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AFGANISTÁN, LA GUERRA PERDIDA MÁS LONGEVA

AFGANISTÁN, LA GUERRA PERDIDA MÁS LONGEVA

AUTOR: James Petras

FUENTE: Red Voltaire

 

A pesar de casi diez años de guerra, incluidas una invasión y una ocupación, el ejército estadounidense, sus aliados y las fuerzas armadas de los estados clientelistas están perdiendo la guerra en Afganistán. Exceptuando los distritos centrales de algunas ciudades y las fortalezas militares, la resistencia nacional afgana, con todas sus complejas alianzas nacionales, regionales y locales, controla el territorio, el pueblo y la administración.

Introducción

Esta guerra sin fin representa el mayor sangrado para la moral de las fuerzas armadas estadounidenses, socavando el apoyo civil dentro del país y limitando la capacidad de la Casa Blanca para emprender nuevas guerras imperiales.
El desembolso militar anual de miles de millones de dólares está agravando el déficit presupuestario desaforado e impulsando duros recortes impopulares en los programas sociales a todos los niveles gubernamentales.
No se vislumbra el fin, mientras el régimen de Obama sigue aumentando en decenas de miles el número de soldados desplegados y en decenas de miles de millones los desembolsos militares, pero la resistencia avanza, tanto militar como políticamente.

Confrontados con el creciente descontento popular y las demandas de control fiscal por parte de un amplio espectro de grupos ciudadanos y bancarios, Obama y el mando general han buscado una «salida parcial» mediante el reclutamiento y entrenamiento de un ejército mercenario y una policía afganos, a gran escala y largo plazo, bajo el mando de oficiales estadounidenses y de la OTAN.

La estrategia estadounidense: cómo se crea una neocolonia afgana

Entre 2001y 2010, el desembolso militar estadounidense suma 428.000 millones de dólares; la ocupación colonial se ha cobrado más de 7.228 muertos y heridos (estadounidenses, N. de T.) hasta el 1 de junio de 2010.
A medida que la situación militar estadounidense se deteriora, la Casa Blanca incrementa el número de soldados, aumentándose a su vez el número de muertos y heridos. Durante los últimos 18 meses del régimen de Obama, ha habido más muertos o heridos que en los ocho años anteriores.

La estrategia del Pentágono y la Casa Blanca se basa en el flujo masivo de dinero y armas y un incremento del número de sustitutos, señores de la guerra subvencionados y expatriados títeres educados en Occidente.
La «ayuda al desarrollo» de la Casa Blanca implica, literalmente, la compra de las lealtades efímeras de los líderes de los clanes. La Casa Blanca aparenta legitimidad celebrando elecciones, lo que acentúa la imagen corrupta del beneficiado régimen títere de Kabul y sus socios regionales.

En el terreno militar, el Pentágono emprende una «ofensiva» detrás de otra, anunciando un éxito detrás de otro, seguida de una retirada y el retorno de los combatientes de la Resistencia.
Las campañas militares estadounidenses interrumpen el comercio, las cosechas y los mercados agrícolas, mientras que los ataques aéreos dirigidos a los talibanes y guerrilleros generalmente terminan matando a civiles que están celebrando bodas y fiestas religiosas o comprando en los mercados.
La razón del alto porcentaje de asesinatos de civiles es evidente para todos menos para los generales estadounidenses: no hay distinción entre «militantes» y los millones de civiles afganos, ya que los primeros forman parte esencial de sus comunidades.

El problema clave y decisivo de la ocupación estadounidense es que Afganistán es un enclave colonial dentro de un pueblo colonizado. Los Estados Unidos, sus títeres locales y los aliados de la OTAN forman un ejército colonial extranjero y se considera a los policías y militares afganos reclutados como simples instrumentos de la perpetuación del gobierno ilegítimo.

Cada acción, violenta o no, se percibe e interpreta como la trasgresión de normas y legados históricos de un pueblo independiente y orgulloso.
En la vida diaria, cada movimiento de la potencia ocupante es destructivo; nada se mueve sin el permiso del mando militar y policial dirigido por los extranjeros. Bajo amenaza, la gente finge cooperación con la potencia ocupante para luego dar asistencia a sus padres, hermanos e hijos en la Resistencia.
Los hombres reclutados cogen el dinero y entregan sus armas a la Resistencia. Los informadores en los pueblos son agentes dobles o son identificados por sus vecinos y llegan a ser objetivo de los insurgentes.

Los colaboradores afganos, los aliados más cercanos de Washington, se ven como traidores corruptos, gobernadores transitorios que siempre tienen las maletas hechas y los pasaportes estadounidenses a mano por si tienen que huir cuando les toca hacer lo mismo a los estadounidenses. Todos los programas, los fondos de «reconstrucción», las misiones de formación y los «programas cívicos» han fracasado en su propósito de ganar la lealtad del pueblo afgano, antes, ahora y en el futuro, porque se les ve como parte de la ocupación militar estadounidense que está fundamentada en último término en la violencia.

Diez razones de por qué ganará la Resistencia afgana

 1. La Resistencia tiene profundas raíces en la población –una comunidad basada en la familia y unos vínculos culturales y lingüísticos que Estados Unidos no posee ni puede «inventar», comprar, comercializar ni replicar mediante sus «colaboradores» afganos ni imponer por medios propagandísticos.

 2. La Resistencia tiene fronteras fluidas y un amplio apoyo internacional, especialmente en Pakistán, pero sobre todo por parte de otros grupos islámicos antiimperialistas que proveen armas y voluntarios y participan activamente en los ataques a las vías de transporte logístico a los soldados USA-OTAN en Pakistán. Estos grupos también ejercen presión sobre los regímenes clientelistas de Estados Unidos en el extranjero, tales como Pakistán, Arabia Saudí, Yemen y Somalia, abriendo así múltiples frentes.

 3. Una amplia infiltración y el apoyo pasivo, activo y voluntario de la Resistencia entre los soldados y policías afganos reclutados y entrenados por los Estados Unidos se convierten en labores cruciales de inteligencia sobre los movimientos de tropas. Las deserciones y el absentismo menoscaban la «competencia militar».

 4. El alcance y la amplitud de la actividad de la Resistencia superan las posibilidades actuales de los ejércitos imperiales y obliga a éstos a depender de los cuerpos de seguridad afganos, remisos a matar a sus propios hermanos, sobre todo cuando las operaciones están dirigidas a comunidades donde viven parientes o congéneres étnicos.

