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Hillary Clinton confirma que los USA manipularon la contrarrevolución verde en Irán

Hillary Clinton confirma que los USA manipularon la contrarrevolución verde en Irán

Fuente: Red Voltaire
Los artículos de James Petras y Thierry Meyssan publicados por la Red Voltaire, que denunciaban la «revolución verde» en Irán como una manipulación estadounidense tendiente a desestabilizar el país, tuvieron amplia repercusión en el mundo entero y desataron numerosas polémicas. Numerosos medios de prensa se indignaron ante aquellos análisis que, por su «antiamericanismo primario», no eran capaces de apreciar el valor del grandioso levantamiento de los iraníes que luchaban por su libertad. En Estados Unidos, el Departamento de Estado negó tener conocimiento de ningún tipo de injerencia (En la foto, los manifestantes de Teherán portan letreros… en inglés). Basándose en la declaración del Departamento de Estado, la oposición republicana criticó duramente la pasividad de la administración Obama.

Sin embargo, durante una entrevista concedida el 9 de agosto de 2009 a Farred Zacharia, en CNN, la secretaria de Estado Hillary Clinton confirmó lo que sus funcionarios habían negado hasta entonces: Estados Unidos desempeñó un papel muy importante en la supuesta «revolución verde» en Irán y fabricó falsos mensajes de iraníes divulgados a través de Twitter.

Veamos la transcripción de la pregunta y la respuesta de Hillary Clinton:

— Fareed Zakaria: Sobre Irán, como usted sabe, mucha gente dice que el presidente y usted misma han estado lentos en cuanto a condenar lo que parece haber sido unas elecciones fraudulentas; demasiado lentos en ofrecer apoyo a la gente de abajo porque ustedes querían preservar la opción de la negociación con Irán. ¿Pueden ustedes negociar realmente con Irán en esta situación? 
Yo entiendo que, en general, se negocie con todo tipo de regímenes. Pero, en la práctica, ahora, con Ahmadinejad entronizado en una atmósfera de mucho conflicto, ¿ustedes no van a legitimarlo negociando con él?
— Hillary Clinton: Déjeme responder a la primera parte de su pregunta sobre nuestra reacción. Había otro aspecto muy importante. Nosotros no queríamos vernos entre las protestas y manifestaciones legítimas del pueblo iraní y el poder. Y sabíamos que si nosotros interveníamos demasiado pronto, demasiado fuerte, la atención hubiera podido desviarse y el poder hubiera tratado de utilizarnos para unificar el país en contra de los que protestaban. Era una decisión difícil de tomar, pero, retrospectivamente, yo creo que salimos bastante bien. Dicho esto, entre bambalinas, nosotros hicimos mucho. Como usted sabe, la juventud…, uno de nuestros jóvenes del Departamento de Estado recibió un Twitter «Continúen», a pesar de que ellos habían planificado una parada técnica. Así que nosotros hicimos mucho por reforzar a los que protestaban sin mostrarnos. Y seguimos hablando con ellos y apoyando a la oposición.

Vincenzo Vinciguerra: "SIMPLE, COMO LA VERDAD"

Vincenzo Vinciguerra: "SIMPLE, COMO LA VERDAD"


El tiempo permite mirar los acontecimientos desde una perspectiva diferente de cuando los vivimos.
Su inexorable transcurso nos permite ampliar, cada vez más, el campo de investigación con un efecto visual similar a quien desde tierra se embarca en un avión y, sobrevolando los mismos lugares, ve desde lo alto todo aquello que desde abajo le estaba impedido observar.

Así pues, desde lo alto, con más de medio siglo de historia, podemos hoy ver cómo, desde la segunda mitad de los años cincuenta, se va creando, en un crescendo dramático que alcanza su culminación con la cuarta guerra árabe-israelí, el 6 de octubre de 1973, una amenaza de tipo eminentemente militar en el mediterráneo, donde las fuerzas aeronavales y terrestres soviéticas y occidentales están enfrentadas en un equilibrio precario, susceptible de romperse en cada momento.
El Mediterráneo, para los Estados, la OTAN e Israel, es en aquellos años, un problema militar que los Estados mayores deben afrontar y resolver sobre el plano militar antes incluso que en el político.
Y la respuesta a la agresividad soviética y a su penetración en el Mediterráneo llega, inevitablemente, de los militares sobre el plano militar.
El 21 de abril de 1967, cuarenta y cinco días antes del inicio de la tercera guerra árabe-israelí, los militares asumen el control de Grecia, sobre cuya importancia estratégica es superfluo extenderse.
En mayo de 1968, será el general Massu, en nombre del ejército francés, quien dictará al general Charles De Gaulle las condiciones de su rendición que permiten a este último salvar las apariencias pero no el poder.
En 1969, en Italia, serán los militares los que hagan presión sobre el poder político para que se decida imponer el estado de emergencia, que constituye la premisa indispensable para restablecer la autoridad de un Estado fuerte en el interior, y subordinado internacionalmente a las exigencias militares de la Alianza Atlántica, de los Estados Unidos y de Israel.
La implicación del Estado Mayor de Defensa, en Italia, en la “estrategia de la tensión” y en el “conflicto de baja intensidad” subsiguiente, ha sido siempre infravalorado cuando no ignorado por completo.
Y sin embargo, es suficiente con observar como el Arma que más se ha comprometido en la estrategia del desorden y del terror en aquellos años, ha sido la de los Carabineros: primera arma de combate del ejército, con competencias policiales. Sólo administrativamente el Arma depende del ministerio del Interior, para todo lo demás está a las órdenes del ministerio de Defensa y del Estado Mayor del Ejército y de la Defensa.
Y la implicación de oficiales del SIOS [Servizio Informazioni Operative e Situazione -servicio secreto de las fuerzas armadas-] del Ejército, como Amos Spiazzi en sucesos que han sido considerados “destructivos”, no es cierto que sea fruto únicamente de individuos particulares
Amos Spiazzi ha terminado su carrera con el grado de general de brigada, confirmación de que los mandos militares y políticos han encontrado lícito todo lo que ha dicho y todo lo que ha hecho.
El general Vito Miceli pasa del comando del SIOS Ejército al del SID [Inteligencia militar]. El almirante Eugenio Henke, de director del SID lo volveremos a ver como jefe del Estado Mayor de la Defensa.
¿Y acaso no es la “Stay-behind” [estructura paramilitar, “red Gladio”] una fuerza militar con competencias de defensa en el espacio geográfico y político del País?
No han sido movilizados sus miembros para defender el espacio geográfico porque no ha existido invasión soviética, pero han sido utilizados al máximo para defender el espacio político amenazado por la presencia del Partido Comunista, “quinta columna” soviética en Italia.
Y es un problema exquisitamente militar el representado por la aparición, a partir de 1965, de la guerrilla palestina que debe ser afrontado por aquellas tropas de asalto destinadas a desarrollar competencias de “inteligencia” sobre el plano ofensivo (espionaje) y defensivo (contraespionaje), que no dependen en el plano operativo de la autoridad política sino de la militar, porque el servicio secreto militar y los SIOS de las tres Armas trabajan juntos.
Es, en apariencia, ilógico que en un País en donde ya todos convienen en que se ha desarrollado una guerra civil, que ha existido un conflicto de “baja intensidad”, y donde ha sido llevada a cabo una “guerra no ortodoxa”, nunca nadie haya vuelto su atención al órgano superior, sobre el plano técnico y operativo, por dirigir toda guerra, la convencional y la “no-ortodoxa”: el Estado Mayor de la Defensa.
Nunca se podrá tener la verdad sobre la tragedia italiana hasta que los historiadores de hoy y de mañana no reúnan como corresponsables, junto a la autoridad política, la militar del Estado Mayor de Defensa, contando con los indicios que existen.
La verdad es simple, lineal. Es justo, incluso laudable, investigar, a distancia de tantos años de la masacre de plaza Fontana, verificar el tipo de explosivo que utilizaron los terroristas.
No basta solo con identificar los autores, es necesario encontrar otra pieza del mosaico que se intenta reconstruir.
Como es sabido, todo el explosivo encontrado en el Véneto o atribuible a la célula de confidentes véneta de Ordine Nuovo, fue “hecho explotar” por los organismos encargados de la seguridad de esos confidentes.
Pero los indicios permanecen.
El 31 de mayo de 1966, la Jefatura de policía de Verona denuncia por posesión de armas y municiones a Roberto Besutti, Elio Massagrande, Marcello Soffiati, Gian Paolo Paini, Giovanni Barozzi, Alberto Miorandi, Alfredo Cristofoletti, Massimiliano D’Andrea, Marco Morin . Señala además a los oficiales americanos Shars y Richard Teddy como personas en contacto con los denunciados.
En el mismo informe, la Jefatura revela que han sido intervenidas decenas de pistolas y fusiles de distinto tipo, detonadores de mercurio, detonadores eléctricos, 173 pastillas de tritol, mechas detonantes, 8 minas antihombre, 3 bombas de mano MK2 y 5 recipientes de explosivo plástico israelí Mcl3.
Para que suceda la masacre de plaza de Fontana en la Banca de Agricultura de Milán, el 12 de diciembre de 1969, faltan 3 años y seis meses, pero sólo un acto de fe puede llevarnos a creer que los confidentes vénetos poseían solamente las armas y los explosivos que la policía de Verona les intervino.
¿Cuánto explosivo plástico israelí Mcl3 tenían además los colaboradores de los servicios secretos israelíes y americanos en Véneto?
Nadie ha indagado jamás a fondo sobre los personajes denunciados el 31 de mayo de 1966 y sobre sus conexiones con los aparatos de seguridad italianos y extranjeros.
Lo cierto es que en el interior de la Banca de Agricultura se ha usado un explosivo plástico. No es nuestra costumbre escribir la historia mediante opiniones, por tanto no decimos, porque no tenemos elementos para decirlo, que en plaza Fontana los terroristas emplearon el Mcl3 israelí, pero sugerimos profundizar el argumento siempre que sea posible llegar hoy a una conclusión cierta, en un sentido o en otro.
Y siguiendo el argumento, recordamos que fueron los israelíes los que comenzaron desde la mitad de los años treinta a emplear, de modo sistemático, el arma de la masacre contra la población civil árabe para obligarla a abandonar los lugares en los cuales debían asentarse los judíos que llegaban a Palestina.
El hecho de que en Italia, para responder del delito de masacre en tres procesos, comparezcan personas ligadas a los servicios secretos israelíes ciertamente no es una coincidencia.
Tampoco lo es [coincidencia] indudablemente que existan imputados por masacre, ligados a los servicios secretos civiles y militares americanos e israelíes, y hechos pasar todavía hoy como “fascistas”.
La verdad es simple, lineal. Sin embargo, hay que tener el valor de decirla.


Vincenzo Vinciguerra, Opera 27 de julio de 2009

Trad.- A. Muñoz
www.marilenagrill.org




"LAS BASES YANQUIS Y LA SOBERANÍA LATINOAMERICANA"

"LAS BASES YANQUIS Y LA SOBERANÍA LATINOAMERICANA"

FIDEL CASTRO

Frente a las crecientes y populosas fuerzas sociales latinoamericanas que exigen a sus gobernantes en este nuevo milenio una mayor soberanía política para una mejor defensa de sus intereses económicos frente a un intercambio comercial internacional que sigue siendo injusto para los países en desarrollo, el imperialismo norteamericano de la administración Obama responde con nuevas amenazas de golpes de Estado como el recientemente ocurrido en Honduras y nuevas bases militares en Colombia. Fidel Castro analiza la situación.

El concepto de nación surgió de la suma de elementos comunes como la historia, lenguaje, cultura, costumbres, leyes, instituciones y otros factores relacionados con la vida material y espiritual de las comunidades humanas.

Los pueblos de la América, por cuya libertad Bolívar realizó las grandes hazañas que lo convirtieron en El Libertador, fueron llamados por él a crear, como dijo: “la más grande nación del mundo, menos por su extensión y riquezas que por su libertad y gloria”.

Antonio José de Sucre libró en Ayacucho la última batalla contra el imperio que había convertido gran parte de este continente en propiedad real de la corona de España durante más de 300 años.

Es la misma América que decenas de años más tarde, y cuando ya había sido cercenada en parte por el naciente imperio yanki, Martí llamó Nuestra América.

Hay que recordar una vez más que, antes de caer en combate por la independencia de Cuba, último bastión de la colonia española en América, el 19 de mayo de 1895, horas antes de su muerte, José Martí escribió proféticamente que todo lo que había hecho y haría era para “…impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América”.

En Estados Unidos, las 13 colonias recién liberadas no tardaron en extenderse desordenadamente hacia el Oeste en busca de tierra y oro, exterminando indígenas hasta que arribaron a las costas del Pacífico, competían los Estados agrícolas esclavistas del Sur con los Estados industriales del Norte que explotaban el trabajo asalariado, tratando de crear otros Estados para defender sus intereses económicos.

