, el enemigo ha tenido el tiempo y los medios suficientes para identificar su seguridad propia con la de todos, su simple voluntad de poder con las libertades generales. Poco importa que algunos dirigentes europeos más lúcidos hayan declarado que de "la guerra fría ha salido triunfante el capitalismo, no la democracia" (Mario Soares), porque los canales educativos de la burguesía de masas occidental no tienen reparo en crear este tipo de ecuaciones: Estados Unidos+Europa= occidente; Occidente+capitalismo+libertades= democracia. Simplista pero eficaz.

No es pues admitiendo el sistema de valores de las democracias capitalistas y de su liberalismo de Estado como vamos a oponernos a la actual construcción de un esperpéntico pero muy real patriotismo atlántico, transposición euro-estadounidense del viejo nacionalismo constitucional-democrático. No vamos a caer en las viejas trampas de la guerra no-ortodoxa diseñada desde la CIA y el Pentágono que llevó a multitud de militantes anticomunistas a hacer suya la siniestra frase de un teniente-coronel italiano miembro de la red "gladio": "Mi patria es la OTAN".

Pues bien, ni antes ni ahora ni nunca consideraremos a la OTAN como nuestra patria. Antes al contrario, buscaremos las alianzas internas y externas precisas para construir un verdadero frente antimundialista, que será tan universal como el mundialismo lo es, tan jerárquico como la OTAN lo es y tan "apátrida" como las fuerzas occidentalistas lo son. Porque, en efecto, cualquier oposición -del tipo que sea- al Estado/Mercado mundial, a la secta mundialista y al Partido Atlantico significa la guerra; y no una guerra cualquier sino un guerra total de aniquilación. Pero una guerra así, que lleva implícita la destrucción final de la Utopía sinárquica, de la que el Partido Atlántico es un elemento fundamental, no puede ser calificada sino como guerra santa de liberación nacional, popular y revolucionaria.

No olvidemos, para terminar, en qué consiste la resistencia: destruir tantas fuerzas enemigas que éste tenga que renunciar a sus propósitos; y renunciar a su propósito final -la hegemonía absoluta mundial- significa el fin de lo que constituye la esencia del Enemigo, su destrucción total.

 


 

 


 

Atentados de Bombay: Ahmedineyad señala a la estrategia del terror mundialista

Atentados de Bombay: Ahmedineyad señala a la estrategia del terror mundialista

IRNA. 3 de diciembre de 2008
 Política.

En su entrevista de anoche en directo con el canal 1 de la televisión nacional de Irán, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, tachó de “salvaje acción terrorista” los atentados de Bombay y declaró que éstos han sido “planeados y ejecutados por manos de fuera de la región con el fin de generar tensiones en las relaciones entre la India y Pakistán.”

Ahmadineyad, al serle preguntado sobre los últimos acontecimientos acaecidos en la zona, como el del asalto a varios hoteles y lugares en Bombay, Ahmadineyad se refirió al plan de “extender la OTAN” al añadir que “también en la ONU dije que en mi opinión estas presiones se dan también en Afganistán y Pakistán con las miras principalmente puestas en la India y China.”

“Esa es la estrategia que ellos siguen —agregó— pues de lo contrario su presencia en Afganistán no les reportaría ningún beneficio, solo gastos; Afganistán no es una economía activa ni posee grandes recursos como para llevárselos, solo es una base que una de sus flechas apunta a la India y, al parecer, la otra, hacia China.”

“El atentado de Bombay es una acción terrorista y salvaje que se ha llevado por delante de la vida de unas 200 personas, unas personas que nada tenían que ver en todo eso, o eran viajeros, o diplomáticos, pero al parecer con esta acción se ha pretendido incrementar las susceptibilidades y crear conflictos entre Islamabad y Nueva Delhi. En mi opinión han sido manos venidas de fuera de la zona las que han planeado y llevado a cabo estos atentados terroristas porque es absurdo e imposible que unas manos, ya sea de Pakistán ya de la India o de incluso Afganistán hagan este tipo de cosas. Ha sido planeado desde fuera”, argumentó.


