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Vincenzo VINCIGUERRA: "LA POLÍTICA DE LOS SIERVOS"

Vincenzo VINCIGUERRA: "LA POLÍTICA DE LOS SIERVOS"

Nadie pone en duda el nivel cultural de Julius Evola, el valor de algunas de sus obras, pero precisamente su amplísima erudición lo arroja al banquillo de los acusados en el proceso que la historia interpondrá contra todos los que, aun proclamándose herederos del fascismo, incluso con las reservas expresadas por el mismo Evola, en vez de liderar un combate político orientado a restituir a Italia la libertad y la soberanía que se perdieron con la derrota militar y el armisticio del 8 de septiembre de 1943, han hecho un combate de signo contrario, que ha terminado sometiendo cada vez más a Italia a la potencia hegemónica y a sus aliados.

No se puede separar la responsabilidad de Evola de la de los Almirante, de los Michelini, de los Borghese, de los Marsanich, por la sola razón de que estos estaban comprometidos en la vida política activa y él era el intelectual del grupo.
Evola asume las características de un ideólogo, por lo tanto tiene idéntica si no mayor responsabilidad en lo que ha sido la lenta, sistemática, mistificación de la historia y de las ideas del fascismo para uso y consumo del régimen y del Estado antifascistas.

Evola tiene también la culpa de haber creado la ilusión de que el Estado fuera algo distinto y separado del régimen político, hasta el punto de anhelar, incluso, la creación de “fuerzas a disposición” que integrar en las estructuras secretas del Estado con objeto de hacer frente a un peligro del que el tratado de Yalta ha excluido siempre a Italia.

Para el agente del Sifar [Inteligencia militar], después Sid, después Sismi [Inteligencia civil], etc. Giuseppe Rauti, alias “Pino”, para todos los que como él han pensado “combatir” al comunismo ingresando en las estructuras secretas del Estado no EN uniforme de oficiales sino en calidad de confidentes e informantes y de mano de obra para las operaciones sucias, la coartada la ha suministrado también Julius Evola.
El infecto y vulgar ataque de Julius Evola contra Giorgio Pini en la primavera de 1971 está originado y motivado en el hecho de que la Federación nacional de combatientes de la RSI, de la cual Pini era presidente, había sido la única organización en denunciar, antes de que esta se activase la operación de diciembre de 1969 [plaza Fontana] y, posteriormente, la intentona golpista de diciembre de 1970 [“golpe Borghese”].

Evola expresa el odio y el rencor de un ambiente que fingía creer que la instauración de un “Estado fuerte” contra el comunismo podría representar la solución para todos los males de Italia.

En la denuncia de la Federación nacional de combatientes de la RSI, en noviembre de 1969, sobre la preparación de un “golpe de Estado reaccionario” y su llamamiento a no apoyarlo, y en la reiterada petición de Julius Evola de ponerse a disposición del Estado mayor de la Defensa y de las Fuerzas armadas del Estado antifascista, se encuentra la contraposición neta entre dos mundos y dos elecciones que los escritos de Evola no pueden ni deben borrar.
Si Italia ha sufrido episodios sangrientos como la masacre de plaza Fontana se lo debe la antifascismo en el poder y a los “evolianos” como Rauti que, con la bendición del “maestro”, se habían encuadrado en los organismos secretos del Estado.

Hoy que, finalmente, un personaje como el general Gianadelio Maletti, ex responsable del Departamento “D” (seguridad interna) del Sid reconoce que Ordine Nuovo era una estructura dependiente del servicio secreto militar, las exhortaciones de Julius Evola se convierten en pruebas de cargo contra él que sus libros no podrán borrar jamás.

Italia deberá reconocer, algún día, que si en el verano de 1969, quien lanzó la alarma sobre un hipotético golpe de Estado conservador fue el editor Giangiacomo Feltrinelli, pocos meses más tarde lo hicieron los veteranos de la República social italiana, fascistas sin adjetivos o entre comillas.

La culpa es de quien hizo caer en el vacío aquella advertencia, primero, y lo ha ignorado siempre por no querer admitir que contra la estrategia de las masacres se oponían los fascistas, mientras que los otros, los cómplices de los “coroneles” eran solo los siervos del antifascismo, instrumentalmente disfrazados de “nazis” y cosas parecidas.