En 1848 arrebataron a México más del 50 por ciento de su territorio, en una guerra de conquista contra el país, militarmente débil, que los llevó a ocupar la capital e imponerle humillantes condiciones de paz. En el territorio arrebatado estaban las grandes reservas de petróleo y gas que más tarde suministrarían a Estados Unidos durante más de un siglo y lo siguen en parte suministrando.

El filibustero yanki William Walker, estimulado por “el destino manifiesto” que proclamó su país, desembarcó en Nicaragua en el año 1855 y se autoproclamó Presidente, hasta que fue expulsado por los nicaragüenses y otros patriotas centroamericanos en 1856.

Nuestro Héroe Nacional vio cómo el destino de los países latinoamericanos era destrozado por el naciente imperio de Estados Unidos.
Después de la muerte en combate de Martí se produjo la intervención militar en Cuba, cuando ya el ejército español estaba derrotado. La Enmienda Platt, que concedía al poderoso país derecho a intervenir en la Isla, fue impuesta a Cuba.

La ocupación de Puerto Rico, que ha durado ya 111 años y hoy constituye el llamado “Estado Libre Asociado”, que no es Estado ni es libre, fue otra de las consecuencias de aquella intervención.
Las peores cosas para América Latina estaban por venir, confirmando las geniales premoniciones de Martí. Ya el creciente imperio había decidido que el canal que uniría los dos océanos sería por Panamá y no por Nicaragua. El istmo de Panamá, la Corinto soñada por Bolívar como capital de la más grande República del mundo concebida por él, sería propiedad yanki.

Aun así, hubo peores consecuencias a lo largo del Siglo XX. Con el apoyo de las oligarquías políticas nacionales, los Estados Unidos se adueñaron después de los recursos y de la economía de los países latinoamericanos; las intervenciones se multiplicaron; las fuerzas militares y policiales cayeron bajo su égida. Las empresas transnacionales yankis se apoderaron de las producciones y servicios fundamentales, los bancos, las compañías de seguros, el comercio exterior, los ferrocarriles, barcos, almacenes, los servicios eléctricos, los telefónicos y otros, en mayor o menor grado pasaron a sus manos.

Es cierto que la profundidad de la desigualdad social hizo estallar la Revolución Mexicana en la segunda década del Siglo XX, que se convirtió en fuente de inspiración para otros países. La revolución hizo avanzar a México en muchas áreas. Pero el mismo imperio que ayer devoró gran parte de su territorio, hoy devora importantes recursos naturales que le restan, la fuerza de trabajo barata y hasta lo hace derramar su propia sangre.

El TLCAN es el más brutal acuerdo económico impuesto a un país en desarrollo. En aras de la brevedad, baste señalar que el Gobierno de Estados Unidos acaba de afirmar textualmente: “En momentos en que México ha sufrido un doble golpe, no solo por la caída de su economía sino también por los efectos del virus A H1N1, probablemente queremos tener la economía más estabilizada antes de tener una larga discusión sobre nuevas negociaciones comerciales.” Por supuesto que no se dice una sola palabra de que, como consecuencia de la guerra desatada por el tráfico de drogas, en la que México emplea 36 mil soldados, casi cuatro mil mexicanos han muerto en el 2009.

El fenómeno se repite en mayor o menor grado en el resto de América Latina. La droga no solo engendra problemas graves de salud, engendra la violencia que desgarra a México y a la América Latina como consecuencia del mercado insaciable de Estados Unidos, fuente inagotable de las divisas con que se fomenta la producción de cocaína y heroína, y es el país de donde se abastecen las armas que se emplean en esa feroz y no publicitada guerra.

Los que mueren desde el Río Grande hasta los confines de Suramérica son latinoamericanos. De este modo, la violencia general bate récord de muertes y las víctimas sobrepasan la cifra de 100 mil por año en América Latina, engendradas fundamentalmente por las drogas y la pobreza. El imperio no libra la lucha contra las drogas dentro de sus fronteras; la libra en los territorios latinoamericanos.

En nuestro país no se cultivan la coca ni la amapola. Luchamos con eficiencia contra los que intentan introducir drogas en nuestro país o utilizar a Cuba como tránsito, y los índices de personas que mueren a causa de la violencia se reducen cada año. No necesitamos para ello soldados yankis. La lucha contra las drogas es un pretexto para establecer bases militares en todo el hemisferio. ¿Desde cuándo los buques de la IV Flota y los aviones modernos de combate sirven para combatir las drogas?

El verdadero objetivo es el control de los recursos económicos, el dominio de los mercados y la lucha contra los cambios sociales. ¿Qué necesidad había de restablecer esa flota, desmovilizada al final de la Segunda Guerra Mundial, hace más de 60 años, cuando ya no existe la URSS ni la guerra fría? Los argumentos utilizados para el establecimiento de siete bases aeronavales en Colombia son un insulto a la inteligencia.

La historia no perdonará a los que cometen esa deslealtad contra sus pueblos, ni tampoco a los que utilizan como pretexto el ejercicio de la soberanía para cohonestar la presencia de tropas yankis. ¿A qué soberanía se refieren? ¿La conquistada por Bolívar, Sucre, San Martín, O´Higgins, Morelos, Juárez, Tiradentes, Martí? Ninguno de ellos habría aceptado jamás tan repudiable argumento para justificar la concesión de bases militares a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, un imperio más dominante, más poderoso y más universal que las coronas de la península ibérica.

Si como consecuencia de tales acuerdos promovidos de forma ilegal e inconstitucional por Estados Unidos cualquier gobierno de ese país utilizara esas bases, como hicieron Reagan con la guerra sucia y Bush con la de Iraq, para provocar un conflicto armado entre dos pueblos hermanos, sería una gran tragedia. Venezuela y Colombia nacieron juntos en la historia de América tras las batallas de Boyacá y Carabobo, bajo la dirección de Simón Bolívar. Las fuerzas yankis podrían promover una guerra sucia como hicieron en Nicaragua, incluso emplear soldados de otras nacionalidades entrenados por ellos y podrían atacar algún país, pero difícilmente el pueblo combativo, valiente y patriótico de Colombia se deje arrastrar a la guerra contra un pueblo hermano como el de Venezuela.

Se equivocan los imperialistas si subestiman igualmente a los demás pueblos de América Latina. Ninguno estará de acuerdo con las bases militares yankis, ninguno dejará de ser solidario con cualquier pueblo latinoamericano agredido por el imperialismo.

Martí admiraba extraordinariamente a Bolívar y no se equivocó cuando dijo: “…así está Bolívar en el cielo de América, vigilante y ceñudo… calzadas aún las botas de campaña, porque lo que él no dejó hecho, sin hacer está hasta hoy: porque Bolívar tiene que hacer en América todavía.”

Agosto 9 de 2009

* Fidel Castro Ruz, ex presidente de Cuba. Comandante en jefe de la Revolución Cubana.

Vincenzo VINCIGUERRA: "LOS REINCIDENTES"

Vincenzo VINCIGUERRA: "LOS REINCIDENTES"

Ya lo hemos dicho y ya lo hemos escrito: las masacres del 12 de diciembre de 1969, aquella frustrada de Roma y la llevada a cabo en Milán, no habían sido suficientes para inducir al gobierno democristiano a plegarse a los deseos del presidente de la Republica Giuseppe Sagarat proclamando el “estado de emergencia”.

Las dos masacres debían preceder una manifestación nacional convocada en Roma por el MSI para el 14 de diciembre de 1969.

El qué hubiera sucedido, después de que los “rojos” hubieran sembrado la muerte en dos ciudades italianas, es fácilmente intuible. Si acaso no bastaban los ánimos excitados de los participantes, una atenta programación habría provocado otros incidentes y otros muertos. Un plan perfecto, porque  si el gobierno hubiese prohibido por motivos de orden público la manifestación del 14 de diciembre, bastaba diferir todo para el 15, cuando se verifican, en Roma, los funerales porlos caídos.

Roma era la única ciudad italiana en la que la derecha podía contar con un “baluarte” suficientemente fuerte, hasta el punto de movilizar algunos millares de militantes y simpatizantes capaces de crear violentos incidentes tanto contra los adversarios políticos como contra las fuerzas de policía.

En Roma, se podía hacer aquello que no era posible realizaren Milán, donde la “calle” estaba ferreamente controlada por la izquierda. Pero, en la Capital , afortunadamente no hubo muertos, y el plan no prosperó.

La proclamación del “estado de emergencia” pasaba por tanto por los dos eventos conectados: las masacres y los incidentes callejeros, suficientemente sangrientos para tal fin. Un aviso preventivo para los promotores del “golpe de Estado”, es emitido el 13 de diciembre de 1969 por los servicios secretos británicos, desde siempre hostiles a Giuseppe Sagarat, que en el diario de Edimburgo “Scotsman” establecen la conexión entre la masacre acontecida en el interior de la Banca de Agricultura, el día antes, y la manifestación nacional convocada por el MSI el día después, 14 de diciembre.

Años luz tan alejada de la verdad, estaba la magistratura y, con ella, todos aquellos que se empeñaban en buscar la verdad sobre la masacre del 12 de diciembre de 1969, que algunos de los protagonistas de entonces se sintieron autorizados para reproponer el mismo esquema operativo en la primavera de 1973.

En el escenario de un nuevo “golpe”, el 24 de marzo de 1973 la federación del MSI de Milán imparte las directivas para una concentración nacional que deberá tener lugar en la capital lombarda el 12 de abril de 1973.

El 7 de abril de 1973, el missino Nico Azzi, tras haber paseado por los vagones del tren Turín-Roma con el periódico “Lotta continua” en la mano, se encierra en el baño del compartimento para detonar una bomba que deberá provocar la masacre. Por impericia, sin embargo,  hace explotar el detonador que lo hiere, y la vida de los pasajeros queda a salvo.

El 12 de abril de 1973, se desarrolla en Milán la ya programada manifestación del MSI con bombas de mano a la consecución que provocan la muerte del agente de PS, Antonio Marino, por atribuir, como escribe “Il Secolo d’Italia” al día siguiente a “infiltrados” comunistas en el cortejo de los jóvenes misinos. Parece, ictu oculi, que el esquema operativo es el de diciembre de 1969: las masacres “anarquistas” el 12 de diciembre de 1969; la matanza “roja” en el tren Turín-Roma el 7 de Abril, la concentración nacional del MSI en Milán el 12 de abril de 1973.

La conexión es evidente, pero no basta, para encajar la pieza final  tenemos como evidencia  la presencia de Giancarlo Rognoni, ordinovista en diciembre de 1969, missino en abril de 1973. Es el mismo Giancarlo Rognoni que trabajaba en la Banca comercial de Milán el 12 de diciembre de 1969, cuando los amigos depositaron en su interior una bomba que no debía explotar, para justificarlo de toda sospecha.

Quien está detrás de Rognoni, es además de los misinos Franco Mario Servello, Gastone Nencioni e Ignazio La Russa , Carlo Maria Maggi, Pino Rauti, Delfo Zorzi, Paolo Signorelli, la élite de Ordine Nuovo y de los colaboradores de los servicios secretos y del cuerpo de carabineros. Se encontrarán juntos, algunos años más tarde, en el banco de los imputados, Giancarlo Rognoni, Delfo Zorzi y Carlo Maria Maggi, para responder por la participación en la matanza de plaza Fontana aunque, por increíble que pueda parecer, nadie notará que los mismos personajes habían representado, incluso por dos veces, un mismo esquema operativo – masacre y manifestación inmediatamente después- para llegar al “golpe de Estado”.

El Tribunal de Roma ha sido definido como el “puerto de la niebla” por la capacidad de sus magistrados de estancar toda investigación candente e incómoda para el poder político, definición igualmente adecuada para el de Milán, porque sus magistrados no se distinguen de los romanos en nada (si es que no son peores).

Mientras Gerardo D’Ambrosio está empeñado en circunscribir las indagaciones sobre la matanza de Plaza Fontana a la “célula negra” de Padua, sus otros colegas hacen por determinar una verdad procesal que vea como protagonistas de la masacre fallida del 7 de abril de 1973 en el tren Turín-Roma, solo a cuatro personas: Giancarlo Rognoni, Nico Azzi y los De Min y Marzorati, encasillados como componentes del grupo “La Fenice ” cuando, sin embargo, son ya a todos los efectos militantes del MSI.

Los magistrados milaneses impulsan su celo hasta el punto que cuando, el 13 de diciembre de 1973, en el garaje del padre de Pietro Battiston, la policía encuentra explosivo idéntico al usado para la masacre frustrada del 7 de abril de 1973, no solo no incrimina a la persona por participación, aunque esté también ligada a Giancarlo Rognoni y a los otros imputados, sino que la absolverá acogiendo la tesis de la defensa de que el explosivo, con relativas mechas y detonadores, había sido puesto en el garaje por adversarios políticos que querían hacerlo arrestar.

