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¿ESTO ES EUROPA? PUES QUE LO DECIDAN OTROS...

¿ESTO ES EUROPA? PUES QUE LO DECIDAN OTROS...

 

“Europa, definida por el propio tratado de Maastricht, como "pilar europeo de la Alianza atlántica", no es para nosotros "valor absoluto" sino un espacio geopolítico más a liberar y a reorganizar como Macrocomunidad orgánica de pueblos libres proyectada específicamente contra los Estados Unidos, el Sionismo, el Imperialismo, el Colonialismo y el Nihilismo Occidental” (Manifiesto de RESISTENCIA)

 

 

“Los europeos no deben ser nunca los aliados de los locos de Alá o de los locos de Jahvé. ¿Comer hallal o kosher? No gracias. Nosotros preferimos el cerdo! “ (Pierre “Cochon”Vial, maître-à-penser del Eurosionismo identitario, 19/I/2009)

*  *  *

 

¿Crisis?¿Quién dijo Crisis?

 

De repente, casi por sorpresa -quien lo diría con tantos y tan tontos “representantes científicos  de la clase burguesa”, alias “economistas”- y en pleno gang-bang  ultracapitalista, de la noche a la mañana, quiebra tras quiebra, estafa sobre estafa, negocio mediante y especulación tronante, dato bursátil acá, despidos y más despidos allá: el sistema económico global ha entrado en crisis.

Tras años de bonanza financiera para la Usurocracia demoliberal, que decía Pound, y por tanto, para los grandes especuladores financieros, para los magnates del ladrillo, del acero, de la industria y  del comercio transcontinental; para las megacorporaciones transnacionales y las empresas de consulting y trinking; para los siempre hacendosos burócratas globales; para los oscuros negocios de altos dividendos y bajos costes; para los  Foros económicos y para dispendios astronómicos: la fiesta ha terminado, o casi.

Toca la resaca.

Los Estados Judíos de América, la Unión Europea de las Multinacionales, los Tigres asiáticos y las Nuevas economías emergentes han vomitado toda su pota hedionda y  plutocrática sobre un mundo empobrecido por ellos, explotado económicamente hasta el hartazgo, casi  literalmente sodomizado en los derechos de los trabajadores; peor aún: desecho moralmente, desestructurado socialmente: incapaz ya de seguir suministrando a Wall Street, a “la City londinense, al Deutschebank, al FMI y al Banco Mundial más dinero, más mercaderías, más soberanía, más recursos, más cocaína , más trabajadores infantiles, mas esclavos sexuales, más, más, y más.

Quietos paraos...

Todo tiene un límite. Toca “refundarse”. Cambiarlo todo para que todo siga igual.

Los “Gatopardos” del sistema coinciden básicamente. Hay que “reorganizarse”.

Faltaría más

Para eso existe la vaselina mentolada del social-capitalismo y las reservas monetarias de los Consejos de administración estatales –gobiernos de turno- que para eso están. Para eso y para seguir saqueando a mansalva el orbe planetario, países y paisanos incluidos, en nombre del Estado/Mercado mundial, social, democrático y de derecho. Occidente, la Civilización: no te jode.

También puede echarse mano del humanitarismo redentor, de los derechos humanos, del valle de la silicona, del cambio climático, del reciclaje ecológico, de Keynes

Ninguna novedad.

Los pirómanos se convierten en bomberos. Los chorizos en policías. Los violadores en vírgenes. Los “estados-socios”, los “aliados estratégicos” y las naciones bendecidas por el Dios de las barbas blancas y el triángulo masónico vuelven a hacer arrumacos tras la máscara trágico-cómica del gran teatro del mundo mundialista.

Y Obama bajó de los cielos.

 

Como si a estas alturas los Estados-nacionales, la sedicente comunidad internacional, los consejos directivos bancarios, las corporaciones transnacionales, la alta finanza, el complejo militar-industrial, etc. tuvieran que seguir jugando al escondite inglés, simulando diferencias inexistentes o irrelevantes, perjurando promesas, reanudando alianzas, trasvasando capitales, divirtiéndose con un Monopoly mundial hecho por ellos y para ellos.

“Monoteísmo de Mercado”, denunciaba Garaudy.

Los “Países G” - G-7 o G-20 o 20 y pico-, como los agentes intocables de Eliot Ness, se sienten encantados de salvar a un sistema que es absolutamente consustancial con sus propios principios, valores e intereses. Es la Democracia capitalista en acción.

Todo ello, por supuesto en nombre de la “economía real”, de la “estabilidad general”, de los “intereses generales”...

¿A quien o quienes pretender engañar?

La falacia de la globalización “buena”-y en parte de la antiglobalización, ese altermundismo eco-capitalista, social-plutocrático y acomplejadamente reformista - no ha muerto a manos de Bush, Madoff , de los neocons, los créditos-basura, las especulaciones bursátiles o el recalentamiento monetario. Falso.

La “globalización” era solo una estrategia dentro de la reconfiguración general del sistema.

Mundialización, interdependencia, cooperación, deslocalización, que si quieres arroz Catalina...

Sermón misionero para afilar las armas del Capitalismo de Guerra que ha tenido en el 11-S un punto de inflexión; no su origen, sola una coartada: pretexto de exterminio y expansión armada.

El globalismo ya había entonado mucho antes su postrer canto de cisne. O de cuervo...

Puro cadáver desde que las contradicciones inherentes al judeomundialismo rompieron todo consenso –los cuatreros solo se ponen de acuerdo en el robo no en su reparto-; pero especialmente cuando los PUEBLOS  crean ESPACIOS DE RESISTENCIA impenetrables para los Devoradores del mundo.

Sí; aunque algunos se sonrían, o se descojonen de risa, el fracaso evidente de la “guerra capitalista (“antiterrorista”) contra el Islam”, pues no hay otra guerra mundial en curso, contra la última Resistencia real al proyecto imperialista judeoestadounidense, ha supuesto un duro revés para el conjunto de planes diseñado desde los Centros de poder mundial.

La dinámica interdependencia pacífica murió. No volverá. Deben cambiar, sin embargo, de momento la cosmética del Poder, las caras, las formas y hasta la piel.

Barack Obama es el nuevo “salvapantallas” del sistema. El “sistema operativo” sigue siendo el mismo: “Viejas caras/ Nuevas caras/ Pero las mismas cabezas...” cantaban Los Ilegales.

La realidad es dura pero es la realidad:

Estamos en el Capitalismo de Guerra. Estamos en guerra.

 

¿Europa? ¿Quién dijo Europa?

 

Y estamos en Europa - dicho sea con perdón. Por si alguien no lo sabia, ahora se van a enterar de lo que vale –en euros, por supuesto- un peine.

Y el peine europeo vale lo que vale: Una mierda.

“L’Europe”. ¡Qué miedo!

A saber: Europa, “pilar europeo de la Alianza Atlántica”, una de la tres patas del banco judeooccidental (junto a los USA e Israel). Baluarte de la paz, la democracia, el progreso y el Mercado común; Superpotencia geoeconómica, ejemplo de monetarismo cachas, de liberalismo proteccionista y gay-pacifismo armado. Ancha de espaldas, estrecha de culo...

El “Mundo Libre”. Y punto pelota.

“Apéndice putrefacto de Eurasia”.”Vieja puta prostituida en todos los burdeles ideológicos”, Parque temático del capitalismo “ilustrado”. Campo de exterminio de toda dignidad auténticamente humana, y, por ende, auténticamente europea.