Y será nuevamente la Federación nacional de combatientes de la RSI quien destape el venidero “golpe”[en español, en el original] del 7/8 de diciembre de 1970, dirigido por Junio Valerio Borghese con la anuencia y la bendición de los Estados Unidos y de Israel.

Sí, precisamente Israel había garantizado el inmediato reconocimiento diplomático del gobierno que habría surgido del “golpe” [sic] de la “noche de la Inmaculada”, confirmando que de fascista aquella intentona no tenia absolutamente nada.

La solicitud hacia el ámbito militar mostrada por Julius Evola es simplemente grotesca. Si fuerza nacional alguna ha traicionado todo deber y a la Patria, éstas han sido precisamente las Fuerzas armadas italianas cuyos mandos, el 8 de septiembre de 1943, tuvieron como única preocupación escapar como conejos y, finalizada la guerra, evitar a toda costa ser extraditados a países como Yugoslavia, Grecia, Albania, Unión soviética, donde les esperaba la corbata de cuerda y, con suerte, un pelotón de ejecución.

No sabemos aún cuál fue el precio que las jerarquías militares pagaron por salvar su vida, pero sabemos que, en esta País, si existe una fuerza descartable para retornar a la soberanía nacional y la libertad estas son precisamente las Fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad del Estado que sobre la “doble lealtad” a Italia y a la OTAN ponen el énfasis sobre ésta que, solo ella, garantiza sueldos y carrera.

Cuando Julius Evola desvariaba sobre los “paracas”, la Brigada “Folgore” estaba comandada por Alberto Li Gobbi, medalla al valor militar de la Resistencia, miembro de la red de espionaje “Franchi” dirigida por Edgardo Sogno, cuyo hermano Aldo será ejecutado por los alemanes.

¿Debería ser el general Li Gobbi, en nombre y en memoria de su hermano, el que pusiera en el gobierno a los “fascistas” tipo Borghese y tipo Rauti?

Italia es tierra de cultura. Mucho son los italianos que, durante siglos, han brillado por su ingenio pero ¿cuánto de ellos han puesto su inteligencia al servicio de una causa justa y cuántos, al contrario, se han servido de ella para lograr metas personales, adulando al poderoso de turno, por razones en ningún caso nobles?

En efecto, Julius Evola ha sido un hombre un hombre de ingenio que hubiera sido respetable si se hubiese dedicado tan solo a sus estudios.
No lo ha hecho. Ha descendido al terreno político con la misión de convencer a los jóvenes que, acabada la experiencia del fascismo, la estrella polar era el Estado que, sin embargo, es una máquina burocrática que adopta el color de quien la dirige. Y desde el 25 de abril de 1945 en Italia manda el antifascismo en todas sus formas, por consiguiente ha hecho mucho por poner a los jóvenes a disposición del Estado al que no han servido como antifascistas, sino como “fascistas” porque al régimen, del cual el Estado es servidor, le era útil para crear la leyenda de los “extremismos opuestos”: el “nazi” Rauti, por un lado, el “compañero” Sofri [lider de la extrema izquierda], por el otro.

Hoy sabemos que Rauti era un soplón y que el comisario Umberto Federico D´Amato, director del servicio secreto civil, le proponía a Sofri (¿quién sabe por qué precisamente a él?) asesinar a los compañeros de los Nap [Núcleos armados proletarios]

La distinción entre el Estado y el régimen, contrapuesto el primero al segundo, es falsa. ¿Podía ignorarlo un hombre de tan elevada cultura como Julius Evola?

Lo sabía, y ha mentido y engañado conscientemente a cuántos, jóvenes, creían en él, que por lo demás, quede claro, tanto bueno han aprendido de las enseñanzas del “maestro” que el único evoliano que permanecerá en las crónicas italianas es Angelo Izzo (*), ante el cual se han inclinado tantos admiradores del “maestro” reconociendo en él al “espíritu libre” de evoliana inspiración.
Hermann Goering tenía razón.


