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Municipalismo: El participacionismo

Municipalismo: El participacionismo

Por su indudable interés alternativo publicamos la siguiente reflexión aparecida en "Agora Revolucionaria" de Diego Urioste (urioste.wordpress.com) página adherida a la Red tercera Vía.

Publicado por Diego M. Urioste on 10/01/07

 

El participacionismo es la antítesis del electoralismo. La práctica política actual se basa en el sistema de representación a través de los votos. El electorado delega las funciones políticas al político, que ejerce de representante electo durante cuatro años. Este sistema de baja participación ciudadana ha derivado, prácticamente desde sus inicios, en un sistema electoralista de ruptura ciudadana donde existen dos clases incomunicadas: la clase política y la clase ciudadana.Así, la representabilidad del sistema electoralista queda deslegitimada, ya que los anhelos y voces de la ciudadanía no están representados en el municipio dirigido por una clase prácticamente antagonista de los votantes. El estamento político ejerce las funciones políticas usurpadas a los ciudadanos a través de elecciones cada cuatro años, captando sus votos a través de un marketing político ponzoñoso y deshonesto cuyos programas nunca cumplen.

Con este panorama, la ciudadanía va perdiendo el interés en un método de representación que debería conseguir todo lo contrario: la involucración total de los vecinos del municipio. El sistema democrático actual basa su existencia en un acuerdo tácito entre los ciudadanos, asentado en la legitimidad del voto representativo. Si ese voto es flojo, minoritario, rutinario y está desmotivado, el sistema carece de sentido.

El participacionismo es el sistema de construcción municipal por y para los ciudadanos. A diferencia del electoralismo que sólo pide el voto cada cuatro años -y el silencio posterior-, el participacionismo llama a construir y participar -valga la redundancia- al ciudadano dentro del actual sistema de representación política. Se trata de revolucionar las instituciones municipales para que estas ofrezcan dinámica y eficientemente alternativas y soluciones a través del trabajo de todo el municipio.

El trabajo debe estar encaminado hacia la estructuración de una comunidad viva, donde el municipio como entidad política y territorial adquiera el poder necesario para poder constituir una plataforma de representación ciudadana. El municipio, como una “familia política”, deberá ser un organismo vivo compuesto por los ciudadanos, y no por una clase política excluyente. Para tal efecto es preciso un cambio de concepto radical: el municipio no es una estructura de políticos, es una comunidad de ciudadanos.

La elección de representantes políticos significará un contrato entre los vecinos y el representado de trabajar juntos en un proyecto. Este cambio conceptual es contrario a la delegación: es una llamada a la participación y al trabajo. El municipio como comunidad será la viva representación de la ilusión política, social, cultural y económica de los ciudadanos. Los representates electos, en un sistema participacionista, deberán dotar al municipio de foros donde los vecinos no sólo puedan expresarse, sino debatir y sobre todo construir. Estos foros se organizarían a modo de consejo donde estarían representados los distintos movimientos ciudadanos. Cada foro estaría concretado en un tipo de problemática: foro de la vivienda, foro de la cultura, foro del trabajo etc…

Este tipo de organización involucra al ciudadano en los organismos que le representan, reforzando la legitimidad del sistema representativo en los municipios a través de su participación. Armoniza la relación entre cargos electos y los electotes, que trabajarían mano a mano para la consecución de los objetivos y programas políticos. Impulsaría la vida social y política del municipio, ya que todos los esfuerzos ciudadanos trabajarían en sinergia. Reactivaría la transparencia política y eliminaría el vasallaje y oscurantismo de los municipios de hoy en día.

El municipio debe volver a ser el centro de la vida política -como lo es la familia de la vida social- y el participacionismo la herramienta para su legítima representación.

Texto para el Debate: Proyecto EURASIA-ISLAM

Texto para el Debate: Proyecto EURASIA-ISLAM

 

EURASIA-ISLAM: ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA AL SISTEMA 

por Maurizio Lattanzio

El presente texto es una traducción extractada de la ponencia central defendida por nuestro habitual colaborador italiano, Maurizio Lattanzio, en el curso de un congreso político celebrado en 1994. En él se dibujan las líneas fundamentales del proyecto político-cultural "Eurasia-Islam", basado en la centralidad geopolítica, militar y espiritual de la República Islámica de Irán, y concebido como herramienta de combate para la aniquilación del Sistema judeomundialista en su fase actual de desarrollo.

El Islam es una forma tradicional legítima y ortodoxa que permite, en el actual crepúsculo del ciclo cósmico y en conformidad con las respectivas ecuaciones personales y comunitarias, tanto a los individuos como a los pueblos, la participación espiritual en la dimensión intemporal de la Tradición Única.

Sobre el plano específicamente político, el Islam expresa valores tradicionales que se han "actualizado" en el marco de regímenes revolucionarios nacionalpopulares. Estos, desde 1945 hasta hoy, se han enfrentado y se enfrentan, política y militarmente, a las líneas de expansión neocolonialista del poder mundialista. El Islam ha combatido contra los USA, contra Israel y, hasta ayer, contra la URSS. Porque un hecho es incontestable: el Islam cumple actualmente la función de imprescindible "polo" de referencia estratégica internacional en el ámbito de toda propuesta táctica realista de lucha nacional y popular antimundialista. No puede prescindir de él. El Islam es la guía revolucionaria de los pueblos desheredados y oprimidos del planeta frente al eje occidentalista en torno al cual se articula el proyecto hegemónico mundialista elaborado por la plutocracia judaico-masónica cosmopolita en vista a lograr la instauración de un gobierno mundial judío.

Nadie podrá negar que -tras la derrota militar de los Imperios Centrales y del Tercer Reich, y después de que Occidente haya "liquidado" al amigo-rival soviético- el eje del antagonismo planetario entre oligarquías mundialistas y fuerzas tradicionales y revolucionarias antimundialistas se ha trasladado a la línea norte/sur, en forma de "enfrentamiento" total entre Occidente e Islam. Existen -sobre el plano de las referencias espirituales, de las connotaciones éticas, de las afinidades políticas y de las tradiciones históricas- válidas condiciones objetivas que individualizan en el Islam al amigo principal de las fuerzas que se baten por la liberación de Europa de la ocupación sionista-estadounidense. De la misma manera que, por lo demás, durante la segunda guerra mundial se realizaron significativas convergencias político-militares del Islam con la guerra revolucionaria y antiplutocrática del Tercer Reich. Europa, hoy ocupada y explotada, y el Islam tradicional y revolucionario tienen los mismos enemigos: mundialismo, plutocracia judaica, imperialismo USA, Occidente neocapitalista. Y quien diga lo contrario actúa de mala fe.

De todo esto se derivan evidentes consecuencias políticas.