Lo hemos mantenido siempre. Teníamos razón. Seguimos teniéndola.

“Esto es Europa”.

Esta Europa, mera quimera de Unión de Estados Nacionales en la división internacional del trabajo, eterna aspirante a tener voz propia y objetivos concretos en el escenario geopolítico mundial, verdadero dinosaurio de la estolidez  política aplicada y de la corrupción económica planificada.

Un “imperio” de tropecientos millones de “ciudadanos libres”, de individuos lobotizados opulentos y autocomplacientes dirigido desde Washington, el Vaticano, Tel Aviv o desde donde se tercie, pero desde luego no desde “aquí”.

Una burguesía occidental de masas feliz de haberse conocido y de disfrutar –Oh, lalà- de mas de medio siglo de paz (“la paz, siempre la paz...”), después de un par de milenios de sangrientos conflictos internos, sociales, políticos y religiosos, y  de cinco siglos de permanente guerra etnocida de conquista universal.

Ahora, pobrecilla, gimotea por la “invasión” de inmigrantes “alógenos” que acosan a sus mujeres, niños y efebos, a su cultura, tradición e identidad; a sus templos, instituciones y clubes de “ambiente”.

Ya no más “Europa” -¿y cuándo lo fue?- tal vez ya...  ¡ “Eurabia”! ¡Horror!

En esta “cosa” tan impresionante chapotean auténticos genios de la política, la geopolítica,  la metapolítica y la metanfetamina.

Druidas de la postmodernidad, mezclan en su caldero analítico-forense las más descabelladas teorías políticas y filosóficas.

Retóricos de la infamia, hablan por no callar. Y cuando rajan no paran.

El guiso, digno de la alta cocina francesa, bien adobado por el Eurosionismo rampante y antiinmigrante, les ha deparado un mejunje digno de paladares tan exigentes como los suyos: “Sopa de Cerdo”.

Papilla “arqueofuturista” no apta para gourmets islámicos obviamente. Pero sí para ellos.

Sorberse a sí mismo tiene algo de desagradable, hasta de canibalesco: pero observado ritualmente puede que sea algún acto sacrificial “indoeuropeo”, desconocido para el vulgo,  con el que estos aprendices de brujos estén creando acaso una  nueva religión milenarista, lo que teniendo en cuenta que algunos son expertos consumados en evolianismo pret-a-porter, no es descartable.

Toda una revolución.

La “Agenda europea” del Neofascismo “Eurodistante”

 

El capitalismo para ellos es un factor adquirido: no se discute. El socialismo es cuestión de pegatinas.

Su patriotismo orbita entre las estrellas doradas de la UE, las viejas banderas nacionales y las nuevas tecnologías.

“Turquía no es Europa”. Pero Israel “tiene derecho a defenderse”. Semos los mejores.

Su filosofía política (o así) se denomina “arqueofuturismo”. El nombre ya lo dice todo; es decir, nada. Porque se trata de enmascarar con un discurso alienante y extravagante –“Cantinflas” lo hubiera hecho mejor... - unas opciones políticas / estratégicas deshonestas y aberrantes

La democracia, otrora “sífilis del espíritu”, es hoy un “destino en lo universal”. Autonomía histórica y Eurosionismo histérico todo junto y en unión defendiendo la bandera de la Santa Sión.

El  “social-europeismo nacional-identitario”, nuevo albañal seudo-político heredero del “neofascismo atlántico” de servicio,  resulta ser un ideal de charcutería que hoza y retoza alegremente entre Estrasburgo y las Termópilas, entre Nietzsche y Sor Citroen; soñando una caverna racial europea llena de chavalas rubias y escaños de terciopelo. Y sobre todo, “Sopa de Cerdo”.

La Europa-Nación que defienden part-time está ejemplarmente encarnada en la etno-democracia israelí que hace con los árabes y los muslimes aquello que sus mesnadas skinkis, pastilleras y demás fulastras  ansiarían hacer aquí. ...

Siempre y cuando –evidentemente- contaran con la impunidad y la cobertura que sus jefes “carismáticos” y sus ideólogos actuales tuvieron en  tiempos mozos al servicio de las  Fuerzas armadas y de seguridad del Estado como agentes provocadores, confidentes, delatores, puteros o mamporreros a sueldo.

Hoy día, amedrentar, zurrar o destripar a un “inmigrante-maleante”, “panchito”, “negrata”” o “moro-mierda” no está bien visto: es Racismo, dicen,  circunstancia agravante en cualquier delito.

A no ser que sean redadas “identificativas-identitarias” policiales  como las que en estos momentos están asolando nuestras ciudades. Claro que eso es otra cosa. Estamos en “democracia” y “la policía es tu amiga”...

La Unión europea de Estados nacional-capitalistas no contempla en su agenda represiva más “limpiezas étnicas” que las que el capital  ejecuta internamente en nombre del libre mercado, legales por demás; O las ejecutadas por la OTAN, Israel y los Estados Unidos allende sus fronteras geopolíticas agitando la bandera de los “cruzados de la libertad” y algún que otro “mandato internacional”-no imprescindible- contra los enemigos del Occidente democrático, humanista, progresista, capitalista y iusnaturalista, a hostia limpia y a guerra sucia.

Defender la democracia y practicarla son cosas distintas y -sobre todo- “distantes”.

Bien lo sabe “Israel”: la Entidad sionista ilegal, epítome de las ventajas inherentes a una civilización superior y “única” democracia en Oriente medio según la propaganda de los media euro occidentales. Tan “Equidistantes” algunos de ellos como los cocinillas del europeismo islamófobo.

Israel existe. Y bien que se le nota. Aleluya.

Si no, hubiera que haberlo inventado. Como la “nueva europa” atlántica, la del capital y el librecambismo.

Y así se hizo. “Buena caza”

La “invención” de Israel, no fue decidida en Palestina, Tierra Santa, Oriente Próximo, Medio, Creciente Fértil, llamémoslo como queramos.

Fue aquí, en el espacio geopolítico, imperial e imperialista del colonialismo europeo que tal engendro cobró vida, cobró dinero y cobró victimas inocentes para su proyecto mesiánico y expansionista.

Aquí; no allí, señorito Milá.

No fue tampoco en “Europa” donde se decidió que “esta Europa”, la única realmente existente –“si a esto se puede llamar vida”-  viera la luz democrática, económica y norteamericana tras el largo túnel de la posguerra mundial.

No. Fue al otro lado del Océano, obviamente, que el Vencedor Único y Final de la Guerra de la sangre contra el oro, de la Usura contra el Trabajo, decidió que ésta y solo ésta Euroficción tomara forma y cuerpo.

Allí; no aquí. Señorito Milá.

Dirigentes norteamericanos, Generales estadounidenses, potentados, financieros, industriales, agentes secretos y discretos correveidiles del país de las barras y estrellas decidieron allí -nunca aquí- nuestro destino.

Caído el muro añadieron más banderitas a su recolecta global.

Así se escribió y se sigue escribiendo la historia. De momento.

 

“Políticamente Incorrecto”: ¿Sopa de Cerdo o Sopa para Cerdos?

 

Los “europeos” existen...  más o menos. Aunque –visto lo visto- más bien menos que más.

Los “europeos” piensan...  más o menos. Aunque -leído lo escrito estos últimos meses- más bien poco y mal.