Vincenzo Vinciguerra, Opera 17 diciembre 2009

(*) Cf. Vinciguerra,“Los fascistas del antifascismo”: http://antagonistas.blogia.com/2008/121101-vincenzo-vinciguerra.php

TRES DE AÑOS DE "ANTAGONISTAS"

TRES DE AÑOS DE "ANTAGONISTAS"

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"DÍAS EXTRAÑOS PARA EL RÉGIMEN JUANCARLISTA"

"DÍAS EXTRAÑOS PARA EL RÉGIMEN JUANCARLISTA"

“Strange days have found us/And through their strange hours/We linger alone/ Bodies confused/Memories misused/As we run from the day /To a strange night of stone” (Strange Days, “The Doors”, 1967)

* * *

Celebróse el pasado lunes 14 de diciembre en Madrid, Capital del Reino Ibérico-Insular de las Españas, o así, un extraño Conciliábulo político-económico bautizado con el rimbombante nombre de “IV Conferencia de Presidentes Autonómicos”.
Magna asamblea convocada por el Gobierno de la Nación, presidido por el cada vez más aislado, contestado y repudiado Rodríguez Zapatero. Enaltecida con el quórum de los máximos representantes de las Comunidades autonómicas. Glorificada -¡Alaleuya!- por la mayestática presencia del Jefe del Estado monárquico y de su Heredero, amplificada por la presencia de las “fuerzas sociales representativas” de la vida económica nacional: las dos centrales sindicales “mayoritarias” y confederación empresarial “oficial”.
El objetivo declarado de esta surtida reunión de pastores institucionales era llegar a algún “acuerdo sobre el empleo y la recuperación económica” que integrara a todas las entidades estatales, políticas, autonómicas y sociales.
No ha podido ser. Ovejas muertas, las justas en estos casos.
No importa.
En realidad, al margen de la responsabilidad de cada cual en no haber alcanzado pactos de mínimos o compromiso de máximos en materia económica, el verdadero sentido histórico, plástico y político de este apresurado, intenso y, ocasionalmente, atrabiliario, sínodo de taifas es, en nuestra opinión, otro muy distinto.
Se trata de cerrar filas en torno a un Régimen Estatal, a un Modelo de Estado, a un Sistema económico y a una Cleptocracia institucional que se tambalea estructural e ideológicamente.
Si, como dicen algunos medios y todos los lideres y barones autonómicos del Partido Popular, el objetivo real era puramente cosmético, de imagen gubernamental, burdo photoshop para tapar la inoperancia zapateril ante la crisis económica y el fracaso de la política general del gobierno ¿por qué acudieron a esta conferencia-trampa, cuando tampoco se presentaron en la recepción oficial de la Inmaculada Constitución?
Están solos. Nadie, excepto ellos –y no mucho-, les quiere. Su tiempo se acaba. Es la hora del “sálvese quien pueda”.
Y la hora también de retratarlos.

Helos ahí.

* La Monarquía de partidos; en tanto en cuanto Dinastía histórica: y como tal, encarnada en la “Regia persona” y “Augusta majestad” (valga el sarcasmo) que asumió la Jefatura del Estado por la doble vía de la re-instauración plebiscitaria franquista y de la imposición constitucional dinástica.
Junto a él –consecuentemente- su Principesco Delfín, Heredero patrilineal y Suplente constitucional.
El tiempo pasa, el miedo es libre y cierto tufo a abdicación hiede.
Nacido en el exilio, el actual Monarca, Borbón hasta la médula, no ignora que ni los dioses olímpicos podían sobrepujar el Fatum. Ni siquiera él: mustio ya diosecillo reinante por la gracia de Dios es Cristo y del Caudillo es la Hostia.
Y si hay que poner pies en Polvorosa, una de las mayores fortunas de Europa , desde luego, que no se va a ir con una mano delante y otra detrás.