Ninguna investigación se realiza sobre las conexiones entre Giancarlo Rognoni, Carlo Maria Maggi y Pino Rauti. Ningún intento de comprender la lógica de un atentado que debería haber sembrado la muerte en un tren de pasajeros.

Así, entre despistes judiciales, incompetencia profesional, incapacidad humana y falta de inteligencia, la magistratura ha conseguido encubrir la verdad sobre la guerra civil italiana y, precisamente por esta razón, ser recubierta de meritos y de honores.

Sin embargo, aún permanece inalterable la verdad de los hechos: parte de los protagonistas de los sucesos de diciembre de 1969, en un similar contexto “golpista”, reproponen el mismo, idéntico esquema operativo en abril de 1973.

No se trata de opiniones o hipótesis formuladas sobre la base de indicios, sino de una lectura serena de los hechos históricamente comprobados y acaecidos, y en cuanto tales, no desmentibles ni interpretables.

 

-El 12 de diciembre de 1969, dos masacres (una frustrada y una llevada a cabo), el 14 de diciembre de 1969, la manifestación nacional del MSI en Roma;

-El 7 de abril de 1973, la masacre frustrada en un tren, el 12 de abril de 1973 la manifestación nacional del MSI en Milán:

 

El 12 de diciembre de 1969, los muertos fueron “pocos” y sólo en Milán, y la manifestación prohibida…

 

El 7 de abril de 1973, los muertos deberán ser en número mayor y la manifestación se hará, con el corolario de otros muertos.

 

¿Los protagonistas de los dos eventos?

Siempre los mismos, los hombres del Frente Nacional, Orden Nuevo, Movimiento Social, servicios secretos, oficiales de las Fuerzas Armadas, etc.

¿Cuándo se decide la matanza del tren “Turín-Roma”?

No puede haber dudas: el mismo día en el que los mandos nacionales y milaneses del MSI deciden convocar para el 12 de abril de 1973 la manifestación nacional en la capital lombarda.

¿Cuándo se decide la operación de masacre del 12 de diciembre de 1969, sino el mismo día en que los mandos nacionales del MSI decidieron convocar una manifestación nacional en Roma para el 14 de diciembre de 1969?

Todo vuelve al número de las conexiones que ignoran los hechos, para que se puedan contrastar con deseo de reconstruir una verdad no que sea diferente, sino diametralmente opuesta a la impuesta por el poder judicial concertado con los otros poderes del Estado.

La presencia en los funerales del terrorista frustrado Nico Azzi, de Ignazio La Russa , también él protagonista  de aquellos sucesos como elemento destacado de la federación del MSI del Milán, nos confirma la unidad de intenciones y proyectos que existía – y que siempre ha existido – entre el MSI y la derecha extra-parlamentaria llamada a hacer aquello que los hombres del partido no podían hacer, por la subdivisión de roles y competencias que era funcional  a la consecución de un objetivo común.

Hoy, “golpistas” y “terroristas” de ayer se sientan en los bancos del Senado y de la Cámara , junto con los jueces incompetentes o documentalmente ‘desorientados’, los unos y los otros empeñados en gobernar al pueblo italiano, bajo la mirada benévola de “papas”, Noemis ,etcétera.

Pobre Italia.

Trad: A. Muñoz

 

 

Vincenzo Vinciguerra, Opera 27 de julio de 2009.

 

                                                                                         

 

ESPAÑA: MEMORIA Y PODER

ESPAÑA: MEMORIA Y PODER

Habíamos analizado anteriormente, muy por encima, el carácter específico del Régimen político español.

A saber: del Estado tal y como se presenta y se representa. , Tal como es  y tal como quiere ser reconocido. Tal y como se vende, después de tres décadas de agitación y propaganda. Cabal.

Es lo que hay. Así es la democracia. Así el Régimen democrático español.

Imagen y realidad. Punto y pelota.

Más aún.

Memoria y Poder: que desde Orwell sabemos que el control científico del pasado es garantía de una óptima, pacífica y democrática gestión de la sociedad civil en los tiempos que corren. Y mira que corren.

 

 En un país multicolor...

 

Monarquía de partidos. Estado de las autonomías. Régimen constitucional. Democracia de consenso. Paradigma de libertades. Modelo de convivencia. Economía social de mercado. Ideología de progreso indefinido –e indefinible-, Libertad sin ira. Pluralismo político. Tolerancia igualitaria. Arcadia feliz, etc.

La Biblia en verso y la Constitución en prosa.

Y sin embargo, la España democrática y moderna, juancarlista y tolerante, hedonista y solidaria, virtuosa y libertaria, puta y galana, abierta y rumbosa, alfa y omega, y tal y tal, Pascual: aun cuando pareciera haber hecho “tabula rasa” del pasado, arrastra consigo –y bien que se le nota- seculares complejos culturales y nacionales de identidad.

Arcanos del pasado o putadas del destino: vaya usted a saber.

España y Las Españas. El Centro y la Periferia. La Esencia y la Sustancia. Los Nacionales y los Nacionalistas. Patatín y Patatán.

Realidad discutida y discutible;  para el actual inquilino de La Moncloa. Ese rojo bamby de hierro;  flor de la izquierda culé. Bandera nacional-arco-iris-y –lo- que-le-echen que todo le echan y él se lo come...

Nación indivisible e indisoluble, según otros: devotos de la España centrípeta y cornúpeta como corresponde al laconismo liberal y taurino de la nueva derecha de moda. Bandera rojigualda-osborne-e-israelí.

Para otros –directamente-  España no lo es. Pura filfa que no existe fuera de “El Estado español”, ese  torvo Leviatán opresor escapado del parque Jurásico de la historia según barruntan y enseñan.

Trapos identitarios no faltan: Ikurriñas, senyeras, cuatribarradas, esteladas, pendones, albo-celestes, rojiblancas y blanquiverdes, moradas y azuladas, castillos y  leones, cruces y torreones. Hay para elegir.

España democrática y en technicolor:

“ Mal negocio”, casi siempre. Negra Madrastra de las “blancanieves” del regional-proteccionismo, tirana que paga tarde, mal y nunca. Pero paga.

La España-Patraña a la que combatir:  Con  “Memorial de agravios” unos; con pistolas automáticas, otros.

No nos engañemos. Puro mamoneo: mientras la marrana aguante, mientras que la leche no falte, todos para adelante. 

Y el que venga detrás que arree..

Dame Pan y llámame “España”

 

Memoria histórica y olé. Asombrosa sombra negra.

Las “dos Españas”. O las tres.

Más aún, si se añaden los “mitologemas” peculiares de los distintos territorios peninsulares algunos de ellos bastante generosos en lo que respecta a fabricar “hechos diferenciales”, recordar “agravios históricos” o a elevar anécdotas pretéritas a la categoría de episodios nacionales sin parangón en la crónica de la humana civilización.

Complejos bien conocidos, tópicos manoseados, mitemas obsesivos, bizantinas disquisiciones, encabronados debates, superpuestos arbitrariamente al albur de los intereses de grupo, clase o partido.

Nada nuevo.

La cosa viene de atrás, cuando en algún brumoso momento histórico de tránsito entre el siglo XIX y XX una  cierta inteligentsia decadentista, esencialista y acomplejada se puso a jugar al mus con la realidad nacional y con la memoria histórica, lanzándose órdagos filosóficos e historiográficos que, puros faroles, la Oligarquía en el poder hizo finalmente  suyos imponiéndolos, de una manera u otra, mistificándolos, cuando convenía, intercambiándolos, según se terciara; transformándolos siempre en polivalente fetiche con el que dividir, fragmentar y enfrentar a la Comunidad nacional española.

Pandemia intelectual que llega hasta hoy. Gripe porcina que contamina  nuestra conciencia nacional: nuestra memoria histórica como Patria y como Estado popular

Empezaron por el principio. La pregunta del millón.

El principio que caracteriza la “retórica” del poder. Sobre todo, cuando es un poder que transita entre la corrupción y el miedo. Entre la represión y la mentira.

La interrogación es enigmática, cuasi religiosa. Acongoja, inquieta, aterroriza. ¡Uf!

“Rediós ¿Cuala es?”

“Gobernamos a un país que no sabe de donde viene ni adónde va. (Grave)

Cuyos pobladores son un “misterio” para nosotros; verbigracia: los gobernantes elegidos por Dios o por las Urnas. (Más que grave.

Son “extranjeros”, velay por dónde,  los españoles. Sí, si que no se dude. (Gravísimo)

No saben qué es España. Nosotros sí; pero se lo vamos a contar según y como nos tenga cuenta. Para eso somos los que mandamos... (ALLELUYA)

De Canovas a Zapatero, pasando por Franco o por Azaña, tal es el “discurso nacional español”.

Es decir, el falso, el oficial, el impuesto. El suyo; no el nuestro. No el de este País, sino el del Régimen. No el de España; sino el de los asesinos de la conciencia nacional. El de mentira, la doblez, el engaño.

Hoy se llama “Democracia”. La hez de los pueblos.

Mito y Epopeya

 

¿Qué es España?  ¿Que sentido tiene, como se explica y justifica: mas aún, como se narra? ¿En qué bodegas de la conciencia se oculta? En qué criptas colectivas reposa?

¿Cómo se organiza, construye y justifica España? ¿Qué desenladrillador podrá desenladrillar la enladrillada España que hemos recibido encofrada en añejos misterios de identidad?

La gran cuestión.

Preguntas retóricas y categóricas, recurrentes y enigmáticas, tan incesantes como ambiguas, que todos nosotros -alguna vez al menos- hemos escuchado, meditado, sufrido y hasta contestado de un modo u otro en este País desde hace tantas generaciones como “regeneraciones” han sido reinventadas por los burócratas de cronicón, los demócratas de ocasión y demás mercenarios del recuerdo legendario y de la mistificación funcionarial.

Desde la imaginaria construcción de la moderna Nación española,  el relato – su “historia”- de España, es el relato de su fatal  “decadencia”, su oprobiosa degeneración, su heroica redención  y su siempre inacabada e inacábale “refundación”. Y vuelta a empezar.

El relato de un relato, la memoria de una memoria, la historia de la historia. Una epopeya de usar y tirar. Un mito no apto para cardiacos.

En España, la historia no la escriben solo los vencedores, como es proverbial.

También los vencidos –o los que se dicen tales- la rescriben, ad usum delphini o a beneficio de inventario que tanto da, sobre la anterior, la posterior, o la que se tercie, y viceversa: que hay para todos.

Borrones y cuentas nuevas a discreción desde hace casi dos centurias.

Demasiado.

Y siempre con la teoría de la “decadencia española” a cuestas. “Pecado original” para las múltiples  historiografías burguesas que desde el pulpito científico o académico, desde la poltrona ministerial o desde el ágora tribunicia ha sido mácula impresa en nosotros “culpables” de no poder ser más lo que somos: reintegro de lotería terrícola, animales políticos nacionales sólo por exclusión...

No es broma. Macabra acaso.

Casi desde la cuna, al calor infantil del hogar o al socaire de amigos y confidentes, solos o en compaña: la cuestión siempre se planteaba. Antes y ahora. De una manera u otra.

Vagos aprendices o consumados currantes. Padres de familia, quizás; acaso  probos ciudadanos, contribuyentes decrépitos finalmente; y, ley de vida y muerte, carne jubilada de sepultura; el ser o no ser de la española nacionalidad nos ha asaltado en cualquier esquina de nuestra existencia humana o de nuestra común concurrencia social.

“Ser español” ha sido para todos y cada uno de nosotros inefable experiencia y hasta ciencia impenetrable que a rebufo de multitud circunstancias históricas subjetivas, a menudo extrañas, pero nunca inexplicables.

Pero España no ha sido nunca un “enigma histórico” –menos aún sociológico- ni una “esfinge indescifrable”, menos aun políticamente, por más que se haya intentado y se siga en ello, reducirla a una quimérica e insostenible aberración que sólo una “apropiada” gestión ideología de la memoria puede – abracadabra  de “escuela y despensa” -reconducir al terrenal paraíso democrático, europeo, opulento, libre, humano, cristiano, norteamericano y progresista en el que nos hallamos, bendecidos por el Estado de Derecho, la Comunidad internacional, la Economía de Mercado, la Monarquía Parlamentaria y el Sursum Corda de los cojones.

 

El Régimen agoniza: Maricón el último

 

“Saber” lo que es España no es algo necesario para ser español o para no serlo. Ahí está la gran trampa.

La “historia de España” no pertenece, secular coto privado del poder y de sus escribas y fariseos, a la Memoria común de los españoles. Es algo distinto. Y a menudo contradictorio.