“De la misma manera que después del 11 de septiembre se produjeron los ataques contra Afganistán e Irak, ahora se centran en India y China”, apostilló

EL ORDEN SUCIO

Vincenzo VINCIGUERRA

 

 

El 6 de junio de 1945, en Forte Bravetta, Roma, el teniente Pietro Koch, comandante de un escuadrón especial de policía de la República social italiana, se enfrentaba al fusilamiento con un cigarrillo en la boca y ajustándose la raya de los pantalones.

Pocos días antes había declarado a un periodista: “Estaba y estoy convencido, por considerarla ya como perdida, que mi causa era justa, debía actuar contra las organizaciones clandestinas, no me arrepiento de haber combatido”.

“Yo y mi mujer”, exclama Valerio Fioravanti, al lado de Francesca Mambro[1], ante las cámaras de la televisión estatal, “somos dos criminales recuperados para la sociedad”.

Definición justa, verdadera, la que Fioravanti y su mujercita ofrecen de sí mismos y que logra dar, físicamente, la imagen del abismo que separa al fascismo y a los fascistas del “neo-fascismo” postbélico y de sus militantes.

El Orden negro ha sabido caer en pié. Sus hombres en cualquier parte de la martirizada tierra de Italia y de Europa, han mantenido hasta el último momento el valor y la dignidad de afrontar, sin pestañear, los pelotones de ejecución  del antifascismo, porque para ellos el honor no era una palabra vacía.

No hay –es inútil buscarlo- neofascista post-bélico de aparato (de Estado) y de servicio (secreto), que no haya salido de la cárcel de rodillas y gimiendo, en una orgía de arrepentimientos, remordimientos, contriciones, dolor por las víctimas, voluntad de hacer el bien para remediar el mal inflingido, etc, etc.

Este es el orden sucio.

Por lo demás, el nombre del Orden negro ha sido evocado una sola vez en los años setenta.

Aparece en enero de 1974, algunos meses después de la disolución del Movimiento político Ordine nuovo dirigido por Clemente Graziani (noviembre de 1973), y desaparece en el verano del mismo año, coincidiendo con la disolución de la división de Asuntos reservados del ministerio del Interior y del traslado de su director, Umberto Federico D’Amato al mando de la policía de fronteras, establecida por el entonces ministro del Interior, Paolo Emilio Taviani, el 30 de mayo de 1974, dos días después de la masacre de la plaza de la Logia, en Brescia.

El presunto “Ordine nero”, en los meses de su actividad, se distingue por una larga serie de atentados que ponen en el punto de mira objetivos de izquierda y a civiles, dirigiendo contra estos últimos varias masacres que solo la casualidad consigue evitar.

Los atentados son reivindicados con octavillas de lenguaje delirante y demencial que no señalan ningún objetivo político, sino que sirven sólo, en su jerga trivial y grotesca, para demostrar la ausencia de cualquier significado político e ideológico de las acciones cometidas bajo la sigla de “Ordine nero”.

Una sigla porque, en realidad, “Ordine nero” no ha existido como organización.

Algunos de sus “adeptos” están, de hecho, al servicio, por ochenta mil liras a la semana, del partisano Carlo Fumagalli que de ellos se servía para acrecentar la sensación de inseguridad en la población en previsión de un “golpe de Estado” que habría debido liquidar los extremos tanto de derecha como de izquierda.

Los activistas y los redactores de las octavillas de “Ordine nero” actuaban, pues, dentro de una óptica antifascista y anticomunista y su objetivo era crear terror y odio en la población italiana frente al fascismo y a los fascistas presentados no como una fuerza política que se proponía defenderla de un régimen liberticida, corruptor, prevaricador, sino como una pandilla de sicópatas, de paranoicos, de delincuentes, empeñados en cometer atentados masivos para masacrar a cuantos más italianos mejor.

Es en esta lógica que hay que interpretar las groseras exaltaciones de los campos de concentración como Dachau. “Viva Dachau”, no tendría sentido si no se entendieran los fines de Carlo Fumagalli, y de sus referentes políticos y policiales, bien integrados, estos últimos, en la división de Asuntos reservados del ministerio del Interior.

La imagen del “fascista” que emerge de esta orgía de atentados de masas y de las octavillas delirantes coincide perfectamente con la que los comics pornográficos, tan queridos por la propaganda judaica, ofrecen a sus lectores.

