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La tercera Intifada: el “día de la furia” y el “día de la infamia”

La tercera Intifada: el “día de la furia” y el “día de la infamia”

AUTOR: AGUSTÍN VELLOSO
FUENTE: Rebelión




Parece que ayer, 16 de marzo de 2010, empezó oficiosamente la tercera Intifada de la era israelí. Casi nunca se cuentan las anteriores a 1948, como si la resistencia fuese algo reciente.

Se deja en el olvido la Brigada Dinamitera Árabe de los años 50 del siglo pasado y a resistentes como Izzedin al Qassam, jeque, profesor, líder de obreros, campesinos y guerrilleros en los años veinte y treinta del mismo siglo.

A diferencia de Abu Mazen, al Qassam se enfrentó con todas sus fuerzas a franceses, británicos y sionistas hasta su muerte, que fue con honor.

A partir de mañana vendrá más sufrimiento para los palestinos, pero antes de que la sangre de los heridos y los muertos cubra de nuevo la Explanada de las Mezquitas, como ocurrió el 28 de septiembre de 2000, por orden de Ariel Sharon, es de celebrar el nuevo levantamiento de los palestinos.

Hoy, como al comienzo de la segunda Intifada, en memoria de las decenas de palestinos asesinados en aquel día, se grita de nuevo:

¡Viva la lucha del pueblo palestino! ¡Abajo la ocupación! ¡Fin de las conversaciones! ¡Fin del asedio a Gaza!

A los de frágil memoria hay que recordarles que entonces George Mitchell presidió la comisión internacional que llevaba su nombre y de la que formaba parte otro notable pro sionista: Javier Solana. Esa comisión adjudicó la responsabilidad de lo sucedido a los palestinos que estaban allí rezando, o sea, a las víctimas de los disparos efectuados por soldados israelíes, que habían sido enviados por su gobierno para agredir a aquellos.

Lógicamente, en los años siguientes –sin contar el ataque de diciembre de 2008- Israel mató a más de 4.000 palestinos. ¿Por qué no habría de hacerlo?

¿Quién es hoy el enviado especial de Obama para Oriente Medio? ¡Vaya, vaya, el Sr. Mitchell! Un tío que lleva más años en Oriente Medio que las pirámides, aunque sin mérito ninguno. Será pronto candidato al premio Nobel de la Paz, tras haber sido profesor en la Escuela de Ética Global Aplicada, cualquier cosa que sea eso, y presidente de la Compañía Walt Disney (o quizás fue al revés).

Por su parte, por aquel entonces Solana ya había demostrado sobradamente a los dueños del mundo su arrepentimiento por haber escrito un documento titulado “50 razones para decir no a la OTAN”. Kosovo fue la mejor manera que encontró para decirles: lo siento, un pecado de juventud, pelillos a la mar, ahora me toca bombardear sin autorización de la ONU, atacar objetivos civiles y causar la muerte de civiles.

Es más que probable que compita con Mitchell por el mismo premio, ya que a su aportación a la paz y al progreso de Europa, reconocida con el Premio Carlomagno en 2007, hay que unir su constante y firme apoyo al sionismo, un mérito sustancioso para obtener aquél.

Hoy se ha anunciado “el día de la furia”. Para los palestinos es así, pero para Abu Mazen y la Autoridad Palestina es el “día de la infamia”. ¿Los niños a pedradas contra los blindados y las mujeres con banderas por la calle frente a tres mil policías y soldados israelíes con permiso para tirar a matar y él negociando con el jefe de éstos? http://english.aljazeera.net/ news/middleeast/2010/03/ 201031642239450987.html

Día de la infamia también para los medios de comunicación, en los que los palestinos aparecen resaltados cuando protestan y se defienden como pueden por el robo y la colonización de su tierra, pero de los que apenas se dice que viven bajo ocupación militar, bloqueados por un muro y cientos de puestos de control militar en Cisjordania, asediados y encarcelados en Gaza, refugiados sin derecho al retorno fuera de Palestina.

No señalan tampoco como contrario a la justicia y a la paz que los palestinos viven expuestos continuamente a ser atacados por uno de los ejércitos más poderosos del mundo, sin que la ONU, ni el Cuarteto para Oriente Medio, ni la “comunidad internacional” hagan otra cosa que lamentar lo que llaman algunas acciones excesivas por parte de Israel en propia defensa, animar a los palestinos a seguir con las conversaciones de paz con su torturador -en vez de apoyar su derecho legítimo a la resistencia o, mejor aún, impedir a éste que siga agrediendo impunemente durante décadas- y dar dinero a algunos dirigentes palestinos para que mantengan al pueblo bien embridado, de forma que Israel no tenga que hacerlo ante los ojos del mundo.

Todo está contra de los palestinos, sí, pero con todo y con eso, no ceden, no abandonan, más bien se suceden las intifadas, incluso sin haberse recuperado del demencial castigo sufrido hace apenas un año y cargando con el habitual desde hace más de sesenta años.

No hay duda de que están dispuestos a resistir y a morir antes que a dejar la tierra a los ladrones sionistas y sus secuaces. Los sionistas lo saben por experiencia, pero se obstinan en creer que su poder militar y su amistad con Estados Unidos y la Unión Europea les permitirá expulsar a todos los palestinos o matarlos si es preciso.

La voluntad de los que buscan la justicia y en consecuencia la paz en Palestina no puede ser otra que apoyar a los palestinos en su lucha. Lo contrario es ponerse del lado del agresor y compartir su infamia.

Pascual Serrano: "El divorcio entre la realidad y lo que llega a los medios es abismal"

Pascual Serrano: "El divorcio entre la realidad y lo que llega a los medios es abismal"

El escritor y periodista Pascual Serrano ha sido asesor editorial de la cadena latinoamericana TeleSur y colabora en Le Monde Diplomatique, además de cofundador de Rebelión. Su último libro, Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo (Ed. Península), lleva cinco ediciones, a pesar del apagón que suponen las cero reseñas que han publicado los grandes medios españoles.



P: ¿Cómo surge este libro sobre la manipulación en los medios?



R: Este libro surge después de dos años de trabajo en TeleSur, donde yo llego como director editorial con el reto, llamémoslo así, de explicar el mundo. TeleSur es un canal internacional de noticias promovido por varios países latinoamericanos. Me dí cuenta de que tanto los patrones mentales de los periodistas como lo que llegaba por agencias no servía para explicar la política internacional y entonces me dije que aquello no se parecía a lo que sucede en el mundo y además tiene muy mal arreglo. Todo eso que quise hacer en TeleSur, que era entrevistar a analistas especializados, buscar bibliografía muy especializada de determinadas cuestiones complejas, buscar fuentes originales, testimonios de primera mano, no estar sometido a presiones o intereses, todo eso lo llevé al libro y pude comprobar según avanzaba cómo el divorcio entre la realidad, según contaban los conocedores de Afganistán o de Colombia, y lo que realmente llegaba a los medios era abismal; era algo que yo ya imaginaba. Se trataba de intentar demostrar de un modo serio y riguroso esa tesis que tantas veces hemos comentado para lo cual hacía falta repasar el mundo en los últimos años, recorrer los cinco continentes y rellenar las 600 páginas.