* El Presidente del Gobierno, responsable político de la ruina económica del País y Secretario general de un Partido de gobierno, dizque centenario, pero nacido realmente al calor del compadreo lampedussiano de esa “modélica” Santa Transición pactada y requetepactada dentro del Movimiento nacional del Generalísimo Franco y su Aparato de información y seguridad.
Con él su Vicepresidenta, Fernández de la Vega. Juez y parte de las políticas sociales y de “progreso” de este disparatado y terminal ejecutivo buenrrolista y soplagaitas.
Nos detenemos en ella, porque representa –en el nivel y sentido que le es propio- quizás el único punto firme que ha tenido este malhadado gobierno cuya única acción justa fue la primera: retirar nuestras tropas de la guerra injusta de Irak.
Fue por eso por lo que llegó al poder; no por “accidente” ni por la masacre del 11-M, como han vomitado desde entonces las panzas nauseabundas de la derecha aznarista.
Genoma político mitocondrial de la Izquierda franquista, la escudera política del partido de la doble ZZ ( Zerolo y Zapatero) ya se prueba togas de diseño para reintegrarse a la carrera jurídica. Bon Voyage.
A su vera, los otros dos vicepresidentes. La de Asuntos Económicos y Desempleo: la ministra de los “brotes verdes”, de la que no mejor no hablar. Y el vicepresidente de Trasuntos Autonómicos, viejo caimán del social-felipismo subvencionado, superviviente político nato, puro retal del siglo XX cambalache en versión trianera.
Eso por un lado:

*Los Presidentes de las Comunidades autonómicas, por otro.
Los teóricos invitados de lujo de la susodicha Convención. Tan de lujo que su burocracia regional chupa el 10% del Producto interior bruto (PIB). Ya sabíamos que mantener bandidos no nos saldría gratis, pero ignorábamos que al final tendríamos que echar de menos el viejo caciquismo de la Restauración (Joaquín Costa y los regeneracionistas nos perdonen)
Comunidades neofeudales que despachadas orgánicamente como mágicos posos de ese “café para todos” licuado por el consenso de chalanes que alumbró la democracia constitucional tout court constituyen Instituciones vertebrales del Estado (a veces hígado y bazo del régimen juancarlista) y son hoy auténticos “cuerpos intermedios” técno-burocráticos entre el Estado central, el capitalismo subvencionado y la corrupción inmobiliario-municipal.
Pero ni siquiera ellos lo ven claro.
Travestidas como “realidades nacionales” o “entes soberanistas”; no negando sino afirmando el carácter “Integral” del Estado de la Autonomías, algunas de entre ellas buscan nuevos “marcos jurídicos” e institucionales para curarse en salud e independencia si estos “días extraños” se convierten en meses y el castillo de naipes del Régimen estatal en el que tiene arte y parte –y no precisamente pequeña- empieza a desmoronarse.
Y si el plan Ibarretxe se quedó en agua de borrajas; la lucha en torno a la constitucionalidad del “estatut” catalán, promete -referendos soberanistas mediante- tela marinera, bronca secesionista y bochorno independenciero.

* Patronal y Sindicatos.
Dadas las circunstancias socio-económicas, el Gobierno de la economía (in)sostenible y olé, ha citado también a los llamados “actores sociales”.
Bloqueado el besuguesco “diálogo social”, el Partido empresarial y la Burocracia sindical, pilares ambos de la sedicente “economía social de mercado” consagrada por la Sacrosanta Constitución demo-burguesa de 1978, han acudido a la extraña “Tenida” polisidonial como invitados de piedra, quizás, pero a título formal de columnas constitutivas de la arquitectura fáctica y legal del Estado monárquico.
Un templo laico y consensuado que desde los “pactos de La Moncloa” en adelante ha reproducido una triunfal parodia de paz social y prosperidad económica en la cual los dos sindicatos seudo-mayoritarios y una patronal auto-elegida se han puesto al servicio absoluto del gobierno de turno, no vendiéndose directamente, sino alquilándose periódicamente según las partidas presupuestarias, las subvenciones estatales, la planificación euro-comunitaria y las necesidades de la División internacional del Trabajo.
No son fuerzas ajenas al Régimen juancarlista.
Antes de ser invitadas ya realizaron sendas demostraciones de fuerza.
El día 12 los sindicatos ocuparon el centro de Madrid para dejar claro que con ellos, y con sus líderes y organizaciones hay que contar, aunque Telemadrid y la turbo-derecha mediático neo-liberal mande a la mafia gremial del Taxi a intentar asaltar la sede regional de CC.OO.
La cosa está calentita...
Semanas antes la Patronal agraria catapultó a la capital de reino, a otros tantos miles de manifestantes en nombre del beneficio propio y del proteccionismo común.
Un mes antes, otro de los pilares del Régimen, la Iglesia católica, había convocado otra demostración de fuerza al socaire de la “defensa de la vida”, la “familia”, etc.
Ideas-fuerza en las que creen tanto, como los Sindicatos creen en la “lucha de clases”. O sea: rien de rien...
Ciertamente que Rodríguez Zapatero no invitó al Buró directivo de la Conferencia episcopal.
Tampoco a la Junta de jefes de Estado mayor, la verdad sea dicha.
Mal hecho porque la púrpura cardenalicia, las tiaras y los báculos, darían, al igual que las medallas y uniformes castrenses, sables y fajines, lustre y esplendor, pompa y circunstancia a tan distinguido Comicio.
Ambas instituciones, Ejército e Iglesia, son también desde 1978, columnas vertebrales del Régimen juancarlista, aun cuando por razones de discreción, jerarquía e imagen, deban quedar al margen en estos momentos de crisis general y generalizada dentro del Aparato de poder y de corrupción demo-capitalista.