Es el porno-fascista, bellaco, masacrador de mujeres y niños, psicópata por el placer de la sangre, falto de escrúpulos, de dignidad y de honor.

No habría existido italiano capaz de indignarse si un gobierno de emergencia hubiese suspendido las garantías constitucionales y hubiera metido en la cárcel a algunos millares de neo-fascistas.

Este era el objetivo del partisano Carlo Fumagalli que muy voluntariamente pagaba ochenta mil liras a la semana a los seudo-fascistas que actuaban bajo la sigla de “Ordine nero”, para provocar un golpe de estado antifascista. La confirmación sobre las finalidades reales de “Ordine nero” nos es suministrada por una nota del servicio secreto militar sacada a la luz después de tantos años de sus archivos.

Está datada el 30 de mayo de 1974, y en ella se afirma que los dirigentes del disuelto Mpon [Movimiento político Ordine nuovo] están empeñados en hacer sobrevivir a su organización y que “la maniobra no ha escapado al ministerio del Interior que, en el contexto de una política del antifascismo oportunamente orquestada incluso con fuerzas políticas ajenas a la Dc [Democracia cristiana] ha decidido golpear al órgano informativo de las ideas (“Anno zero”), presentado no como periódico sino como movimiento político surgido únicamente por cambio de nombre de Ordine nuovo; el movimiento mismo, creando un “Ordine nero” (señalado como el brazo violento de “Anno zero”) al cual debe atribuírsele una serie de actos violentos y antidemocráticos. En este contexto deben interpretarse todas las acciones delictivas etiquetadas desde los órganos de gobierno y de prensa como iniciativas de la derecha extraparlamentaria”.

En otras palabras, “Ordine nero” es una “diversión estratégica” creada desde la división de Asuntos reservados del ministerio del Interior, dirigida por el antifascista Humberto Federico D’Amato, que tiene por cometido alimentar la teoría de los “extremismos opuestos” y, a la vez, ensuciar al fascismo y a los fascistas.

Misión cumplida con éxito.

Esta es la verdad que nos cuenta la historia. Y no serán los empleados de la judicatura italiana, ningún seudo-historiador de izquierda y ningún plumífero de “Alleanza nazionale” los que despachen a “Ordine nero” y a sus mercenarios “militantes” como fascistas, sobre los cuales queda todavía mucho que decir,

Y lo diremos.

 

 

                                                                                            Vincenzo Vinciguerra. Opera, 25 noviembre 2008
 

 

 



[1] NdelT.- Autores materiales del atentado a la estación ferroviaria de Bolonia en agosto de 1980 (80 muertos y centenares de heridos)

LIBERTAD INTERIOR

Vincenzo Vinciguerra

 Acontecimientos recientes imponen una reflexión en voz alta sobre el concepto de libertad, palabra de la que se abusa tanto, especialmente en democracia donde todos se consideran libres, mientras que pocos se dan cuenta que la libertad de comer, dormir, trabajar, procrear, defecar existe también en los países totalitarios y, consecuentemente, bajo este aspecto no existe en el mundo ningún hombre que sea privado de su libertad.

Viceversa, si valoramos las libertades políticas vemos que, en democracia, todos son teóricamente libres de decir lo que piensan pero nadie, que no forme parte de las oligarquías en el poder, consigue jamás divulgar su pensamiento porque las casas editoriales no publican sus libros, los distribuidores no los venden, las televisiones no los apoyan, los periodistas no les conceden entrevistas, los críticos no comentan sus escritos, visto lo cual es natural mantener la boca cerrada.

Los instrumentos utilizados por el poder son diferentes de aquellos en uso en los Estados totalitarios, donde se prefiere emplear a la policía política, pero el resultado es idéntico.

En democracia, cientos, miles, periódicos distintos, teóricamente independientes, informan todos de las mismas noticias, realizan los mismos comentarios, mantienen en el silencio cualquier censura evitando publicar cuanto pueda suscitar interrogantes en la opinión pública y perjudicar a la casta dominante. En los Estados totalitarios existe, a menudo, un único diario oficial pero el resultado es idéntico a lo que ocurre en democracia.