La guerra mundialista del petróleo, o guerra del Golfo, ha representado el acontecimiento bélico-simbólico en el cual se ha reflejado puntualmente una mutación de las dinámicas conflictivas planetarias. Nosotros afirmamos que la centelleante irrupción del evento bélico ha impuesto, por la devastadora fuerza de las cosas, el inicio de un proceso de realista y atenta revisión analítica en lo concerniente al juicio político madurado en torno al fenómeno inmigratorio extraeuropeo. De hecho, en este ámbito, es necesario fijar oportunas distinciones entre los "desarraigados" que ambicionan la integración con el Occidente - y que son, por lo demás, víctimas del Sistema- y los grupos islámicos "enraizados" en las respectivas identidades raciales, religiosas y culturales. Nosotros estamos al lado de los inmigrantes auténticamente musulmanes y de los combatientes de la Jîhad argelinos, iraníes, en nombre de una misma raza del espíritu que opera hoy como radical discriminante espiritual, ético y político. Porque, estimados camaradas, siendo cierto -y nadie lo niega- que el Sistema judaico-mundialista ha promovido y favorecido el fenómeno inmigratorio en vista a la instauración de la sociedad monoracial de masas del mestizaje cosmopolita, es igualmente verdad que, al mismo tiempo, el Sistema se ha dado cuenta de que el movimiento inmigratorio introducía dentro de la ciudadela del Occidente usurario al Islam, es decir, a su enemigo principal. Y entonces ya habéis visto todos vosotros a los responsables administrativos de los territorios coloniales europeos aprobar severas medidas legislativas destinadas a la contención de la inmigración extraeuropea, o tolerar el genocidio musulmán en Bosnia a manos de los eslavos serbios con objeto de evitar el nacimiento de un estado islámico en el corazón de Europa. Por tanto, ¿con quien deberíamos alinearnos nosotros? ¿Con Austria? ¿Con Alemania? ¿O con Noruega?....Nosotros afirmamos que la minoría cualitativamente diferenciada de los mejores hombres europeos tiene la misión de sobrevivir políticamente a la decadencia de Europa, "cabalgando" los procesos degenerativos y orientando las dinámicas tumultuarias en el sentido de la lucha contra el Occidente plutocrático. En cuanto a la mayoría cuantitativamente homologada de la masa europea, ya no constituye un patrimonio racial digno de consideración. Se la "regalamos" a los distintos "frentes nacionales"...

Por consiguiente, puesto que nosotros hacemos también -si se me "permite"...- valoraciones táctico-políticas, el Islam, comprendiendo aquí a los inmigrantes islámicos, es nuestro principal "compañero de viaje" a través de los abruptos caminos de la guerra planetaria contra el Sistema judaico-mundialista. Nosotros somos, por otra parte, favorables , allí donde se den las condiciones, a aliarnos con toda fuerza, grupo o tendencia susceptible de una integración funcional en el marco de una perspectiva de lucha revolucionaria dirigida a la "desintegración" del Occidente judeo-plutocrático.

En resumen, queridos camaradas, el antagonismo metafísico entre Islam y Occidente, introduciendo la categoría conceptual schmittiana de la oposición Amigo/Enemigo, ha impuesto, obligatoriamente, una radical elección de campo: o se está con el Islam o con Occidente. Y nosotros hemos elegido.

Eurasia es el área continental que se extiende desde el Atlántico a Vladivostok o, mejor, al mar de Okhotsk, delimitada al Sur por una "franja" natural que la separa del Pacífico y del subcontinente indio. Esta "franja" longitudinal se llama "Tierra del Medio" y se extiende desde la península anatólica hasta la región de Corea-Primorye-Japón. Eurasia es por tanto el área situada al oeste y al norte de la "Tierra del Medio", es decir al oeste y al norte de la franja transversal que va desde el mar Egeo y desde la península anatólica hasta el mar de Okhotsk. Eurasia es el occidente geopolítico y el área histórica de desarrollo de las civilizaciones arioeuropeas céltica y helénica, romana y germánica. El subcontinente asiático o área del Pacífico, compuesto por las regiones índica, indochina-indonésica y china, constituye por contra el oriente geopolítico.

Siguiendo recurrentes movimientos "pendulares" oeste-este, desde occidente o desde oriente, Francia napoleónica o Tamerlán, el Tercer Reich, Gengis Khan o la Rusia zarista, bajo el signo del pangermanismo o del paneslavismo, del chovinismo francés o del imperialismo de las estepas, las potencias continentales de Eurasia, aun a costa de entrar en conflicto entre ellas, han pretendido la unificación imperial del área continental euroasiática. En cuanto a la actual Europa occidental, no es más que la extrema región occidental del continente euroasiático o, mejor aún, su apéndice putrefacto, terminalmente extenuada por la democracia burguesa e innoblemente degradada por la masificación consumista. En el este de Eurasia, al contrario, existen las energías vitales de comunidades racialmente íntegras, asimilables a las "hordas de fanáticos de oriente", consagradas a la destrucción de la pocilga occidental. Entonces, queridos camaradas, ¿cual es la "cuestión"?

La "cuestión" es ésta: nosotros debemos elegir, en el ámbito de Eurasia, nuestro referente geopolítico al objeto de lanzar el ataque político contra el Occidente judaico-plutocrático y mundialista. Descartada la geoeconomía mundialista, caracterizada por la soldadura entre Rusia y Alemania dentro del cuadro esquemático USA, Eurasia, Japón, previsto por la tripolaridad estratégica del proyecto mundialista elaborado por la Comisión Trilateral; nosotros, mirando a oriente, hemos elegido el Estado soberano, tradicional y revolucionario de la República Islámica de Irán. Quien no lo sienta así está de más...

La identidad geopolítica del oriente euroasiático, de hecho, consiste en dos "polos" constituidos por el Turan y por el Irán, o sea el nomadismo de las estepas (Rusia) y el sedentarismo del Sur (Irán). Hemos elegido el "polo" oriental euroasiático representado por Irán.

Ambas áreas geo-sacrales revisten significados simbólicos conformes a las exigencias de la manifestación cíclica. En la geografía sacra de las tradiciones indo-arias, Irán desempeña la misión de "puente" metahistórico entre el ciclo cósmico que tiende a su término y el Novum Saeculum que se presiente. De hecho, el Irán es considerado el "lugar de la muerte". En las tradiciones indo-arias, dentro del ámbito del año sacro, representa, sin embargo, también el "lugar de la resurrección", es decir: el lugar del renacimiento del Sol, desde la fase del ocaso hasta la de la salida. Subrayamos, por consiguiente, en palabras del escritor ruso Aleksandr Dughin: "la misión arquetípica de los territorios iránicos, considerando, por otro lado, que en un sentido racial y simbólico el Irán, desde hace ya tiempo, deviene "blanco", cosa que es indicada también por el origen mismo del nombre Irán, "el país de los Arios", imagen viva de la antiquísima región ártica hiperbórea (airyanem vaejo), que constituye el centro simbólico de Eurasia. (...)...lo que se vuelve de actualidad, sobre todo hoy, dado que en el territorio del Irán se ha iniciado, de modo efectivo (y no potencial) la Resurrección del Espíritu, tras un largo período de oscuridad, de regresión geopolítica y de letargo nacional".

Nosotros añadimos que la República islámica de Irán representa el máximo "polo" político de "atracción" para el Islam tradicional y revolucionario, para las naciones de la "Tierra del Medio" (Pakistán y Afganistán), para estados y movimientos populares africanos y medio-orientales, así como para las cinco repúblicas islámicas de la ex-URSS y para las vanguardias nacionalrevolucionarias presentes en el hemisferio enemigo del Occidente plutocrático. Esta potencialidad de "integración" revolucionaria permite a la República Islámica de Irán legitimar, sobre el plano geopolítico, el inicio de un proceso de expansión de la influencia política-religiosa en toda el área euroasiática. El espacio geopolítico islámico que gravita en torno al área de influencia iraní, constituye la "consciencia" espiritual, la forma cultural y la proyección política de una identidad geopolítica continental fuertemente arraigada hoy en la "vertiente" oriental de Eurasia. Por lo tanto, nosotros afirmamos que el Islam tradicional y revolucionario, ejemplarmente encarnado por la República Islámica de Irán, es el principal referente espiritual, político, estratégico y militar en el espacio imperial euroasiático de los pueblos indoeuropeos. Irán es la identidad política, Eurasia es el espacio geográfico.

Aquellos que lanzan equívocas acusaciones de "islamización" contra nosotros, en ausencia de alternativas creíbles (que no sean, naturalmente, las de los folklóricos nacionalistas rusos), están al lado de Occidente, como mercenarios mal pagados de la geoeconomía euroasiática-mundialista, fundada sobre la integración económica entre Rusia y Alemania y entendida como potente soporte "sustancial" de las fantasiosas rêveries imperiales euroasiáticas.

¡¡Los métodos de los "identitarios" al descubierto!!

¡¡Los métodos de los "identitarios" al descubierto!!