A pesar de lo cual algunos de “ellos”- restos del naufragio neofascista, pocos, malos, chungos y mentalmente estreñidos- han “decidido” que en su “agenda” de excombatientes de la ex guerra que nunca existió, nuestras calles, ciudades y países bellamente europeos deben permanecer neutrales, o al menos “no-beligerantes”, Franco dixit.

Gaza queda lejos; y ni la kipa judía ni la kefia palestina pintan nada aquí, porque aquí no se les ha perdido nada, que bastante “tenemos nosotros, los buenos europeos” con evitar que la linda Europa se convierta en una inmensa mezquita-aljama-bazar llena de burkas, turkas y talibanes.

“Que lo decidan allá: Esto es Europa”.

Cabal.

Pero ni acá ni allá ni acullá; ni “Europa”, ni el señorito Milá deciden nada.

Y basta.

Arqueofascistas, identi-futuristas y paleo-equidistantes  como el antecitado Ernesto “Anacleto” Milá  pueden elevarse a la filosofía de la historia o rebajarse a  la metafísica del sexo. Es igual:

 

“Y esta es la cuestión: que Europa no es hija del Pentateuco, sino del “Amigo de Platón, pero más amigo de la Verdad”.( http://infokrisis.blogia.com/2009/010901-reflexiones-sobre-la-crisis-de-gaza.-contra-la-simplificacion-mecanicista.php)

 

 

Afirmación tan “soberana” como banal, tan especiosa como pueril, tan improcedente como elíptica, tan categórica como anecdótica para analizar una realidad política, geopolítica y  estratégica que los doctrinarios de las derechas atávicas y fraudulentas se resisten a ver.

Peor para ellos.

Porque ni esa es la cuestión; ni esa es la  verdad.

Milá, como Vial, como Adinolfi (tonto donde los haya), igual que Faye, Del Valle, o la madre que los parió a todos juntos,  es hijo de la mentira y esta mentira es la mentira del capital, porque  el capital es padre de la victoria de Estados Unidos sobre Europa, una  victoria que Milá & Cía. (Incluidos los que ahora reculan, borran ponencias y hacen antisionismo de baratillo e islamofobia de mercadillo... siempre tan cobardes como lujuriosos...) han asumido como propia, incapaces de ir mas allá de cuatro clichés, de cuatro citas y de cuatro libros mal plagiados y peor digeridos.

Vale: “¿Esto es Europa?”. No la del Pentateuco y no la de Merimée...

Quizá sea así.

Pero en Gaza, en Líbano, en Irak, en Afganistán, etc.  no se mata, no se muere por Platón o por el Pentateuco, por Guènon o por la Biblia en verso.

No. Se mata y se muere por lo de siempre. Por “valores eternos”, reales, verdaderos, vivos. Ideas-fuerza no conceptos-muertos como los que agitan neoplatónicos del Cojo Roberto o del Cojo Losantos, que tanto da.

Se mata y se muere por la LIBERTAD, por la DIGNIDAD, por la INDEPENDENCIA.

¡Y que coño saben de eso los Milá, los Vial, los Ianonne y demás abducidos por una suerte de cinismo congénito, arrogante y equidistante!

Ni Milá, ni los suyos,  son amigos de la Verdad y menos aun de Platón al que conocen poco, mal y de lejos.

La Verdad les asusta porque les pone ante el espejo de sus propias contradicciones, de sus vanidades de sus mentiras y traiciones.

No la soportan. Les produce pánico pues refleja meridianamente lo que no son: Hombres, en verdadera acepción de la palabra.

Quizá sean otra "especie" o una mutación desconcida...Tanto puerco no puede ser bueno.

Esclavos de sus propios miedos y de sus más bajas pasiones políticas, mantienen las distancias con la realidad, y por lo tanto con la verdad. La cogen con pinzas, les da repelús.

¡”Oig, qué asco! : “Los palestinos son las putas de Oriente”, farfullan -muy coherentemente- desde el púlpito político de un partido español de putas y puteros. ¡Toma ya!

 

 

*  *  *

 

 

Ocasionalmente, el nacional-identitario y evoliano-mundano Milá acierta  a veces de pleno.

Así, en su lamentable documento, abstruso, iluso, irrelevante propio de un necio con ínfulas, pellejo intelectual arrastrado por los sumideros de una historia que ni entiende ni quiere entender, sin más conclusiones –cuando se digna a enunciarlas- que las cuatro frases hechas de rigor y los dos retruécanos de siempre, hay una sentencia bastante acertada que de habérsela aplicado a sí mismo hace ya algunos lustros hubiera evitado a muchos grandes quebraderos de cabeza, repetidos errores y bastantes y muy ruidosos fracasos:

 

“(...)¿qué puede hacerse desde Europa? En estos casos en los que no hay respuesta posible, lo mejor es el silencio. La virtud del silencio es, en ocasiones, elocuente.”

 

Aplíquese el cuento, pater. Con un par de puntos en la lengua es suficiente.

 

Nueva bofetada al Imperialismo: ¡La Revolución Bolivariana Sigue Adelante!

Nueva bofetada al Imperialismo: ¡La Revolución Bolivariana Sigue Adelante!

(Agencias) Los venezolanos aprobaron el domingo la enmienda constitucional que permitirá al presidente Hugo Chávez permanecer en el poder más allá del 2012, una victoria "histórica" con la que el mandatario espera consolidar su programa socialista y que fue celebrada con júbilo en las calles de Caracas.

La modificación de cinco artículos de la Constitución de 1999 fue aprobada por una mayoría de 54,36% de los votos, frente al 45,63% conseguido por la opción del "No", según datos del Consejo Nacional Electoral (CNE).

"Hemos abierto de par en par las puertas del futuro. Venezuela ya no volverá al pasado de la indignidad. ¡Ha sido una gran victoria!", clamó Chávez emocionado ante una multitud enfervorizada que celebraba ante el palacio presidencial de Miraflores en Caracas.

Esta primera enmienda a la Constitución de 1999 permitirá la postulación sin límites del presidente y de todos los demás cargos de elección popular como gobernadores, alcaldes y diputados. Actualmente, la Carta Magna limitaba a dos los periodos presidenciales consecutivos, lo cual implicaba que el mandatario venezolano debía abandonar el poder a principios de 2013.

"En 2012 habrá elecciones presidenciales para el periodo 2013-2019 y a menos que Dios disponga otra cosa, a menos que el pueblo disponga otra cosa, este soldado es ya precandidato a la presidencia de la República", anunció Chávez.

El mandatario ha considerado que necesita 10 años más en el poder para afianzar la revolución bolivariana y profundizar los logros sociales conseguidos por su gobierno desde su elección en 1998.

Sin embargo, Chávez es consciente de que Venezuela, mayor productor de petróleo de Sudamérica, atraviesa una situación económica complicada debido a la caída de los precios del crudo, su principal fuente de ingresos, y a una inflación que es la más alta del continente (más del 30% en 2008) y que podría poner en peligro los programas sociales del gobierno. "Yo sabía que no me iban a fallar y ahora me toca cumplir a mí. Yo les ratifico que no voy a fallar", garantizó el presidente, considerando que es necesario redoblar los esfuerzos para la construcción de una "verdadera democracia socialista".

Tras el anuncio oficial de los resultados, las calles de Caracas se llenaron de vehículos que celebraban el triunfo del "sí" a bocinazos, y el cielo se iluminó con una lluvia de fuegos artificiales.