No es esto un fenómeno exclusivo de nuestro país. Se da en  todos. Al menos en todos aquellos que han hecho de la historiografía nacional una ideología de estado –prácticamente todos- y por lo tanto han puesto en manos del Estado –y el Estado puede ser tan antinacional como sectario- el control, la gestión y el gobierno de la memoria: luego del Ser de la Nación que bajo la dictadura demoliberal supone la negación y el exteminio del yhecho nacional y del de la comunidad nacional de todo el  pueblo.

No es un secreto que en este país la historia es asunto de Estado. Nunca –o casi- vivencia popular. Todo lo más: arqueoideologia de consuma para perpetrar crímenes y justificar extorsiones.

La gestión de gabinete de la memoria histórica bajo el Régimen Juancarlista, a saber la reformulación liberal-monárquica de la democracia orgánica de Franco, lo que todo sumado constituye el Régimen político-estatal español, Monarquía de partidos y estado de la autonomía incluidos, ha funcionado ininterrumpidamente como artilugio totalitario del poder.

No podía ser de otro modo..

La Historia y el poder viven en el pasado, como administración. La conciencia y la Memoria son facultades del presente. Pero el futuro, lo que no existe, solo el Estado, el poder, puede re-inventarlo, porque tanto él como el Capital viven de vender lo que no es y solo puede hacerlo si consigue controlar lo que fue: reivinterlo, gestionarlo y proyectarlo en aquello que no es.

El Régimen Juancarlista, heredero de una gestión estatal de la memoria, binaria en general, pues admite la esencialista e historicista de la Derecha neocatólica y la iluminista pluralista de la izquierda liberal, subalternamente poliédrica pues admite la cogestión y autogestión de la misma por parte de sus repetidores autonómicos; es el administrador general de la Memoria nacional, conveniente transformada en “Historia” –es decir en ideología- narrada, enseñada, impuesta, de la cuna  a la sepultura “instrucción publica” mediante, centros privados, concertados y cátedras científicas, medios de formación de masas.

Es decir de la continuidad espiritual de la nación o mejor aún de la patria como comunidad popular y de destino de los españoles.. Cómo y para qué lo utiliza es lo que pretendemos sacar a la luz.

 

La “ideología” española. Más o menos

 

“Memoria histórica”, es decir. Narración política e ideológica del pasado.

No de cualquiera. Sino del nuestro. Aplicación especifica de la usurpación de la memoria nacional-popular española por parte del Régimen juancarlista. Democracia liberal de Estado transustanciada en la regia persona impuesta por el anterior y generalísimo Jefe de estado y caudillo militar de la dinastía histórica del reino. Providencial y monárquico. Excepcional.

Como tener tres testículos. Como sanar escrófulas. Igual que levantar el Pentágono con el pene.

Don Juan Carlos lo hace toda las mañanas. No es Rey por casualidad...

Y además lo puso  Franco. No se olvide.

Con la desaparición del régimen pre-demoliberal la Memoria histórica nacional y popular no fue devuelta a la esfera de la conciencia comunitaria español. Antes al contrario fue secuestrada y subdivida entre los distintos comportamientos oligárquicos que coadyuvaron el proceso político de la Transición.

Así que gobierno de turno mediante, el imaginario colectivo fue vaciado primero de cualquier conciencia crítica y rellenado después con el escombro histórico-ideológico más conveniente a los intereses políticos de la intelectualidad burguesa en el poder.

Pero cuando hay mucho –y poco agradable- que recordar, el olvido se convierte en virtud y los intelectuales orgánicos y los doctrinarios escolásticos, se convierte a la carrera en “Tucidides” de la nueva España democrática y de la libertad in ira y tabula rasa mediante borran cuarenta años pasados y preparan (en ellos estamos) cuarenta años futuros.

Sí, el Régimen presente ha de-construido (Derrida nos perdone) casi medio siglo pretérito en nombre de otros tantos años de democracia ejemplar y taumatúrgica. Lo ha hecho no mediante legitimidad `popular o nacional alguna.

¡Quiá!

La Transición española, heredera del reformismo interno del movimiento nacional, de la tecnocracia neocatólica y del franco / falangismo ha sido PURA VUELTA DE CALCETÍN de todo aquello que fue su antecedente y de todo lo que habrá de ser.

Amén.

El problema quizá es que  el calcetín esté en exceso sudado,  y que se note ya demasiado. De hecho, apesta más que a queso: a cadáver. Ciertamente, las formas importan. Sobre todo cuando se ha pasado del SEAT 600 al Audi A8 sin solución de continuidad.

Iam fedet.

La hispánica fábrica del consenso, la mayor y más eficiente cadena de montaje de embustes, puro fordismo de lobotomización colectiva, hiede como un “Lázaro” posmoderno; y no hay Cristo que pueda resucitarlo.

Pasó el tiempo de los milagros para el Régimen Juancarlista y su industria de falacias y de parados.

 

Esfinge sin secreto o la farsa democrática

 

La Historia de España no es un secreto. No es la fábula de una decadencia que solo la “mano dura” de un lado; O el buen talante de otro puedan  explicar, recrear, mistificar.

El gobierno actual -aun no siendo aquella pandilla de fétidos anticomunistas sin escrúpulos cooptada por el tardofranquismo suarista y liderados por un chamán sevillano de la peor ralea- ha legislado sobre el tema. Tarde y mal. Para eso están ahí. Marionetas del capitalismo “social” español. La Banca siempre gana.

La oposición, la Derecha: retales del odio, basura engominada. Ellos y sus escribanos, mefíticos sapos mercenarios, han regurgitado un desdén antiguo y secreto, falso e hipócrita, frente al “revanchismo” guerracivilista del presidente Zapatero, inefable zascandil  de la tragicomedia hispana. Se ladran. No se muerden, ni siquiera se degollan. Lástima.

Pero todos mienten.

No solo porque el PP, heredero de la mayoría natural neofascista, sea un nido de crápulas y de chorizos. Trajes y chaletes.

O que el PSOE, vehículo venal  de la de la monarquía borbónica y mercenaria, sea una plaga de arribistas y mangantes. Entre el pelotazo y el cohecho.

O que el nacionalismo catalán, testaferro del golpismo primorriverista y franquista; sea una banda de vampiros presupuestívoros y pedófilos.

O  que –más aún- sus hechuras vascas, meapilas irredentos y maricas con boina, se hayan rendido siempre sin pegar un puto tiro, aparte de rentabilizar a sus “comandos” gudaris con”licencia para matar” emitida desde el Estado español. Sangre de metecos, de charnegos o de txakurras: que más da.

ETA fue el “brazo armado” de la Monarquía democrática juancarlista. No conviene olvidarlo, por más que su romance terminara –como casi todos- de forma violenta, y hasta lacrimosa. Ya se sabe: los más queridos, los más reñidos..........

O que  –para rematar- los retales ridículos y contrahechos de la sección “española” del KOMINTERN, incapaces de articular más que a cuatros bandoleros, alias maquis, para venderlos después en nombre de la guerra fría y de los intereses soviéticos sigan tocando la vaina de la Guerra civil, del Franquismo, de la Reconciliación y del Juancarlismo que todo es uno para llenar el cazo de  la partitocracia ibérica y del la legitimidad demoliberal.

España, “discutible y discutible”. Bueno y qué.

Excepto ETA, incubo autónomo del integrismo de Nocedal  y de la literatura neomarxista del 68 francés, el secesionismo solo ha sido mercadería institucional para consumo de pequeño burgueses laboriosos a veces ociosos y en general muy viciosos sino herramienta de consenso, mamoneo y promoción.

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Hemos dicho ETA, reaparecida a sangre y fuego en ésta su tradicional campaña veraniega. De ella -y de ellos- hablaremos en una próxima entrega, si el Tiempo y la Autoridad lo permiten........

“PLAZA FONTANA: EL PRÓLOGO”

“PLAZA FONTANA: EL PRÓLOGO”

Vincenzo Vinciguerra

En Roma, del 30 de enero al 1 de febrero de 1968, en el Hotel Quirinale, Se encuentra alojado Yves Guerin Serac.

Director de la prensa Aginter, Guerin Serac es un antiguo oficial francés nominalmente prófugo de la Justicia y buscado por las Autoridades francesas por su pertenencia a la Organización del Ejército Secreto (OAS). < P CLASS = "MsoNormal" style = "margin: 0cm 0cm 0pt;"> Los servicios de seguridad italianos lo saben, pero no les importa : Guerin Serac es intocable.

La División de asuntos reservados del Ministerio del Interior lo conoce bien Porque sigue atentamente sus actividades y anota escrupulosamente los contactos de Mantiene en Italia.

También en esta ocasión es informada en tiempo real de su presencia en la capital y de los encuentros que tiene con Pino Rauti, Paolo Andriani, Giano Accame (que lo desmentirá) y Pino Leccisi.

Amando Mortilla, confidente del servicio secreto bajo el criptónimo de" Aristo ", el 1 º de febrero de 1968, redacta una nota en la que escribe:

"El G. También ha insistido bastante en conocer La postura de ON style="mso-spacerun: [Ordine Nuovo] en Relación a la política y norteamericana Si, eventualmente, la Organización de Rauti Estaría dispuesta una Sostener Políticas determinadas opciones. Después se discutió la Necesidad de Intensificar el intercambio de informaciones reservadas, según el esquema prefijado en Lisboa el pasado mes de mayo y finalmente Evitar a toda costa las más insignificantes También indiscreciones sobre la metodología, sistemas, organización, etc sobre los vínculos entre Existentes EN OT y (Orden y Tradición, ndr )".

Mortilla especifica, además, que Yves Guerin Serac ha Establecido sólidas relaciones con Representantes del Partido Republicano de los que ha obtenido También financiación.

La visita de Yves Guerin Serac A y Roma el contenido de sus entrevistas con Pino y Rauti Los demás Importancia Reviste particular, Cuando La Dirección de Asuntos reservados redacta una nota, Basada en las informaciones suministradas por "Aristo", y la transmite al ministro del Interior el 7 de febrero de 1968.

Por otra parte, Guerin Serac francés no es sólo un ex oficial con amplia experiencia militar A sus espaldas (Segunda guerra mundial, Corea, Indochina, Argelia), sino tambien es un experto en "guerra sicológica" y clandestina, de la que conoce todos los trucos, incluidos los más sucios. < / p>

En qué combate político se ha alistado Yves Guerin Serac, lo Expone el mismo para instruir mejor A sus amigos italianos:

" Nosotros pensamos que la primera fase de nuestra acción política Debería ser la de Fomentar el caos en todas las estructuras del Régimen ... En nuestra opinión la primera acción qué debemos Emprender es la destrucción de las estructuras del Estado, Bajo la Cobertura de la acción de los comunistas y de los pro-chinos . Nosotros tenemos ya por lo demás elementos infiltrados En todos estos grupos: evidentemente sobre ellos adaptaremos nuestra acción: acciones violentas y la propaganda que parecerán realizadas por nuestros adversarios comunistas Presiones y Sobre los Individuos que retienen el poder a toda costa. Esto creara un sentimiento de antipatía hacia quienes amenazan la paz de todos y de la Nación ..."

En otros términos, se precisa Determinar Dentro de la Nación, la percepción del peligro representado por la subversión, obviamente Roja, "China" o anarquista Ligada al "comunismo internacional ", párrafo Permitir A LOS hombres del Estado de proceder al Restablecimiento del Orden y de la seguridad.

Es la acción de "desestabilización del orden público para favorecer la Estabilización del orden político".

Cómo "Fomentar el caos en todas las estructuras del Régimen", que es materia "Ralph "[alias de Guerin Serac, NdT] conoce a la perfección y transmite Cuyas Nociones A sus voluntariosos alumnos italianos, desde Pino Rauti una Stefano Delle Chiaie y compadres.

En Francia, Guerin Serac y Compañía Están en vías de iniciar la operación Destinada a expulsar del poder y derribar el mito del general Charles De Gaulle, enemigo de los Estados Unidos y de Israel. Pero la operación, que pasará a la historia como el "mayo francés" No Se Debe estallar sobre el territorio francés, pues Debe aparecer como un movimiento espontáneo, surgido de la lucha estudiantil que inflama un varios paises Europeos.

Es una distracción clásica del modus operandi de las estructuras de Seguridad que "cubren" de este modo el origen y las ocultan Objetivo reales de sus Operaciones.

La primera manifestación se produce en Alemania y degenera en violentos Enfrentamientos entre estudiantes y Fuerzas de Policía. La segunda Debera Tener lugar en Roma, el único lugar donde la extrema derecha italiana tiene un numero de activistas Suficiente para qué utilizar incidentes CREAR.

En Roma, además, el terreno está preparado. Fingiéndose "perros sin collar", no integrados en alguna organización Porque la suya Oficialmente se disolvió en 1965 (como señala una nota detallada de la División de Asuntos reservados el 18 de diciembre de 1968), los hombres de Avanguardia Nazionale han conseguido penetrar en el mundo universitario y estudiantil, al menos con el margen de Credibilidad que les Permite participar en la confusa y no ideologizada Todavía actividad estudiantil Romana ..