 5. Los aliados de la Resistencia son más leales, dignos de confianza y menos corruptos, ya que comparten profundas creencias. Los aliados estadounidenses sólo son leales debido a las gratificaciones monetarias efímeras que reciben y a la presencia provisional de las fuerzas militares estadounidenses.

 6. La Resistencia es atractiva para el pueblo porque representa el retorno de la ley y el orden a la vida cotidiana presentes antes de la invasión desestabilizadora. La promesa estadounidense de que habría consecuencias positivas al final de una guerra realizada con éxito no tiene ninguna resonancia popular después de un decenio interminable de ocupación destructiva.

 7. Los Estados Unidos no tienen valores comparables con el atractivo tradicionalista-nacionalista-religioso de la Resistencia para la gran mayoría del pueblo, la gente de los pueblos, la de las ciudades y los desplazados.

 8. El apoyo de la Resistencia a los iraquíes, los palestinos y otras fuerzas antiimperialistas, tiene un atractivo positivo entre el pueblo afgano que ha padecido los resultados destructivos de las guerras emprendidas en Iraq y encomendadas en Pakistán, Somalia y Yemen. Las agresiones israelíes respaldadas por los Estados Unidos y realizadas contra Líbano y el barco que portaba ayuda humanitaria a Palestina, y la presencia altamente visible de militantes sionistas en el Gobierno estadounidense causan rechazo a los afganos más informados políticamente.

 9. Los afganos tienen, debido a la fuerza de la costumbre, mayor resistencia contra la ocupación militar estadounidense que el pueblo de Estados Unidos, que tiene necesidades más urgentes, y que el propio ejército, que tiene crecientes compromisos en la zona del Golfo.

 10. La resistencia afgana no suele matar a civiles durantes sus operaciones, ya que los soldados estadounidenses y de la OTAN van perfectamente identificados. En cambio, no sucede lo mismo en el bando contrario. Los afganos que viven en los pueblos de las comunidades ocupadas son objeto de asesinatos por parte de las «fuerzas especiales» y de bombardeos de los aviones teledirigidos. En estas circunstancias, la gente corriente sufre las mismas agresiones militares que los combatientes de la Resistencia.

 

Una misión fallida: la incapacidad de construir un ejército mercenario afgano eficaz y de confianza

Una auditoría realizada por el Gobierno estadounidense publicada en este mes de junio echó por tierra la afirmación del régimen de Obama de que está consiguiendo construir un ejército mercenario afgano efectivo y una policía afgana capaz de reforzar el actual régimen clientelista de Kabul.
El informe, basado en un análisis detallado e investigaciones sobre el terreno, argumenta que el Pentágono de Obama se apoya en «pautas tristemente inadecuadas al inflar las habilidades de las unidades afganas que Obama describió como cruciales para la operación» (Financial Times, 7 de junio de 2010).

En otras palabras, Obama sigue jugando al engaño que ejerció durante la campaña electoral con sus falsas promesas de «cambio» y el «final de las guerras» y que continuó con el rescate de Wall Street en nombre de la «salvación de la economía». Luego siguió con el envío de 30.000 soldados más a Afganistán y el incremento del gasto militar y policial hasta los 325.500 millones de dólares, aproximadamente un 132% más que el último año del Gobierno de Bush (Servicio de Investigación del Congreso, FY 2010 Presupuesto complementario para las Guerras de junio de 2010).

Las falsas afirmaciones de progreso del Gobierno de Obama se basaron en criterios técnicos y burocráticos más que en el actual rendimiento y comportamiento combativos del ejército mercenario afgano.
Los informes de progreso del mando militar se basaron en cuántos cursillos se habían impartido, la duración y el alcance del entrenamiento y la cantidad y calidad de los equipos y armas proporcionados a los soldados afganos.

A medida que se incrementaba el número de unidades afganas en formación, de cero a 22 entre 2008 y 2009, el Pentágono afirmó que el progreso había sido extraordinario. Para corregir los errores, el Pentágono solicitó a los comandantes que realizaran «valoraciones sobre el terreno» –que también fallaron porque los oficiales tenían gran interés en inflar el rendimiento de los mercenarios afganos bajo su mando con el fin de procurarse las promociones y las medallas al mérito-

El régimen de Obama proyecta incrementar el número de soldados afganos de 97.000 en noviembre de 2009 a 134.000 en octubre de 2010 y 171.000 en octubre de 2011, un aumento del 75% en dos años (Servicio de Investigación del Congreso, página 13). El mismo incremento está previsto para la policía: de 93.800 en noviembre de 2009 a 134.000 en octubre de 2010, un 43% más.

La afirmación de Obama de que [la gestión de] la guerra se está entregando gradualmente al ejército afgano entrenado por Estados Unidos se desmiente totalmente con otros dos hechos básicos. La Casa Blanca ha solicitado 1.900 millones de dólares –el doble del importe de 2009 bajo el Gobierno de Bush- para la construcción militar de nuevas bases e instalaciones, previendo una «presencia a largo plazo» (que el estafador Obama afirma que no significa una «presencia permanente»).

En segundo lugar, utilizando el engaño habitual del régimen de Obama, el Secretario de Defensa Gates y el Almirante Mullen, Presidente del Estado Mayor Conjunto, ahora afirman que la promesa hecha durante la campaña de Obama de empezar a retirar a los soldados en julio de 2010 en realidad significa «cuando iniciemos la transición... no la fecha de retirada», basada a su vez en «las condiciones sobre el terreno... un proceso de varios años» (véase el testimonio de Gates ante el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado del 2 de diciembre de 2009).

En lenguaje corriente, «iniciar la transición» no es «partir». Significa quedarse, combatir y ocupar Afganistán durante decenios. Significa enviar a más soldados y construir más bases. Significa gastar otros 400.000 millones de dólares durante los próximos 5 años. Y significa doblar el número de soldados estadounidenses muertos y heridos durante los próximos 3 años, de más de 7.000 a 14.000.

Los criterios de éxito al «afganizar» la guerra se desmienten al «americanizar» cada vez más las bases, las tropas de combate y los desembolsos. La razón es que los datos correspondientes al ejército afgano son tan falsos como las promesas de Obama.
El personal estadounidense contratado crece porque los títeres políticos afganos son tan corruptos, ineficaces y odiados por su propio pueblo que Washington tiene que arroparlos con «monitores», «asesores» y «operarios», quienes a su vez son absolutamente incapaces de conectar con las necesidades y prácticas de las comunidades. Este incremento de «ayuda» estadounidense ha causado más corrupción, más promesas incumplidas y mayor animosidad por parte de los posibles beneficiarios.