LA PERSONA FLEXIBLE

LA PERSONA FLEXIBLE

Un carácter social nuevo en la sociedad global de crisis

Robert Kurz

 

«Los individuos flexibilizados capitalistamente no son personas conscientes ni universales, sino sólo gente universalmente explotada, insolidaria y solitaria»

 

Hace ya mucho tiempo que ha dejado de ser un secreto que en el mundo occidental altamente industrializado, o incluso ya «postindustrial», soplan cada vez más vientos del llamado Tercer Mundo. No es que los países de la periferia capitalista se hayan acercado al nivel social de las democracias occidentales del bienestar, sino que, por el contrario, se extiende como un virus la depravación social en los antiguos centros capitalistas. Sin embargo, ya no es sólo que se estén desmontando los sistemas de protección social ni tampoco que aumente el paro estructural masivo, sino que, más bien, está creciendo un sector difuso entre el trabajo regular y el paro, sector que es un viejo conocido en los países del Tercer Mundo y que vegeta por debajo de la sociedad oficial –de minorías y de apartheid social, que participa en el mercado mundial– como «economía secundaria» de los excluidos y desarraigados. Caen bajo esta categoría los vendedores ambulantes de calle, los adolescentes que limpian parabrisas en los cruces, la prostitución infantil o desde los sistemas semilegales de reciclaje hasta los «habitantes de los basureros».

A escala más pequeña, estos fenómenos forman parte de las escenas callejeras diarias de Occidente y, de forma más patente, de los países anglosajones con su «clásico» liberalismo económico radical. Pero también se están desarrollando nuevas formas mixtas entre el trabajo regular y las relaciones de trabajo precario. Es necesario coger trabajos irregulares porque, desde hace veinte años (de forma especialmente drástica en los EEUU), los ingresos de los sueldos oficiales ya no son suficientes para financiar una forma de vida «normal» con piso, coche y seguro médico. Dos o tres puestos de trabajo por persona son normales. El obrero de una fábrica al acabar su jornada se va un momento a comer a casa para comenzar luego su servicio como vigilante nocturno en otro sitio. Sólo quedan unas pocas horas para dormir. El fin de semana trabaja, además, en un restaurante, no por un sueldo, sino sólo por las propinas. Cada vez cuesta más mantener la fachada de normalidad, aunque sea a costa de arruinarse la salud.

Otra forma nueva de biografías laborales inseguras consiste en que cada vez más personas tienen que trabajar por debajo de su cualificación. Están «sobrecualificados» para el trabajo que en realidad desempeñan: los mercados ya no necesitan de sus conocimientos. Desde principios de los ochenta, con el comienzo de la revolución microelectrónica y la crisis creciente de las finanzas del Estado, la formación académica dejó de ser garantía de una actividad laboral correspondiente. Se han recortado muchos puestos cualificados en el sector estatal por falta de posibilidades de financiación. Por otro lado, en el mercado libre la preparación profesional envejece cada vez más deprisa y, tras una breve «combustión continua», pierde su valor. El ciclo acelerado de las coyunturas, las innovaciones, los productos y las modas no abarca sólo los sectores técnicos, sino también la cultura, las ciencias sociales y el sector servicios de alto standing.

Durante este proceso social, se ha degradado a un sector creciente de la inteligencia académica. Han dejado de ser raros el «estudiante eterno», los que dejaban los estudios y cogían un curro en el sector servicios, ni la filóloga de treinta años en paro con un título de doctora que no le sirve de nada. En todo el mundo occidental, el taxista licenciado en Filosofía se convirtió en símbolo de una carrera social negativa. Se desarrolló un nuevo submundo que hace tiempo que se extiende más allá de la vieja bohemia. Historiadores licenciados trabajando en fábricas de galletas, profesoras de instituto lo intentan como niñeras, abogados sobrantes que comercializan objetos de arte indios. Mucha gente con formación intelectual se sigue moviendo pasados los treinta o cuarenta años en condiciones de vida casi estudiantiles o fluctúan en sus actividades entre trabajillos de repartidores, periodismo circunstancial e intentos artísticos no remunerados. La pregunta por la posición social y la profesión resulta cada vez más incómoda. Ya en 1985, dos autores jóvenes, Georg Heinzen y Uwe Koch, publicaron en Alemania De la inutilidad de convertirse en adulto. Su héroe refleja ese nuevo sentimiento vital de precariedad: «No soy padre, ni marido, ni miembro de un club automovilístico. No tengo cargos directivos ni autoridad, no dispongo de crédito en el banco. Me he formado en aquellos asuntos intelectuales que cada vez tienen menos aplicación. He sido excluido del ciclo de las ofertas…»

Si esa manera insegura de vivir podía parecer, quizás, algo exótico hace diez o quince años, ahora se ha convertido en un fenómeno de masas. El sociólogo alemán Ulrich Beck ha demostrado que «el sistema de empleo estandarizado ha empezado a deshacerse». El límite entre el trabajo y el paro se difumina. Las palabras clave del nuevo sistema de empleo, fraccionado e intrincado, son «flexibilización» y «subempleo plural». Ya hace tiempo que no es sólo la inteligencia académica venida a menos, sin cualificación y sobrante, la que se puede encontrar en esos medios equívocos de la flexibilidad. Antiguos cerrajeros, cocineros, delineantes, peluqueros, modistas o enfermeros se han convertido en subempleados multifunción sin oficio.

Todos hacen algo diferente a lo que en su día aprendieron o estudiaron. Calificaciones, profesiones, carreras, trayectorias vitales y estatus sociales delimitados y claros son parte del pasado. El subempleo es más que el mero paso constante de un trabajo asalariado al paro, situación normal entretanto para millones de personas en el mundo occidental. También es el cambio permanente entre cualificaciones, actividades y funciones casi arbitrarias; una suerte de viaje en montaña rusa a través de la división social del trabajo, que se transforma bajo la presión de los mercados a una velocidad cada vez mayor.

En los años ochenta todavía había esperanzas de poder dar un giro emancipador a la tendencia a la flexibilización de las relaciones, al no seguir la gente ya estandarizaciones rígidas, sino que –a pesar de la presión social– intentaban descubrir para sí posibilidades nuevas de organizarse la vida. El individuo flexible tenía que convertirse en el prototipo de ser humano que ya no se subordina incondicionalmente a las obligaciones del trabajo asalariado y del mercado, porque había conquistado una reserva de tiempo para actuar de manera independiente y autónoma y se podía imponer a sí mismo obligaciones voluntarias. Se hablada de los llamados «pioneros del tiempo», que habían ganado para sí mismos «soberanía temporal», a fin de poner en marcha formas de vida al margen del ritmo maquinal capitalista del «trabajo» determinado por otros y el «tiempo libre» orientado al consumo de mercancías.

Tales ideas recuerdan a los primeros escritos de Karl Marx que preveían, para el futuro comunista, el final de la división del trabajo alienante con una famosa formulación ilustrativa: «La división del trabajo nos da el ejemplo de que, mientras exista la separación entre el interés particular y el general, la propia actividad del hombre se convierte para él en un poder extraño y enfrentado que lo subyuga. Una vez que se empieza a distribuir el trabajo, cada uno tiene un círculo determinado exclusivo de actividad, del que no puede a salir; mientras que en el comunismo la sociedad regula la producción general y me posibilita hacer una cosa un día y otra el siguiente, cazar por las mañanas, pescar por la tarde, ordeñar el ganado por la noche, ponerme a criticar después de comer, sin convertirme nunca en cazador, pescador, pastor o crítico…».