En un país, como Italia, donde un gobernador del Banco de Italia [Romano Prodi, NdT] al que solo unos pocos íntimos conocían, ha llegado a ser ministro, presidente del Gobierno y, finalmente, presidente de la República sin que haya sido nunca presentado a los italianos a los cuales, antes al contrario, les ha sido impuesto desde los partidos y desde los órganos de prensa escrita y televisiva; donde un encausado judicialmente como Silvio Berlusconi puede ser presidente del Consejo de ministros, y una caterva de parlamentarios desconocidos para los italianos, pues no han sido nunca elegidos por ellos, sino escogidos por los secretariados de los partidos políticos, hablar de libertad resulta grotesco.

En el puesto de un dictador, tenemos cien tiranuelos enmierdados, de antecedentes penales y sucia conciencia, que hacen y deshacen en nombre del pueblo soberano, añadiendo al daño la befa y la mofa frente a sesenta millones de ciudadanos, que únicamente pueden, en realidad sufrir un poder que no procede de ellos y que no les pertenece.

Pero también existe otra libertad, ésa que no puede ser sometida ni con la fuerza ni con el engaño, que se define como interior, que tiene todo ver con la propia conciencia y nada con la exigencia de aparecer como semejantes a los demás.

El concepto de libertad interior se ha ido perdiendo. Cada vez son menos los hombres y las mujeres  que sacrifican, con alegría, la libertad exterior para encerrarse en la clausura de un convento rechazando para siempre el contacto con el mundo exterior, salvo quizás con familiares.

¿Quién ensalza  hoy la búsqueda de lo divino rechazando todo lo que es humano, expatriándose del mundo para permanecer constante y cotidianamente con el propio “yo” y la propia conciencia?

Hoy, la Iglesia católica ha perdido el sentido de la religiosidad, prefiere organizar concursos de belleza para las monjas, demostrando con ello que ignora ya lo que es la belleza interior y, sobre todo, la libertad del alma, de la mente y de la conciencia.

Si todo esto ha sido borrado en la esfera religiosa, muy  pocos lograrán entender que el concepto de libertad interior pueda existir en el terreno laico, especialmente en el político, increíblemente en ese mundo político donde se reconoce –y se ha practicado- una guerra de guerrillas  como parte inherente de la política misma.

Así pues, hay que imaginar que si se acepta que esta libertad interior pueda existir en un prisionero del Estado, libre en su conciencia, en sus acciones, en sus opciones y en sus pensamientos.

¿Se puede libre dentro de una cárcel?

Solamente la pregunta pone en guardia a los interlocotures, que se sienten objeto de burla porque, para ellos, no es concebible que la libertad, la verdadera, auténtica, real, pueda existir dentro de una infame celda de una cárcel italiana.

No, incluso personas de notable rigor intelectual rechazan la idea de que cárcel y libertad sean compatibles.

El detenido, como gustan denominarlo, vive soñando la libertad de comer, dormir, procrear, trabajar (de vez en cuando) y defecar fuera de los muros de la prisión. ¡Por Dios! No es aceptable en absoluto que se elija vivir y morir dentro de una cárcel, renunciando a todos los placeres de la vida, a sus comodidades, a la libertad de movimiento, a vivir en una casa propia, a establecer un vínculo afectivo.

¿Qué es un hombre, para todos ellos, si no un cuerpo que sufre las restricciones de la detención? ¿Y que otra cosa podría ser?

Que tenga un alma, una conciencia, una mente, un ideal, ni si quiera lo sospechan.

Si un hombre mata por la causa que triunfa, se convierte en premio Nobel de la paz y primer ministro, quizás de Israel, (la referencia al conocido masacrador de mujeres y niños árabes, Menahem Beghin, es deliberada), si por el contrario mata soldados por una causa perdedora es un asesino.

¿Y puede un “asesino” tener una libertad interior de la cual no conoce la existencia ni siquiera el cardenal Bagnasco [el “Rouco-Varela” italiano, NdT]?