El problema fundamental es que ésta es una guerra estadounidense, y es la razón por la que las unidades afganas padecen bajas de un 50% debido a una tasa de deserción de al menos un 20%, cifra reconocida por los oficiales militares estadounidenses (Investigación del Congreso, página 14). Es decir, los afganos reclutados cogen el dinero y las armas y vuelven a sus pueblos, barrios y familias y, no pocos, haciendo uso de su entrenamiento militar, se unen a la Resistencia Nacional.

Teniendo en cuenta estos altos niveles de desafección entre los afganos reclutados, incluso entre los oficiales, no sorprende que la Resistencia posea tan buenos conocimientos sobre los movimientos de los soldados estadounidenses. Dado el grado de desafección, no sorprende que algunos de los colaboradores en inteligencia estadounidense sean agentes dobles o vulnerables a ser descubiertos y ejecutados.

Ante un programa de reclutamiento de mil millones de dólares con altas tasas de deserción y el hecho de que los reclutados se vuelven contra sus mentores, la Casa Blanca, el Pentágono y el Congreso se niegan a reconocer la realidad: que la fuente de resistencia popular son las ocupaciones imperiales. En cambio, piden más gente para entrenar, más fondos para los «programas de entrenamiento» y más contratistas de mercenarios «transparentes».

La realidad es que a pesar de una mayor ocupación por parte de los estadounidenses y los crecientes desembolsos militares, la Resistencia crece, rodea las grandes ciudades, escoge como objetivo las reuniones en el centro de Kabul y las bases militares estadounidenses repartidas por todo el país. Es evidente que los Estados Unidos han perdido la guerra políticamente y están a punto de perderla militarmente.

A pesar de la tecnología militar más avanzada, de los aviones teledirigidos, de las fuerzas especiales, del incremento en el número de soldados en formación, de los asesores, de las ONG y de la construcción de más bases militares, está ganando la Resistencia.

La Casa Blanca está ganando la hostilidad de la gran mayoría de los afganos al incrementar los millones de desplazados, asesinados y mutilados.
Los asesinatos de civiles están convirtiendo a los militares reclutados en desertores y soldados «en los que no se puede confiar», algunos de los cuales se pasan al «otro bando» como combatientes comprometidos. Igual que en Indochina, Argelia y otros lugares, un ejército resistente guerrillero, popular, altamente motivado y profundamente implantado dentro de la cultura nacional-religiosa de una población oprimida se muestra más resistente, duradero y victorioso que el ejército imperialista, extranjero y provisto de alta tecnología.

La guerra Afgana de Obama, de «dominio o ruina», más pronto que tarde arruinará a los Estados Unidos y pondrá fin a esta presidencia vergonzosa.

 

TURQUÍA ES LA CLAVE

TURQUÍA ES LA CLAVE

 

AUTOR: Israel Adán Shamir, 25 06 2010

FUENTE: IRIB

Traducción : María Poumier

 

El lema israelí en acción: “donde no sirve la fuerza, aplastarlos con fuerza mayor”

Explotan bombas en Turquía en estos días, hay un derroche de asaltos y estallidos. Casi todos los días, mueren soldados y civiles turcos, y la culpa la tienen, de manera patente, los terroristas kurdos del PPK; pero en realidad se trata de un nuevo escalón en la guerra que está librando Israel contra la independencia de Turquía. El PPK ha extendido su zona de operaciones hasta las áreas turísticas del Mar Egeo y el Mar Negro, y se acerca a Izmir.

 Los israelíes han armado, entrenado y abastecido a los terroristas kurdos durante muchos años; han convertido el Kurdistán iraquí en su nido de águila, donde muchos hombres de negocios hacen su business, a la espera del día en que el petróleo de Kirkuk llegue hasta Haifa, como sucedía en los tiempos de la administración colonial británica [¡el oleoducto todavía existe! Ndt]. Los kurdos llevan años actuando en la región como el brazo oculto de Israel; ahora los han activado, y esto demuestra que Israel sigue empeñado a darle una buena lección a los turcos.

El principal magazine neoconservador en USA, “frontpagemag.com” ha llamado abiertamente a los kurdos a replicar al apoyo turco a Palestina ; otro equipo judío de consejeros de derecha habla de movilizar al Congreso de USA para que condenen la tragedia armenia que ocurrió hace un siglo, como una manera de debilitar a Turquía [con la acusación retroactiva de genocidio] . Después de muchos años de alianza con Turquía, el lobby judío ahora ha decidido cambiar de bando y respaldar las reclamaciones armenias. De modo que Turquía se encuentra ahora acosada por todos lados. Era de esperarse, por aquello del dicho popular en Israel: donde no sirve la fuerza, aplastarlos con fuerza mayor.

Esta y no otra, es la explicación de la matanza de la Flotilla, el 31 de mayo de 2010. El ataque al Mavi Marmara debía desatarse para darle una paliza rápida y contundente a los turcos cada día más independientes. Los israelíes intentaron aterrarlos y someterlos por sorpresa; para esto es que ordenaron un baño de sangre a bordo del Mavi Marmara. Como se sabe ahora, los comandos israelíes empezaron a disparar mucho antes de encontrarse con la menor resistencia. Ellos no venían a jugar soft ball, sino que buscaban sojuzgar en el acto. El asesinato no fue el resultado de ningún momento de desconcierto o cálculo equivocado; era un ataque abierto contra Turquía.

El conflicto de Israel con Turquía no es un resultado desdichado del asalto mortífero. La confrontación entre ambos llegó a un punto crítico dos semanas antes de la masacre, el 17 de mayo de 2010. Ese día, junto con Brasil, Turquía había negociado y firmado la declaración de Teherán para un suministro de combustible nuclear junto con el marginalizado Irán. Y esta declaración podía descarrilar los planes US-Israelíes de sancionar a muerte Irán antes de bombardear el país.

Israel quiere un Irán destruido, tanto como quiso a Irak demolido, a Gaza hambreada y a los demás domesticados. El acuerdo de trueque socavaba toda la lógica que está detrás de las sanciones. Toda la conspiración de los lobbystas pro-israelíes en USA y Europa se encontraba barrida de golpe. Pues sí, como dicen los musulmanes: ¡ellos conspiran, pero Alá conspira mejor!