Justo 150 años después, la imagen romántica del joven Marx no tiene nada que ver con nuestra realidad flexible. No vivimos precisamente en una sociedad con aspiraciones comunistas, que se haya abierto a nuevos horizontes de emancipación social más allá del sucumbido capitalismo de Estado burocrático. Optimistas sociales de la flexibilización como Ulrich Beck o el filósofo social francés Andrè Gorz habían hecho unas cuentas muy rápidas, al querer desarrollar los potenciales de una nueva «soberanía del tiempo» individual en coexistencia pacífica con las formas de producción capitalista. Después de abandonar toda crítica fundamental al orden dominante, no quedaba ya ninguna posibilidad de ocupar emancipadoramene la tendencia social inmanente. Por eso, la lucha por la interpretación social de la flexibilización estaba sentenciada antes de empezar.

Las ideas esperanzadoras de una supuesta organización autónoma del tiempo de vida en los resquicios sociales se referían, de todas maneras, sólo a formas específicas de trabajo a media jornada que, según la teoría de Gorz, tendrían que ser subvencionadas por el Estado social para garantizar una «renta básica» segura en forma de dinero y, a la vez, posibilitar actividades voluntarias. Esta teoría bienintencionada, pero sin fundamento, ha sido desde el principio un insulto a la realidad de la gente que, bajo la presión del dumping social creciente, se ve obligada a coger dos o tres trabajos prácticamente de sol a sol. Dado que existe la «separación», constatada tanto por Marx como por otros, «entre el interés particular y el general» –es decir: la competencia ciega en mercados anónimos, que ya no es cuestionada por teóricos como Beck y Gorz–, no se puede emplear el potencial de la productividad creciente para una mayor «soberanía temporal» de la gente. En vez de esto, el capitalismo neoliberal desenfrenado ha impuesto dictatorialmente la flexibilización y ha hecho valer exclusivamente su filosofía económica de una bajada de costes a cualquier precio.

Los horarios de trabajo estandarizados se vuelven inciertos, pero no en beneficio de los trabajadores. Se extiende el «trabajo por encargo», según la demanda y con horarios irregulares. También se exige a los trabajadores una alta movilidad espacial, en contra de sus propios intereses vitales. Hace ya mucho que cientos de millones de personas se ven obligadas a la inmigración laboral entre países y continentes. Los latinos van en busca de trabajo a los EEUU; los asiáticos, a los emiratos del Golfo; gente del este y del sur de Europa, a Centroeuropa. En China y Brasil hay una enorme migración interior a las ciudades. Bajo el dictado de la globalización, se ha reforzado esa tendencia a la movilidad espacial de la mano de obra y ha llegado, entretanto, a los centros europeos. Las oficinas del paro alemanas, por ejemplo, pueden obligar a los parados a desplazarse cientos de kilómetros de su lugar de residencia y a «visitar» a sus familias sólo los fines de semana. También los directivos de las empresas tienen que cambiar cada vez más a menudo, en beneficio de sus carreras, la cuidad, país o continente de su actividad profesional. Las personas se convierten en vagabundas socialmente desarraigadas de los mercados.

La flexibilización supone también el cambio constante entre trabajo dependiente y «autónomo». Los límites entre trabajadores asalariados y empresarios se difuminan, pero también esto en detrimento de los afectados. En el curso de este outsourcing surgen cada vez más autónomos aparentes, es decir, pseudoempresarios sin organización empresarial propia, sin capital financiero propio, sin empleados y sin la famosa «libertad de empresa», porque dependen de un único contratante: la empresa para la que trabajaban antes, la mayoría de las veces, que de esa manera se ahorra la seguridad social y, en vez de por el horario del convenio, sólo paga trabajos concretos en cada caso, con «honorarios» muy por debajo del sueldo anterior.

Flexibilización significa, por lo general, desviación del riesgo sobre los empleados dependientes y delegación de la responsabilidad hacia abajo: más rendimiento y más estrés por menos dinero. El vínculo empresarial se relaja y los llamados «colaboradores» se dividen en una plantilla central cada vez más reducida, a la que también se recortan o eliminan las prestaciones sociales de la empresa, y una plantilla satélite, precaria, creciente de «reserva», que se llaman, por ejemplo, «trabajadores freelance» o «trabajadores con cartera». Dentro de la plantilla central, los departamentos se dividen en «centros de ganancias» en competencia. La cultura empresarial de integración ha caducado. Con el ejemplo del consorcio multinacional IBM, el historiador social norteamericano Richard Sennet mostraba en 1998, en su libro El hombre flexible, esta lógica de la deslealtad: «Durante los años de los recortes y la reestructuración, IBM no transmitía ya ninguna confianza a los empleados que le quedaban. Se les comunicó que a partir de ese momento todo dependía de ellos mismos, que ya no eran los hijos de la gran empresa».

Los individuos flexibilizados capitalistamente no son personas conscientes ni universales, sino sólo gente universalmente explotada, insolidaria y solitaria. La nueva responsabilidad del riesgo no divierte, más bien da miedo, puesto que lo que está en juego permanentemente es la propia existencia. La desconfianza general gana terreno. En un clima de manía persecutoria y de acoso, surge una cultura empresarial paranoica. Las personas constantemente inseguras y sobrepresionadas pierden la motivación y se ponen enfermas. Y cada vez se las convierte en más superficiales, desconcentradas e incompetentes; porque una preparación verdadera necesita de un tiempo que el mercado ya no tiene. Cuanto más rápido cambian los requisitos, la competencia se vuelve más irreal y el aprendizaje se convierte en un mero consumo de saber que no deja tras de sí más que basura de datos. La calidad se queda por el camino. Si sé que todo lo que aprendo y por lo que me esfuerzo va a ser inservible al cabo de un rato, entonces la atención disminuye.

Trabajadores azuzados y dessocializados, que lo único que pueden hacer es engañar a sus directivos, a sus clientes y a sí mismos, se convierten en contraproductivos también empresarialmente hablando. Con la flexibilización total el capitalismo no resuelve su crisis, sino que se conduce ciertamente a sí mismo ad absurdum y demuestra que ya sólo es capaz de desatar energías autodestructivas.

http://www.krisis.org/1999/manifiesto-contra-el-trabajo [texto incluído como epílogo al ’Manifiesto contra el trabajo’]

Visiones y Revisiones: "LA PERSUASIÓN Y LA RETÓRICA"

Visiones y Revisiones: "LA PERSUASIÓN Y LA RETÓRICA"

Manthanô dothoúneka

« ésôra prássô Kouk émoi proseikóta. (1)

(Sófocles )

PREFACIO (*)

Yo sé que hablo por hablar , pero que no persuadiré a nadie; es esto Deshonesto, pero la retórica ánagkádzei me Tauta Doan bia (2), o en otras palabras, "ES NECESARIO que si uno hinca el diente A UNA sérbola Amarga, la escupa".

Y sin embargo, digo cuanto ha sido dicho ya tantas veces y con tal fuerza, que parece imposible que el mundo haya continuado todavía, Después de cada una de las veces que han sonado estas palabras.