Ellos son los protagonistas del segundo lado del triángulo de la Provocación. Ellos son los encargados de preparar el ataque a la Policía que se producirá el 1 º de marzo de 1968 en Valle Giulia, con una lluvia de piedras a la que, finalmente, la [Brigada] "Celere" cargando con los Furgones y empleándose a fondo, Porque Guerin Serac ha enseñado A sus" alumnos "también técnicas de guerrilla urbana que son aplicadas aquí por primera vez. < P CLASS = "MsoNormal" style = "margin: 0cm 0cm 0pt;"> El resultado salta a la vista: azuzados por Guido Paglia, Stefano Delle Chiaie, Maurizio Giorgi, Antonio Fiore, Mario Merlino, Roberto Palotto, Adriano Tilgher y otros, más de 3 mil estudiantes se Enfrentan a cerca de 2 mil Policías, desarmados oportunamente, enviando a la enfermería de 158 A por ellos.

El éxito de la "Distracción estratégica "es total. Por ejemplo, El Día Después, "Paese Sera", diario cercano al Partido Comunista, encabeza el artículo sobre los incidentes de Valle Giulia:

desarmados han resistido a las porras ... y A las armas. El joven arrojo de los Estudiantes humilla la brutalidad de la Policía ".

Toda la prensa de izquierda se alinea con esta version Creando el mito de la" Batalla de Valle Giulia "como inicio de la lucha estudiantil en Italia. < P CLASS = "MsoNormal" style = "margin: 0cm 0cm 0pt;"> Empero, Para comprender que el juego estada amañado bastaba leer el Artículo del diario democristiano "Il Tempo", titulado:

" Los desordenes en la que la Universidad Están Provocados, por motivos políticos, por los moscovitas y los pro-chinos, han encontrado el modo de destruir, y hoy en un futuro, las Instituciones ".

Parece dictado por Yves Guerin Serac, y poco le falta pues en la redacción de "Il Tempo", está el propio Pino Rauti que, junto a sus colegas, ha visto las fotos de la manifestación (publicadas por primera vez cuarenta años después por Algún ingenuo historiador de Alleanza nazionale ) y obviamente sabe que los Paglia, los Delle Chiaie, los Tilgher, los Merlino, etc son todo menos "comunistas y pro-chinos".

Y, en suma, ¿de qué ha hablado con Rauti Yves Guerin Serac Un mes antes?

El tercer lado del triángulo se cierra en Nanterre, el 22 de marzo de 1968, donde para provocar incidentes violentos entre estudiantes y Policías están los hombres de la OEA, como se jactará Guerin Serac Durante nuestro periodo de residencia común española. EN-GB;"> style="mso-ansi-language: El 31 de agosto, en Carrara, comienza el Congreso internacional de las Federaciones Anarquistas, que concluirá el 3 de septiembre. Entre los participantes, junto a Daniel Cohn-Bendit, Se encuentran los "nazis" de Avanguardia Nazionale, oficialmente afiliados al Círculo "XX de marzo" de Roma que escoltan una Pietro Valpedra el Cual Tener como parece el único Objetivo de Crear una escisión Dentro de la Federación Anarquista Italiana:

" Acuso a la Federación Anarquista Italiana juvenil de ser sectaria y burocrática y ser instrumento de la FAI ".

Consigue el desconcierto que busca, protegido por la "banda de la porra" de Cuya Avanguardia Nazionale Presencia No tienen otro Objetivo que protegerlo si las cosas Se ponen feas.

Nadie ha Preguntado nunca una Pietro Valpedra donde Tuvo la ventura de conocer, como anarquistas, un avanguardistas los romanos que para la izquierda, no eran unos desconocidos, como no lo eran para la Policía que Siguió, oficialmente comentarlo pecado, esa metamorfosis ideológica de los nazis una anarquistas, salvo cambio de opinión, Porque un mes más tarde y medio, el 15 de octubre de 1968, los "anarquistas" Alfredo Sestili, Lucio Aragona, Pietro Manlorico Serán arrestados por haber Cometido que no tenian nada que ver con el ideal anarquista .

¿No estas detenciones son suficientes para Aclarar las ideas al anarquista Pietro Valpedra?

No, evidentemente, Porque El camino que lleva hasta Milán y Roma hasta el 12 de diciembre de 1969 él, Valpedra, lo recorrerá entero, sin dudas ni titubeos, junto a los" camaradas "de nazionale Avanguardia

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Vincenzo Vinciguerra, Opera 21 de julio de 2009 < P CLASS = "MsoNormal" style = "margin: 0cm 0cm 0pt;">

HIZB`ALLAH GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA DE UN MOVIMIENTO ISLÁMICO REVOLUCIONARIO ANTISIONISTA (y II)

HIZB`ALLAH  GEOPOLÍTICA Y ESTRATEGIA DE UN MOVIMIENTO ISLÁMICO REVOLUCIONARIO ANTISIONISTA (y II)

por Dagoberto Husayn Bellucci*

[Haret Hreik, Beirut sur (Líbano)]

 

 

 

Los chiítas que formaban la clase social más baja de la sociedad libanesa en los años 70, con cotas de analfabetismo entorno al 70/80% y privados de cualquier poder real en la sociedad neofeudal del país de los cedros, han comenzado a despertarse: del llamamiento a la reconquista lanzado por el Imam Moussa Sadr a la constitución de ‘Amal hacia la mitad de los años setenta, hasta el nacimiento de Hizb’Allah y la lucha de liberación sostenida por los combatientes de la Resistencia para retomar el sur del país abandonado de prisa y corriendo por las tropas sionistas en la primavera del 2000, hasta los más recientes acontecimientos internos que catalizarán en torno al Partido de Dios un amplio número de partidos políticos (laicos, religiosos, ateos y nacionalistas) creando la Oposición nacional al ejecutivo Siniora.

Si ‘Amal (literalmente Batallón de la Resistencia Libanesa ) será la casa-madre de la cual nace Hizb’Allah, la influencia iraní y el envío de un contingente de basij-pasdaran al valle de la Beka ’a en los primeros años ochenta crearán las premisas para el nacimiento y la evolución de un sujeto político y militar destinado a influir en la escena política nacional libanesa y en todo el Oriente Próximo para los veinticinco años sucesivos.

 

La República Islámica de Irán no ha ocultado nunca su relación privilegiada con los hombres de Hzb ni su interés por el perímetro geopolítico y estratégico palestino-libanés (como prueban hoy los estrechos vínculos con Hamás, esencialmente abandonado por la petromonarquía del Golfo y por los países árabes llamados ‘moderados’ que han elegido la ‘carta’ laica de la OLP del presidente de la ANP Abu Mazen) donde la evolución en sentido ‘nacional’ del Partido de Dios iba progresivamente desarrollándose modificando la dimensión estrictamente chiíta y la connotación exclusivamente religiosa-militar dada inicialmente por Teherán a la organización de la cual fue secretario general el Ayatollah Sayyed Abbas Musavi (masacrado en febrero de 1992 junto a su mujer, al hijo y a los hombres de la escolta por una incursión terrorista de los helicópteros israelíes).

 

Hay que considerar dos datos cuando se analiza la evolución política de Hizb’Allah: por un lado, una sustancial normalización de la situación de eterno caos confesional y étnico de la sociedad libanesa que – tras el fin del conflicto civil y los acuerdo de Taif- se ha desembarazado de las milicias religiosas reconstituyendo el ejercito nacional a la deriva y la autoridad del gobierno central de Beirut con mismo rumbo,  tras la agresión de 2006 (incluso en los territorios del Líbano meridional); por otro lado, la imposibilidad de constituir una forma cualquiera  de “república islámica”  y la toma de conciencia en sentido nacional del movimiento dirigido por Nasrallah que dejará de ser simplemente el brazo armado “iraní” en Líbano, para representar un verdadero y propio partido político de masas, con un consenso amplísimo que llevará en diciembre de 2006 a más de dos millones de libaneses (más de la mitad de la población) a invadir pacíficamente el centro de la capital Beirut.

 

Hizb’Allah actualmente, tras haber regulado las cuentas internas manu militari de Beirut y los encuentros de los sostenedores de los partidos filo-occidentales del 14 de marzo en la primavera de 2008, ha creado las condiciones para presentarse a la cita electoral del próximo 7 de junio suficientemente seguro de obtener – cualquiera que sea el resultado de las urnas- un éxito para sus hombres y la coalición formada por la Oposición Nacional , es decir, el conjunto de movimientos y partidos que van desde los comunistas (con tres formaciones aliadas de Hzb) a los socialnacionales sirios pasando por los sunitas de los Murabitun (divididos en dos partidos), los nasserianos, los drusos de Wiam Wahab y los del príncipe Talal Irslan y terminando con los dos movimientos laicos cristiano-maronitas de Tayyar (Gen. Michel Aoun) y Marada (Souleiman Franje).

 

Comprender la realidad multiforme, multiétnica y multiconfesional libanesa, parece frecuentemente como una difícil empresa para quien no haya seguido directamente las fases históricas del desarrollo de la política en evolución en el país de los cedros donde, recordémoslo como ejemplo, durante el conflicto civil (1975-1990) Hzb se ve obligada a hacer frente a los ‘primos’ chiítas de ‘Amal o donde los mismos milicianos de ‘Amal se enfrentan militarmente con los comunistas y con las facciones palestinas. Desgarros, cicatrices, laceraciones y divisiones que pese a su profundidad, que han sido restablecidas y definitivamente dejadas a un pasado que todos los libaneses querrían olvidar y que representan un estadio de odio y violencia que el Líbano no quiere repetir (y este es el sentido último de la posición asumida por Hizb’Allah en los últimos cuatro años durante los cuales el partido siempre ha rechazado alimentar la violencia interconfesional e interétnica que habría sumergido al país en un caos general sobre el modelo de cuanto estaba sucediendo en el vecino Irak y en Afganistán o bien evitando caer en las trampas diseminadas por los autores del Nuevo Orden Mundial y de la política de sedición y división exportada – en nombre de la democracia y de la libertad-  en el cercano Irak por la administración neoconservadora de Bush y de sus halcones).

 

Analizando la situación libanesa el ex primer ministro Rafiq Hariri -muerto en un atentado el día de S. Valentín hace cinco años y por el cual fue acusada de inmediato Siria, los ejecutores continúan en la sombra - respondiendo a un periodista declaró: “Más allá de nuestras diferencias debemos encontrar convergencias y puntos en común a través de nuestra historia, de nuestra lengua e incluso de nuestra religión. Sin imponer o intentar imponer nuestros puntos de vista a los otros. Cristianos y musulmanes deben cohabitar en este país en plena igualdad, esto es lo que deseo ardientemente. Antes de la guerra (civil) conocíamos una situación diferente…He nacido en 1944 y jamás he aceptado el sistema político que prevalecía en aquella época de sangre que destinaba mayores derechos a los cristianos respecto a los musulmanes. No es un rechazo de los cristianos sino un rechazo de un sistema injusto. En diecisiete años de enfrentamientos y batallas nunca he aprobado el resentimiento y el rencor contra los vencidos de la guerra civil. Y jamás deberemos razonar como si los errores cometidos por uno y otro individuo debieran servir para prejuzgar a toda una comunidad. Ha llegado el momento de cambiar de mentalidad. ¿Al final de mi mandato cómo no he desarmado a Hizb’Allah? Quiero ser claro: el sur del país se está enfrentando a una ocupación israelí que provoca una resistencia. Comprenderéis perfectamente que sea imposible desarmar a Hizb’Allah – uno de los componentes principales de esta resistencia- en tanto que dure la ocupación.”

 

Análogamente Hizb’Allah siempre ha defendido que mientras que la ocupación israelí continúe aunque sea solo en mínimo pedazo de tierra libanesa (hoy siguen bajo ocupación sionista las granjas de She’eba y Kfashouba) el derecho a la Resistencia es más que legítimo, sin olvidar que las promesas sionistas han sido siempre regularmente desatendidas y violadas por los dirigentes de Tel Aviv a la primera ocasión que les era propicia.

 

Las elecciones políticas internas de Hizb’Allah y los reflejos que estas han tenido bajo el escenario político del Oriente Próximo están luego por considerarse también a la luz de la crónica reciente que ha caracterizado al Líbano en los últimos cinco años: desde septiembre de 2004 con la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de votar una resolución (la 1559) que solicitaba el retiro del contingente militar sirio del país y el desarme de las milicias  se llegaría a un progresivo deterioro de la política libanesa como programado por las estrategias de la estrategia de la tensión multiconfesional que habría debido precipitar el Líbano en una nueva época de sangre y violencia.