Israel recibió la noticia del acuerdo entre Turquía Brasil e Irán como una ducha fría. “Nos derrotaron esos turcos y persas aviesos”, decían los titulares de la prensa israelí. Bueno, no tanto, en realidad. El Departamento de Estado en USA minimizó el daño, preguntando concretamente: (http://www.haaretz.com/news/international/u-s-turkey-brazil-fuel-swap-deal-with-iran-is-too-little-too-late-1.292815) “¿a quién le importa lo que estos piojosos acuerden entre sí?” Si nosotros hemos decidimos bombardear a alguien, lo vamos a hacer y punto. Nunca dejaremos que los hechos nos confundan”. Thomas Friedman en el New York Times estaba desilusionado: ¿ por qué se le permite vivir todavía a un negador del Holocausto? , se preguntaba, en http://www.nytimes.com/2010/05/26/opinion/26friedman.html.

Así pues, obviando con todo descaro el acuerdo, el Cconsejo de Seguridad aprobó las sanciones el 9 de junio. A Moscú y Pekín se les engañó o se les chantajeó para que votasen. China prefirió alinearse para evitar una confrontación acerca de Corea del Norte. El cuento del navío surcoreano que fue hundido ofrecía el pretexto para un ataque contra Corea del Norte, y semejante ataque hubiese causado mucho daño a China. Los chinos son también vulnerables frente a las ingerencias occidentales en Xinjiang y Tibet.

Los rusos recibieron unos regalos preciosos: Ucrania vuelve a las faldas rusas, a Georgia se le ha marginalizado, y el nuevo tratado sobre armas nucleares es mejor par aRusia que cuanto hubieren soñado. Al mismo tiempo, Moscú padeció un ataque terrorista serio, de esos que le recuerdan a Rusia las capacidades que tienes sus enemigos para sembrar disturbios. Ahora bien, Turquía se negó a votar las sanciones, demostrando así que tiene un papel regional como nuevo eje de peso para el Medio Oriente.

El conflicto entre Turquía e Israel no empezó con el suministro a Irán, sino antes, en enero de 2010, cuando el diputado israelí y ministro de asuntos exteriores Dani Ayalon invitó al embajador turco y lo humilló públicamente: . Muy al estilo oriental, se le brindó asiento al embajador Chelikkol en un sofá más bajo que la butaca de Ayalón. Ayalon se negó al apretón de manos con el embajador, y le dijo a los periodistas en hebreo, al tiempo que filmaban las cámaras: “quisiéramos mostrar que acepta un asiento más bajo y que sólo hay una bandera israelí en la mesa”.

A menos que el conflicto haya empezado un año antes: http://www.nytimes.com/2009/01/31/world/europe/31turkey.html , en enero de 2009,

Cuando el primer ministro de Turquía Recep Erdogan salió del escenario en pleno foro económico de Davos. Erdogan se molestó porque un moderador occidental trató de cortar su respuesta al presidente israelí Shimón Peres que estaba justificando las masacres de Gaza.

Y también podría ser que la hostilidad empezara en septiembre 2007, cuando los aviones israelíes sobrevolaron Turquía para ir a bombardear Siria sin decir siquiera “con permiso”.

O incluso antes, cuando Truquía empezó a afirmar su independencia, al descartar la ideología anticuada del kemalismo de un siglo atrás. El nacionalismo laico de Mustafa Kemal Ataturk fue una trampa para lo que antes había sido el imperio turco. La brutal Turquía kemalista a lo “british” tenía que ser forzosamente miembro de la OTAN, enemiga de árabes e iraníes, cliente dócil de USA, aliada leal de Israel y castigadora de kurdos.

Y ahora corresponde darle las gracias a los europeos, pues impulsaron el giro reformista. En negociaciones sin fin con Turquía, la Unión europea exigió que aflojara la garra de hierro del ejército sobre el poder. Sin este amable empujón de parte de Europa, en Turquía seguiría mandando algún general sionista o encargado de otros generales sionistas. A partir del momento en que la gente se liberó del mando militar, los turcos dejaron de lado su laicismo violento, haciendo las paces con el islam y con sus vecinos.

Yo visité Turquía en la Navidad última, y tuve encuentros con los activistas que se estaban preparando para la expedición a Gaza. A Turquía le va bien: no padece crisis económica, sino crecimiento sostenido, logró la paz con los kurdos, está laborando en un acuerdo de paz con los armenios, y ofrece un perfecto equilibrio entre religión y libertad. El que quiera puede ir a rezar a una preciosa mezquita otomana restaurada, y el que no quiera puede ir a un café a tomar excelente vino turco. A las chicas no se les obliga ni a enseñar el cogote ni a taparse los brazos.

“ ¡Hemos perdido a Turquía!”, dijo Robert Gates, el secretario de defensa de USA, y condenó la Unión europea por negarse a integrar a Turquía en la UE . Pero nosotros debemos agradecerle a Europa su negativa: no queremos que Turquía ingrese en Europa, sino que necesitamos a Turquía para nosotros, para nuestra región.

Hay un gran proyecto andando: crear una Unión del Oriente Medio, como algo equivalente a la Unión europea. Este es el lugar que le corresponde a Turquía, encabezando esta nueva formación. En cierto sentido, será la restauración del imperio otomano, de la misma forma que la Unión europea es una restauración del imperio de Carlomagno. La diferencia es que Europa estuvo fragmentada durante siglos, mientras que nuestra región está unificada desde 1917. Aun si la unión política total sigue siendo una perspectiva lejana, conviene empezar a dar pasos hacia el objetivo.

Ya existen tratados de libre comercio entre Turquía y sus vecinos árabes; la dimensión espiritual está presente, pues Estambul fue la última sede del califato. Ahora Turquía puede establecer una Corte internacional de justicia a nivel regional, para los problemas regionales, como por ejemplo los excesos sionistas. Europa todavía no se ha liberado del control sionista, y por eso es que la Corte internacional de justicia y el Tribunal penal de La Haya no son lugares adecuados para juzgar a los criminales sionistas. Más aún, la ubicación actual de estas sedes, por decisión europea, recuerda la prepotencia eurocéntrica de antaño. Una corte regional también podrá tratar en forma convincente el caso de los criminales de guerra en Irak ocupado y otros países del Oriente Medio. Se podría invitar a participar a grandes juristas como Richard Falk o al juez Goldstone [que redactó el informe demoledor para Israel sobre el ataque a Gaza en diciembre 2008].