P: ¿Qué herramientas recomendaría para evitar la manipulación en los medios?




R: Son muchas, ese sería el último capítulo del libro que se titula ¿Qué hacer? En primer lugar hay que seguir informándose en los medios alternativos, es decir medios que no estén condicionados por el dinero, por la rentabilidad o por la publicidad. Cuando estés delante de un medio de comunicación comercial debes saber quién es el dueño, eso es fundamental: saber quién está detrás para saber a qué presiones o en qué elementos puede estar condicionado. En los temas complejos creo que hay que pensar en parte en obviar los medios de comunicación que desgraciadamente no sirven para profundizar. Situaciones complejas como el conflicto palestino-israelí nunca lo vas a poder entender si te dedicas a ver la televisión o leer el periódico. En muchas situaciones tienes la sensación de que has llegado a una película empezada y nunca logras comprender nada, entonces estás todos los días viendo un capítulo pero nunca le cojes el hilo a la telenovela. ¿Conclusión? Deje usted de ver la telenovela, deje de comprar el periódico, deje de ver la televisión y búsquese un buen libro sobre ese asunto. Si usted quiere leer algo de transgénicos, no espere leerse la noticia de transgénicos en el periódico porque no va a entender nada. Es mejor buscar un buen libro de transgénicos, que te dejes recomendar por un colectivo social en el que tengas su confianza, que esté especializado, y te leas un buen libro de transgénicos. Otra recomendación es no ser nunca consumidor de un medio de comunicación que tú no hayas elegido. Existe un patrón muy habitual que es el de colocarte medios de comunicación en todos los sitios donde vas. Vas a la peluquería y hay una revista, en la consulta del médico, una revista, en la estación de metro una pantalla, te vas a la Renfe y tienes un periódico de la Renfe , subes en el avión de Iberia y tienes un periódico de Iberia. Nunca debes de aceptar eso. ¿Cómo se resuelve? Eligiendo siempre tu medio. Siempre debes de llevar tu libro o tu periódico encima. Puede parecer anecdótico o simbólico pero no es ninguna tontería. Muchas veces decimos que no tenemos tiempo para informarnos y no tenemos tiempo porque nos pasamos todo el tiempo viendo la pantalla del metro, leyendo el periódico gratuito del metro u ojeando la revista de la consulta del médico. Si ese tiempo nos dedicamos a elegir nuestro propio medio, probablemente disfrutaríamos de una mayor información fruto de nuestra elección más que de la elección de ellos. Son pequeños detalles que ayudan. Y sobre todo no querer saber lo último de lo último porque ese ritmo trepidante no te permite conocer con profundidad los asuntos. Es preferible un mensual que profundice en la situación de Bolivia, de Afgansitán, un buen documental que dure 40 minutos que analice la crisis económica.





P: Uno de los aspectos que más ha seguido es el tratamiento informativo de los medios españoles hacia Cuba y Venezuela. ¿Cómo es este tratamiento y a qué se debe?




R: Este tratamiento que yo calificaría de satanización no es una cuestión ideológica. Yo lo resumiría con una frase de Vito Corleone que cuando mataba a alguien decía 'no es nada personal, son sólo negocios'. Lo que ocurre con la prensa española y el gobierno venezolano no es nada ideológico, son sólo negocios. Evidentemente entre poder controlar la electricidad, la telefonía, la distribución de aguas, la energía petrolífera, la publicación de libros por parte de grupos empresariales españoles o no poder hacerlo porque es un país soberano, donde su gobierno ha decidido que los recursos naturales son suyos, las editoriales van a ser públicas o la presencia del Estado en los sectores importantes, pues evidentemente lo que hay es un mercado que se está perdiendo y en el fondo eso es lo que les jode. Entonces debe sitiar a toda costa a su gobierno. No se le puede perdonar a Evo Morales que recupere el gas para los bolivianos. Los bolivianos deben ser pobres para darles el 0.7% de la cooperación pero no deben ser dueños de su gas. No le perdonan a Chávez que diga que el Estado quiere tener una gran presencia en los bancos para garantizar el préstamo a las pequeñas empresas y a los consumidores y no pase como en España y eso es lo que no le pueden perdonar a Chávez. Lo que no le perdonan a Cuba es que en su modelo económico partan de la necesidad de garantizar determinados derechos sociales por encima de derechos formales o que demuestren que a 80 millas de Estados Unidos se puede tener una mejor sanidad que en Miami. Ese es el motivo fundamental.

Tenemos que pensar que el periodismo alternativo no es un sitio para gritar, es un sitio para contar la verdad que no se puede contar en los grandes medios





P: ¿Qué balance hace de los llamados medios alternativos?




R: Los medios alternativos han avanzado mucho en una cosa y tienen mucho pendiente en otra. Han avanzado mucho en dejar en evidencia que el modelo dominante manipula y sirve a intereses perversos. Ha ayudado mucho a sembrar la desconfianza y la credibilidad de los grandes medios, formar espíritu crítico y desvelar las mentiras de los medios dominantes. Eso es magnífico pero no hemos sido capaces todavía de hacer un periodismo de calidad. Seguimos siendo muy militantes, en el sentido negativo del término, muy panfletarios, hacemos demasiada militancia y poco periodismo, olvidamos que tenemos que dar datos, hay que dar información, hay que dar argumentos, hay que tener rigor y hacer periodismo. No vale decir Uribe y muchas veces paramilitar para convencerte de que Uribe es paramilitar, hay que explicar cuáles son las relaciones entre el gobierno de Uribe, su ejército institucional y los grupos paramilitares. No vale con decir Bush asesino y muchas veces asesino. Hay que contar cuál es el resultado criminal de las políticas exteriores del gobierno Bush con datos y con cifras. Tenemos que pensar que el periodismo alternativo no es un sitio para gritar, es un sitio para contar la verdad que no se puede contar en los grandes medios.





P: Normalmente los medios alternativos suelen ser ninguneados. Sin embargo la pasada semana la Fiscalía de Colombia criminalizaba abiertamente a Rebelión en el proceso contra un estudiante. ¿Qué opina de este asunto?