 

A partir de aquella resolución se asistirá a la planificación de un programa de desestabilización del país que en orden provocará el atentado mortal del ex primer ministro Hariri, la formación de una agrupación de fuerzas filo-americanas y pro-occidentales opuestas a Damasco, el nacimiento ( y la rápida muerte) de la llamada primavera (sionista) de Beirut y finalmente, las elecciones de junio de 2005 en las cuales Hiz’Allah –sujeto a presiones internas e internacionales-  aceptará participar aliándose con los partidos filo-atlánticos a fin de evitar el desencadenamiento de un conflicto civil (confesional y étnico) que en aquel momento habría representado una tragedia para todo el país y un riesgo altísimo para los dirigentes del partido chiíta.

 

Nasrallah y sus colaboradores, confirmado que en Líbano se estaba intentando reproducir los esquemas de las “revoluciones naranjas” filo-americanas y filo-occidentales fomentando el enfrentamiento confesional entre libaneses (un programa que habría vuelto al país de los cedros víctima predestinada de las tramas y de los complots americano-sionistas y laboratorio político de las diversas agencias de inteligencia de los países árabes “moderados”, de Europa y de los mismos Estados Unidos), aceptará la participación en un ejecutivo de unidad nacional junto a aquellos sujetos políticos ( la Corriente Futura de Hariri, el Partido Socialprogresista del druso Jumblat, la Falange de Gemayel y las Fuerzas Libanesas de gragea) que, al día siguiente de la agresión israelí del verano siguiente, serán los primeros en señalar con el índice contra Hizb’Allah llamando a los dirigentes a responder ante la sociedad libanesa de presunta responsabilidad por el desencadenamiento de las hostilidades (lanzadas unilateralmente por “Israel” la mañana del 12 de julio de 2006).

 

La política, luego ha demostrado que Hizb’Allah ha sabido esperar los momentos oportunos, analizando y evaluando las dinámicas socio-políticas del momento, jugando las propias cartas de modo responsable y, con solvencia, escogiendo la ocasión de mostrar la ‘musculatura’ a los adversarios internos y externos cuando ha sido necesario.

 

Hizb’Allah ha llevado a cabo desde otoño de 2004 hasta hoy, una serie de estrategias fundamentales mirando esencialmente a evitar verse implicado en un conflicto civil: tras haber estrechado una sólida alianza con ‘Amal creando un frente único chiíta como sostén de la Resistencia , Sayyed Hassan Nasrallah ha llamado a sus partidarios a la plaza, en el corazón de la capital Beirut, el 8 de marzo de 2005 para reafirmar su apoyo al aliado sirio. La posición de solidaridad hacia Damasco, que sin embargo, costará en principio demasiado caro a Hizb’Allah ( el riesgo político del cual resultará la participación en la siguiente campaña electoral en alianza con sus adversarios), servirá al partido chiíta para confirmar viejas y nuevas alianzas internacionales en un momento histórico en el cual Siria se hallaba diplomáticamente en la incómoda posición de acusada número uno del atentado contra Hariri y su escolta, e Irán haciendo frente a las presiones occidentales hechas insistentes tras el nombramiento (en junio siguiente) de Ahmadineyad como presidente de la República Islámica.

 

Con Hzb en el interior del ejecutivo Siniora, caían las esperanzas de los partidos filo-occidentales libaneses de llevar a término victoriosamente la “revolución (sionista) de los cedros”. Este fracaso de la política de ingerencia estadounidense y occidental impulsará al fin a Tel Aviv a lanzar –a la primera oportunidad- la agresión del verano de 2006 que se revelará catastrófica para la entidad sionista creando entorno a la Resistencia y el Partido de Dios la solidaridad popular de todo el mundo árabe y la creación en Líbano de una amplia declaración filo-siria.

 

Los encuentros con los sionistas serán regulados militarmente en el sur del país durante los 34 días de la agresión, aquellos con los enemigos internos serán saldados cuatro meses más tarde con la salida del ejecutivo Siniora (noviembre 2006) y la ‘bajada a la plaza’ del bloque de la Oposición Nacional (1 de diciembre 2006). La situación de crisis que se prolongará hasta mayo del 2008 dejando al Líbano en una especie de “tierra de nadie diplomática” (entre intervenciones extranjeras e inútiles vértices internacionales y peligrosos vacíos de poder tras la salida del presidente filo-sirio Emile Lahoud) servirá a Hizb’Allah para mantener alta la presión política evitando hacerse implicar en un conflicto civil  y manteniendo un bajo perfil militante. Ni la revuelta yihadista de Fatah al Islam en Nahr el Bared ni la enésima provocación de las provocaciones de las facciones filo-occidentales conseguirán convertir al Líbano en un nuevo polvorín medioriental: el 8 de mayo de 2008 los encuentros internos serán regulados con la toma de Beirut que demostrará al mundo una vez más lo inoportuno de jugar al azar con hábiles ‘pokeristas’ como los dirigentes del partido chiíta.

 

Los sucesos de la primavera del 2008 determinarían claramente una nueva relación de fuerzas en el interior del país, dando como resultado inmediato la participación de Hizb’Allah en la constitución de un nuevo ejecutivo de unidad nacional, apoyando la elección del neo-presidente de la República designado en la figura del General Michel Souleiman y en la liberación de algunos cautivos libaneses y palestinos encarcelados en el estado judío a través de mediación alemana.

 

La “política de la inclusión” y de la “normalización política” de Hizb’Allah –así como la de su eventual desintegración intentado manu militari por el gobierno de ocupación sionista en el verano del 2006- había fracasado miserablemente. Una política de inclusión que no podía tener éxito en absoluto por las características propias de la sociedad libanesa y del sistema político del país de los cedros: históricamente una democracia confesional, políticamente un puzle de siglas y partidos correspondientes a los respectivos clanes familiares que influencian la historia libanesa hasta su constitución.

 

Para comprender plenamente cómo y por qué ha sido lanzada esta estrategia de la tensión por las centrales de desestabilización atlántica, mirante primero a la inclusión política y posteriormente a la desintegración militar de Hizb’Allah, creemos oportuno traer a colación aquí lo escrito por dos analistas occidentales respecto al rol político de los movimientos islámicos:

 

“No es fácil decir como afrontar las tendencias potencialmente negativas y antioccidentales del extremismo islámico, pero seguramente existen dos objetivos que alcanzar. Antes de nada intentar cambiar –en la medida de lo posible- la postura y las elecciones políticas intransigentes de los movimientos islámicos. Se trata de movimientos que están sufriendo una transformación y que representan una gran variedad de ideas, tácticas, direcciones y objetivos. Es importante, tanto para Occidente como para los gobiernos musulmanes, saber distinguir unos de otros para poder hacerlos frente. El segundo objetivo es el de marginar los elementos más extremistas con tácticas que no lleven a una escalada de la violencia por ambas partes, ya que esto, por lo demás, produce un refuerzo de los extremismos en lugar de su debilitamiento. Pero no es una empresa fácil. Al final, como quiera que sea, ambos problemas podrán ser afrontados con éxito solo incluyendo al Islam en el sistema político, ciertamente no excluyéndolo. Las políticas de exclusión, simplemente no han funcionado. La represión ha terminado por acrecentar la popularidad de los movimientos islámicos y por hacer sus direcciones todavía más violentas precisamente por la represión sufrida; Egipto y Argelia son la demostración.” (5)

 

Un análisis que seguramente puede servir en los mencionados casos del Egipto de los Hermanos Musulmanes (excluidos de hecho del panorama político nacional) o la Argelia del FIS (Frente Islámico de Salvación ‘democráticamente’ bloqueado por un golpe de Estado militar y reducido a una mancha con una acción digna de los mejores regímenes golpistas sudamericanos con tal de evitar el triunfo electoral efectivo en diciembre de 1992) , aunque no ha funcionado ni podrá funcionar jamás en una democracia sobre bases confesionales como la libanesa y frente a un sujeto político como Hizb’Allah que ha sabido cosechar los ‘signos de los tiempos’ previendo rápidamente las dinámicas políticas de la sociedad en la cual opera ahora y ininterrumpidamente desde hace casi treinta años.

 

Y mientras que sean estas las ‘soluciones’ estimadas oportunas por el establishment de los países occidentales será absolutamente imposible cualquier forma de colaboración o de diálogo con los movimientos de resistencia como Hizb’Allah o Hamás que se caracterizan tanto por su dimensión religiosa como por la nacional. Ni, lo hemos visto con anterioridad, podría existir un movimiento como Hizb’Allah privado de una de sus dos dimensiones. La peculiaridad chiíta originaria ha ido integrándose de hecho con la particularidad del nacionalismo libanés: la Resistencia nacida bajo el ala protectora de Teherán y bajo el signo “islamista” de la Revolución de Jomeini se ha ido transformando en Resistencia Nacional legítimamente reconocida por la sociedad, por las Instituciones políticas y por todos los libaneses.

 

Recordando los primeros años ochenta y el nacimiento de Hizb’Allah escribe Yann Richard: “Existe otra etiqueta desconocida que sugestiona a los occidentales, la de Hezbollah (o Hizbullah), nacida tras la invasión del Líbano por los israelíes en 1982. Literalmente significa ‘Partido de Dios’ (y no como se ha escrito y leído en los medios de comunicación de los ‘locos de Dios’). En realidad, ni en Líbano ni en Irán hay un ‘partido’ con su doctrina y sus miembros debidamente inscritos, aunque sí existe un consejo consultivo de doce miembros, religiosos y con turbante. La mayoría de estos provienen de la Beka ’a y algunos ulemas que estudiaron en Nayaf y Qom, como Ibrahim el Amin o Sobhi al Toffeyli. Existe también un consejo superior chiíta que se encarga de la coordinación internacional de Hizb’Allah cuya sede está en Teherán. Su presidente es un iraquí disidente, Mohammad Taqì Modarresi, y el responsable un joven religioso iraní conocido al inicio de la revolución islámica por ser el líder de grupos de estudiantes encargados de golpear intelectualmente a liberales y a izquierdistas, se trata del hojiatolislam Hadi Safari. ¿Es Hizb’Allah una milicia mercenaria directamente financiada por Irán o una formación más o menos informal de militantes en busca de un partido revolucionario? El programa del Hizb’Allah libanés, publicado como ‘carta abierta’ en febrero de 1985, hace referencia a una Comunidad Islámica Universal (Ummah) a las órdenes de un guía experto en derecho, el Imam Jomeini. Hace referencia a la lucha contra América, sus aliados del Pacto Atlántico y la entidad sionista usurpadora de la tierra santa de la Palestina ‘islámica’. Critica a Amal, reprochando la moderación, y denuncia la participación de Nabih Berry en el gobierno de Amin Gemayel. Para Hizb’Allah, cualquier compromiso con los dirigentes maronitas es ilícito, porque los musulmanes deben vivir en un estado islámico gobernado por musulmanes. Su objetivo por tanto es la creación de un Estado islámico en Líbano, replica de la República Islámica iraní, basado sobre la tutela del jurista-teólogo (Velayat et Faqì), un estado en el cual los cristianos gozarán de determinada libertad, a diferencia de las innumerables limitaciones que sufren los musulmanes bajo un estado dirigido por cristianos.” (6)

 

Inútil subrayar que, precisamente partiendo de este género de análisis sobre la compleja realidad del chiísmo, los intelectuales – los llamados “orientalistas” especialmente, estos agentes del pensamiento que representarían la vanguardia más o menos intelectual de Occidente para el conocimiento y profundización de la realidad no occidental (idéntico discurso también al mundo islámico podríamos hacerlo por cuanto concierne a la realidad centro-sudamericana, China y extremo Oriente o Rusia, sobre las cuales el ojo vigilante del Establishment mundialista desde hace tiempo ha referido cada vez más viejos clichés, juntando algunos de la “Guerra Fría” o adaptando algunos nuevos bajo el modelo propuesto por Samuel Huntington en su “El choque de civilizaciones”) -  han fracasado en cualquier análisis relativo a una realidad articulada, polifuncional, dinámica y en transformación como es Hizb’Allah, para el cual no ha sido posible aplicar las sobreindicadas líneas guía de “moderación” y normalización.

 

Líneas guía, las de Occidente, que continuarán fracasando mientras que Europa antes –desenganchándose de la tutela estadounidense y tomando direcciones de política exterior y económica independientes de Washington y de los diktat sionistas- no sepa comprender completamente cuales son sus intereses reales en el Mediterráneo oriental y cuales sus interlocutores preferentes. Y fracasará cualquier enésima proposición de contenciosos diplomático-políticos que la neoconstituida administración estadounidense del democrático Barak Obama intente lanzar en los encuentros con Teherán, Damasco o los movimientos islámicos de Líbano y Palestina.

 

La realidad histórica, la estrategia política, la fuerza militar, el peso político y la base popular ya conquistada y adoptada por Hizb’Allah, son datos relevantes y absolutamente incuestionables que tendrán que tener en cuenta todos: desde la comunidad internacional hasta países árabes más o menos moderados, desde la entidad sionista a Europa, incluyendo Rusia (aliada de Teherán y sostenedora del programa de investigación civil nuclear iraní) y los Estados Unidos.