Instaurar en Oriente la Corte internacional de justicia sería un paso decisivo y realista hacia la paulatina descolonización de la región y su futura unificación en una Unión del Medio Oriente.

ANOTACIONES FINALES SOBRE LA ARROGANCIA JUDAICO-ESTADOUNIDENSE

ANOTACIONES FINALES SOBRE LA ARROGANCIA JUDAICO-ESTADOUNIDENSE

AUTORES: Adriana NEGRONI y Mario Marletta

FUENTE: “Avanguardia”, Junio 2010

 

Los acuerdos tripartitos firmados  por los gobiernos de Teherán, Ankara y Brasilia con relación al uso civil de la energía nuclear han llevado a los USA a arrojar finalmente la careta de su hipocresía. La diplomacia iraní  ha concedido incluso al enemigo la satisfacción de efectuar el intercambio del propio combustible nuclear (uranio enriquecido al 3,5%, en lugar de una cantidad próxima al 20% -una tonelada y media aproximadamente a cambio de un quintal y medio- necesario para el tratamiento de diversos tipos de cáncer) sobre territorio extranjero. La República Islámica de Irán, adherida al Tratado de no Proliferación Nuclear (T.N.P.) y habiendo permitido a los inspectores de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (A.I.E.A) continuos y minuciosos controles en sus centrales, no estaría siquiera obligada a someterse a semejantes chantajes; pero se sabe que el así llamado “Consejo de Seguridad” de la ONU (al menos por lo que respeta a sus “miembros permanentes”), estando formado por los “vencedores” de la segunda guerra mundial, no es otra cosa una entidad operativa en interés exclusivo de las mismas oligarquías explotadoras que están aniquilando toda forma de vida sobre este planeta.

Así pues, habiendo, los carniceros de Hiroshima y Nagasaki, sobrepasado cualquier límite de decencia  a causa de su incondicional apoyo del lobby israelí, algunas de sus “alianzas”, consideradas intocables hasta ayer mismo (piénsese simplemente en Turquía), comienzan a mostrar signos de debilitamiento. Por ejemplo: las acusaciones anti-iraníes de la Clinton, a cuenta de presuntas instalaciones atómicas del gobierno de Teherán, confirman una vez más que las distintas administraciones estadounidenses no son otra cosa que covachas de siervos totalmente sometidos a los caprichos del terrorismo sionista.

Hace unos meses sólo, el gobierno USA había clamado por que la República Islámica permitiese el intercambio de combustible nuclear en terceros países: ahora que esta última y arrogante propuesta ha sido satisfecha, inapelablemente los norteamericanos vuelven  a hablar de sanciones, demostrando que su objetivo real no es tanto la cacareada “seguridad de Occidente”, sino la destrucción del último y verdadero Enemigo de Israel.

Cuando se pretende “bloquear” a la marina civil y mercante iraní en todos los siete mares, imponer la”congelación” de todos los fondos financieros depositados en los bancos occidentales propiedad de los Pasdaran, ¡esto significa solamente que se quiere la aniquilación política y económica de la República Islámica de Irán!

En realidad, la mortal enemistad que enfrenta a Irán de Occidente tiene una razón concreta: mientras que la República Islámica ha defendido y defiende a los desheredados del “Sur del mundo”, Occidente piensa seguir explotándolos llevado por su delirio consumista y derrochador.

Ahora que las materias primas comienzan a escasear (especialmente porque el “Sur del mundo” está agotado por sobreexplotación y hambriento para mantener las orgías de cuatro libertinos invertidos de Manhattan o de Arcore [Ndr.- Localidad de Lombardía, base socio-económica del “imperio” Berlusconi]), las grandes hipocresías propagandísticas del parasitismo occidental (como el igualitarismo democrático) se muestran finalmente como lo que han sido siempre: mentiras instrumentales adaptadas a la credulidad de las masas.

Aparece como hecho evidente, a este respecto, que el Norte del mundo no es ya tan superior al Sur ni siquiera desde el punto de vista diplomático, como demuestra la súbita irrupción política de Brasil y de Turquía, miembros no permanentes del “Consejo de Seguridad”.

Incluso el superpoder de propaganda del Occidente usurario y belicista, capaz de domesticar la opinión pública mediante los más grandes embustes, empieza a deteriorarse irremediablemente. El régimen-Berlusconi, por ejemplo, intenta someter cualquier clase de información desfavorable a sus proyectos ultra-liberales y pro-sionistas, reduciendo los contenidos de todos los canales televisivo caídos bajo su funesta influencia a la más estúpida homologación: la información reducida a una inagotable pasarela de chicas semidesnudas, telequiz y espacios políticamente domesticados.

Resulta obvio que los poseedores de esta opulencia materialista, residentes en el así llamado “Norte del mundo” –sin que este mismo hemisferio planetario ofrezca igual opulencia a todos sus habitantes-, explotan todo poder a su disposición para continuar con su dominación, desde los ejércitos a la prensa, a las televisiones; igualmente obvio es que el Sur no está dispuesto ya a soportar este sucio juego.

Semejante alineación de fuerzas en frentes contrapuestos se va tensionando cada día más; He aquí por qué el presidente Ahmadinejad, actualmente, cosecha apoyos específicamente entre los enemigos del imperialismo judaico-estadounidense. Por otra parte es preciso no cometer el error de comparar esta alineación de fuerzas bipolares con la vieja pantomima recogida en las crónicas históricas con el término “guerra fría”: Entonces se trataba de dos”comediantes” a sueldo del mismo “empresario”; ¡hoy, los frentes –ideológicamente hablando- son ciertamente dos, pero se sitúan sobre posiciones irreconciliables, como sucediera en Europa durante los años 30 del pasado siglo! En el fondo se podría decir, reduciendo a un común denominador los episodios políticos actuales, que la sedicente “comunidad internacional” se divide en dos grupos: amigos y enemigos de Israel, o lo que es lo mismo: aliados del parasitismo y sus encarnizados opositores.

Ahora bien, para que el triunfo diplomático iraní sea completo y augure otras tantas victorias (¡Dios lo quiera!), es necesario romper el asedio propagandístico en el que están atrapados países como Italia; si los órganos de prensa, las televisiones de este país militarmente ocupado (suerte, por lo demás, compartida con Alemania y Japón) siguen ladrando sobre el “peligro nuclear iraní”, sobre “sanciones contra los Pasdaran”, es porque estos órganos operan bajo el control directo o indirecto de los lobbies sionistas y de las diversas mafias judaicas ubicadas en nuestro territorio.