Lo dijeron A LOS griegos Parménides, Heráclito, Empédocles, pero Aristóteles trato de los naturalistas inexpertos. Lo dijo Sócrates, pero fabricaron Por Encima De El Cuatro sistemas. Lo dijo el Eclesiastés, pero lo Consideraron y lo explicaron como libro sagrado, que por tanto no podia decir nada que estuviese en contradicción con el optimismo de la Biblia. Lo dijo Cristo y construyeron Encima la Iglesia. Lo dijeron Simónides y Esquilo y Sófocles, ya los italianos se lo proclamó Petrarca triunfalmente (3), lo repitió con dolor Leopardi, pero los hombres se contentaron con sus versos e Hicieron con ellos géneros literarios. Si en nuestros tiempos las criaturas de Ibsen lo hacen revivir Sobre la escena, Los hombres se divierten al oír entre las otras, También Aquellas historias excepcionales y los críticos hablan de simbolismo. Y si Beethoven lo canta de modo que conmueve el corazón de los hombres, cada Cual Emplea su emoción para sus propios multas, en el fondo ... es Una cuestión de contrapunto.

Si yo lo repito ahora por cuanto sé y puedo, como lo hago De qué manera no divierte a nadie, ni con dignidad filosófica ni con apariencia artística, sino como pobre peatón que mide sus pasos con el terreno, no pago peaje en ninguna de las categorías establecidas, ni siento precedentes para una nueva categoría, en el mejor de los casos habre hecho ... una Tesis de Licenciatura.

(*) Prefacio de la persuasión y la retórica ,>

Eluana es ¡POR FIN! libre

Eluana es ¡POR FIN! libre

En el día de ayer, en medio de una enorme e hipócrita polémica "ética", política e institucional, el cuerpo vegetativo de Eluana Engaro, una joven italiana que llevaba mantenida diecisiete años atada a una existencia artificial y horripilante por obra y gracia de un sistema sado-sanitario ajeno a toda realidad espiritual y a la más mínima dignidad de la naturaleza humana, ha descansado por fin en paz.

 Reeditamos un texto del camarada preso-politico Vincenzo Vinciguerra ya publicado aquí hace algunos meses, no para reactivar debates absurdos sobre la "eutanasia" y otros dilemas ético-filosóficos autistas y mendaces que no nos interesan en absoluto.

Lo que se plantea aquí es simple y llanamente un ASUNTO  de PODER. Es decir de las relaciones de poder y de la correlación REAL de fuerzas dentro del Sistema Social Liberal-capitalista, más conocido como Democracia Occidental.

Respetando los criterios morales, éticos y filosóficos de cada cual, la Tendencia Revolucionaria de Base "LíneAntagonista-Patria" abre un nuevo frente de ruptura dentro de nuestra Visión ideológica del Mundo.

LA CULTURA DEL DOLOR

Vincenzo Vinciguerra

 

La vida de los hombres está entretejida de alegrías y dolores, de serenidad y sufrimiento, sonrisas y lágrimas.

Una cultura de vida conoce y reconoce esta simple verdad como parte inherente de la humana existencia, que oscila en toda su duración entre ambos polos de felicidad e infelicidad, en una alternancia que nos permite vivir hasta el término de nuestros días, que somos conscientes  que llegará fatal e inexorablemente, no sabemos cuándo ni cómo.

Somos libres de elegir cómo vivir, de decidir nuestro destino, porque no es Dios quien nos lo prohíbe, al menos en este mundo occidental incivil y progresista.

Libres de elegir cómo vivir pero no de decidir cómo y cuándo morir.

Para vetar esta suprema elección se alza una cultura de dolor y de sufrimiento que quiere ser impuesta a los humildes pero no a los poderosos, que vale los que en la escala social no a los nivele más altos, y para los cuales no hay piedad ni misericordia.

Una cultura de dolor y de sufrimiento que es genuinamente católica, mas que romana, que pretende ser  la religión del amor universal, que dice representar a un Dios que se hizo hombre para sacrificarse a sí mismo a fin de redimir a la humanidad.

Extraña contradicción, la de la Iglesia católica, no más ya apostólica y romana, que nos habla de un Dios que elige vivir y decide morir del modo más atroz, flagelado y crucificado, por la salvación de los hombres.

Dios decidió su muerte, determinando el día y el modo, porque se había hecho hombre pero seguía siendo Dios. Tras Cristo, centenares de miles de hombres, mujeres e incluso niños han elegido, en nombre de la fe, morir para ofrecer su testimonio y reafirmar su fidelidad al Dios crucificado. La Iglesia se ha construido a sí misma sobre la muerte de cuantos han creído en ella, por ella han matado, masacrado, torturado a mayor gloria de Cristo.

Así pues, no es cierto que la vida pertenece solo a Dios. La historia de la Iglesia católica nos dice que los hombres pueden elegir renunciar a la vida o suprimir la de otros precisamente en nombre y por cuenta de Dios.

Perdido el poder temporal y, con él, la posibilidad de utilizar la tortura y los patíbulos, la Iglesia de Roma ha descubierto lentamente, en el transcurso de un siglo, que no, que los hombres no son libres de disponer de su propia vida, que esta pertenece tan solo a Dios.

Ciertamente, la Iglesia ha condenado siempre los suicidios, pero no es de éstos de los que hablamos, sino de la opción de decidir si vivir una no-vida o morir con dignidad, o más aún de morir tras la muerte.

No es paradoja puesto que nos referimos al caso concreto de Eluana Englaro que en realidad yace muerta desde hace mas de dieciséis años sobre el lecho de un hospital, pero que oficialmente está viva porque su corazón late y sus funciones vitales están intactas, excepto una, aquella que nos hace vivos: la mente.

Las jerarquías eclesiásticas y sus lacayos políticos nos dicen que la vida debe seguir su curso natural y que, por tanto, Eluana debe continuar siendo alimentada artificialmente, como así sucede desde hace dieciséis años, hasta que su corazón se pare.

Las mentiras son dos: Eluana está muerta porque su cerebro está muerto, no ve y no oye, no habla, no tiene sensibilidad, no siente emociones, no percibe alegrías ni dolores, tiene sólo un corazón que late en un cuerpo inerte; Eluana estaría ya desde hace años enterrada y viviría en el recuerdo de cuantos la han querido, si la naturaleza hubiera podido seguir su curso antes de haber sido paralizada por la moderna tecnología médica que permite la alimentación articifial.

Pero las altas jerarquías de la Iglesia católica no tienen interés en decir la verdad, porque pretenden imponer por todos los medios su acendrado principio de la vida que, en realidad, es expresión de su cultura del sufrimiento y del dolor infligido a los otros, no precisamente a ellos mismos, a los humildes no a los poderosos. Es un espectáculo atroz  al cual estamos obligados a asistir, porque se comercia fraudulentamente con la vida y la muerte y se niega a un padre el derecho de llorar sobre la tumba de la hija a cambio de ver su cuerpo torturado por sondas y medicinas sobre el camastro de un hospital.

De todo esto Eluana no sabe nada.

“Está viva” nos dice el Papa, pero no habla, calla.

“Está viva”, pero no siente.

“Está viva”, pero sus ojos están apagados, si que una chispa de dolor o de alegría los puedan iluminar, sin que una lágrima de felicidad o de tristeza surque su bello rostro.

“Está viva”.

No, Eluana está muerta y el deber de los hombres es darle sepultura, llorando su prematura desaparición. Eluana está muerta, desde hace dieciséis larguísimos años y si Cristo ha resucitado, ella no podrá resucitar ya en esta tierra porque la ciencia no es capaz de devolver  la vida a quien la ha perdido, ni el Papa o Bagnasco o don Mazzi de repetir el milagro de Lázaro.[i]

El manzoniano [ii]Dios que "asusta e inspira, che auxilia e che consola", se ha posado  junto a Eluana hace ya dicieseis años, pero el Papa empeñado en ver las ventajas políticas de su lucha por la vida, no consigue verlo, no percibe su presencia, demasiado alejado de lo divino, demasiado cerca del humano interés.