No, ciertamente. Razonando de esta forma los pequeños hombres que ostentan, a menudo, numerosos doctorados pero que de ese conjunto de confusas nociones no han sabido extraer nada para comprender el misterio de quien vive soñando despierto la llegada de una era en la cual la palabra hombre se pueda escribir finalmente con la H mayúscula, como corresponde a quien es reflejo de lo divino sobre la Tierra

                                                                                                                              Vincenzo Vinciguerra, Opera, 12 septiembre 2008

 

 

 

¿Cambiará Obama la política norteamericana respecto a Iràn?

¿Cambiará Obama la política norteamericana respecto a Iràn?

 IRNA. 8 de noviembre de 2008  Política.

La CNN ha asegurado en su noticiario que en Estados Unidos se escuchan ya voces que piden que el gobierno del presidente electo, Barack Obama, cambie de política respecto a Irán y mantenga negociaciones con este país.


“Tras enterarse de la victoria de Obama millones de personas han dado muestras de júbilo pues creen que con su elección como nuevo presidente de los Estados Unidos se producirá una visión nueva y positiva para con su país y sus gentes, por lo que esto demuestra que el pueblo norteamericano está por el cambio”, ha manifestado hoy sábado uno de los boletines de la CNN en la que se ha hablado asimismo largo y tendido de cuáles van a ser las políticas del nuevo inquilino de Casa Blanca para con Irak y Afganistán.


Christin Amanpur, la corresponsal encargada de esta noticia, abordó la misiva de felicitación que el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, envió el pasado jueves a Obama en la que dice que el pueblo iraní celebraría cambios fundamentales y justos en las políticas norteamericanas, en particular, en las que se practican en Oriente Medio.

 

Fascismo, Islam y mundo árabe. Entrevista a Stefano Fabei*

Fascismo, Islam y mundo árabe. Entrevista a Stefano Fabei*

¿Cómo tuvo inicio y cuáles han sido las características principales del encuentro entre Fascismo e Islam?

 

Ya antes de la marcha sobre Roma, posiciones filoárabes y filoislámicas eran presentes en el interior de los «fasci di combattimento»: derivaban de las múltiples experiencias políticas confluentes en el movimiento fundado por Mussolini el 23 de marzo de 1919 : de la socialista a la republicana, de la anarquista a la sindicalista revolucionaria, del arditismo al futurismo de vanguardia.

 

La idea de una Italia «nación proletaria», enemiga natural de las plutocracias e imperialismos era muy difusa en este primer fascismo «de izquierda», republicano y revolucionario, y en aquel periodo ella emerge con cierto vigor también en el curso de la experiencia fiumana. Tras el fin de la Primera Guerra Mundial y advenimiento al poder de Mussolini, una serie de hechos y circunstancias políticas, internas e internacionales, permitieron a Italia ser, o al menos parecer, la nación en vía de ser la intermediaria entre Oriente y Occidente. Un mes antes de la marcha sobre Roma, Gabriele D’Annunzio, descubiertas las grandes y múltiples afinidades entre el Evangelio y el Corán, afirmó que justamente del Oriente vendría «la fuerza nueva para la Italia Nueva: de esta Italia que el destino ha querido constituya, geográfica y espiritualmente, el puente entre Occidente y Oriente».

 