 

El partido ultraderechista Democracia Nacional está detrás de los mensajes islamistas falsos

(Publicado en Webislam.com)

Las pegatinas tienen el texto "nosotros llegamos en patera pero vosotros os largaréis de aquí nadando" en letras blancas sobre fondo verde. La firma es en caracteres árabes que no tienen ningún sentido y de color rojo. La pegatina usa colores que se identifican con la cultura árabe.

Las pegatinas son parte de una campaña del partido ultraderechista Democracia Nacional y se pueden comprar en lotes de 100 en su página web. Junto a la misma podemos leer el texto "la primera [pegatina] ’Nosotros vinimos aquí en patera, vosotros saldréis nadando’, va firmada por Democracia Nacional pero con un tipo de fuente arábigo, ilegible sin un ordenador, tratando de llamar la atención de la ciudadanía por el problema."

El pasado 2 de Enero, el periódico local TRIBUNA DE SALAMANCA, preguntaba a los líderes de la comunidad musulmana y senegalesa de Salamanca acerca de estas pegatinas, que se mostraron preocupados y perplejos ante las mismas, por si podían causar algún problema a la buena convivencia habitual entre las distintas comunidades.

Por otro lado, preguntaban acerca de las mismas al Concejal de Seguridad y Portavoz del PP, que las tachaba de broma de mal gusto.

Los errores de los periódicos locales y las fuerzas de seguridad podrían haber conducido al éxito de la campaña, con el claro objetivo de confundir. De las tres pegatinas que componen la campaña en contra de los inmigrantes esta es la única que va sin el logotipo y nombre ’Democracia nacional’ de la organización radical.

La organización xenófoba justifica la campaña ya que "la visita de ZP a Erdogan, el radical Islamista presidente de Turquía para avalar el intento de penetración Islámica por el Este que pretenden los Otomanos, proceso con el que coinciden PP y PSOE, el anuncio de Hassan II de crear un lobby de Marroquíes en España para que se “garanticen sus derechos”, la detención de Islamistas a lo largo de la semana y la reciente aprobación del estatuto de Andalucía reconociendo como propio el “legado islámico” y definiéndose como nación con el apoyo de todos los grupos parlamentarios a espaldas del pueblo son motivos más que suficientes para iniciar nuevas campañas para, en la medida de nuestras posibilidades, alertar a la aletargada población."

EVOLA Y LOS “NACIONALISTAS EUROPEOS”

EVOLA Y LOS “NACIONALISTAS EUROPEOS”

 Reproducimos a continuación un polémico texto de Marcos Ghio, director del Centro de Estudios Evolianos de Buenos Aires, en el que realiza una fuerte crítica de la manipulación que del pensamiento evoliano vienen perpetrando los cabecillas del llamado "movimiento identitario", facción ultraderechista de lo que nosotros hemos calificado desde hace tiempo como "Eurosionismo".

Al margen de las argumentaciones "ad hominem" y de ciertas reflexiones "conservadoras" sobre el anterior régimen español por parte sr. Ghio, y que le pertenecen solo a él; creemos que es un documento importante para desenmascarar más si cabe a esa nueva tribu seudo-filosófica "paleo-futurista", "indio-europea" y sucursalista del nacionalismo reaccionario francés.

Los "Hiperbóreos" de la Benemérita no tienen nada que hacer dentro del movimiento político nacional-popular.

EVOLA Y LOS “NACIONALISTAS EUROPEOS”

 1)         1)    Hiperbóreos y “europeos” 

Días pasados un amigo nos hizo llegar el texto de una conferencia que diera en España, en ocasión de cumplirse los treinta años de la muerte de Julius Evola, el político “europeo” Enrique Ravello en la que, haciendo gala de un gran desconocimiento del tema y en algunos casos de mala fe, respecto de la cual detallaremos incluso manifestaciones relativas al suscripto y al Centro de Estudios Evolianos, y siguiendo el mismo camino que fuera emprendido por varios evolíticos, llega a decirnos que el concepto de Tradición en dicho autor no sería una categoría meta-histórica, sino por el contrario la manifestación de un determinado universo cultural, el “europeo” que él reivindica. Por lo tanto que su tradicionalismo estaría condicionado por un espacio geográfico e histórico determinado y pasaría a formar parte, como elemento doctrinario, del fundamento de su propio nacionalismo. Idea ésta, aclarémoslo ya de entrada, realmente peregrina y en un todo contraria al pensamiento de tal autor.