Y si Eluana no está ya entre nosotros, otros, millares, deciden en silencio sobre su muerte rechazando la ferocidad terapéutica, operaciones sin esperanza, terapias inútiles que debería retardar el momento de su muerte.  Otros que viven en un estado de sufrimiento físico atroz, atrapados en el lecho del dolor, en espera de un final cierto, esperando día tras día, luchando contra los espasmos intolerables delo dolor que, en la Italia del Papa, no es posible siquiera aliviar por falta de terapias específicas.

Mueren en silencio, como en silencio vivieron, lejos del primer plano, afortunadamente distantes del circo mediático que, si les descubriera, les obligaría a vivir en el dolor sin esperanza.. Al contrario, se van el silencio, anónimos, rodeados del afecto de sus seres queridos que les aman como el Papa, Bagnasco y Don Mazzi no podrían amarles jamás, escogiendo el momento de su muerte afrontada con extrema dignidad.

Creía en el Dios de los católicos, una mujer que de la bondad había hecho su principio de vida y de la solidaridad para quien sufre un deber que absolver cotidianamente. Valentina, de profesión enfermera, creía en el Dios de la misericordia, y vivía inmersa e el sufrimiento de otros, de los  enfermos que trataba por todos medios de ayudar, que veía gritar de dolor, estrellándose  contra  la cínica indiferencia de los médicos

Valentina creía en la vida como fuente de alegría no sólo de dolor y su alegría era contagiosa, valía más que muchas medicinas, como la sonrisa de su rostro maravilloso y sus ojos que dejaban entrever la inocencia de quien concibe solo el bien, nunca el mal.

Creía Valentina en la religión de la vida y del amor, pero sólo era ella la que amaba al prójimo,  pensando que la vida es también serenidad y alegría, hasta el día en que un médico criminal le diagnosticó una osteoporosis  en lugar de un tumor en la médula espinal, y así, habiendo descubierto la trágica verdad, no ha tenido otra elección que la muerte.

Amaba la vida Valentina, cierto, la amaba mucho. Pero ha preferido morir porque la vida era para ella un perpetuo oscilar entre los dos polos de  la felicidad y de la infelicidad, entre las dos estrella de la alegría y de las lágrimas, pero no  podía vivir fija en la única estrella existente, la del dolor y la de la muerte.

Así nos ha dejado Valentina, ofreciéndonos un postrer ejemplo de dignidad, de coraje, presencia de ánimo t libertad: libertad de elegir sobre su propia vida, libertad de decidir sobre su propia muerte, en el modo y momento que males sin solución se manifiestan, sin prolongar indefinidamente la propia agonía para complacer a un Dios que sus sacerdotes quieren cruel hasta el punto de condenarnos al dolor por un trasunto de vida sin esperanza. Y, como Valentina, muchos otros hombres y mujeres que han vivido  humildemente y han preferido morir con dignidad, rechazando la cultura del dolor y del sufrimiento que la Iglesia católica abandera en nombre de la vida que, dice, nos da y nos quita Dios.

Será verdad, pero la vida termina cuando no tiene significado ni sentido, cuando nuestro cuerpo es un amasijo de carne sufriente, un peso intolerable para una mente que ya no consigue controlarlo y hacerle instrumento de vida.

¿Quién dice, pues, que la muerte llega cuando el corazón cesa de latir? No, Dios nos quita la vida cuando la transforma en no-vida, en una existencia vegetativa, en un infierno de sufrimiento y de dolor en el que arrastramos incluso a aquellos que nos aman, no Benedicto XVI, Bagnasco y Don Mazzi.

Los desvaríos de estos días sobre este argumento, la tentativa grotesca y realmente infame de convertir a un padre en el asesino  de su hija (aunque no tiene el valor de decirlo es lo que se sobrentiende de la campaña por la vida de Eluana) demuestran solo lo distante que se encuentra la jerarquía de la ex Iglesia católica, apostólica y romana de su grey  que busca ya en sí misma las respuestas sobre las cuestiones de la vida y de la muerte, al margen de los debates sobre bio-ética, que son meros ejercicios intelectuales de personas que jamás han afrontado en la vida real los temas que discuten haciendo gala de una vana erudición.

Somos nosotros los que, en libertad, escogemos la calidad de nuestra vida, los que decidimos nuestro camino, los que somos amos de nuestro destino y, que cuando llegamos a estar a un paso de la muerte ¿deberíamos renunciar a nuestro libre albedrío para hacer decidir p sobre nuestro dolor y nuestro sufrimiento a Benedicto XVI, Bagnasco y Don Mazzi?

NO, gracias.

Decidimos solos sobre nuestra vida, tenemos el derecho y el deber de decidir solos sobre nuestra muerte, como corresponde a hombres Civiles y conscientes que creen que Dios es luz y serenidad, no tinieblas y dolor, que conocen la piedad hacia los demás y, en consecuencia, si el Destino lo quiere, al final, sabrán ser piadosos también consigo mismos, no condenándose a vivir en la cárcel de un cuerpo enfermo sino escogiendo la libertad de la muerte.

 

 

 

 

                                                                                                    Vincenzo Vinciguerra

 

 



[i]  Angelo Bagnasco es el presidente de la Conferencia episcopal italiana; Don Antonio Mazzi es sacerdote y periodista católico fundador de la asociación Exodus

[ii] Alessandro Francesco Manzoni (Milano7 marzo 1785 – Milano22 maggio 1873) célebre poeta italiano

Aznar asegura que la seguridad de Occidente depende de la de Israel

Aznar asegura que la seguridad de Occidente depende de la de Israel

De manera implícita el ex presidente justificó en ese contexto la reciente ofensiva militar israelí en Gaza

Jerusalén. (EFE).- El ex presidente del Gobierno español, José María Aznar, afirma que "la seguridad de Occidente depende de la seguridad de Israel", antes de reiterar la conveniencia de que el Estado judío se incorpore a la OTAN. Aznar hizo esa declaración en una charla que pronunció en la Universidad Hebrea de Jerusalén, donde expresó su opinión de que "nuestro primer objetivo debe ser derrotar el terrorismo islámico", algo en lo que Occidente e Israel "debemos trabajar de la mano". "Debemos reforzar la posición de Israel. Es la mejor inversión que podemos hacer en nuestra propia seguridad", apostilló. De manera implícita, Jose María Aznar justificó en ese contexto la reciente ofensiva militar israelí en Gaza -que costó la vida a alrededor de 1.400 palestinos, la mayoría civiles, y heridas a más de 5.000-, aunque con matices.

"¿Que hacer cuando en ocho años caen en un país 20.000 cohetes?. ¿Debe aceptarse?. Yo creo que nadie aceptaría que eso quede sin respuesta", expuso, antes de precisar que "otra cosa es como se ordena esa respuesta, lo que no es fácil".

Aznar admitió que "hay decisiones que son difíciles de explicar a la opinión pública", en alusión a las "dificultades de los estados" por combatir las infraestructuras "terroristas" en medios urbanos, donde hay "colegios y hospitales".