Luego, sin embargo, en los ocho primeros años en el poder, Mussolini no llevó adelante una política autónoma árabe porque la política exterior italiana tenía como fundamental punto de referencia la inglesa, y de la marcha de los encuentros con Londres dependía la de Roma en los asuntos de los árabes. Estando en curso la «reconquista» de Libia, era entonces difícil para Mussolini llevar un verdadero y propio diálogo con el mundo árabe. Además, los impulsos hacia una política exterior verdaderamente revolucionaria, también en la cuestión de los países árabes, sostenida por los fascistas más dinámicos, venían sofocados por la excesiva influencia que tenían en el régimen nacionalistas y católicos conservadores. Solo al inicio de los años treinta, nuestra política árabe comenzó a caracterizarse de una manera más autónoma y dinámica, presentando a Italia como «puente» entre el este y oeste, un punto  de referencia, un «faro de luz» para las naciones islámicas. No en vano, entre 1930 y 1936 roma buscó acentuar su acción cultural y económica en el Medio Oriente y en el área árabo-islámica en general. Para comenzar, pensamos en Bari, en la Feria del Levante en 1930; en los convenios de los estudiantes asiáticos organizados en Roma bajo el patrocinio de los Grupos Universitarios Fascistas en 1933 y 1934; en radio Bari, que iniciaba sus transmisiones en lengua árabe en 1934; en la actividad de penetración en la prensa árabe con subvenciones a periódicos y periodistas; en el Instituto para el Oriente y el Instituto Oriental de Nápoles, centros de actividad cultural que desarrollaban una provechosa actividad política. Según Said Sciartuni, un colaborador árabe de «Vita Italiana», la revista de Giovanni Preziosi, prescindiendo de los encuentros comerciales y económicos existentes entre el mundo árabe y la Italia Fascista, existía un vínculo ideológico que habría tenido su peso específico en sus encuentros futuros. El mundo árabe según él, era un campo fértil para la extensión del fascismo, que él consideraba como un medio esencial para su renacimiento espiritual. Italia era entonces llamada a desarrollar una propaganda para el desarrollo del fascismo en Oriente; así podría haber podido combatir al comunismo en el mundo árabe conquistándose amplias simpatías. A los valores del Islam (pero también del budismo) se habría referido luego, justo después de la campaña racial, el presidente del CAUR (los Comités de Acción por la Universalidad de Roma, la llamada «internacional fascista»), Eugenio Coselschi, en el mensaje dirigido en septiembre de 1938 al congreso antibolchevique y antijudaico de Erfurt, para contraponer a las «nefastas doctrinas que proponen el sojuzgamiento de todas las naciones y de todas las razas a la tiranía de una única raza sometida a las prescripciones del Talmud, la santidad de la cruz cristiana, la sabiduría del Corán y la clarividencia de Buda» y para exaltar «la idea universal de Roma» y su batalla espiritual en nombre de todos los «creyentes y los devotos, sea a Cristo a Mahoma o a Buda» contra el vil materialismo.

 

Mussolini y la espada del Islam. ¿Cuál es la historia? En la base del compromiso que se instauró, ¿había solo una visión d realpolitik del Duce?

 

Esta es la 3ª fase de la política árabo-islámica del fascismo, aquella relativa a la segunda mitad de los años treinta, los años del Eje, el día antes de cuyo nacimiento, el 24 de octubre de 1936, Hitler había declarado a Galeazzo Ciano, ministro de exteriores del Duce, que el mediterráneo era un mar italiano y que cualquier modificación futura en el equilibrio del mediterráneo se debería hacer a favor de Italia, así como Alemania habría debido tener libertad de acción hacia el este y hacia el Báltico. Orientando las dinámicas de las dos potencias fascistas en estas direcciones exactamente opuestas, nunca se habría producido un conflicto de intereses entre Alemania e Italia. En otros términos, según Hitler, los países árabes bajo control francés e inglés, casi en su totalidad, formaban parte de la esfera de influencia de Roma. Al año siguiente, el 18 de marzo de 1937, el Duce, durante su viaje triunfal en Libia, asume el título de «Espada del Islam». Mussolini era el protector de los musulmanes en Libia, en Etiopia, allí donde había liberado de las vejaciones del Negus, en Palestina y un poco por todas partes en el Mediterráneo. Prescindiendo de las relaciones económicas y comerciales existentes entre el mundo árabe y la Italia Fascista, la política medio oriental y la cuestión árabe devinieron argumento de la prensa del régimen.

 

¿Cuál ha sido el rol desarrollado por Gran Bretaña en las relaciones entre Italia y el mundo árabe?

 

Como ya he dicho, Gran Bretaña ha sido siempre la gran antagonista de Italia en el Mediterráneo, pero como en la política árabe de Alemania, en la de Italia se tiende a no perjudicar las relaciones con Londres, al menos hasta el momento en el cual , con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, la ruptura deviene irreversible. De la andadura de las relaciones con los ingleses depende el apoyo al nacionalismo árabe y a los movimientos de liberación del área medio-oriental como el palestino.

 

La Italia Fascista y la Resistencia Palestina. ¿De verdad pertenece al internacionalismo de izquierdas, como una cierta interpretación de la historia sostiene, el primado histórico de haber dado apoyo a la causa palestina?