En verdad, el panorama de la denominada “información” en Italia es horripilante; pero el día en que se consiga superar esta censura y comunicar la verdad a las masas teledrogadas por toneladas de carne desnuda y de fútbol narcotizante, de triviales groserías televisivas, ciertamente sobrevendrán tiempos oscuros para “israel”. Sólo entonces, la gente común conocería las espantosas conexiones del mundo delictivo, los chantajes político-económicos, los verdaderos responsables del desastre medio-ambiental, las redes de corrupción alimentadas por los tentáculos del judeo-sionismo mafioso-empresarial; sólo entonces se arrojaría luz sobre los verdaderos fautores de las masacres de Estado, sobre las conspiraciones de los servicios secretos operantes en nuestro territorio desde 1943; sólo entonces las masas comprenderán que han sido engañadas durante decenios, y obligadas a perseguir su propia desgracia.

Hoy, “Avanguardia” asume la responsabilidad de proclamar con total certidumbre el final del régimen sionista: este Estado terrorista, que desarrolla armas químicas y bacteriológicas, que educa a sus propios estudiantes, desde las aulas escolares,  en el odio racial más repugnante, que engaña al mundo acerca de su enorme poder nuclear (¡estigmatizando encima a quien no posee siquiera una sola bomba atómica!) capaz de devastar (una vez más) toda Europa, tiene ya los días contados.

Este miserable mini-Estado construido sobre la sangre de los autóctonos, que amenaza las cuatro quintas partes del orbe terráqueo, viola las fronteras sin problemas, invadiendo los cielos y mares de los demás, que provoca golpes de Estado y destruye las economías de naciones enteras (como Grecia y España), que, cual ménade infernal, precede a filas enteras de esclavos adoradores, en chaqueta o en uniforme, estúpidas bestias bípedas capaces de autoinmolarse para no disgustar al amo. Sólo por citar una de las últimas fechorías de la cofradía mundial judaica: la British Petroleum, propiedad de los hebreos Rockefeller, ha contaminado irremediablemente la fauna y flora del Golfo de México y de medio Atlántico en menos de un mes.

Empero, Deo gratias, la arrogancia camina con la brutalidad más obtusa, y esto trabaja a favor de la República Islámica... y a nuestro favor.

De hecho, la mafia de Tel-Aviv, dirigida por los varios Lieberman, Barak, Netanyahu, atacando a la flotilla humanitaria pro-Gaza procedente de Turquía, cree haber “vengado” los fracasos sufridos en Líbano, en el verano de 2006, y en Gaza, en el invierno de 2008-2009; en realidad esta banda de asesinos no habría podido meterse un gol en propia meta más clamoroso: y en este sentido, a pesar de las mentiras occidentales, resulta imposible disimular un ataque cometido, con las armas en la mano, contra unos militantes armados solamente con chalecos salvavidas o con banderas. Las imágenes de la masacre perpetrada contra  los hombres de la “Freedom Flottilla” testimonian un acontecimiento de dimensión histórica: la noche del 31 de mayo ha comenzado la cuenta atrás que conducirá, al cabo de muy pocos años, al final del más inicuo régimen jamás visto sobre la faz de la Tierra.

 

 

Adriana NEGRONI y Mario MARLETTA

 

LÍNEA ANTAGONISTA CON EL "PROYECTO M-20"

LÍNEA ANTAGONISTA CON EL "PROYECTO M-20"

                          
 
 

REUNIDOS hoy 25 de junio de 2010 representantes de: 

Red Tercera Vía
Línea Antagonista
Círculo Orientaciones
Página transversal
 

 

ACUERDAN:

 

CONSTITUIR con fecha de hoy 25 de junio de 2010 el PROYECTO "VEINTE DE MAYO" (a partir de ahora M-20). Toma su nombre del día de publicación del primer comunicado conjunto de sus cuatro miembros fundadores:

Red Tercera Vía, http://3via. eu/ 

Línea Antagonista, http://antagonistas .blogia.com/

Círculo Orientaciones, http://orientacione s.blogia. com/

Página transversal, http://paginatransv ersal.wordpress. com/

Tanto los firmantes actuales como los futuros del Proyecto M-20 seguirán manteniendo e incrementado sus propias estructuras, caracteres y autonomías.

El Proyecto M-20 se configura como laboratorio de ideas, espacio de diálogo, cauce de praxis social, centro de estudio y análisis de la realidad política actual, nacional e internacional.

Los OBJETIVOS que se propone M-20 son los siguientes:

Primero: la elaboración sistemática, teórica y política, de una Alternativa de transformació n radical ante el actual Globalitarismo hegemonista y, más concretamente, frente a su Capitalismo de Guerra.

Segundo: la contribución, en todos los ámbitos, a una crítica implacable del Régimen de la II Reinstauració n Borbónica.

Tercero: la solidaridad razonada, libre e independiente con la "Causa del Frente de los Pueblos", dando, en particular, un apoyo político a todos los movimientos, gobiernos, estados y bloques geopolíticos que tengan como fin contraponer, al unilateralismo norteamericano, los valores de la libertad, la dignidad, la independencia y la justicia.

Cuarto: la recuperación de la Política como cauce y herramienta preferente de resistencia frente al estado de cosas dominante en el régimen juancarlista, sobre todo frente a las oligarquías internas y externas que sirven de correa de transmisión del imperialismo y el liberal-capitalismo .

Quinto: la revisión polémica, la denuncia constante y la crítica consciente de todos aquellos intentos de "reforma" pública de la periferia del sistema, dedicando una atención especial a las maniobras y estrategias de distracción, social y política, que el Régimen ha estado siempre utilizando para fragmentar y dividir a la comunidad nacional-popular.

http://proyectom20. blogspot. com/

 

SOBRE EL HECHO RELIGIOSO

SOBRE EL HECHO RELIGIOSO

Declaración del Círculo Orientaciones

http://orientaciones.blogia.com/

PRIMER PUNTO: el respeto por el hecho religioso, y su acep­tación como elemento funda­mental y legí­timo de la vida de muchos europeos, así como de la propia rea­lidad histó­rica de Europa, es indis­cutible e in­nego­ciable.

DENUNCIAMOS las recurrentes histerias antirreli­giosas como lo que son: expre­sio­nes vulgares de un viejo conocido anti­nacional, el obsesivo y com­pul­sivo secta­ris­mo laicista, foto­copia in­ver­tida del inte­grismo reli­gioso, de cuño posi­ti­vista, que sólo sirve para des­viar la atención de los problemas reales, generar más divi­sio­nes en una sociedad ato­mi­zada, y reforzar la «religión» domi­nante: la del mercado.