R:Ya ha sucedido alguna vez hace unos años. Ghandi dijo que primero te silencian, luego se burlan y después te atacan. Está bien porque ya vamos por la tercera fase. Una vez más han recurrido a ese mecanismo burdo de criminalizar a todo lo que no les guste. Resulta curioso e impresionante que le digan al estudiante que está en prisión, hay que recordar que hay una persona en prisión y que una de las acusaciones de la fiscalía es leer Rebelión, porque es un medio que publica comunicados de la guerrilla colombiana. El argumento no se sostiene porque la CNN y la Televisión Española también publican los videos de Bin Laden y no parece que a nadie se le haya ocurrido pensar que la CNN o la Televisión Española es cómplice de Al Qaeda. Cuando ETA sacó el comunicado de alto el fuego todo el mundo sacó ese comunicado porque se entendía que tenía valor informativo y no nos planteamos que con eso éramos cómplices de ETA. Es absurdo pero demuestra el enloquecimiento y la locura de criminalización, de persecución que tiene el gobierno colombiano, que también aplicó con la revista Cambio. Basta ver que el principal periódico del país es propiedad de la familia del gobierno y, por cierto, de capital español. Lo único que prueba es la impunidad con la que actúa el gobierno colombiano a la hora de encarcelar a los ciudadanos y de criminalizar a cualquier medio de comunicación. Espero, quiero imaginar, que la justicia española o los poderes políticos españoles sean conscientes de que ese es un camino absolutamente absurdo y aberrante.






P: ¿Ha habido reacciones a tu libro por parte de los medios dominantes?




R: El otro día lo comentaba con el editor y es que resulta gracioso que no hay publicación alternativa que no lo haya reseñado, publicaciones sindicales, de colectivos, radios libres (donde voy una media de cinco entrevistas a la semana), televisiones comunitarias, mientras que el apagón por parte de los responsables de las secciones de los medios dominantes es absoluto. No tanto por algunos columnistas. Hay que reconocer que algunos columnistas desde su propia libertad y desde su propia sintonía lo han apoyado mucho. Luego, lo que ha resultado asombroso es su aceptación en las facultades de periodismo. Existen muchos profesores que son conscientes de que el modelo no está funcionando bien y que han podido ver un libro que intentaba documentar la tragedia del panorama comunicacional español y, en general, de los países de libre mercado. En la Universidad ha tenido muy buena acogida, lo cual es de agradecer y en los medios alternativos y comunitarios también. Pero, una vez más se ha demostrado, viendo que vamos por la quinta edición que tampoco pueden controlar el resultado de un libro con toda su megafonía y sus decibelios.





P: Por otra parte, tampoco podía haber sido de otra manera, ¿no?




R: Si los grandes medios hubiesen hecho mucho caso a este libro hubieran desmentido y desautorizado la tesis. Lo único que han hecho con su silenciamiento era confirmar la tesis del libro, es decir que los medios desinforman y siguen a determinados intereses que no son los más reales.









TERROR Y DEMOCRACIA

TERROR Y DEMOCRACIA

Por Pepe LÓPEZ para "Antagonistas"






Una de las ideas o premisas más «fuertes» que la Monarquía de Partidos ha lo­gra­do im­poner en España es que, De­mo­cra­cia y Terro­ris­mo, son dos fenómenos anta­gó­ni­cos e irre­conci­lia­bles. Pero tengamos cuidado con el término: cuando partidos políticos, tribunas acadé­micas, medios de difusión de masas y portavoces judiciales hablan de la «Demo­cracia», están hablando de ESTA demo­cracia, de la «Democracia real», pues para ellos no existe otra ni puede haber otra democracia que ésta, la in­di­so­lu­blemente unida al régimen que impera en España. Un régimen que, en propie­dad, definimos como Monarquía de Partidos.




En estas décadas, los medios de di­fu­sión y los porta­voces partidarios han ido más lejos en tal línea, al establecer la idea que todo lo que actúa «contra el Terro­rismo» sólo pue­de ser, nece­sa­ria­mente, democrático; y to­do aque­llo que se oponga a esta demo­cracia (o «a la Democracia», recordemos que para ellos no existe otra) es bar­ba­rie y terrorismo. Pero es la pri­mera pre­misa bi­polar, acep­tada ya por casi todos, la que debe­mos «enfilar» en cualquier circunstancia o lugar.




En los últimos años (sobre todo a partir del «Pearl Harbour» de septiembre de 2001) se ha mani­festado, aún más, una radical «falta de complejos» en imponer esta línea. Para los partidos políticos y pa­ra los portavoces (públicos, semi-pú­bli­cos, corporativos o privados) del dis­cur­­so dominante, lo que realmente cuenta (en realidad, lo único que les interesa) es saber si un hecho, el que sea, perjudica o no perjudica al Ré­gi­men, al marco hiperhegemónico establecido internacional­mente, y, como no, a los negocios de las sociedades económicas que representan y este Ré­gi­men ampara. Lo que les im­porta a políticos y porta­vo­ces de la Monarquía de Par­tidos es mantener, sobre cualquier otra consideración, la posición incontestable del propio régi­men, y la de ese poderío internacional al cual se encuentra ligada «nues­tra» Monarquía de Partidos.




Cualquier acto terrorista en sí mismo, cualquier asesi­nato, secuestro, extorsión o tor­tura son sim­ples hechos o cir­cuns­tan­cias que siempre han quedado subor­di­nados en función de lo que convie­ne o no conviene a ESTA democracia (la única «De­mo­cra­cia» posible, no lo olvidemos). Los atentados mortales, las ame­nazas de muerte, los blo­queos de pro­ductos básicos para poblaciones enteras, incluso las ca­ce­rías y ma­tanzas masivas, se con­de­narán o se olvidarán según les convenga a las llamadas instituciones democráticas y «agentes de la sociedad civil». Cualquier cri­men que se cometa... ¿Sirve para que ESTA democracia (la de España o las de Francia, Gran Bretaña, Israel, Estados Unidos, Co­lom­bia...) avancen o consoliden su posición? ¿Les es útil para afrontar sus peli­gros o eliminar obstáculos o a sus enemigos? En caso afir­mativo, los asesi­natos, secuestros, extorsiones, torturas y cualquier otro tipo de crímenes, unas veces se disculpan o se justifican por parte de unos medios (los «medios sin complejos») o, la mayor parte de veces, se silenciarán. Todos ellos, simplemente, se dejarán sin castigo.