 

Absolutamente no. Fue Italia el primer estado europeo en sostener de un modo concreto la lucha de liberación del pueblo palestino frente al mandato británico y al proyecto sionista en Tierra Santa. Entre el 10 de septiembre de 1936 y el 15 de junio de 1938, Italia entregó al Gran Muftí de Jerusalén, que guiaba la revuelta del pueblo palestino contra las fuerzas militares de  Gran Bretaña y contra la inmigración judía, alrededor de 138.000 libras esterlinas, una suma nada despreciable por aquellos tiempos (actualmente alrededor de 10  millones de euros). Esta contribución financiera fue decidida por el Duce al día siguiente de la guerra de Etiopía, no solo en razón de la posición asumida por Italia frente al nacionalismo árabe, y por «fastidiar a los ingleses », sino también en recuerdo de las posiciones anticolonialistas del Mussolini socialista revolucionario y del primer fascismo. Además de dinero, el ministerio de exteriores decide enviar al mujâhidîn palestino una consistente carga de armas y municiones, en principio destinada al Negus,  pero adquirida en Bélgica vía el SIM (1). Este material depositado por  casi dos años en Tarento, había debido llegar por intermediación de los saudíes, a los palestinos empeñados en la primera intifada para abatir al reino hachemita de transjordania, poner fin al protectorado británico y bloquear la llegada de otros judíos y el proyecto sionista en Tierra Santa.

 

¿Cuál ha sido la contribución  material – en hombres y medios- ofrecido por el mundo islámico a las fuerzas del Eje durante la Segunda Guerra Mundial?

 

Se trata de una contribución muy significativa, difícil de cuantificar numéricamente. Queriendo intentar dar una cifra, diremos prudentemente que más de 300.000 fueron los musulmanes de las regiones islámicas de la Unión Soviética (caucásicos, turcos de Crimea, tártaros del Volga, turkestaníes, azeríes, etc.) que se enrolaron con los alemanes para combatir contra la armada roja de Stalin; 117.000 los caídos. Por cuanto se refiere a los árabes, entre 1941 y 1945, se calcula que 500 sirios, 200 palestinos, 450 iraquíes, y alrededor de 12.000 entre argelinos, tunecinos, marroquíes y egipcios se unieron activamente al Eje. 6.300 formaron parte de unidades militares del Reich, unos pocos centenares combatieron con los distintivos del Ejercito Regio o de la Milicia Voluntaria de Seguridad Nacional, otros también militaron en la unidad de la Francia de Vichy. Emanuel Celler, miembro del congreso de los Estados Unidos, el 10 de abril de 1946 declaró que dos mil soldados árabes del Eje prisioneros de guerra estaban internos en el campo de presos de Opelika, en Alabama. Luego, en los Balcanes, más de 30.000 voluntarios de Bosnia, de Albania y de otras regiones musulmanas entraron el las Waffen SS, y a esto habría  que sumar  aquellos millares de fieles de Allah que combatieron en milicias y formaciones autónomas.

 

¿Por qué ésta página de la historia que concierne a la relación entre el Fascismo y el mundo árabe ha permanecido hasta nuestros días tan poco conocida?

 

En efecto se trata de un capítulo muy descuidado por los historiadores, no solo por aquellos de los movimientos filofascistas, que entonces surgieron y se  desarrollaron un poco en todo el mundo, sino también, laguna aún más grave, entre los historiadores del colonialismo y de la descolonización; de hecho el fenómeno filofascista de ciertos países y grupos políticos, en el mundo árabo-islámico en particular, fue ante todo el corolario de la resistencia al colonialismo. Y luego ha sido la tendencia a asimilar, sin las necesarias distinciones, el fascismo al colonialismo, por no hablar del desconcierto que la simpatía y apoyo de muchos musulmanes del llamado tercer mundo a la guerra del Eje, suscitaban en ciertos ambientes políticos y culturales.

 

¿Qué diría a los jóvenes de ‘derecha’  que tienden a seguir las corrientes de quien quiere ver a toda costa un enfrentamiento entre dos diversas culturas, la «occidental-cristiana» y la árabo-musulmana?