Pero para ello vayamos al desarrollo de su breve texto, el que no tiene desperdicio alguno en tanto resulta muy útil para calibrar la dimensión de un fenómeno muy peculiar ya señalado en su momento, el evolítico, es decir el relativo a aquellos que pretenden incluirlo a Evola en el seno de las tantas manifestaciones de la modernidad que nuestro autor en cambio siempre ha combatido hasta las últimas consecuencias. Para hallar las razones de la importancia que en él ha tenido el pensamiento de Evola y de las causas por las que el mismo recién en los últimos tiempos ha podido alcanzar cierta difusión en su país, Ravello alude al hecho de que la España contemporánea afrontó un serio problema que en cambio no tuvieron los demás. Su “derecha radical” fue franquista por mucho tiempo y ello significó para él una serie de cosas muy negativas tales como haberle cerrado las puertas a Europa y por el contrario haberse remitido hacia espacios inferiores, tales como América y el África, en donde según el autor hallamos el inconveniente de la existencia grupos raciales de rango menor, de tez muy oscura y por lo tanto ni arios ni “europeos” como él, salvo en muy escasas excepciones. También en consonancia con tales inconvenientes habría practicado un catolicismo crédulo, moralista y “asfixiante”, que la habría mantenido también afuera de Europa. Todo lo cual afortunadamente se habría terminado ahora con el consiguiente destape, el matrimonio gay y consecuentemente la entrada de España a la Unión Europea. Para Ravello pues estaba muy mal que Franco mantuviera a su país separado de Europa, pues para él esta última representa el bien y el destino natural que deben seguir sus compatriotas. Ya en este primer punto de su conferencia aparece una clara oposición entre el pensamiento de Ravello y el que sustentara en cambio Evola para el cual uno de los valores principales de Franco, así como de Oliveira Salazar en Portugal, fue justamente el de haber mantenido a sus países afuera de Europa, haciéndoles cumplir así durante varias décadas el rol de verdaderos bastiones enfrentados a la anomalía moderna, de la cual este espacio cultural y continental representaba justamente la mayor y principal expresión. Lamentablemente tal actitud de resistencia no pudo continuar debido a la muerte del caudillo y a las limitaciones de sus puntos de vista, posiblemente influido además por la edad y por otras circunstancias importantes específicamente en lo relativo a la elección del monarca y de la rama dinástica que habría de sucederlo (1). Nosotros también opinamos exactamente lo contrario de Ravello. Rescatamos la actitud heroica de Franco de haber sido capaz de mantener por tantos años a España ajena al propio continente, pues era la única manera de mantenerla también alejada simultáneamente de Norteamérica como de la Rusia soviética, en tanto que estas últimas no son lo opuesto de la “cultura” que se ha impuesta en el mismo, sino por el contrario su realización última. Tal como muy bien nos resalta Evola, Europa admira a EEUU así como también lo ha hecho con la URSS en su momento en tanto que percibe en éstas a los normales y más avanzados desarrollos de categorías culturales propias. De la misma manera, si bien no compartamos los cánones morales del franquismo en materia de sexualidad y costumbres, los consideramos muy superiores al actual destape sexópata en que ha incurrido su país gracias a la apertura “europea” acontecida. En todos los casos preferiremos el catolicismo obtuso del franquismo antes que el libertinaje y la frivolidad de la España liberal y democrática actual, justamente la España que se encuentra bajo el influjo de la comunidad europea.Siempre en el contexto de su adhesión a un relativismo historicista al que hacemos referencia, Ravello opina que Evola es superior a Guénon porque según él aquel, a diferencia de este último, que es más metafísico, habría localizado geográficamente su tradicionalismo vinculándolo con figuras concretas como los hiperbóreos que, de acuerdo a su punto de vista, serían los antepasados inmediatos de los “europeos”, etnía a la cual él pertenece y a la que le atribuye mucha superioridad respecto de las restantes. Hasta llega a hacerle decir a Evola que si en el Oriente hay rasgos superiores, ellos se deben al influjo “occidental” y no a algo propio.Digamos primeramente que cuando Evola habla de los hiperbóreos, se está refiriendo a una civilización originaria, de carácter divino y celestial, que no es rastreable en su pureza en ninguna de las que existen en la actualidad, a pesar de que en las mismas, en grados distintos, pueden encontrarse rastros de tal herencia espiritual. Pero de ninguna manera, como cree Ravello, la descendencia de los hiperbóreos celestiales de la edad áurea puede hallarse en manera directa en las actuales etnías “europeas” como él manifiesta, llegando a decir que éstas por tal razón serían las “destinadas a portar el logos, el orden.. representarían el pueblo que el Cielo ha divinificado frente a la Tierra... la raza olímpica por excelencia”. En verdad cuesta creer, al contemplar al europeo de nuestros días, totalmente volcado al consumismo y el materialismo, que Ravello esté realmente convencido de lo que dice. Pero dejemos que sea el mismo Evola quien le contesta.Dice específicamente nuestro autor en una réplica a uno de los principales apologistas del indoeuropeísmo, George Dumezil, respecto a la pretendida superioridad presentada por los indoeuropeos en relación a otros pueblos o etnías. “Cuanto más puede decirse que los indoeuropeos fueron los pueblos que más que cualquier otro han sabido reconocer y aplicar un ideal de jerarquía social orgánico-funcional.. pero este ideal sin embargo mantiene un valor objetivo y normativo que de ninguna manera puede considerarse como la creación casual de un determinado grupo humano”. (La Tradición romana, pg. 82). Es decir que la Tradición en Evola no es, tal como dice Ravello, la creación de una raza o pueblo o cultura en particular, en su caso la propia o europea, sino que es un patrimonio común de toda la humanidad respecto de la cual cuanto más puede haber un mayor o menor grado de participación. Pero lo que de ninguna manera Evola puede sostener, y en especial mirando a nuestro alrededor lo que representa la Europa actual, que los habitantes de la misma tengan algo que ver con el ario fundador de civilizaciones. Y más aun, hasta estaríamos tentados de decir que son más hallables caracteres espirituales hiperbóreos en comunidades y etnías que justamente por no ser europeas, o haber sido influidas muy poco por tal civilización, han sabido mantenerse más fieles a sus símbolos sagrados y espirituales que el actual habitante de un continente que sólo piensa en su sexo y en su estómago.Sin embargo nada de la realidad actual de su etnía pareciera conmover los esquemas de Ravello por los que sostiene a partir de los mismos la necesidad de constituir“una conciencia propiamente europea como base de un nacionalismo europeo posible aquí y ahora.”Para agregar: “únicamente la capacidad y la energía de Europa, reintegradas en nuestra visión del mundo, podrán poner freno al desastre y harán posible retomar tantos siglos de deslizamiento hacia la nada.el nacionalismo europeo responde a una realidad esencia e inmutable, la comunidad de origen bio-racial de todos nosotros, descendientes de aquellos indoeuropeos que habitaron la zona báltica y que en sus expansiones dieron nacimiento al mundo celta, al germánico, a Roma y a la Hélade”Al respecto dejemos que una vez más sea Evola el encargado de contestarle: “Sostenemos el Imperio y no la “Europa nación” o la “Patria Europea”.. No podemos decirnos europeos sobre la base de un sentimiento análogo a aquel por el cual nos sentimos italianos, prusianos, vascos, etc.. y pensar que un mismo sentimiento de igual naturaleza pueda establecerse, borrando y nivelando las diferencias y sustituyendo las mismas en una “nación Europa”...” “En cuanto a la “cultura europea”... que los defensores de la tradición y civilización europea hoy enarbolan como un jalón de gloria... debe considerase que la misma ha sido el principal factor de crisis espiritual de la misma Europa y que la europeización del mundo ha sido el equivalente de un fenómeno de descomposición y de subversión... Europa ha sido el semillero originario del iluminismo, del liberalismo, de la democracia... del marxismo y del comunismo. Lamentablemente éste ha sido el principal aporte de la “cultura europea”... Lamentablemente es en tales términos (los Orientales dirían karma) que existe el peligro de tener que concebir la “comunidad de destino” invocada por los europeístas”. “La actitud que deben asumir los europeos ante el mundo moderno debe ser de corte reaccionario y de revolución conservadora” (muy similar a la que condujeran en su momento figuras como Franco) y no de integración a éste como nos propone Ravello.“Una Europa unitaria no sería la portadora de ninguna idea nueva y particular, sino que se presentaría como otro bloque similar al norteamericano, ruso, etc.... carente de cualquier factor de diferencia cualitativa con los mismos en tanto partícipe por igual con ellos de una misma civilización “moderna””.

“Cuando hoy se afirma que los pueblos europeos comparten una cultura común y que con ello se encontraría presente la posibilidad de constituir una única nación, hay que contestarles que tal cultura es ya común no sólo de los europeos, sino también de la mayor parte del mundo “civilizado”. La misma ya no tiene fronteras.” (Los hombres y las ruinas).

 

2) Evola y España

 Una vez que hemos visto cómo Ravello falsifica el mensaje de Evola queriendo convertirlo en un pensador afín a su “nacionalismo”, ignorando así que el concepto de Tradición de Evola es transnacional, veamos lo que dice en relación a la difusión del mismo en el mundo de habla hispana. Tema que ha sido tratado por nosotros en un texto especial.(2)Allí hicimos notar que la en apariencias inexplicable no traducción de tal autor en nuestro ámbito se ha debido a una serie de factores concurrentes. Por un lado al hecho de que la derecha franquista era güelfa y por lo tanto descreía y rechazaba a un pensador gibelino como Evola. Pero a su vez el otro sector al cual se adscribe Ravello era antimetafísico, por lo cual, si bien lo reivindicaba a Evola, tal como hace nuestro autor, ello se lo hacía silenciando lo principal de su pensamiento, justamente su componente metafísico. Ello es la razón por la que nunca en España se tradujeron las principales obras de nuestro autor como por ejemplo Rebelión contra el mundo moderno. Y ello no fue porque no existieran las posibilidades para hacerlo. Ahora que está traducido y  no se lo puede acallar más, la tarea consiste en la deformación del mismo, tal como hace Ravello.

Resulta risueño lo que en cambio Ravello manifiesta en relación a nuestra obra de traducción de la casi totalidad de los textos de tal autor. Según él luego de varios intentos fallidos, cuyas razones no indica, se produjo:

la aparición –de nuestra mano- de Marcos Ghio, sus Ediciones Heracles y su Centro de Estudios Evolianos de Buenos Aires. Ghio, hijo de familia lombarda, y expulsado de la docencia por declaraciones a favor del gobierno militar argentino sanción que consistió en seguir pagándole el sueldo íntegro aunque sin poder dar clases (algo sólo concebible en Argentina) hizo que dedicase el tiempo a poder traducir casi todas las obras principales de Evola, que serán publicadas y distribuidas en España con nuestra ayuda. Realmente no podemos menos, nosotros que lo hemos tratado personalmente a Ravello y que por lo tanto nos conoce bien, que sentir una sensación de repugnancia por tantas falsedades juntas. Más allá de que él mezquinamente nos repute simplemente como un traductor que habría empleado su desocupación y sus ocios obligados en traducirlo a Evola, sin haber aportado nada más, repliquemos todo lo que dice a continuación: 1) No es verdad que hayamos “aparecido” en escena “de la mano” de Ravello. El inicio de nuestra obra de traducción fue muy anterior a mi conocimiento del aludido.  Es verdad que él colaboró con la distribución de nuestros libros en España y que hubo un año que, en razón de la crisis de nuestro país, lo hizo más asiduamente anticipando los importes de las ventas que iba a realizar, pero ello fue por muy pocos meses. Lo que es cierto es que fue él quien difundió de nuestra mano a Evola y no a la inversa.  2) No es verdad que soy hijo de lombardos, sino en todo caso de italianos. 3) No es cierto que fui expulsado de la enseñanza, ni tampoco que hice la apología del gobierno militar, ni que fuera “sancionado” pagándoseme el sueldo, lo que a Ravello le permite hacer ironías con respecto a nuestro país, posiblemente no suficientemente poblado aun por “indoeuropeos”. 4) El Centro de Estudios Evolianos no es una institución “mía”, sino un organismo compuesto por diferentes personas, en el cual me desempeño como su director. Etc.Todas estas mentiras que propala, muchas de ellas difundidas también por la prensa sionista, son coherentes con la falsificación que él realiza de la obra de Evola que indudablemente en el mejor de los casos o no ha leído o no ha entendido.Pero lo que a todas luces resulta malicioso es cuando nos atribuye lo siguiente: A principios de la presente década un enfrentamiento ideológico -que, increíblemente, llegó a referirse al atroz atentado islamista del 11M como un “acto tradicional” (??)- con el Centro de Estudios Evolianos ha congelado esta colaboración, que de momento es irrecuperableEn ningún comunicado nuestro se manifestó que el atentado del 11M fue “un acto tradicional” como él dice, sino en todo caso “un acto de guerra” lamentable que podría haber sido evitado si en su país personas como Ravello, en vez de llamar a votar a favor de la Constitución Europea, se hubiesen movilizado a fin de que el régimen que promovía tal engendro jurídico hubiese dejado de participar de la masacre de irakíes en el Medio Oriente. El 11M es asimilable a las Fosas Ardeatinas. Aquellos que cometieron la acción bélica en contra de 33 soldados alemanes sabían que ponían en riesgo la vida de 330 personas. Del mismo modo, de haberse retirado a tiempo las tropas invasoras, no habría habido atentado, en tanto que habían sido advertidas previamente. Me pregunto si el Sr. Ravello propondrá el retiro de tropas españolas de Afganistán o considerará como sus colegas panelistas del Congreso de la Raza Blanca que se trata de razas enemigas a las que hay que eliminar pues de lo contrario los eliminarán a ellos. En tal caso compartirá él también su responsabilidad por un nuevo atentado puesto que ya fue advertido.

Me alegro, luego de leer su conferencia, de que haya roto relaciones con nuestro Centro, pero más me alegraría que no se siga considerando evoliano, pues no lo es.

  (1)     (1)   Uno de los peores errores de Franco fue haber elegido como sucesora del gobierno de España a la dinastía borbónica en su rama liberal y proinglesa como la que tenemos actualmente. Hubiera sido más acorde con sus principios la rama carlista, pero hay que decir a su favor que la misma se encontraba en una crisis irreversible de representación.(2)     (2)   Evola en el mundo de habla hispana, Ed. Heracles, 1998. 

Marcos Ghio

Buenos Aires, 6-12-06

  

Oposición a la guerra de Bush en los Estados Unidos

Oposición a la guerra de Bush en los Estados Unidos

Los líderes demócratas de EEUU lanzan un “ataque preventivo” contra la nueva estrategia de Bush sobre Irak

Los líderes demócratas Nancy Pelosi y Harry Reid lanzaron un “ataque preventivo” contra la próxima estrategia presidencial sobre Irak, dejando en claro su rechazo a un posible aumento de tropas y urgieron al presidente George W. Bush a poner en marcha en su lugar un “repliegue escalonado” en los próximos cuatro a seis meses.

La ofensiva demócrata ocurre luego que Bush decidió una reestructuración de su gabinete de guerra con la sustitución de su comandante en jefe en Oriente Medio, general John Abizaid, por el almirante William Fallon, el comandante estadunidense para la fuerza del Pacífico y el comandante para Irak, general George Casey, por el general David Petraus, que tuvo a su cargo el entrenamiento de fuerzas iraquíes.

Casey se convertirá en jefe de gabinete del Ejército. Además Bush oficializó el reemplazo del espía en jefe del país, el director nacional de inteligencia John Dimitri Negroponte, quien ocupará el lugar números dos en el Departamento de Estado al lado de Condoleezza Rice, por el almirante Mike McConnell, un ex director de la súper secreta Agencia Nacional de Seguridad (NSA).

“Confió en que el Senado de Estados Unidos apreciará el valor de estas dos personas que fungen en posiciones cruciales. Y esperaría que sean confirmadas tan pronto como sea posible”, señaló Bush en la presentación oficial de los nombramientos de Negroponte y McConnell.

Los cambios –que se suman a la llegada de Robert Gates al Pentágono tras el despido de Donald Rumsfeld– anteceden el discurso presidencial de la próxima semana para detallar la nueva estrategia en Irak, en medio de filtraciones que indican la inminencia de un aumento de tropas estadunidenses, en números que van desde nueve mil hasta 40 mil soldados adicionales, en busca de sofocar la violencia civil que la administración califica de “sectaria”.

Aunque no existe aún una fecha oficial, se espera que el discurso presidencial ocurra el miércoles por la noche, por lo cual los demócratas planean iniciar de inmediato audiencias legislativas a fin de desmenuzar la nueva estrategia con citatorios al alto mando militar.

NO MAS TROPAS

Pero los nuevos relevos presidenciales fueron opacados en el radar mediático por la dura carta enviada ayer a Bush por Pelosi y Reid, sólo un día después de asumir ambos el liderazgo en la Cámara de Representantes y el Senado respectivamente, en la cual criticaron al presidente por su “fracasada” estrategia para poner fin a la guerra en Irak a casi cuatro años de la invasión.

“El aumento de tropas es una estrategia que ya ha intentado y que ha fracasado. Como muchos militares actuales y retirados, creemos que hacerlo de nuevo es un serio error. Ellos, como nosotros, creen que no hay una solución militar para Irak. Sólo hay una solución política”.

Pelosi y Reid, que han colocado a demócratas críticos de la guerra en comités claves, pidieron a Bush un repliegue escalonado de las fuerzas estadunidenses “en las próximos cuatro a seis meses” y reorientar su misión de áreas de combate a la de entrenamiento, apoyo logístico e inteligencia antiterrorista. También demandaron una renovada estrategia diplomática de alcance regional.

“Fue una carta sangrienta”, opinó la cadena CNN. Antes, en una entrevista con el diario The Washington Post, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores, el demócrata de Delaware, Joe Biden dijo “haber llegado a la conclusión de que una porción significativa de esta administración, quizás incluso el vicepresidente Dick Cheney, cree que hemos perdido Irak”.

La arremetida de los líderes demócratas fue complementada con el anuncio de una primera audiencia sobre Irak que será organizada el 11 de enero por el presidente del Comité de Servicios Armados, el demócrata de Michigan, Carl Levin, uno de los más persistente opositores a un aumento de tropas. En la audiencia el primer testigo será el jefe del Estado Mayor Conjunto, general Peter Pace.

Horacio Santini

MILENIO/IRNA

Texto para el Debate (II)

Texto para el Debate (II)

 Visión del mundo, Ideología, Socialismo

Presentamos a continuación un viejo texto de nuestra etapa en Resistencia que creemos puede aportar algo de luz al caos ideológico en que se debate hoy la Comunidad política Nacional-Popular (LíneAntagonista)

 

 

"Políticamente, nuestro pensamiento se encauza en una línea de continuidad ideal con todas las formas de Socialismo Comunitario y Revolucionario mediante las cuales nuestros Pueblos han querido construir su Realidad social, vital y cultural al margen y en contra de las decadentes democracias liberal-capitalistas.