En la Transición encontramos un ejemplo muy claro: el B.O.E. Los res­pon­sables de cualquier crimen cuyo fin hubiera sido «el establecimiento de un régimen de libertades en Es­paña» cometido entre el 15 de Diciembre de 1.976 y el 15 de Junio de 1.977, fueron absueltos por la Ley de Amnistía. Lo que contaba, como decimos, no era la naturaleza de los crímenes y el daño causado a las personas. Para los padres constituyentes de la Monarquía de Partidos todos esos crímenes fueron (o eran) detalles menores que podían ser (como fueron) tran­qui­lamente aceptados por el ré­gimen presen­tado ante los españoles como «Estado Social de Derecho», como el «Régimen de la democracia» y «de la Libertad». El Régimen anterior había hecho lo mismo para garantizar «la Paz» y «la Victoria sobre el Comunismo».




Esto no quiere decir que los representantes de «la Demo­cracia» y «la Libertad» se olviden o conculquen los famosos derechos humanos que con tan­to ahínco han reivindicado y dicen defender. Los derechos humanos siempre ¡Siempre! han sido defendidos por estas «fuer­zas democráticas». Lo que ocurre es que, como señalamos, las institu­ciones democráticas (oficiales o «civiles») han conse­guido asentar la creencia que todo lo que queda fuera de ESTA Democracia es tiranía, bar­barie, terrorismo, sinrazón e inhuma­nidad. Y ya que la humanidad es una con­di­ción vital definida por su naturaleza racional, muchos de los cargos públicos y apo­lo­gistas del Régimen han aca­bado por afirmar que SÓLO los de­mó­cra­tas demues­tran te­ner esa capa­cidad racional. Por lo tanto, la humanidad es una condición que sólo ca­be reconocer realmente en la «De­mo­cracia real».




Así pues, asesinar, secuestrar, extorsionar, torturar personas o aniquilar movi­mientos que no se han rendido a la innegable superioridad de este modelo, no representan, por ello, atentados terroristas ni violaciones graves contra los derechos huma­nos, pues, sencillamente, con su resistencia han demostrado que no son tan humanos. De la misma forma era legítimo provocar matanzas y destruir el hábitad vital de comunidades y pueblos que «no han evolucionado», pues tampoco eran humanos. En el XIX, los negros del Congo o los indios de América del norte eran «salvajes», y por tanto, seres expulsados de la con­dición humana. Y así veían las cosas tanto los conservadores como los liberales belgas, o usacos. Actualmente, de forma más clara, es como aparecen los palestinos (y los árabes en general) para los sionistas, tanto «progresistas» como de «extrema derecha».




Sin embargo, la mayor parte de los llamados demócratas han preferido no utilizar demasiado la vía de la razón y las evaluaciones sobre la evolución, sino la vía del corazón. Han establecido que SÓLO aquellos que sean «demócratas» (es decir, partidarios y servidores de ESTA de­mo­cracia) pueden albergar buenas in­tenciones. Los medios de di­fu­sión insisten continuamente en que la gente pací­fica y de bue­na voluntad, quienes demuestran tener «sen­ti­mien­tos humanos», son siempre demócratas (no todos los demócratas, pero todos los que albergan buenas intenciones lo son). Con ello, to­dos aquellos que no comparten o recha­zan este modelo socio-politico quedan ex­cluídos y se les incluye, automáticamente, en la categoría de gente «con malas in­tenciones». La mera facultad de tener buena voluntad les es negada de plano, mientras no «se conviertan» y acepten la Fe en la «De­mo­cracia real».




Así, debido a que los derechos humanos sólo pue­den co­rresponder a los que han demostrado su na­tu­raleza racional (es decir, los humanos) o, por lo menos, sólo me­recen esos derechos los humanos con «sentimienos hu­manos» (es decir, los partidarios de la «Demo­cra­cia real») todas las grandes matanzas y destruc­ciones aco­metidas por las democracias occidentales contra gentes que vivían fuera de su marco o luchaba contra ellas NO eran (NO son) atentados contra los derechos humanos NI mucho menos crímenes contra la Humanidad. Así los políticos, los «líderes de opinión» o los historiadores han podido referirse, con la más completa naturalidad, el exter­minio de los nativos de Tasmania; o la de tantas naciones indias de los Apalaches o las praderas del Medio Oeste durante la colonización de tierras salvajes en el Siglo XIX, en nombre del avance de la civilización y la apertura de «espacios de libertad»; o el holocausto de los alemanes de Dresde o los japoneses de Hiroshima en la II Guerra Mundial, exigido para traer la paz y la Democracia; o el enterramiento de centenares de ira­quíes vivos en la II Guerra del Golfo (1991) esgrimiendo el de­recho inter­nacional y el bienestar del «Mundo Libre»; o la eliminación sistemática de opo­sitores argelinos y egipcios practicada en esos países en nom­bre de la seguridad y la estabilidad del mismo «Mundo Libre»; o las decenas de miles de colombianos desaparecidos y asesinados por los grupos paramilitares para garantizar la continuidad de la «Democracia más antigua de Sudamérica».




Toda esa gente vivían fuera de la Fe. Todos ellos eran «pue­blos pri­mi­tivos», «sal­vajes», «nazis», «fascistas», «comunistas», «fanáti­cos», «inte­gris­tas» (ahora se une otro descalificativo para merecer la muerte, el expolio, la tor­tura o la mutilación: «machista»). Y to­do ha valido, vale y seguirá valiendo en las «ca­cerías de las Fuerzas de la Libertad» contra las «bestias» (antidemocráticas, claro). Hasta que se integren en el Sistema. O mejor dicho, hasta que se sometan sin rechistar a sus intereses. Entonces dejarán de ser, oficialmente, bestias para ca­zar. Se convertirán, extraoficialmente, en bestias domesticadas, de carga, de granja, de guardia o para cualquier otro «servicio», y se les explotará mientras sea ren­table hacerlo.




Por eso el «Mundo Libre» o las «Sociedades Abiertas», cuando se han enfrentado a sus enemigos, no han cometido jamás (ni podrán cometerlas) acciones terroristas o violaciones de los derechos humanos. La explicación, como hemos dicho, es muy sencilla: sus enemigos no son humanos, o son humanos con malas inten­ciones.




Este fenómeno lo vemos reproducido en el siguiente hecho. Lo que los re­pre­sen­tantes de la «Demo­cracia real» esperan de un criminal no es que pague o responda por su cri­men. Ni siquiera que se arrepienta de su acción. Lo que exijen, prioritaria­mente, es que termine por incor­porarse a su sistema. Es decir: que se convierta a la Fe demo­crática y participe en su culto. Lo que Cristina Al­meida exigía, por ejemplo, de los asesinos de sus com­pañeros del despacho la­boral de la Calle Atocha, no era que se arrepintieran del hecho de haberles asesi­nado, sino que rene­garan de «sus ideas de extrema derecha». Así medía su re­habili­tación social no por su dispo­sición mental o moral hacia la comi­sión del cri­men, sino por el crimen mental de NO SER o NO QUERER SER «demó­cratas». Lo que se exige a quien «ha caido en el crimen» es la renuncia al crimen de no pensar de­mó­cráticamente. Si renuncia a éste, todos sus crímenes res­tantes, no im­porta lo crueles que hayan sido, tendrán la posibilidad de ser perdonados u olvi­da­dos, ya que se habrá logrado re­nunciar al crimen capital en la «De­mocracia Real»: no ser demócrata o luchar contra ESTA demo­cracia.