 

 

(*) Director Responsable de la Agencia de Prensa “Islam Italia”  de Haret Hreik, Beirut sur (Líbano).

 

Notas

 

5) Graham E. Fuller/ Ian O. Lesser - "Geopolitica dell’Islam - I paesi musulmani, il fondamentalismo, l’Occidente" - ed. Donzelli , Roma 1996;

6) Yann Richard - "L’Islam chi’ite" – ed. "Librairie Arthème Fayard" - Paris (Francia) 1991.

 

 

http://www.eurasia-rivista.org/cogit_content/articoli/EkFZVuVZkVGPQCOxbq.shtml

 

Trad. A.M. para ANTAGONISTAS

 

 

 

Vincenzo Vinciguerra: "DE JERUSALÉN A PLAZA FONTANA"

Vincenzo Vinciguerra: "DE JERUSALÉN A PLAZA FONTANA"

Fuente: www.marilenagrill.org

Trad: A. Beltrán

La masacre de Plaza Fontana, cometida en Milán el 12 de diciembre de 1969, constituye un punto de llegada y, a la vez, de partida, porque es el momento culminante de una operación que debía hacer de Italia un “Estado fuerte”  y ha sido sin embargo el comienzo de lo que , sugerentemente,  fue definido como “años de plomo”.

¿Dónde y cuándo comienza el camino que conduce hasta la  Banca de Agricultura en aquel gélido día de diciembre?

Es necesario remontarse en el tiempo, hasta el tórrido mes de julio de 1955, cuando el presidente egipcio Nasser firma con Checoslovaquia un importante acuerdo de suministro de armas  a cambio de arroz y algodón.

El 27 de septiembre de 1955, el acuerdo es de dominio público. Egipto recibirá 530 carros de combate, alrededor de 500 piezas de artillería, 200 cazas Mig-15 y 50 bombarderos Ilyushin II-28.

Checoslovaquia es un país satélite de la Unión soviética, por ello el suministro de armas adquiere el significado, siniestro e inequívoco, del intervensionismo del “comunismo internacional” en un área de vital importancia para los Estados unidos y sus aliados occidentales. Pero, más grave aún, las armas checoslovacas amenazan con transformar los equilibrios militares poniendo en grave peligro la seguridad y la existencia misma del Estado de Israel.

La percepción de encontrarnos ante un acontecimiento histórico, con gravísimas implicaciones incluso para Italia, es captada en todo su significado real tanto a nivel político como diplomático.

El 25 de octubre 1955, el embajador italiano en Tel Aviv, Benedetto Capomazza, escribe al ministro de Exteriores Gaetano Martino, que el acuerdo armamentístico entre Egipto y Checoslovaquia transforma el conflicto  árabe-israelí de un enfrentamiento “secundario y regional” en propia y autentica línea fronteriza de la Guerra fría.

El 6 de noviembre de 1955, en Nueva York, el secretario general de la Liga Árabe, Hassouna Pasha, en el transcurso de una entrevista informal con el ex embajador italiano en El Cairo, Fracassi,  comenta que en 1948, “la guerra no era muy apreciada por los egipcios, que por lo demás eran conscientes de su muy inferior capacidad de preparación y armamento respecto a Israel. En los siete años transcurridos desde entonces, la amargura, el resentimiento y el odio contra los israelíes habían crecido exponencialmente... La situación pues se había hecho peligrosa, y nadie puede excluir que de un conflicto local pudiera surgir una conflagración general”.

Italia, a la sazón país en primera línea de fuego, colindante con Yugoslavia y Austria,  ve abrirse una nueva y más peligrosa aún frontera sobre el Mediterráneo.

Una primera, inequívoca señal sobre la peligrosidad, para nuestro País, de la implicación indirecta en el conflicto árabe-israelí, proviene del subsecretario del Departamento de Estado norteamericano, George V. Allen, que pregunta al embajador Fracassi acerca de “la importancia y el peso de los judíos en Italia”. Fracassi responde que “en Italia no existía un problema judío, y que nunca había existido, ya fuera por su escasísimo número porcentualmente irrelevante en comparación con la población italiana, ya por haberse italianizado totalmente bastantes generaciones atrás”.

¿Cuánto pueden influir las comunidades judías italianas sobre la política exterior de los gobiernos democristianos, muy ligados al Vaticano que, es notoriamente hostil a Israel?

Por el momento el problema es secundario respecto a lo que se esboza sobre el plano militar.

El ataque anglo-franco-israelí contra Egipto, el 29 de octubre de 1956, y la posterior proclamación de la “doctrina Eisenhower”, el 5 de junio de 1956, que consagraba la “autorización del empleo de las Fuerzas armadas para asegurar y proteger la integridad territorial y la independencia política de cualquier nación o conjunto de ellas en Oriente Medio que solicitara la ayudara americana contra una agresión armada procedente de cualquier país controlado por el comunismo internacional”, hacen ver a los dirigentes soviéticos que no podrían desempeñar nunca, de modo creíble, el papel de defensores de los países árabes contra las pretensiones del imperialismo occidental e israelí, si su presencia militar no se torna visible y concreta en ese mar Mediterráneo donde, por el contrario, navega a sus anchas poderosa y sin rival solamente la VI flota americana.

En consecuencia, la Unión soviética activará un plan de rearme naval que le permita penetrar, si no a la par, sí al menos en condiciones de competir con los Estados Unidos, especialmente, en el mar Mediterráneo.

De hecho, a finales de los años cincuenta, el enfrentamiento entre las dos superpotencias alcanzaba dimensiones planetarias, favorecido por el proceso de descolonización que convierte Asia y África en el terreno ideal para el conflicto ideológico con su rastro de guerras, de guerrillas y de luchas de liberación.

En el lóbrego escenario de finales de los años cincuenta no existe sólo el problema de Oriente medio, del Mediterráneo, de Jerusalén.

El 21 de abril de 1959, en Moscú, Alexander Selepin, jefe del KGB, y Andrei Gromiko solicitan al Comité central del PCUS incrementar el presupuesto destinado al KGB para tareas de información y desinformación en el exterior.

El 23 de junio de 1959, en Moscú, se reconstituye el directorio “D” del KGB, integrado dentro del Primer departamento general (espionaje) bajo el mando de Ivan Agajantz.

Un hecho, éste último, que los servicios secretos occidentales valoran, no con desacierto, como el principio de una ofensiva por parte soviética a escala planetaria frente a la que se aprestan  a responder mediante una contraofensiva igualmente intensiva, sin cuartel.

Tras el inicial rechazo a admitir el conflicto chino-soviético, considerado como un “truco” emanado de la campaña de desinformación desencadena por el KGB, los servicios americanos y aliados contactan con los chinos a fin de contrarrestar la hegemonía soviética y a los partidos comunistas dependientes de ella, empezando por el italiano, fomentando y, a menudo, constituyendo mediante personas interpuestas grupos “maoístas” que tiene la misión de debilitar al PCI restándole votos y apoyos, simpatizantes y militantes.

El objetivo final es el de obligar a la clase dirigente comunista, en Italia, a quitarse la piel de “cordero” para asumir el aspecto del “lobo”.

Solamente si el Partido comunista, a fin de no perder apoyos a su izquierda, especialmente en el mundo juvenil, aspire a demostrar que no está  “aburguesado” y retorne a los métodos de la inmediata posguerra, al enfrentamiento violento y generalizado contra el Estado, podrá ser puesto fuera de la ley,  y la amenaza que representa su existencia, sus avances electorales, por su creciente influencia política y cultural podrá ser finalmente neutralizada.

Mientras, en Italia, los teóricos del Estado mayor de la Defensa experimentan  en la práctica los dictados de la “guerra no ortodoxa”, muy claramente expuesto en el transcurso del congreso del Instituto “A. Pollio”, desarrollado en Roma entre el 3 y 5 de mayo de 1965, la guerra convencional en Oriente medio se recrudece trágicamente el 5 de junio de 1967. Una vez más es Israel quien la inicia mediante un ataque preventivo que despoja a sus adversarios de toda capacidad de respuesta, llevándoles a la derrota en el espacio de escasos días.

Esta sin embargo, la respuesta soviética y del bloque comunista es muy dura.

A propuesta del mariscal yugoslavo Josip Broz “Tito”, el 9-10 de junio de 1967, todos los países de la Europa oriental. Excepto Rumania, rompen relaciones diplomáticas con Israel. Y la Unión soviética se compromete en el rearme de las Fuerzas armadas egipcias.

En Roma, el PCI se alinea con la política de Moscú. En “Rinascita”, el 16 de junio de 1967, en un artículo titulado “Moscú al lado de los árabes”, A. Guerra escribe:

“La Unión soviética y los demás países socialistas han precisado la extensión y la naturaleza de las relaciones de amistad y de solidaridad entre Estados socialistas y movimientos de liberación, reafirmando de este modo que el apoyo a las luchas populares es un componente esencial de la lucha por el socialismo en el mundo actual... los pueblos agredidos pueden contar con la ayuda de la URSS...  nadie puede pretender que la Unión soviética deba aceptar, menos aún en nombre de una falsa concepción de la coexistencia pacífica, que los Estados Unidos o mediante otros, puedan  atacar impunemente, en cualquier parte del mundo, a los pueblos que luchan por su independencia”.

El gobierno italiano, nunca libre ni independiente, debe resignarse a elegir a bando. En el transcurso de una reunión del Consejo de ministros, el 17 de junio de 1967, el presidente del Gobierno Aldo Moro declara que había sido “justo el ser prudentes durante la primera fase del conflicto”, pero que la posición asumida por la Unión soviética obliga “a tomar la única postura posible y justa, la de aliarse con los Estados Unidos”.

El enfrentamiento será frontal y durísimo, sin ahorrar golpes. Respecto a 1956, la situación en el Mediterráneo ha cambiado radicalmente.

Francia, bajo el mando del general Charles De Gaulle, está sobre posiciones antiamericanas, anti-atlánticas y anti-israelíes. En Argelia, gobierna Houri Boumedián al que los servicios secretos occidentales consideran, sic et simpliciter, un agente soviético, entrenado en Moscú y fanáticamente comunista. Los restantes países árabes que se asoman al Mediterráneo no están realmente al lado de Occidente y permanecen dentro de  una postura fluida y confusa.

Será precisamente el presidente argelino, Boumedián, el que lance el 16 de junio de 1967 una declaración de guerra a ultranza y permanente:

“Las naciones árabes han perdido una batalla, no la guerra. Nosotros no podemos el hecho consumado, no podemos aceptar que el Sinaí continúe ocupado y que Jerusalén esté en manos de la banda sionista. Me dirijo a los pueblos africanos para decirles que esta batalla es la batalla de todo el Tercer Mundo”.

Tratan de eliminarlo, pero fallarán el golpe. También sobre el plano militar y, específicamente, del naval, la situación había cambiado, como anota con preocupación Carlo Casalegno que, en la revista “Panorama”, el 29 de junio de 1967, en el artículo titulado “La estrategia rusa en el Mediterráneo”, advierte que continua la subordinación soviética en el Mediterráneo respecto a la potencia americana pero, añade, “es igualmente cierto que la URSS no fue nunca tan poderosa desde los tiempos del zar Alejandro I o de Stalin. Ocupa la mitad de nuestro continente, desde Petsamo a Besarabia, desde el Báltico al Mar Negro, controla aliado a menudo poco dóciles, pero en su mayor parte leales. Directa o indirectamente ha llevado sus fronteras más allá de los Balcanes. Puede aún utilizar a los partidos comunistas occidentales, aun cuando gocen de una autonomía impensable en la época del monolitismo estalinista, como instrumento de su política exterior”.

“Hoy –prosigue Casalegno- ninguna coalición de Estados europeos podría oponerse ya a la hegemonía soviética sobre todo el continente, ni impedir que Moscú convierta el Mediterráneo, en un plazo más o menos largo, en un “lago ruso”...“

Pero, desde el verano de 1967 no existe sólo el riesgo, cada vez mayor, de una guerra convencional que involucre a las grandes potencias y a sus aliados, se perfila el peligro, más cierto y concreto cada vez, del comienzo de una guerra de guerrillas de cuño palestino que se extienda como mancha de aceite por el conjunto de la Europa occidental donde exista un objetivo israelí que atacar.

Una amenaza que compete a las estructuras secretas de los Estados y de los servicios  occidentales descubrir, contener y combatir, empezando por los del Estado de Israel que tienen ahora, por vez primera, pretexto y motivos para actuar impunemente en Italia y en Europa, donde quiera, en todo el mundo, que se manifieste la posibilidad de un ataque palestino o se cree una estructura de apoyo a la lucha de liberación palestina contra la opresión sionista.