A este respecto, no negamos que nuestro referente histórico se identifica con las Revoluciones nacionalpopulares y socialcomunitarias que en cualquier parte del mundo y a lo largo de este siglo que ahora acaba han alzado su bandera de combate frente a la arrogancia del Imperialismo y de sus tentáculos políticos, militares y financieros."

RESISTENCIA se ha definido a menudo como colectivo político antagonista que opera conscientemente mediante la agitación cultural permanente, radical y responsable.

Esta definición - como todas, en general - no abarca completamente la naturaleza de nuestro colectivo ni nos dice demasiado acerca de los objetivos mínimos de nuestra corriente histórica.

Si afirmamos que pretendemos ser una comunidad de ruptura en el marco de una visión del mundo, y que este debe ser el objetivo prioritario de nuestra acción político-cultural, habremos avanzado algo más en el campo - relativo siempre - de las definiciones.

Ciertamente no es fácil definir qué entendemos por "visión del mundo". Esto es debido a que en el concepto "weltanschauung" el sujeto y el objeto del conocimiento intuitivo de la realidad se encuentran sólidamente unidos en una síntesis suprema.

Como en toda verdad vivida, inmanente, hay aquí algo de "incomunicable". Sirve sólo la propia experiencia en un sentido "fenomenológico". Ser y Conocer terminan siendo la misma cosa y es únicamente la proyección de la Voluntad en la realidad histórica, humana, social y comunitaria aquello que manifiesta nuestra concepción del mundo en lo esencial.

Surge entonces la pregunta. Si la "visión del mundo" está en nosotros y a nosotros nos queda solo la misión de conocerla y comprehenderla: ¿cómo expresarla "socialmente" dado que el hombre es -en cuanto hombre- "ser social"?

Mediante la ideología. La ideología tiene aquí doble sentido: en cuanto expresa el sistema de valores inspirados en la visión del mundo; y en cuanto proyecta estos valores socialmente como doctrina, como modelo, como dirección o proyección que guía y moldea las consciencias de los hombres en cuanto entes sociales con vocación política transformadora.

Generalizando tal vez en exceso se podría afirmar que, desde nuestra óptica, la Ideología no es más que la "socialización" de la Weltanschauung. Y que, análogamente, la "visión del mundo" no es más que la ideología en su estado puro, "natural", como pura potencialidad del ser social.

De ahí que -en otro orden de cosas- se haya dicho que el fascismo es "una revolución contra la trascendencia" (Nolte), entendiendo "trascendencia" en el sentido historicista, racionalista, decadente, y por ende, una revolución contra las modernas "ingenierías sociales" del ideologismo burgués.

La ideología de Resistencia, comunidad de lucha weltanschauungliche, se identifica en línea de principio - tal como dice nuestro Manifiesto - con el Socialismo popularcomunitario y revolucionario que es entendido -y debe ser entendido- como unidad.

Es importante aclarar esto. De la misma manera que no hay más que una visión del mundo, (y por lo tanto, aquellas "fórmulas" de trascendecias ideológicas que la contradicen no son más que "inversiones" de la misma) existe un único socialismo.

Las divisiones, las escuelas, las corrientes de pensamiento o los movimientos de acción en que el socialismo se ha dividido históricamente son simplemente manifestaciones políticamente diferentes, cuando no simples desviaciones de un origen común.

Nosotros afirmamos pues esa continuidad ideológica y condenamos las desviaciones y enfrentamientos sufridos a lo largo de la historia por el socialismo, muchos de ellos evitables, otros no tanto. Si añadimos los adjetivos "comunitario", "popular", "nacional", "revolucionario", etc. al concepto sustantivo de socialismo lo hacemos para afirmar la esencia real del socialismo, su unidad sustancial, no para crear nuevas denominaciones.

La pregunta que asaltará las mentes de muchos será entonces si consideramos a alguna de las formas caracterizadas por su socialismo, como el marxismo, dentro de esta categoría común. La respuesta es que sí.

Independientemente, de sus hechos, de sus intenciones de la personalidad del fundador del socialismo científico, de las derivaciones políticas y de las desviaciones históricas de esta corriente, de su maximalismo frente a otras escuelas, y especialmente más allá de su óptica racionalista burguesa que finalmente ha terminado volviéndose en su propia contra, etc. El anhelo de justicia, la lucha por un mundo mejor, el sacrificio del movimiento obrero y sindical por él inspirados, su propio análisis de la sociedad burguesa de su tiempo y su crítica implacable de la opresión y de las ideologías opresivas, etc. impiden condenarlo en bloque.

No dudamos que esta afirmación será polémica, pero ya es hora de relegar prejuicios y de seguir manteniendo barreras artificiales entre las distintas corrientes del pensamiento socialista.

Somos socialistas porque no nos podemos desentender de angustias sociales urgentes ni de la idea de construir una sociedad más justa y mejor. Si bien es licito plantear entonces, desde ese punto de vista, cuestiones competitivas frente a otras formas de socialismo, no conviene volver a caer en las trampas "guerracivilistas" tendidas por los teólogos del liberalcapitalismo. Una crítica reaccionaria, superficial de algunos aspectos metodológicos, críticos y políticos del socialismo científico sobra entre nosotros cuando se hace desde posiciones humanistas, liberales o reaccionarias. Y Resistencia - pese a quien pese - no va caer en esa trampa.

Otra cosa más debe ser dicha acerca de la Idea Socialista. El socialismo popular-comunitario tiene un aspecto "ético" que por sí sólo define bien su auténtica naturaleza revolucionaria.

Sin embargo, muchos han convertido, y siguen convirtiendo, este aspecto ético en algo así como un edulcorante, más o menos efectivo, para diluir una acción metódica para la construcción de una comunidad popular auténticamente socialista.

Desde ese supuesto "socialismo ético" derivan fácilmente en una especie de "socialismo estético" para soslayar la cuestión principal: un socialismo que no tiene una orientación política práctica y que no busca transformar de un modo o de otro las estructuras mismas de la sociedad capitalista no es tal socialismo. O dicho de otro modo: sin socialización no hay socialismo.

RESUMEN:

Asumir la continuidad ideológica con todas las formas de Socialismo Comunitario y Revolucionario surgidas en el seno de nuestros pueblos significa uno de los más importantes pasos para redefinir lo esencial de nuestra propuesta político-cultural.

Esto implica dotarse de unos instrumentos críticos más amplios y efectivos que los usados hasta ahora.

Significa también romper muros muy compactos levantados por la incomprensión, la desidia y la falsedad durante más de dos siglos. Los muros del capitalismo han dividido a nuestros pueblos de tal manera que apenas podemos ver más allá de las cercas mentales en que se han comprimido nuestro pensamiento crítico y nuestro espíritu rebelde.

Pero no en vano el símbolo de nuestro colectivo está compuesto de dos martillos. Esto no significa otra cosa que toda construcción histórica conlleva una carga previa de "destrucción", de "nihilismo". De ahí que muchas veces se acuse a Resistencia de no ser "constructiva"; cuando en realidad Resistencia es fundamentalmente activa, constructiva, cooperativa y positiva. Quienes así hablan no comprenden la naturaleza "doble" de nuestra tarea: levantar de las ruinas y entre las ruinas de nuestra propia devastación crítica -nuestra libre acción demoledora y nihilista-, un edificio nuevo que sustituya las viejas construcciones del humanismo occidental: todas y cada una de ellas.

Los martillos de la Guerra y el del Trabajo, de la Construcción y de la Destrucción, del Odio y del Amor, del Nihilismo radical y de la Afirmación absoluta, pueden parecer distintos e inconciliables. Pero solo es una "apariencia"; y la lucha contra las "apariencias", contra las ficciones, contra la ilusión, no es otra cosa que la primera batalla en la Lucha por nuestra Visión del Mundo.