Si, en caso contrario, los «crímenes menores» se ejecutan para favorecer el avance o los intereses de la «Democracia real» en esta nación o en otra, y los «ejecu­tados», encima, son «crimi­nales mentales», esas acciones no sólo no pueden ser con­de­nadas sino, incluso, aplaudidas. Es significativa la circunstancia actual, que la mayor parte de la prensa democrática (así se llaman ellos) de España no sólo mantenga su línea habitual de ocultar u «olvidar» los crímenes co­me­tidos por los ejércitos se­cre­tos, ejércitos públicos y ejércitos privados (clandestinos o «con placa») al servicio de «la Libertad» (la suya, claro) sino que en los medios de difusión se está consolidando («sin com­ple­jos», como les gusta decir) la línea que justifica agresiones masivas, atentados selectivos, secuestros, torturas, blo­queos de poblacio­nes o des­trucciones de pue­blos enteros. Las matanzas de civiles y las destrucciones de aldeas que las tropas de la OTAN (entre las que se encuentran las Fuerzas Armadas Profesio­na­les de la Monarquía de Partidos) están cometiendo actualmente en Afga­nistán, están siendo literal­mente justificadas por el con­junto de la prensa española. La única diferencia en los grandes medios (escritos, radiofónicos o televisivos) es que mientras unos prefie­ren que la implicación española en tales matanzas y destruccio­nes sea «colateral», otros se lamentan porque la implicación española no sea más estrecha e intensa con británicos y usacos.




Aunque podamos ver en todo esto contradiccines del sistema, en el fondo, no lo son. En esto como en otras facetas, existe una lógica y coherencia interna entre la visión del mundo, los discur­sos y las prácticas de este sistema. Como hemos explicado, no se puede atentar contra los derechos humanos si se asesina o se ate­rro­riza a los enemigos de la «Democracia real» o a los que no creen en ella, ya que éstos están excluidos de la con­dición hu­mana. En este sentido, es cierto que Terrorismo y Democracia son fenómenos anta­gó­ni­cos e irre­conci­lia­bles; es cierto que cual­quier acción «contra el Terro­rismo» es necesariamente una ac­ción democrática; y es cierto que cualquiera cosa que se oponga a ESTA demo­cracia es Terrorismo, y cualquier persona que lo haga es un terrorista y comete el mayor de los crímenes posibles.



Pepe López


























"Ahmadineyad califica los atentados del 11-S de 'gran montaje' "

"Ahmadineyad califica los atentados del 11-S de 'gran montaje' "


Describió el atentado como un 'complicado acto y escenario de inteligencia'
También cree que se usó como pretexto para la campaña contra el terrorismo
Reuters | Efe | Teherán

- El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, calificó el sábado los ataques del 11 de septiembre del 2001 en Estados Unidos como un "gran montaje" que sirvió para justificar la guerra contra el terrorismo, reportó la agencia oficial de noticias IRNA.

Ahmadineyad, que a menudo ataca a Occidente e Israel, hizo este comentario en una reunión con el funcionarios del Ministerio de Inteligencia.

Las declaraciones llegan en medio de un aumento de la tensión en la larga disputa de Irán con las potencias de Occidente por el programa nuclear de Teherán, y en momentos en que Estados Unidos busca nuevas sanciones de la ONU contra el país, importante productor de petróleo.

Ahmadineyad describió la destrucción de las Torres Gemelas en Nueva York el 11 de septiembre del 2001 como un "complicado acto y escenario de inteligencia", informó IRNA.

"El incidente del 11 de septiembre fue un gran montaje que se usó como pretexto para la campaña contra el terrorismo y como un preludio para llevar a cabo la invasión de Afganistán", añadió.

-'Asesinatos inhumanos'
Al hilo de este argumento, Ahmadineyad acusó a las "potencias arrogantes" de cometer "asesinatos inhumanos y actos de terror bajo la excusa de la defensa de los derechos humanos".

"La depredación, el acoso y el asesinato de la realidad humana son el resultado de la ideología capitalista", subrayó el presidente, cuyas palabras citó la televisión estatal iraní.

Casi 3.000 personas murieron en los ataques, llevados a cabo con aviones secuestrados, contra Nueva York y Washington, que fueron perpetrados por miembros de Al Qaeda.

En enero, Ahmadineyad dijo que los atentados del 11 de septiembre eran "sospechosos" y acusó a Occidente de querer dominar Oriente Medio.

Ahmadineyad, que llamó a que Israel sea borrado del mapa, fue reelecto en una controvertida elección en junio que dio lugar a los mayores disturbios internos en el país desde la revolución islámica de 1979.

-Captura de Abdul Malik Rigi

Ahmadineyad criticó, asimismo, a los servicios secretos de Estados Unidos, Reino Unido, e Israel a propósito del arresto, la semana pasada, del líder del grupo rebelde suní Yundulah (Ejército de Dios), Abdul Malik Rigi, al que Teherán considera terrorista.

"La captura de ese terrorista criminal es una prueba de la incapacidad de los servicios de Inteligencia de Estados Unidos, el Reino Unido y el régimen sionista", dijo Ahmanineyad.

Rigi fue capturado días atrás cuando viajaba de Dubai rumbo a Kirguizistán en un avión que fue obligado a aterrizar por cazabombarderos iraníes cuando ingresó en el espacio aéreo de la República Islámica.

El grupo que lideraba asumió este año la autoría de los dos atentados más graves y cruentos perpetrados en Irán en los últimos 20 años.

El ministerio iraní de Inteligencia acusa a Estados Unidos y el Reino Unido de prestar ayuda a Rigi.