* * *

“Días extraños” para el Régimen estatal.
Cae la nieve sobre las egregias testuces de estos pequeños, arrogantes, voraces, sátrapas de taifa cristiana, laica y norteamericana.
Hace frío y tienen miedo.
Las máquinas quita-nieves abren paso a la comitiva oficial, limpian las calles de obstáculos de todo tipo. Por ejemplo, de parados depauperados que duermen al cobijo de las sucursales bancarias regadas por miles de millones de Euros regalados por el gobierno.
El “parte meteorológico” anuncia nueva oleada de frío siberiano, chuzos de punta y temperaturas bajo cero en toda la península.
Los “días extraños nos ha encontrado”. A todos nosotros y al mismísimo Régimen.
“Extraña noche de piedra... ”














EUROPA HA MUERTO (y III)

EUROPA HA MUERTO (y III)

”¡Eh! Zona de guerra, estoy ardiendo/ llevo chispas en mi pecho./ ¡Eh! Zona de guerra, perdición antes de sufrir la duda./
Juro por la luz, la noche y el calor/ juro por el viento, el aire y el sol/ juro por la tierra, la mentira y el mar/ juro por el vino y los astros que giran. /Que he crecido con los puños ensangrentados.
/ Pirata en guerra contra todas las banderas del mundo./ Me suelo dormir con los ojos abiertos, / la mirada fija en un punto de luz” (Ilegales, “Con los ojos abiertos”, 2003)