Ahmadineyad: “El régimen sionista y EEUU se hayan en la pendiente del desplome”

Ahmadineyad: “El régimen sionista y EEUU se hayan en la pendiente del desplome”

Ahvaz, Irán. IRNA. 3 de enero de 2007
"Gracias a Dios, el régimen sionista y el criminal EEUU se hayan en la pendiente del declive, y dentro de poco los pueblos presenciarán la caída de estos criminales”, ha declarado el presidente de Irán en un encuentro mantenido con familiares de mártires de guerra.

Mahmud Ahmadineyad ha insistido en este encuentro, que ha tenido lugar en Ahvaz, Juzestán, en el suroeste, que “a lo largo de los 28 años de historia de Revolución islámica los enemigos se han puesto, blandiendo diferentes excusas, en contra de los éxitos del pueblo iraní. Al imponer ocho años de guerra desigual a la nación iraní así como al tramar conspiraciones y embargos económicos y políticos en diversas coyunturas, lucharon contra los iraníes y el estado islámico, mas el pueblo resistente y creyente, plantándose ante el enemigo, hicieron fracasar sus planes.”

“Hoy también los enemigos mienten al decir estar en contra de la proliferación de armas nucleares y al presentarse como defensor de los derechos humanos, oponiéndose con este pretexto a las actividades nucleares pacíficas de Irán mientras que ellos en contra de lo que están es del desarrollo y del progreso del pueblo iraní”, adujo.


Ahmadineyad sostuvo que lo que pretenden los enemigos al estar en contra del desarrollo de Irán es obligar a este pueblo a renunciar a sus derechos inalienables.


Tras reiterar Ahmadineyad que ha sido mediante el esfuerzo de sus jóvenes científicos cómo Irán ha alcanzado la tecnología nuclear y por esta razón “no necesitamos a los extranjeros”, agregó: “Lo que ellos pretenden al aprobar una resolución contra Teherán es lanzar una propaganda envenenada contra la nación y presionar propagandísticamente en el interior del país, procurando que al infundir miedo en la gente mediante algunos agentes internos levantar una guerra psicológica con la que provocar una fisura en las apretadas filas del pueblo iraní.”

Ahmadineyad se dirigió a EEUU y Gran Bretaña en estos términos: “De parte de las familias de los mártires les digo que aprendan del destino que les aguardó a los faraones de la historia.”

En referencia a la ejecución de Saddam., Ahmadineyad se dirigió a Bush y a Blair para preguntarles: “¿Por qué no aprenden la lección del destino que le deparó a este mismo Sadam criminal que ustedes mismos criaron y acabaron ejecutando?”

Después de sostener que hoy el mundo es diferente a lo que era antes por cuanto las naciones se han despertado y están en vilo, expresó: “El pueblo iraní no le tienen miedo a vuestras amenazas y se plantará ante vuestra prepotencia.”


Texto para el Debate: Jonsismo y Antagonismo

Texto para el Debate: Jonsismo y Antagonismo

MANIFIESTO JONSISTA

Por la reconstrucción del movimiento revolucionario


 

El siglo XX apenas acabado ha sido crucial en el nacimiento, auge y caída de los movimientos revolucionarios del más variado signo.

Todo país, no importa su latitud, composición, historia o condiciones, ha visto surgir en su interior procesos revolucionarios contrapuestos a la depredación capitalista. No ha habido nación, joven o vieja, grande o pequeña en la que no haya latido ese impulso subversivo y catilinario propio de las juventudes heroicas: el impulso revolucionario.

Paralelamente, ningún país ha escapado a la antítesis de ese impulso: la Antirevolución

Las fuerzas antirrevolucionarias bien implantadas políticamente, económicamente privilegiadas, apoyándose en los grupos sociales más mostrencos e insolidarios, así como en la desidia y en el conformismo de las mayorías conservadoras, se han opuesto al Movimiento revolucionario - allí donde este se ha dado - de las más diversas formas.

Así, la Antirevolución, ocasionalmente, no ha dudado en suplantar de forma innoble a las fuerzas revolucionarias, desplazando a las minorías propiamente subversivas de la dirección del Movimiento casi desde el mismo momento de su nacimiento como entidad política autónoma.

Tal es el caso de la Revolución española, uno de cuyos componentes fundamentales fue el Movimiento revolucionario nacional-sindicalista, políticamente encarnado en las JONS.

Convencida de la virtualidad revolucionaria del Jonsismo, la Antirevolución de derechas fue asfixiando económica y socialmente al nuevo movimiento hasta rodearlo de un muro político compacto edificado por la interesada mistificación antimarxista y la perversión doctrinaria conservadora en proceso de reorganización táctica y teórica durante el primer tercio del siglo XX.

Surgió de esta manera la Falange Española, plataforma contrarevolucionaria cuya efectividad quedó de manifiesto al fagocitar al neonato Movimiento jonsista, apoderándose de sus más fecundos lemas y laminando sus más radicales hallazgos hasta conseguir equiparar nacional-sindicalismo y falangismo, lo que – como el tiempo se encargaría de demostrar- es algo ideológica y políticamente insostenible.

La Antirevolución de izquierdas cumplió también su misión en lo que respecta a la destrucción de los auténticos sectores revolucionarios de españoles proletarios, aliándose con la contrarrevolución radical-burguesa encarnada por el insignificante Partido comunista de España, hasta conseguir erradicar a las fracciones social-revolucionarias y a los sindicalistas libertarios del consenso político republicano.

El Jonsismo representa la verdadera Línea fundadora del patriotismo revolucionario español.

Sin embargo, su historia y su pensamiento no pueden quedar estereotipados en lemas y consignas, en escritos políticos o en figuras legendarias, sin ser por ello mismo traicionado como Movimiento revolucionario genuino.

La verdadera traición al Jonsismo la cometen aquellos que considerándose tales, se niegan obcecadamente a asumir los desarrollos históricos posibles del mismo enclaustrándolo en un arco de tiempo limitado y considerándolo como doctrina cerrada, cuando no como simple fenómeno precursor.

Pero un Movimiento que nació como Vanguardia, y reclamando un puesto de vanguardia en la Revolución española, no puede morir en las retaguardias escapistas de aquellos que precisamente han utilizado a varias generaciones de jóvenes revolucionarios españoles como coreografía de su pasacalles triunfal y reaccionario.

Resulta paradójico observar de qué forma grupos y tendencias puramente neofranquistas siguen utilizando términos, símbolos, imágenes, referencias y títulos de supuesta "legitimidad" revolucionaria extrapolados del nacional-sindicalismo histórico para tapar sus vergüenzas ideológicas.

No se conforman con haber puesto la bandera rojinegra y el yugo y las flechas al servicio de un sangriento despotismo clerical/reaccionario. Pretenden desgajar todos y cada uno de los elementos históricos que dieron vida en su momento al Jonsismo revolucionario, poniéndolos al servicio de sus más ridículas ambiciones.

Por ello, cuando hoy hablamos de Jonsismo y de Movimiento jonsista no nos referimos al partido histórico Jons que ni existe ni pretendemos que exista, no hablamos de la "forma" histórica sino de la esencia radical, de la comunidad de ideas y de la sustancial capacidad de transgresión que todo pensamiento revolucionario tiene como característica principal. Atreverse a pensar, atreverse a decir NO y ser capaz de hacerlo y decirlo coherentemente con lo que se es y con lo que se quiere y actuar en consecuencia.

El Jonsismo contenía las primicias de un pensamiento revolucionario que por fuerza de la urgencia histórica en la que nació apenas sí pudo balbucear sus primeros desarrollos, aplicándose más en la crítica implacable de la poquedad nacional de aquel entonces que en el despliegue de sus mitemas fundamentales.

El nacional-sindicalismo, pues, no fue directa emanación de una teoría del mundo, sino una aplicación doctrinaria hija de una coyuntura política que exigía hechos más que palabras, fuerza antes que reflexión.