Vincenzo VINCIGUERRA: "EL HONOR DE ITALIA"

Vincenzo VINCIGUERRA: "EL HONOR DE ITALIA"


Fuente: Marielenagrill.org
Trad: A.Beltrán


El 8 de septiembre de 1943 arrancó a Italia y a los italianos su honor. La reconstitución del Estado nacional republicano, luego República social italiana, lo repuso para cuantos aún –y eran muchos- sentían su imperiosa necesidad como individuos y como comunidad nacional.
El final de la guerra borró de la Tricolor la palabra “Honor” que había sido inscrita idealmente por los fascistas de la República social, desapareciendo oficialmente para siempre, escarnecido como adorno inútil por los antifascistas y traicionado por los “neofascistas” para los que el servilismo hacia los vencedores representaba el único modo de sobrevivir políticamente.
La lectura del libro de autoría colectiva, “Historia de la Federación Nacional de Combatientes de la República Social Italiana”, de próxima publicación, nos demuestra, sin embargo, que en este País el honor ha sido preservado, defendido y afirmado por los veteranos de la República social italiana que no han traicionado, no han renegado, no han reconstruido la historia de la República fascista adaptándola a la necesidad de “integración” en el régimen antifascista, que han permanecido siendo ellos mismos renovando el pasado en el presente y reafirmando la validez de una Idea que 65 años de persecuciones, falsedad, mentiras y traiciones no han conseguido eliminar.
El libro narra la historia de la Federación Nacional de Combatientes de la República Social italiana (1), pero se detiene también sobre ciertos aspectos históricos precedentes y sobre el combate librado, en condiciones extremadamente difíciles, contra el uso instrumental que del pasado fascista ha realizado el Movimiento social [MSI] y, con él, los grupos a él vinculados y de él herederos como los que todavía hoy, desgraciadamente, están en activo.
No es solamente un libro que leer, porque en realidad hay que situarlo en la raíz de una relectura histórica y política de estos 65 años de “neofascismo de servicio(secreto)” puesto que expresa las ideas del Fascismo tal como ha sido en su realidad viva y combatiente.
Leyendo las páginas de esta obra, se descubre (y será para mucho la primera vez) y se redescubre el patrimonio ideal que estos hombres han sabido defender y proteger, afirmar y divulgar durante todo el periodo de posguerra no cediendo ni a los halagos ni a las amenazas.
La lucha librada por la Federación Nacional de Combatientes de la República Social ha sido –y sigue siendo- la continuación histórica, política e ideológica de una guerra contra “el viejo mundo iniciada el 23 de marzo de 1919, en Milán, proseguida, tras distintas vicisitudes, con la entrada en el segundo conflicto mundial, el 10 de junio de 1940, y no concluida el 25 de abril de 1945.
Es la guerra contra los poseedores del monopolio de las riquezas mundiales, los mismos que todavía hoy mantienen al mundo en un estado de guerra permanente necesario para alcanzar el objetivo final de imponer su dominio universal.
Por esta razón, los Estados Unidos que son el brazo armado del capitalismo y del sionismo han utilizado a discreción su inmenso aparato industrial para combatir contra Alemania, Italia y Japón, luego contra la Unión soviética y el “comunismo internacional”, hoy contra el Islam y los países musulmanes todavía no domeñados.
Han acumulado oro al precio de la sangre de millones de seres humanos de todos los Continentes.
Pero, aún no han vencido.
En Italia, el antifascismo, masivo, ha creado la leyenda de la existencia de un “neofascismo” que era, al contrario, el instrumento del poder democristiano y anticomunista.
Durante 50 años ha permitido a los dirigentes del “neofascismo” efectuar el saludo romano, organizar las “peregrinaciones” a Predappio, encargar misas en memoria de Benito Mussolini y de los caídos de la RSI, engañando, así, a millares de italianos que, como fascistas, se han encontrado inconscientemente combatiendo en interés del Estado antifascista.
Después, el antifascismo ha estimado que podía prescindir del engaño y de la mentira, exigiendo a los jefes del “neofascismo” pública abjuración de las ideas que jamás habían tenido como medio para incorporarlos a una mayoría de gobierno, no realmente al poder.
No es preciso comentar el indecente e indecoroso espectáculo de todos los que, de Gianfranco Fini a Ignacio La Russa, se han lanzado a renegar de todo lo renegable, y más aún, a fin de obtener la patente de antifascistas y la bendición de los rabinos italianos e israelíes.
La contraposición entre el llamado “neofascismo” italiano y el fascismo de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI es completa, a nivel ideológico, político, humano y moral.
Algunos personajes que el poder mediático ha presentado como “terroristas negros” han llegado incluso a enaltecer a Angelo Izzo, el monstruo del Circeo, (2) como su “camarada”, forjado en las teorías evolianos que lo elevaron por encima de la moral común. Por Izzo, se han empleado a fondo los Tuti, los Concutelli, los Murelli, los Zani, mientras su ideólogo, Franco Freda, declaraba que se hallaba indeciso en considerar al monstruo como un camarada o no.
A estos neofascistas de Comisaría y de servicio secreto, a cuantos todavía hoy les consideran, junto a tantos otros, como “camaradas” les remitimos al juicio que sobre la violación y los violadores han emitido los combatientes de la RSI.
Comentando la violencia a la que sometida Franca Rame por los missinos milaneses al servicio de los carabineros, los camaradas de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI, escribieron:
“Con la violación, el hombre destruye el mundo espiritual del ejercicio consciente de la libertad, de la voluntad y de la inteligencia, y retrocede al nivel de la bestia salvaje. Tal sujeto debería encontraren la conciencia ética colectiva y en el Código Penal castigos morales y penales análogos a los previstos en los casos de homicidio”
La distancia entre los fascistas de la RSI y los “neofascistas” de la derecha evoliana y chivata, es sideral.
Constituirá este libro de la Historia de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI, el elemento de crítica y reflexión que ofreceremos a cuantos, especialmente los más jóvenes, no saben lo que fue el Fascismo y qué quiere decir ser fascistas.
Un libro para leer y hacer leer, para divulgar y comentar, del que extraer la enseñanza fundamental de que el honor no es una palabra vana y carente de significado, es un valor que hay debe ser afirmado siempre y a toda costa, incluso contra todo y contra todos.
La Federación Nacional de Combatientes de la RSI ha conservado, ella sólo en Italia, las ideas y el honor de la República social.
Hoy, nos ofrece una última arma para combatir por nuestras ideas y por nuestro honor porque, en el futuro, podamos reencontrarlas junto a la justicia social, independencia, soberanía nacional y libertad que el antifascismo ha robado.