* * *

*SOLDADOS DE SALAMINA

Sobre lo que es y ha sido, fue y será –mal que nos pese- este “apéndice putrefacto de Eurasia", hemos hablado en alguna ocasión en relación con un problemático neo-nacionalismo europeo que pulula por aquí y por allá utilizando sofismas identitarios, gargarizando disidencias, coordinando resentimientos, falsificando la historia y falsificándose con ella misma:
http://antagonistas.blogia.com/2007/090101-del-rusia-es-culpable-al-turquia-no-es-europa-i-.php
La nueva “claque” del Régimen Norteamericano en Europa es una vieja conocida: una fuerza político-cultural de reemplazo amamantada en las más pútridas alcantarillas sistémicas del neo-antifascismo de cenagal.
No en vano su bestiario iconográfico lo preside una “rata negra”...
A cada uno lo suyo.
Orbitando el perímetro sistémico de las fuerzas socio-políticas conservadoras de la burguesía occidental de masas, el “Eurosionismo nacional-revolucionario” -fuerza mercenaria residual despedida cual caótico asteroide de la galaxia triunfal anticomunista- representa, como la infra-izquierda antifascista, su planetoide gemelo, una fría y torva masa de maniobra subalterna todavía necesaria –aunque en ningún caso imprescindible- para mantener los equilibrios oligárquicos euro-atlánticos perfectamente enucleados alrededor del retórico discurso ideológico liberal-capitalista, demo-burgués y judeocristiano.
Parcialmente integrada en el sistema gracias a los servicios prestado en el pasado a la causa atlántica y a su estrategia contrarrevolucionaria, la “Euroderecha” representa hoy de forma descarada lo que antaño interpretó subrepticiamente: una maloliente soldadesca política al servicio de los intereses estratégicos de los Estados Unidos, de la OTAN y del Estado de Israel.
Alineándose –además- con la Derecha neoliberal en su lucha genérica contra la “izquierda” y la “subversión”; Flanqueando al “Reagano-Papismo”” mundialista en la “guerra” cultural transatlántica (gramscismo de derechas) contra el “progresismo ideológico”; Embistiendo ciegamente contra lo “políticamente correcto”; aplicando y defendiendo el neo-teatcherismo de baja intensidad durante los años 80 y 90: el Neofascismo Atlántico de Servicio, reconvertido en etno-democracia identitaria y antiinmigracionista representa sociológicamente un porcentaje ínfimo en términos electorales, pero sigue siendo un instrumento eficaz para el régimen de soberanía limitada impuesto a los pueblos de Europa por el Imperialismo judeo-estadounidense.
Consuetudinarios traidores. Babosos chalanes; sin vergüenza y sin dignidad.
Y todo gracias a una repentina y prefabricada “agit-prop” islamofóbica de combate, arbitraria, populista, pequeño-burguesa y eurosionista: agua de mayo para un área que a principios de los 90 era un secarral político-cultural de confidentes en paro, intelectuales diletantes, neopaganos sin paga, militantes sin carnés, meapilas sin parroquia: mano de obra “cualificada”; precaria, despreciada, barata y, en muchos casos, casi gratuita.
Retales humanos a precio de saldo.
Y entonces se obró el milagro
La “necesidad creó el órgano” y se juntaron el hambre con las ganas de comer.
Así que los “nuevos” combatientes social-europeos –viejos conocidos del anticomunismo más drugo y dadaísta- se han puesto las bragas de hierro, la corbata de seda y la peluca de moda.
“Fashion” a tope: ¡A por ellos, Oé!

*MINARETES COMO MISILES

Monos de alquiler aparte: lo importante en la estrategia de control indirecto, que para estos menesteres empieza –parafraseando a José Antonio- muy a la izquierda, es crear una especie de contra propaganda –o “propaganda negra”- ya ensayada con éxito durante la “guerra fría”.
Si entonces, principiando los años 60, la “insidia comunista” (Rauti, dixit) no era lo violenta que debería ser y, por ello, conquistaba las mentes y los corazones de muchos europeos sin recurrir a las tácticas del viejo bolchevismo terrorista, había que crear grupos armados seudo-marxistas, ultra revolucionarios, clandestinos, que causaran entre los “buenos burgueses” de posguerra, la sensación de una inminente “revolución roja”.
Estrategia, ésta, que unida a la contraposición entre bloques, la escalada armamentística, la estrategia del terror nuclear, la descolonización, el tercermundismo, las insurgencias populares, la guerrilla urbana, Vietnam, la estrategia de la tensión, los golpes de estado, mayo del 68, el sexo, las drogas y el rockanroll, y un muy largo etcétera; Y que sumada a las políticas de integración social de minorías llevadas a cabo por las administraciones norteamericanas –y simiescamente imitadas en parte por sus homologas europoides- ha llevado a esta cebada, castrada y lobotomizada ciudadanía blanca, alta y orgullosa al delirio ideológico mesocrático y a la postración socio-sexual ante el aliado-socio norteamericano.
¡Que vienen los moros!
La vaselina mentolada está fabricada en “Europa” -o en HongKong.
Así duele menos.
Y, además, el trabajo se reparte.
A saber; los medios “progresistas”, de financiación pública y beneficios privados, han escarmentado en cabeza ajena.
Ahora –y más con el nuevo muñeco presidencial norteamericano- la lucha contra la “intolerancia”, el “fascismo” y por la “democracia” y el “pluralismo” se ceba contra los Estados nacionales y soberanos y contra los movimientos nacional-populares que no aceptan el yugo neocapitalista ni el mundialismo demoliberal: El Irán de Ahmedniyyad, la Venezuela de Chávez, la Bolivia de Morales; Hizbulà, Hamás, la Resistencia islámica global, etc.
Los otros, la otra facción del sistema, la neoliberal-conservadora, cada día más fuerte, más entera, más depravada, mayoritaria en el control y la gestión de la opinión publica: O séase en el control del aparato técno-cultural del Poder, pero que practica el “victimismo” más descarado frente al “Pensamiento Políticamente correcto”, germen –según ellos-progresista de todos los males de la democracia occidental, como si ellos fueran histórica y filosóficamente ajenos a la homologación mundialista del Monoteísmo de Mercado mientras generan odio, controlan ingentes fondos, mienten siempre, manipulan y reproducen un paradigma cultural y un modelo económico tan coherente como criminal.
Átomos enloquecidos dando vueltas a un agujero negro y cuántico, lleno de putas, de farlopa y de Oenegés.
Tal es la mega-democracia de estos neo pijos-contestatarios políticamente-“incorrectos”-que-te-cagas-ósea-no.
¡Vaya mierda!