 

SEGUNDO PUNTO: quienes apostamos por un Estado laico no debemos posicionar­nos ante ninguna religión concreta, ni a favor ni en contra. El propósito de un Esta­do laico es inte­grar tanto a creyentes como a no creyentes en un proyecto suges­tivo de vida en común, no dividir al pueblo ni excluir una parte del mismo por pro­fesar o no una religión, como pretenden los sectarios, confesio­nales o antirreli­gio­sos. En todo caso, nuestro deber es tomar posición ante las posturas políticas y éticas de los re­pre­sen­tantes de con­gre­ga­ciones reli­giosas, distin­guiendo clara­mente la religión que dicen re­pre­sentar con las posi­ciones parti­cula­res que toman ellos.

 

DENUNCIAMOS las manifestaciones de rechazo o deber de some­timiento a una vía reli­giosa como lo que son: ganas de reabrir re­accio­narias con­fron­ta­ciones, perse­cuciones o guerras reli­giosas en tierras europeas o fuera de ellas, que sólo sirven para fo­mentar la Guerra Social en el seno de cada pueblo y entre los pueblos, re­forzar la faceta represiva y alienante del sistema, y, de paso, ayudar a ocultar los motivos reales de las agre­siones im­pe­rialistas del capi­ta­lismo de guerra.

 

 

TERCER PUNTO: nadie que levante la bandera contra la injus­ticia, la de­gra­dación acele­rada en las sociedades occi­den­tales, la de­mencia capita­lista y el impe­ria­lismo anglo­ame­ricano-sio­nista, puede sostenerla si desle­­gitima los movi­­mientos y esta­dos que resisten las presiones de esa degradación pro­movida en Occi­dente y las embestidas de ese impe­rialismo criminal. No se puede estar contra el criminal-im­pe­rialismo y, a la vez, descalificar a quienes luchan contra él con excusas como no coincidir con sus cosmo­visio­nes, filo­sofías o creen­cias reli­giosas.

DENUNCIAMOS a los que apoyan el desarme de las resis­tencias comu­nitarias más sólidas a la de­gra­dación hedonista individualista, y a los que desle­gitiman global­mente las luchas reales contra el crimi­nal-impe­ria­lismo, como lo que son: consa­bidas vías de co­la­bora­cio­nismo de la ex­trema derecha y la ex­trema izquierda que aparentan ser «anti­sistemas» mientras se dedican, como siempre, a servir como exal­tados perros guar­dianes del sistema, realizando el trabajo sucio que requiere el hege­mo­nismo capital-im­pe­rialista para completar la con­versión de los pueblos en rebaños sumisos ante los «Amos del mundo».

 

Carta abierta a los creadores de 'Los guardianes de Chávez'

Carta abierta a los creadores de 'Los guardianes de Chávez'

Javier Romero Gurich (13-6-2010)
 

Señores Sistiaga y Beriaín,

Señores de Cuatro y de Prisa:

El viernes tuvimos la desagradable experiencia de ver en el programa REC, emitido por esa cadena, un supuesto documental titulado “Los guardianes de Chávez”.

La verdad es que no debería habernos sorprendido excesivamente, conocida como es la animadversión que tiene la corporación Prisa contra cualquier proceso popular, soberano e independiente en América y el mundo, y su decidida apuesta por afianzar las relaciones de poder, dominio y explotación de los estados imperialistas de América y Europa, pero su supuesto documental ha rayado en la infamia: es un montaje asqueroso, que mezcla problemas reales con falacias, situaciones originadas hace más de un cuarto de siglo con situaciones actuales, que “deja caer” como producto del Proceso Bolivariano aquello que es producto de siglos de explotación y desigualdad de la población venezolana, especialmente en los 60 ó 70 años anteriores a la V República.

Tanto ustedes como sus reporteros saben, porque estúpidos no son, que la pobreza y la desigualdad es una de las causas de la violencia y la inseguridad y que, cuando en 1999 el Presidente Chávez asumió la presidencia constitucional de Venezuela, en este país la pobreza afectaba al 80% de la población. Ustedes saben que  la pobreza y tremenda desigualdad que existía en Venezuela en 1989, combinada con  la corrupta administración de Carlos Andrés Pérez y las medidas que pretendió implantar el FMI, trajeron como consecuencia un alzamiento popular que se saldó con más de 3 mil civiles desarmados muertos a manos de un ejército opresor.

Ustedes saben, o deberían de saber, que en ciudades como Caracas vienen compartiendo suelo adyacente arrabales de miseria y urbanizaciones de insultante opulencia, estas últimas bunkerizadas con alambres de espino y garitas de vigilancia, pero no desde Chávez, sino desde los años 70 del siglo pasado.

Ustedes saben que otra de las principales fuentes de inseguridad procede de una policía mal pagada, ignorante y corrupta, controlada por alcaldes que históricamente han actuado y aún hoy actúan como “señores feudales”, que la utilizan según sus intereses políticos. Y deberían de saber que el Gobierno Bolivariano está destinando grandes recursos a sustituir esos cuerpos municipales con una policía nacional profesional, con instrucción y bien pagada; sustitución que debe hacerse paulatinamente, según vaya formándose a estos agentes.

Ustedes saben que los grupos paramilitares ejecutan sobre la población acciones represivas contrarias a los derechos humanos que los estados no pueden poner en práctica a través de sus instituciones, y que cualquier grupo paramilitar, desde Vietnam a Colombia, siempre ha sido financiado a través del narco tráfico, puesto que su financiación pública pondría al descubierto su dependencia del estado opresor, y saben también, que cientos de agentes colombianos comercializan en Venezuela la droga que financia a los paramilitares, tráfico que es otro de los factores que provocan la inseguridad ciudadana y que es combatido con medidas preventivas por la Policía Nacional en las zonas donde ya está operativa o por los comités populares de autodefensa, que no son grupos armados ni incontrolados, sino instrumentos para el ejercicio del poder popular.

Ustedes saben perfectamente, que las bases militares instaladas por los Estados Unidos en Colombia no están diseñadas para controlar a la guerrilla ni al narcotráfico, sino que son instrumentos de coacción contra los procesos emergentes y liberalizadores de América...