Notas del Trad:
(1) FNCRSI: http://fncrsi.altervista.org/
(2) Cf. Vinciguerra,“Los fascistas del antifascismo”: http://antagonistas.blogia.com/2008/121101-vincenzo-vinciguerra.php

Vincenzo Vinciguerra, Opera 24 febrero 2010



"IMPONER SILENCIO A GRITOS: EL LINCHAMIENTO DE WILLY TOLEDO"

"IMPONER SILENCIO A GRITOS: EL LINCHAMIENTO DE WILLY TOLEDO"

Santiago Alba, Belén Gopegui, Pascual Serrano y Carlos Fernández Liria

Fuente: Rebelión

El pasado lunes, el conocido actor español Willy Toledo declaró públicamente su desasosiego por la muerte del preso cubano Orlando Zapata y censuró al gobierno cubano por no haber sabido salvar una vida que, privada de libertad, estaba bajo su responsabilidad. Pero Willy Toledo tuvo también el atrevimiento de referirse al fallecido como a “un delincuente común” y a algunos de los así llamados “disidentes” como a “terroristas”, reproduciendo la información de las autoridades de Cuba, e inmediatamente los mismos medios, los mismos políticos y los mismos intelectuales que aceptan con naturalidad las versiones oficiales del gobierno israelí, colombiano o afgano se han lanzado, henchidos de indignación, a romperle figuradamente los huesos al tiempo que autoproclamaban su limpieza de sangre democrática. El País y El Mundo, por ejemplo, han dedicado en los tres últimos días más referencias a estas “imperdonables” declaraciones que a las víctimas civiles de Afganistán o a los huérfanos de Haití, por no hablar de la bloguera iraquí Hiba Al-Shamari, detenida, torturada y desaparecida durante un mes y ahora sometida a juicio en Bagdad por “desprestigiar la imagen de la nación” sin que ninguno de los ofendidos por el “régimen de Castro” haya levantado su voz o aireado sus tripas. Contra Willy Toledo se ha desatado una unanimidad oceánica, un tsunami de pulgares boca abajo y moralizantes azotes perdonavidas. El mismo día en que Otegi era condenado a dos años de cárcel por “exaltación del terrorismo” (o, lo que es lo mismo, por decir una frase), Elvira Lindo escupía a Willy Toledo las ventajas de nuestra democracia, que permite hablar incluso a un tipo como él, y Rosa Montero, con el mismo temple moral con el que saludó en 2006 los misiles arrojados sobre el Líbano, despreciaba a Willy Toledo calificándolo de “gentuza castrista”. Como de un apestado, los 9.000 actores, bailarines, directores de escena y dobladores de España representados por Pilar Bardem se han desmarcado de su audacia declarativa y lo han dejado caer solo en el abismo. Decenas de portadas, columnas y tertulias se han rasgado las vestiduras contra la “abyección moral” del actor.



Es en las cuestiones pequeñas donde se revela el estado de salud de una democracia. No es muy grave que se calle la boca a un actor, mutilando y criminalizando sus declaraciones, en un país donde se amenazan las pensiones, se persigue a los inmigrantes, sigue habiendo torturas, se cierran periódicos, se obstruye la memoria, se protege a criminales de guerra y se mandan soldados a invadir y matar civiles en otras tierras. Algunas de las voces de este coro marcial -en el que cada uno ha gritado libremente lo mismo que todos los demás- reflejan la calidad ética de un medio periodístico y cultural en el que el desprecio por la verdad es inseparable de la idea de que la democracia consiste en imponer a gritos silencio a los demás y de la seguridad de que el intimidado no podrá responderles. Las otras voces del coro se unen a la cantinela un poco por interés y un poco por miedo, a sabiendas de que, mientras el mundo gire en la misma dirección que van ellos, es mejor no preguntarse quién maneja el volante ni a cuántos aplastan las ruedas. En España hay tres o cuatro temas que no pueden discutirse en público y Willy Toledo se ha atrevido a rozar uno de ellos. Si los filtros mecánicos fallan -como en este caso- y más personas de las que caben en un pañuelo escuchan lo que no se debe decir, entonces interviene el Santo Oficio para acosar, desprestigiar y amenazar al infractor. A Willy Toledo le han dado un grito para que no se atreva a hablar de nuevo.



Un periódico digital decía que Willy Toledo se había quedado solo, lo habían dejado, “más solo que la una”. No es verdad. Si aún no sabe que no lo está, sirvan estas líneas de apoyo y solidaridad para recordárselo.

"El alcance de los asesinos del Mossad" por James Petras

"El alcance de los asesinos del Mossad" por James Petras



Al-Ahram Weekly

Fuente: Rebelión (Trad. Loles Oliván)



El 19 de enero, el servicio secreto internacional de Israel, el Mossad, envió un escuadrón de la muerte de 18 miembros a Dubai con pasaportes europeos supuestamente "robados" a ciudadanos israelíes con doble nacionalidad y modificados con fotografías y firmas falsas, para asesinar al dirigente palestino Mahmud al-Mabhuh.

Las pruebas son abrumadoras: la presentación por parte de la policía de Dubai de detallados videos de seguridad de los asesinos fue corroborada por el testimonio de expertos en seguridad israelí y aplaudida por los principales diarios y columnistas de Israel. El Mosad declaró abiertamente que al-Mabhuh era un objetivo de alta prioridad que había sobrevivido a tres intentos de asesinato anteriores. Israel ni siquiera se molestó en negar el asesinato. Además, el sofisticado sistema de comunicación utilizado por los asesinos, la logística y la planificación en torno a su entrada y salida de Dubai y el alcance y la magnitud de la operación, tienen todas las características de una operación estatal de alto nivel.

La política israelí de asesinatos en el extranjero plantea cuestiones profundas que amenazan los fundamentos del Estado moderno: la soberanía, el Estado de Derecho y la seguridad nacional y personal.

Israel ha declarado públicamente una política de violación de la soberanía de cualquier país para matar o secuestrar a sus opositores. Tanto en la proclamación como en la práctica real, la legislación, los decretos y las acciones en el extranjero de Israel remplazan a las leyes y a los organismos que las aplican en cualquier otra nación. Si la política israelí se convirtiera en práctica común en todo el mundo entraríamos en una salvaje selva hobbesiana en la que los individuos quedarían sujetos a determinados asesinos de escuadrones de la muerte extranjeros sin restricciones de leyes nacionales o de las autoridades responsables nacionales. Todos los Estados podrían imponer sus propias leyes y saltarse las fronteras nacionales para asesinar con impunidad a ciudadanos de otras naciones o residentes. De hecho, los asesinatos extraterritoriales de Israel son una burla a la noción misma de soberanía nacional. La eliminación extraterritorial por parte de los servicios secretos de los opositores era una práctica común de la Gestapo nazi, de la GPU [predecesor del KGB] de Stalin y de la DINA de Pinochet y se ha convertido en la práctica consentida de las "Fuerzas Especiales" de EE.UU. en la división clandestina de la CIA. Estas políticas son el sello distintivo de los Estados totalitarios, dictatoriales e imperialistas que sistemáticamente pisotean los derechos soberanos de los pueblos.