También de manera implícita, se mostró contrario a que la justicia española procese a siete responsables políticos y mandos militares israelíes por un ataque en 2002 en Gaza en el que murió un líder del movimiento islamista Hamás, y catorce civiles. "Lo único que voy a decir es que hay cosas que no debemos hacer, nada más", dijo sobre la admisión a trámite por un juez español de la querella presentada por ese caso por el Centro Palestino de los Derechos Humanos.

Jose María Aznar dio esta contestación a una pregunta que le formuló una periodista sin que supiera que se trataba de un miembro de la prensa ya que solo admitió las cuestiones que le planteó la audiencia, compuesta mayoritariamente por profesores y alumnos de estudios hispánicos en Israel.

La conferencia de la Universidad Hebrea es el último acto de una visita del ex presidente español en Israel, donde el martes ofreció otra charla, en ese caso en la Conferencia de Herzliya, el principal foro de debate de este país y en el que ya invitó al Estado judío a formar parte de la Alianza Atlántica.

La propuesta de que Israel se incorpore a la OTAN es uno de los mensajes más recurrentes en las intervenciones públicas de Aznar en Israel, un país que visita con frecuencia.

BENEDICTO XVI: UN PAPA AL SERVICIO DEL GRAN SANEDRÍN

BENEDICTO XVI: UN PAPA AL SERVICIO DEL GRAN SANEDRÍN

"El Vaticano pide al obispo que negó el Holocausto que se retracte"

La nota emitida por la Santa dice que el Papa "no conocía" las declaraciones que Williamson había hecho en el momento de su rehabilitación

AGENCIAS - Roma - 04/02/2009 15:56
El Vaticano ha anunciado que el obispo lefebvriano Richard Williamson deberá "tomar las distancias de modo absolutamente inequívoco y público de sus posiciones sobre la Shoah" para su admisión en la Iglesia católica, según informó la Secretaria de Estado del Vaticano a través de un comunicado.

La nota añade que en el momento de la remisión de la excomunión a los cuatro obispos Lefebvrianos, el Papa Benedicto XVI "no conocía" las declaraciones que Williamson había hecho sobre el Holocausto.

Presión de Merkel

Ayer, la canciller alemana, Angela Merkel, se ha unió a las presiones de los obispos y de la comunidad judía de su país sobre Benedicto XVI e instó al Papa Joseph Ratzinger a "dejar claro" que el Vaticano no tolera la negación del Holocausto.

"Por parte del Vaticano tiene que quedar definitivamente claro que no se permite el negacionismo", afirmó Merkel, para quien hasta el momento no ha habido aún una "clarificación suficiente".

EL ALBA DE LA CONSCIENCIA

EL ALBA DE LA CONSCIENCIA

TREINTA AÑOS DE REVOLUCIÓN ISLÁMICA EN IRÁN

LíneAntagonista   Comunicado 01/09

Se han iniciado esta semana en Teherán las solemnidades que conmemoran el trigésimo aniversario de la Revolución Islámica en Irán.

Con motivo de tan magno evento felicitamos cordialmente al Noble y Revolucionario Pueblo iraní por estos treinta años de Lucha y Victoria por la causa de los Oprimidos y los Desheredados y por los logros que la Revolución y su República Islámica han conseguido en este combate.

Todo ello a pesar de los criminales esfuerzos de los Arrogantes Imperialistas y los Devoradores del Mundo para destruir a la República islámica de Irán ya desde su mismo nacimiento.

Ni la Guerra Impuesta por el despótico régimen baasista del traidor Sadam Hussein, útil aliado primero de los Estados Unidos y finalmente ahorcado por sus propio mandamases, ni los vanos intentos de derrocamiento, terrorismo y desestabilización emprendidos por la comunidad de servicios de inteligencia occidentales (CIA, Mi6, Mossad, etc.), han podido con la firme voluntad de las masas revolucionarias islámicas de defender  la integridad territorial, la dignidad popular, la soberanía nacional y la independencia.

Logros únicos, fundamentales, históricos e inalterables tales como son el Gobierno Islámico (Velayath-al-Faqî), la Constitución republicana; la restauración de las libertades políticas y populares aplastadas por el gobierno satánico del Shah Palevî; el control nacional de los recursos energéticos y estratégicos; las nuevas Fuerzas Armadas revolucionarias encabezas por el heroico cuerpo de los Guardianes de la Revolución (Sepah-e-Pasdaran) y la milicia popular de los Baisijis; la movilización (Yihad) nacional de la Totalidad Popular orgánica para afrontar los retos de la Revolución y de la reconstrucción del país después de la Guerra impuesta; los planes económicos quinquenales; las reformas educativas que han acabado con el analfabetismo y la superstición; la justicial social; la lucha contra la corrupción y el crimen, y un largo etcétera.

Los nuevos retos son también acometidos en el campo de la industria, la ciencia, el comercio, la cooperación internacional y el desarrollo tecnológico.

La apuesta patriótica y soberana por el uso pacifico de la energía atómica es buena muestra de ello.

Ejemplo para los pueblos del Mundo de que cuando  un Estado Soberano Nacional y Popular toma un decisión justa, libre e independiente: ni  todas amenazantes fuerzas unidas de los Arrogantes del Planeta son incapaces de hacer retroceder la voluntad de un gobierno legítimo.

Coincidiendo con este aniversario, la República Islámica ha puesto un satélite en órbita para uso civil, el cual llevaba además un “mensaje de paz y amistad” del presidente Ahmedineyyad para todos os pueblos del mundo, pero que ya ha sido recibido con titulares tan delirantes como éste:

“Irán pone en órbita su primer satélite, el mundo se siente amenazado”.

El mundo que se siente “amenazado” es el mundo que creó la iniciativa belicista de “la guerra de las Galaxias”, el mundo del “escudo antimisiles” y el mundo cuyos satélites espías manejan la más sofisticada tecnología de guerra desde hace décadas.

Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Israel, etc.

Hipócritas.

Ese mismo "mundo" que asiste como cómplice impasible al último episodio genocida de la Entidad sionista en Gaza.

Ese mundo que mantiene a Hamás, legítimo representante del pueblo palestino en el elenco de “organizaciones  terroristas”, mientras la Unión Europea vuelve a sacar de este listado -legitimando sus crímenes- a la banda mercenaria conocida como “Muhadines del Pueblo” autora de indecibles masacres contra el pueblo y el Estado iraníes.

Sin embargo, nada podrá enturbiar la celebración de estos treinta años irrepetibles, de aquellas memorables jornadas de febrero de 1979.

Aquellos “diez días resplandecientes que iluminaron al mundo, Dahe ie Fayr (Los diez días del Amanecer), que culminan el 11 de Febrero de 1979, marcaron y marcan el comienzo de una nueva época para la humanidad” (Y. Fernández)

*  *  *

Cuentan las crónicas que mientras sobrevolaba  el espacio aéreo iraní rumbo a su destino, unos periodistas preguntaron al Imam Jomeini acerca de lo que sentía en aquel momento histórico.

Aquel anciano ayatollah de 78 años, de aspecto severo, lúcido, escueto, lacónico, que volvía a su patria tras décadas de exilio impuesto, les contestó:

“Nada”.

Y fue en entonces cuando TODO comenzó.

 

 

LÍNEA ANTAGONISTA, en Madrid a 4 de febrero de 2009

 

“Confiando siempre en la Victoria de los Oprimidos sobre los Opresores

 

¡Viva la República Islámica de Irán!