Los primeros síntomas de esta guerra secreta no faltan. El 27 de junio de 1967, el responsable del KGB en Roma, Gurgen Semenovic Agajan, envía un telegrama a Moscú en el que comunica la petición del secretario nacional del PCI, Luigi Longo, para poder enviar tres hombres a la URSS a fin de entrenarles en las técnicas de conspiración, elaboración de falsos documentos, transmisiones clandestinas de radio.

Si el PCI refuerza sus estructuras clandestinas, el Estado italiano toma también sus contramedidas. El 1º de noviembre de 1967, es nombrado jefe de Estado mayor del Arma de carabineros el coronel Arnaldo Ferrara. Por norma, es un cargo que un oficial ocupa durante dos años, por rotación, volviendo después a un destino operativo y proseguir la carrera.

El coronel Arnaldo Ferrara permanecerá ahí diez años, los peores de nuestra historia, y del cargo de jefe de Estado mayor pasará directamente al de Subcomandante general del Arma.

Existe una razón, no secreta pero reservada: Arnaldo Ferrara, hermano de un parlamentario republicano, es judío. Para Israel, su nombramiento es ciertamente una señal de confianza, para los italianos lo es mucho menos.

1967 se cierra con la amenaza de un conflicto convencional en el Mediterráneo y con la certidumbre de una guerra no convencional desencadenada por las formaciones de la guerrilla palestina.

En el mes de diciembre, el jefe del Estado mayor israelí, Yitzhak Rabin, en el curso de un encuentro en Washington con el general Earle G. Wheeler, presidente de la Junta de jefes de Estado mayor, afirma que “Israel se encuentra en la peculiar situación de haber vencido la guerra pero no la paz... Israel se halla en una situación más desfavorable ahora que antes del 5 de junio. Los soviéticos no desean el restablecimiento de la paz. Su objetivo consiste en mantener un clima de tensión para poder seguir creando cada vez más una dependencia árabe hacia el poder y la influencia soviéticas...  al objeto de conservar el acceso soviético a los puertos marítimos y aeropuertos, en definitiva, al control del petróleo árabe”.

Por su parte, Yasser Arafat lanza un orgulloso desafío:

“No existen guerras sin muertos, pero es preferible morir matando a enemigos, sabiendo que la victoria final será nuestra, antes que aguardar una muerte lenta, inexorable, sentados bajo una tienda en el desierto”.

En Italia, el enemigo a abatir es siempre el mismo: el PCI, instrumento real de la política exterior soviética, “quinta columna” capaz de desarrollar tareas políticas, logísticas y de inteligencia en apoyo de la guerrilla palestina.

El 16 de noviembre de 1967, la revista “Panorama” publica la noticia de que el Secretario de Estado norteamericano ha pedido al Departamento de Estado que le informe del número de comunistas en el mundo. El cómputo revela que hay 46 millones repartidos entre los Países socialistas,  URSS y China popular. Para el resto del mundo, se cuentan 38 mil en África, 172 mil en América Latina, y “sólo un partido comunista perteneciente a un país no socialista supera el millón de afiliados, el italiano. El indonesio, que contaba con más de dos millones, ha sido aniquilado físicamente. Sobre 88 partidos, 14 están en el poder, 41 fuera de la ley o disueltos”.

Pero en la tierra del Papa no se puede proceder a la aniquilación física de los comunistas, se precisa utilizar métodos más sofisticados, es necesario iniciar, subrepticiamente, un “conflicto de baja intensidad” sin declaración previa, antes bien solapado, mejor aún negado, ahora y siempre.

Mientras la atención de la opinión pública se concentra sobre la protesta estudiantil, fomentada artificialmente por los servicios de seguridad y por las estructuras secretas de la Alianza Atlántica, la situación del Mediterráneo se agrava.

El 28 de febrero de 1968, en la Cámara de diputados, el ministro de Exteriores, Amintore Fanfani, pone el acento sobre el reforzamiento de la flota soviética en el Mediterráneo y sobre el deterioro de las relaciones  entre Occidente y los países que se asoman al Mediterráneo sur-oriental y que permiten a los buques soviéticos “una total disposición de sus puertos, de bases, de aguas territoriales.”

El 2 de mayo de 1968, el semanario “Panorama”, en el artículo titulado “Desafío oceánico”, escribe: “Desde octubre de 1966 a octubre de 1967, la Unión soviética ha incrementado su arsenal con misiles intercontinentales de cabeza nuclear al ritmo de más de uno al día, pasando de las 340 unidades a las 720. A finales de 1966 la marina soviética tenía en el Mediterráneo media docena de buques de guerra, una presencia simbólica: hoy lo que era un “lago americano” se ha convertido en un lago por parcelas, en el cual las 50 unidades de la VI flota están obligadas a coexistir con una formidable flota soviética de más de 50 buques. He aquí los aspectos más clamorosos del poderío ruso...”

Entretanto, mediante una descomunal obra de desinformación iniciada en Alemania a finales de enero de 1968, proseguida en Roma el 1º de marzo con la llamada “batalla de Valle Giulia”, explotando la legítima inquietud de los estudiantes, la CIA y sus aliados liquidan al general Charles De Gaulle, colocado entre las cuerdas por el “mayo francés”, la revuelta estudiantil iniciada en Nanterre el 22 de marzo y continuada en París en el mes de mayo, inspirada y dirigida  por los “persuasores ocultos” de los servicios secretos occidentales.

El mitificado “mayo francés” consigue lo que sus inspirados y organizadores se habían prefijado: la amnistía y la excarcelación inmediata de todos los miembros de la Organización del ejército secreto (OAS) y el final político de Charles De Gaulle, el enemigo de los Estados Unidos, de la OTAN y de Israel.

Reconquistada Francia, permanece Italia. Aquí, mientras centenares de sinvergüenzas al servicio de sus amos interpretan una brillante operación de la CIA y de sus aliados (el “mayo francés”) como si fuera una revolución contra el sistema capitalista, e imperialista, en las secretas estancias del poder se empieza a pensar en una solución autoritaria capaz de restablecer el orden publico en el País y de estabilizar en el sentido deseado el orden político, comprometido por los gobiernos democristianos y de centro-izquierda considerados demasiado débiles  e indecisos para asumir a nivel internacional las decisiones que se consideran ya inexorables  e inaplazables.

Para conseguirlo se necesita un gobierno fuerte, no condicionado por la fuerza del PCI ni lastrado por preocupaciones de tipo electoral, a la “griega” para entendernos, en donde un gobierno militar se había instalado, admirable coincidencia, un mes y medio antes del ataque israelí a Egipto.

El 17 de julio de 1968, en El Cairo, se celebra la reunión del Consejo nacional palestino que aprueba el estatuto de la organización en el cual, entre otras cosas, se afirma que “los judíos constituyen una religión y no una nacionalidad y por tanto no tiene derecho ni a la autodeterminación ni a un Estado”.

El 23 de julio de 1968, los hombres del Frente popular para la liberación de Palestina secuestran un “707” de la compañía aérea “El Al”, obteniendo tras varios meses de negociaciones la liberación de 15 de sus compañeros a cambio de la libertad de los pasajeros.

Mientras todos se concentran sobre el peligro soviético acentuado por la invasión de Checoslovaquia, el escenario militar en el Mediterráneo se agrava.

En semanario “Panorama”, en el artículo titulado “Un rearme inútil”, el 29 de agosto de 1968, Carlo Casalegno, denuncia una vez más la “amenaza” representada por la presencia naval rusa en el Mediterráneo que, escribe, encuentra “amplia hospitalidad en los puertos sirios, egipcios y argelinos”

El 26 de septiembre de 1968, de nuevo en “Panorama”, en el artículo titulado “En el sendero de la guerra”, asegura que Egipto se prepara para un nuevo conflicto contra Israel auxiliado, esta vez, por dos flotas soviéticas desplegadas en las inmediaciones de Port Said y Suez.

El 28 de octubre de 1968, se desatan furiosos duelos aéreos entre israelíes y egipcios sobre el desierto del Sinaí.

El 19 de diciembre de 1968, nuevamente en “Panorama”, en el artículo titulado “La guerra de las dos flotas”, Massimo Conti informa de una declaración del almirante Edward C. Outlaw:

“Hace ya tres años que los soviéticos tratan de imponer su presencia en el Mediterráneo; y el conflicto entre Israel y los Países árabes ha sido un buen pretexto para implementar sus esfuerzos. La presencia en el Mediterráneo de grandes fuerzas militares perteneciente a países extraeuropeos es motivo de preocupación. Estamos sin embargo preparados para cualquier contingencia”.

A su vez, Pietro Nenni capta de pleno el peligro todavía más real representado por el incremento de la guerrilla palestina:

“Aumenta –escribe en su diario- la influencia del movimiento de independencia de Palestina, del que proceden los grupos radicales de terroristas y guerrilleros. No es todavía un movimiento equiparable al Frente de Liberación de Argelia de hace diez-quince años, ni equiparable al Vietcong, pero puede llegar a ser igualmente fuerte y entonces empezarán los problemas no sólo para Israel sino los propios líderes árabes”.

En el Sinaí la guerra ya es total. La “guerra fría” en aquel frente es muy caliente, se vuelve incandescente, por vez primera por la presencia cada vez más numerosa de militares soviéticos que, en número cada vez mayor, en función de “consejeros” instruyen a los egipcios en el uso de armas rusas cada vez más modernas y sofisticadas. La probabilidad de un enfrentamiento militar directo entre soviéticos e israelíes es muy elevada. Y en caso de ocurrir ¿cuáles serán las reacciones de Moscú y las consecuencias?

Preguntas legítimas, temores fundados. En Italia, nuestro minúsculos Che Guevara no se enteran y no se preocupan. Para ellos es prioritaria la lucha contra los “fascistas”, los “patronos” y contra los sostenes de las compañeras en nombre de la única liberación que cuenta, la sexual.

Para los amos del mundo, por el contrario, los problemas son otros. El 25 de mayo, refiriéndose a la necesidad para los Estados Unios de apoyar el régimen militar griego, el senador americano Stewart Simmintong afirma:

“En la primavera de 1967 Líbano ha impedido a nuestra flota el acceso a sus puertos. Las dos últimas ocasiones que nuestra flota ha visitado Turquía se han registrado violentas manifestaciones antiamericanas. Estas corrientes se refuerzan cada vez más y si en Grecia no se mantiene el estado de cosas, existirían en el Mediterráneo muy pocos puertos –acaso ninguno- dispuestos a acoger nuestros navíos sin estallar disturbios. Así consideramos necesario el mantenimiento de nuestra flota en aquel mar cerrado, ésta la razón mayor de nuestro esfuerzo para mantener la estabilidad en el país en cuestión –esto es en Grecia”.

Aumenta la dosis, un mes después, 25 de junio de 1969, el secretario de Defensa, Laird, que afirma:

“Otro lugar cuyas turbulencias tiene graves repercusiones sobre el trasporte de armas es la cuenca mediterránea. Las operaciones de la flota soviética han registrado un incremento cada vez más elevado en el Mediterráneo, alcanzando un nivel record en los últimos dos años”.

Mientras, en Italia se habla de un “golpe de Estado”; en el mes de julio, con extraordinaria coincidencia, la guerra del Sinaí se intensifica con combates aéreos y de artillería que durará, prácticamente sin interrupción, hasta el mes de diciembre.

El 1º de septiembre de 1969, también Libia abandona el bloque occidental con la llegada al poder del coronel Gaddafi.

Son los meses en los que se prepara la operación que conducirá a Plaza Fontana.

La defensa del Estado de Israel, la recuperación del predominio militar y político en el Mediterráneo pasa por Roma, capital de una Nación que ha sido, justamente, definida como un “portaaviones” destacado en el Mediterráneo.

Es Italia, el destacamento de vanguardia, la reserva avanzada lo que no se puede perder, de la que se puede prescindir para controlar el “mare nostrum”, para la defensa de Jerusalén, a la sazón “capital eterna e indivisible” del Estado de Israel.

¿Cómo salvaguardar Italia y, con ella, la seguridad militar en el Mediterráneo?

Nos lo aclara un pasquín distribuido por Ordine Nuovo, la organización liderada por Pino Rauti, que sobre el dibujo de un pelotón de fusilamiento reclama: “Un Estado fuerte contra la subversión roja”
Cuanto más se alzan las voces de alarma en Oriente medio, más retumba el sonido de los cañones, y más se estremece Jerusalén, tanto más en Italia se proclama la urgencia de un “Estado fuerte” capaz de fulminar, junto a la “subversión roja”, las tendencias neutralistas y la política de equidistancia entre árabes y judíos.

¿Cómo se llega a la creación de un “Estado fuerte”? La respuesta la encontraremos en una operación prefijada que arranca el 27 de febrero de 1969, pasa por la creación del peligro “anarquista”, alcanza la Banca de Agricultura de Milán, el 12 de diciembre, y  naufraga en Roma, dos días más tarde, el 14 de diciembre de 1969.

Pero ésta es otra historia.


Vincenzo Vinciguerra, Opera 14 julio de 2009