Aún así, la esencia radical, la transgresión permanente dentro de una visión del mundo, sigue siendo la característica básica del pensamiento de Ramiro Ledesma Ramos y sus Jons hasta el día de hoy.

Ahora bien, tampoco es un secreto para nadie que la comunidad de ideas con las que el Jonsismo se identificaba fueron sucesivamente derrotadas en las dos guerras civiles que más han determinado la realidad española del siglo XX; a saber: la Guerra civil española 1931-1939 y la Guerra civil europea: 1914-1945.

Bien señaló nuestro fundador que "solo se alcanza la categoría de derrotado después de haber luchado, y eso diferencia al derrotado del desertor y del cobarde".

La Guerra civil española nació de la necesidad imperiosa de la Antirevolución de aniquilar a las fuerzas de la Revolución española independientemente del bando u orientación política que éstas tuvieran circunstancialmente adscritas. No por casualidad durante la primavera de 1937, es decir, en plena contienda civil, las disidencias internas de cada bando fueron reducidas ("unificadas") en nombre de una misma concepción burguesa de la "unidad de mando".

La proclamación de la República burguesa en 1931 es la fecha de inicio de dicha estrategia de guerra.

La Antirevolución ha sido y es la AntiEspaña. Hasta el punto de haber conducido al país a su más grave conflagración fratricida y haber utilizado su doloroso recuerdo, y el amenazante recuerdo de la represión subsiguiente, para asentar el actual régimen monárquico-capitalista, poniendo a todo al pueblo al servicio de los intereses monopolistas del imperialismo norteamericano.

Para mayor escarnio, el régimen de los vencedores, constituido desde el principio como régimen Antirevolucionario, utilizó los símbolos, lemas y parte de la doctrina nacional-sindicalista, prestados ilícitamente por los usurpadores falangistas, como medio de legitimación revolucionaria durante la fase bélica convencional de la guerra mundial europea, después de haberlos agitado conveniente para atraerse la ayuda de las fuerzas del Eje en su "cruzada" de liberación (sic) nacional.

Franco - y con él la mayoría de los sectores sobre lao que sustentó – prestaba su rostro a esa AntiEspaña que durante cuatro siglos aplastó los legítimos deseos de emancipación social y nacional de las clases populares españolas, desde las guerras de las Comunidades y las Germanías, hasta las sangrientas trincheras de Brunete o de Belchite.

Independientemente del bando al que pertenecieran, y más allá de cualquier bandería, por encima de las supuestas "dos Españas", la Tercera España, que no es la España-ficción de la supuesta reconciliación y del juancarlismo, sino la Tercera España Revolucionaria, en la que el Movimiento jonsista se ha reconocido siempre, rendimos tributo a los caídos por la Revolución española durante ese infausto período de la historia nacional.

Tributo que hacemos extensivo a todos aquellos verdaderos revolucionarios caídos durante la Guerra de la Sangre contra el Oro, del Trabajo contra la Usura. Caídos en un conflicto de alcance universal donde se jugaba la suerte de Europa, de una Europa europea, reorganizada según la comunidad de ideas de la sangre y el espacio, del derecho natural de los pueblos heroicos, un haz de naciones reconstituidas en una Unión de Repúblicas Socialistas; no una Europa norteamericana, como la que hoy, derrotada y humillada en 1945, se arrastra sumisa ante el dolor de su vencedor, golpeado recientemente en los símbolos de su Arrogancia y de su perfidia.

Y no nos equivoquemos. Los gobiernos y las clases dirigentes de las actuales sociedades europeas son herederos de esa Antirevolución travestida de "fascismo" entonces o de "democristianismo" después, de "socialdemocracias" o de "liberalismo", ad usum delphini siempre, de esa Antirevolución a menudo agazapada en cuarteles y sacristías, en grupos empresariales o dirigencias sindicales, en movimientos populistas e incluso en fracciones ultrarevolucionarias.

Sin lugar a dudas, ha sido la traición integral de los antirrevolucionarios lo que ha permitido a las hordas norteamericanas poner su pie en nuestro continente y convertirnos en ellos mismos, o sea: en lo peor de ellos mismos, en norteamericanos sin derecho de voto, idiotas complacientes de su propia derrota a la que llaman, para más inri, "Liberación".

Que una "liberación" es necesaria, nadie lo duda. Pero de ellos, los yanquis, y de la Antirevolución que incapaz ya de sentirse como propia, realiza tranquilamente la tarea sucia de control interno que el imperialismo deja en sus manos.

España caso avanzado de este fenómeno de decadencia "triunfal" es la prueba evidente de que la Antirevolución no es una palabra sino una fuerza, no un concepto sino una traición; porque colocar a toda una serie de naciones bajo la bota dorado de una potencia extranjera hostil a toda forma de civilización auténtica aprovechando una coyuntura bélica donde se juega el ser o no ser de todo un continente, es delito de lesa traición. Y si existe la traición, también la lista de traidores.

No por casualidad, Santiago Montero Díaz, advertía ya ante una audiencia de viejos nacional-sindicalistas en julio de 1943 tras la caída de Stalingrado que la Antirevolución afilaba las armas de la traición:

"Pero si el Partido –y sigo moviéndome en el terreno instrumental e inofensivo de las hipótesis- abandonase ahora su solidaria adhesión de camarada hacia Alemania e Italia ¿cómo entenderíamos que pueda responsabilizarse de veinte siglos de historia patria, un Partido que no se responsabilizaba ni siquiera de diez años de su propia historia?"

Pero que no eran hipótesis quedó demostrado por el golpe de Estado con el que la infame dinastía Saboya derribó al régimen de Mussolini en Italia o con el intento de golpe frustrado justo un año después contra Hitler por parte de la Antirevolución militar alemana.

La derrota de Europa, el sacrificio inaudito de la nueva aristocracia política que la propia guerra popular anticapitalista estaba configurando, fue el punto de partida del liderazgo norteamericano sobre el mundo, y el comienzo también de un nuevo conflicto de "baja intensidad", la "guerra fría", que posibilitó que los sectores más reaccionarios de la Antirevolución (como el régimen franquista) occidental se asentaran firmemente en el contexto internacional, realizando sin traumas aparentes, la transición hacia sistemas de democracia liberal-capitalista, los mejor adaptados para el mantenimiento discreto de los equilibrios oligárquicos estructurales del sistema.

Tras más de cincuenta años de "felicidad" democrática y privilegio capitalista el Imperialismo y las fuerzas de la Antirevolución por él sostenidas se enfrentan a graves crisis y profundas contradicciones que por su propia naturaleza no podrán ser resueltas por los mecanismos convencionales hasta ahora en uso.

Frente a la brutal ofensiva final de los imperialistas y de sus asociados que ya se presiente, el Movimiento jonsista llama a toda la juventud nacional a cerrar filas alrededor de un programa y de un movimiento revolucionario, organizando la resistencia según el modelo histórico jonsista: promoviendo grupos de base y juntas de acción.

* * *

El Movimiento jonsista, dividido, negado, falsificado y despreciado por setenta años de Antirevolución en España, consciente de la necesidad de reorganizar el Movimiento revolucionario sobre bases sólidas y eficaces, hace un llamamiento para rescatar la Línea fundadora de la Revolución nacional española de las manos de los sectores más retrógrados de la contrarrevolución derechista, proyectándola a la luz de la teoría revolucionaria hacia la realidad del mundo actual, como vanguardia popular, libre de prejuicios y de dogmas estériles.

El movimiento jonsista de hoy, de ayer y de siempre, lucha por la libertad y la dignidad de la comunidad nacional de todo el pueblo que solo pueden ser defendidas coherentemente dentro de un Estado republicano de trabajadores, fuera del cual todo es mentira, podredumbre y miseria.

Por la Patria, el Pan y la Justicia

¡No parar hasta conquistar!