La práctica israelí de ejecuciones extrajudiciales y extraterritoriales —ejemplificada por el reciente asesinato de al-Mabhuh en una habitación de hotel de Dubai— viola todos los preceptos fundamentales del Estado de Derecho. Las ejecuciones extrajudiciales ordenadas por un Estado suponen que sus servicios secretos son juez, jurado, fiscal y verdugo sin restricciones por razones de soberanía y del derecho y el deber de las naciones de proteger a sus ciudadanos y visitantes. Pruebas, procedimientos legales, derecho de defensa e interrogatorios se borran del proceso. Patrocinados por el Estado, los asesinatos extrajudiciales minan por completo el proceso debido. La liquidación de opositores en el extranjero es el paso lógico que sigue a los engañosos juicios en el interior de Israel basados en la aplicación de leyes raciales y en decretos de detención administrativa que han desposeído al pueblo palestino y violado las leyes internacionales.

Los escuadrones de la muerte del Mossad operan directamente bajo el primer ministro israelí (que aprobó personalmente el reciente asesinato). La gran mayoría de los israelíes apoyan con orgullo tales asesinatos, sobre todo cuando los asesinos escapan al descubrimiento y a su captura. El funcionamiento sin trabas de los escuadrones de la muerte en el extranjero patrocinados por el Estado que llevan a cabo asesinatos extrajudiciales con impunidad constituye una seria amenaza para todos los críticos, escritores, dirigentes políticos y activistas cívicos que se atrevan a criticar a Israel.

El precedente de Israel matando a sus adversarios en el extranjero establece los límites externos de la represión a través de sus partidarios en el extranjero en las principales organizaciones sionistas, la mayoría de las cuales han apoyado ahora y en el pasado la violación israelí de la soberanía nacional a través de ejecuciones extrajudiciales. Si Israel elimina físicamente a sus opositores y críticos, las 51 principales organizaciones judías estadounidenses reprimen económicamente a los críticos de Israel en EE.UU. Presionan activamente a patronos, a presidentes de universidades y a funcionarios públicos para que despidan a los empleados, académicos y profesionales que se atreven a hablar o escribir en contra de la tortura israelí, de sus asesinatos y de la desposesión sistemática de los palestinos.

Hasta ahora, los comentarios más críticos —en Israel y en otros lugares— del reciente asesinato del Mosad en Dubai se fijan en la “incompetencia” de los agentes, incluido que hayan permitido que sus rostros hayan sido capturados en numerosos videos de seguridad mientras se cambiaban torpemente de pelucas y disfraces ante la mirada de la cámara. Otros críticos se quejan de que el chapucero Mosad “empaña la imagen de Israel” como Estado democrático y da argumentos a los antisemitas. Ninguna de esas críticas superficiales han sido repetidas por el Congreso de EE.UU., por la Casa Blanca o por los presidentes de las principales organizaciones judías estadounidenses, donde reina suprema la regla de la mafia de omertà, o del silencio, y la complicidad criminal es la norma.

Aunque los críticos se quejan del trabajo chapucero del Mosad porque hace más difícil que las potencias occidentales proporcionen cobertura diplomática a Israel para sus operaciones en el extranjero, la cuestión fundamental nunca se aborda: la adquisición y alteración por parte del Mosad de pasaportes oficiales británicos, franceses, alemanes e irlandeses de dos ciudadanos israelíes pone de relieve la naturaleza cínica y siniestra de la explotación israelí de sus ciudadanos con doble nacionalidad para perseguir sus propios y sangrientos objetivos de política exterior. El uso por parte del Mosad de pasaportes auténticos expedidos por cuatro naciones soberanas europeas a ciudadanos propios para asesinar a un palestino en una habitación de hotel de Dubai plantea la cuestión de a quién deben su lealtad los ciudadanos israelíes con doble nacionalidad y hasta dónde están dispuestos a llegar en la defensa o en la promoción de los asesinatos de Israel en el extranjero.

Gracias a la utilización por Israel de pasaportes británicos para entrar en Dubai y al asesinato de un adversario, cada hombre de negocios o turista británico que viaje a Oriente Próximo será sospechoso estar vinculado con los escuadrones de la muerte israelíes. Siendo este un año de elecciones y con los partidos Laborista y Conservador contando considerablemente con los millonarios sionistas para la financiación de sus campañas, falta por ver si el primer ministro Gordon Brown hará algo más que gimotear y encogerse.

* El autor es profesor emérito de Sociología en la Universidad de Binghamton, Nueva York.

"SIRIA E IRÁN: ¡FRENTE COMÚN CONTRA EL IMPERIALISMO JUDEO-AMERICANO!"

"SIRIA E IRÁN: ¡FRENTE COMÚN CONTRA EL IMPERIALISMO JUDEO-AMERICANO!"

FUENTE: "EL MUNDO"
26/02/2010
Siria e Irán reafirmaron este jueves sus estrechas relaciones bilaterales durante una visita del presidente Mahmud Ahmadineyad a Damasco, donde se reunió con su homólogo Bashar al Asad. Entre otras cosas, ambos países suscribieron un acuerdo para eliminar la exigencia de visado para los ciudadanos de los dos países.

Bashar al Asad subrayó las relaciones "profundamente enraizadas" existentes entre las dos naciones, en una reunión que tuvo lugar pese a los intentos de Estados Unidos de mejorar sus relaciones con Siria para aislar al régimen iraní. "Este acuerdo permitirá una mayor comunicación entre los dos países", añadió el presidente anfitrión en alusión al mencionado acuerdo bilateral sobre los visados, que fue firmado por los ministros de Exteriores Walid al Moallem y Manuchehr Mottaki.

"No sólo tenemos intereses y objetivos comunes, sino también enemigos comunes", aseguró Ahmadineyad al referirse a los vínculos entre Teherán y Damasco. El presidente de la República Islámica volvió a augurar el fin del Estado de Israel: "La entidad sionista se dirige hacia la desaparición. La filosofía de su existencia ha terminado y los tiempos que corren no están a favor de los ocupantes", declaró Ahmadineyad.

-El ’nuevo colonialismo’
Por su parte, Al Asad defendió el programa nuclear de Teherán: "Hoy pretenden impedir que Irán utilice esta tecnología; mañana harán lo mismo con los árabes". Según el presidente sirio, la posición occidental en este tema "es una nueva forma de colonialismo en la región". Unas palabras que suponen un jarro de agua fría sobre los intentos de Washington de liberar a Damasco del abrazo iraní.

En los últimos meses se habían registrado algunos pequeños avances en las relaciones entre EEUU y Siria, con el nombramiento de un nuevo embajador en el país árabe, cinco años después de la retirada del último. La secretaria de Estado Hillary Clinton dijo recientemente que Damasco debería mantener las distancias de su relación "profundamente problemática" con Teherán. "¿Cómo puede [EEUU] hablar de seguridad y paz en la región y luego llamar a la distancia entre dos países?", se preguntó este jueves Al Asad. "La era en la que América daba órdenes a las naciones de ultramar ha pasado", añadió Ahmadineyad.