Ustedes, que se dicen profesionales de la información, deberían de saber que según la ONU, en los 11 años de gobierno del Presidente Chávez la pobreza extrema en Venezuela se ha recudido hasta el 9,5% (tres puntos por debajo de la meta del Milenio prevista para 2015); que se ha erradicado el analfabetismo y que la tasa de escolaridad ha pasado del 83% al 93,6%; que en este periodo, la tasa de mortalidad infantil se ha reducido del 25,% al 14,2%; que en 1998 sólo el 50% de lo población tenía agua potable y que en la actualidad disfruta de ella el 91,6%.

Ustedes deberían de saber que según el Informe de Desarrollo Humano de 2009, Venezuela ha pasado de un IDH de 0,793 en 1995 a un 0,844 en 2007. Ustedes deberían de saber que, según ese mismo informe, el número de personas que en Venezuela han salido de país por conflictos o inseguridad interna ha sido de 1,8 mil, mientras que en Perú fueron 3,1 mil, 14,8 mil en México, 18,6 mil en El Salvador y 43,1 mil en Colombia (que además tiene entre 2,6 y 4,3 millones de personas sometidas a desplazamientos internos). Nos gustaría saber cual ha sido su criterio para atribuir la máxima inseguridad ciudadana a Venezuela y no a México, Perú, El Salvador o Colombia... ¿Será porque allí Prisa tiene sustanciosos intereses comerciales?

Ustedes saben que no se puede mezclar en el mismo saco a los comités de autodefensa populares, los narcotraficantes, las FARC y la ETA, la policía corrupta y las Milicias Bolivariana. Ustedes saben o deberían de saber que la Milicia Bolivariana está compuesta por reservistas del ejército y otros civiles, hombres y mujeres, que reciben entrenamiento militar para, si llega el caso, defender su territorio contra un ataque exterior. Que esta milicia, urbana o rural, no va a los comercios, las fábricas o el campo con el fusil al hombro, como pretenden hacernos creer en su despreciable reportaje.

Con el fusil al hombro van los kibuzistas sionistas y los granjeros de Texas y otros estados sureños de USA, cuyo deporte consiste en cazar al palestino, al negro o al chicano que se cruce en su camino. ¿Piensan ustedes hacer un reportaje sobre estos individuos? O sobre la milicia popular suiza, a la que pertenecen todos los ciudadanos de la Confederación entre los 20 y los 40 años; que reciben entrenamiento anualmente y guardan su uniforme y su fusil en el armario de su casa.

¿Saben ustedes cuántos soldados integran el ejército colombiano y qué parte de su PIB se dedica al presupuesto militar? Repetimos la misma pregunta pero ahora referida a Venezuela.

Ustedes deben saber que hacer un documental consiste en diseccionar una realidad informándola de forma contrastada, objetiva y veraz: Es lo que hace cualquier documentalista digno, con independencia de su punto de vista ideológico.

Un documental no consiste en mezclar prejuicios, falsas matrices de opinión, posiciones ideológicas, intereses comerciales, el medre personal a costa de lo que sea, y demás mezquindades individuales en la centrifugadora de heces, en línea con los indignos intereses del amo a quien sirves: Eso es lo que hacen los periodistas mercenarios, como ustedes.

"LA CRISIS, UNA ESTAFA TRAS OTRA"

"LA CRISIS, UNA ESTAFA TRAS OTRA"

FUENTE: Rebelión

 

La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar. Como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños y con ánimo de no pagar, y, en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio. Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos.

Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa.

Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional. Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitiía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa.

Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación, que actuaron como sus cómplices corruptos engañando sistemáticamente a clientes y autoridades indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que no era así y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa.

Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que, con ese estatuto de "independientes", los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes. Y asi, en lugar de combatir la inflación, permitieron que se produjera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera, lo cierto fue que durante su mandato "independiente" también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa.

Con el fin de generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios (que en su mayor parte van a ahorro en lugar de al consumo, como les pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa.

Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa.

Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse. Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda. Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa.

Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa.

Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc. Afirman que así se combate la crisis, pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario, porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y "el combustible" que los sostiene. Esta es la novena estafa.

Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero... Pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa.

Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó. Gracias a ello, estos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa.

Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa.

Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras. Nos engañan porque en realidad realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa.

Lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis es esto, una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo científico de ATTAC-España. Su web personal: www.juantorreslopez.com


Aznar rebuzna de nuevo (ya tardaba): "APOYA A ISRAEL: SI SE HUNDE, NOS HUNDIMOS TODOS" (¡Sic!)

Aznar rebuzna de nuevo (ya tardaba): "APOYA A ISRAEL: SI SE HUNDE, NOS HUNDIMOS TODOS" (¡Sic!)

"Aznar escribe las razones para defender al "castigado y amenazado" estado de Israel"

FUENTE: PUBLICO.ES Madrid 17/06/2010

Sostiene José María Aznar que la cólera sobre la situación en Gaza es una distracción: "No podemos olvidar que Israel es el mejor aliado de Occidente en una región turbulenta", escribe en The Times (requiere registro previo).

Cree el ex presidente del Gobierno español que, de un tiempo a esta parte, "no está de moda en Europa hablar a favor de Israel" y que el reciente "incidente" ocurrido con los "activistas anti israelíes" en el Mediterráneo resulta una buena "causa impopular que defender".

"El único propósito de la flotilla" -dice Aznar- "era crear una situación imposible para Israel: haciéndole elegir entre abandonar su política de seguridad y el bloqueo naval, o arriesgarse a la ira del mundo".

Para el ex presidente español, Israel, un estado creado por "decisión de las Naciones Unidas", "legítimo" y conforme a los valores occidentales, sigue "luchando por su propia supervivencia" tras sus 62 años de existencia.

"Castigado con misiles lloviendo de norte a sur , amenazado de destrucción por un Iran con el objetivo de adquirir armas nucleares y presionado por amigos y enemigos, Israel, parece, nunca tendrá un momento de paz".

No obstante, -prosigue- "la verdadera amenaza para la estabilidad de la región hay que buscarla en el incremento del islamismo radical, que ve en la destrucción de Israel la realización de su destino religioso y, en el caso de Irán, una expresión de sus ambiciones en la hegemonía regional".

Así, Aznar afirma conocer las razones por las que apoyar a Israel: "es nuestra principal defensa en una región turbulenta en constante riesgo de sumirse en el caos; una región vital para la seguirdad energética debido a nuestra dependencia del petróleo de Oriente Medio, una región que supone la línea del frente en la lucha contra el extremismo". Por eso sentencia: "Apoya a Israel: si se hunde, nos hundimos todos".