 

Yo mantengo que el así  llamado choque de civilizaciones no existe y que esta tesis es sostenida por quien busca impedir el conocimiento y la colaboración entre una realidad humana, cultural y política ciertamente diferentes pero no por  esto necesariamente antagonistas. La diversidad  es a mi juicio una riqueza y un recurso necesario en un mundo en el cual el proceso de globalización tiende a homogeneizar a todos en el american way of life. Quien basa la propia identidad sobre sólidas raíces no teme lo diverso, sino que busca conocerlo y colaborar, si es posible, en vista de la consecución de un común objetivo… pero el discurso es extremadamente complejo…

 

Pregunta obligada: sobre sus proyectos de futuro, ¿tiene alguna publicación?

 

En este momento tengo la historia de un soldado del Novecientos y de sus guerras; se trata de la biografía del general Niccolo Nicchiarelli, Jefe del Estado Mayor de la Guardia Nacional Republicana durante la RSI.

 

(1) SIM- Servicio de información militar. Organo de inteligencia militar italiano de 1925 a 1945.

 

*Publicado el 22 de septiembre de 2008 en azionetradizionale.com (Trad. Antonio M.S.)

 

Bibliografía de referencia

 

-S.Fabei, Una vita per la Palestina ( Storia del Gran Mufti di Gerusalemme ), Mursia, 2003.

 

-S.Fabei, Mussolini e la resdistenza palestinense, Mursia, 2005.

 

-S.Fabei, Il fascio, la svástica e la mezzaluna, Mursia, Milano, 2002.

 

 

 

 

 

 

 

DEBATE: La crisis terminal de la liberal-democracia capitalista

DEBATE: La crisis terminal de la liberal-democracia capitalista

 “La cuerda de EEUU está podrida y se oye el quebrantamiento de su poder”
 

Teherán, Irán. IRNA. 17 de octubre de 2008

El ayatolá Ahmad Jatami, imán del viernes en funciones de Teherán, ha hablado en la segunda parte de su sermón de hoysobre la crisis económica que se vive en EEUU y que se ha llegado “a Europa y sus adscritos” como un “tsunami”, para declarar que por esto “la cuerda de Norteamérica está podrida y se oye el quebrantamiento de su gloria y de su poder. Los mismos norteamericanos afirman en sus análisis que esto es el comienzo del fin del poderío estadounidense en el planeta.”

El ayatolá Jatami consideró que este fracaso económico se debe al fracaso de la liberal-democracia norteamericana en el mundo, sistema que algunos tenían “como la ciudad ideal que culminaba la historia de la humanidad de la que afirmaban EEUU era su cacique, pero hoy presenciamos cómo esta ciudad se ha venido abajo.”

Para Jatami, este fracaso económico de EEUU también lo es de la “ética de la liberal-democracia”, y agregó: “En lo últimos ocho años EEUU ha atacado allí donde ha querido con la excusa de la democracia, pero lo único que han llevado a los países atacados ha sido la muerte y la pobreza para sus poblaciones.”

“Los mismos amigos de Bush reconocen que hace ocho años Norteamérica tenía superávit, pero que ahora se enfrentan a un déficit tal que le deben dinero hasta a China”, remarcó a la vez que tachaba de “un escándalo para los mandatarios estadounidenses” una crisis económica “de la que hasta los camaradas de partido de Bush se están desmarcando.”

El imán del viernes en funciones de Teherán continuó su homilía recordando las “muchas veces” que Teherán le ha advertido a Europa que se desvinculen de los Estados Unidos, pero que al no hacerlo “se están viendo ahora en medio de esta crisis”, y apostilló: “Ahora también algunos países árabes que se han vinculado a Norteamérica han caído en su abismo.”

Jatami puso de relieve en su sermón pronunciado en la Universidad de Teherán las acciones llevadas a cabo por Washington contra Teherán a tenor de su programa nuclear para usos pacíficos, concretamente, la emisión desde “el consejo inútil de seguridad de una resolución antiiraní con la que han intentado generar una crisis en Irán, pero he aquí que gracias a Dios esa crisis se ha producido en los Estados Unidos y no en Irán.”