*EXTRANJEROS AL SERVICIO DE EXTRANJEROS

No les importa tanto –que también- la geopolítica mundial como el control del sistema social, de la representación política, la hegemonía ideología, el mantenimiento del statu quo capitalista, la democracia, como hechizo, como superstición, como “seudo-religión”: En realidad como lo que es, subproducto iluminado e iluminista, teófago y demoníaco; de una fe sin doctrina sagrada; de una tradición sin Dios; de un nihilismo multisecular, degenerado, violento y opresor.
El fantasma de una “confesión totalitaria”, de una ideología religiosa promotora de la “barbarie”, enemiga por ende de la “democracia”, de los “derechos humanos” y de la libertad “individual”, recorre la Eurolandia feliz, laica, cristiana y norteamericana. Letal pantomima bien engrasada por la calumnia metódica, la infamia mediática, el bulo permanente, el insulto procaz, la humillación sistemática y, sobre todo, la mentira pura y dura científicamente inoculada en el imaginario colectivo socio-cultural de una ciudadanía multinacional y multifuncional estólida, patética, atónita, timorata, opulenta, hipócrita, cínica, cobarde y cruel encantada de haberse conocido y de disfrutar los frutos podridos de una derrota mundial y de los beneficios seculares de su pillaje universal.
No podía ser más que en Suiza, la patria de Heidi y del chocolate Nestlè; de la relojería de precisión y de las cuentas bancarias numeradas, donde se celebrara un ridículo referéndum –uno de tantos, por lo demás: como en la Cataluña neofeudalista- que sancionara negativamente la presencia monumental de alminares en las escasas mezquitas existentes en esa triste y alpina unidad de cantones en lo universal.
El resultado ha sido recibido con regocijo por la Derecha Eurosionista neoliberal e identitaria y por la infraizquierda dildo-burguesa, feminista-libertaria y sodomitocrática, aliados tácticos de las fuerzas empresariales y neofeudalistas que en los inmigrantes “islámicos” de primera y segunda generación ven una fuerza obrera y sindical con conciencia de clase y políticamente autoorganizada en defensa de sus derechos sociales y civiles.
Sí, en efecto, no nos engañemos.
Serán o no más o menos muslines; pero los Turcos de Alemania, los Magrebíes de Francia o Benelux, los Pakistaníes de Gran Bretaña, etc. son ante todo trabajadores concienciados que han aportado –como sus homólogos ibéricos, latinos, italianos, griegos, árabes, asiáticos, etc.- su fuerza productiva al esfuerzo de reconstrucción de una Europa arrasada por las hordas invasoras anglo-americanas y judeo-bolcheviques.
Referendos de este tipo carecen de importancia; o quizá no tanto.
Resultarían anecdóticos si no fuera porque serán utilizados como precedente legal por países que cuales Francia y Alemania –las dos locomotoras de la Unión europea de las multinacionales (UEM)- están gobernados actualmente por sendos testaferros de la Entidad Sionista Genocida, alias “Israel”.
Pero no se trata simplemente de expulsar a trabajadores de procedencia “alógena-mahometana”.
Ni siquiera de dar otro giro de tuerca a la represión racista-democrática del Islam como tradición genuina, legítima y universal.
La “Vieja Puta” no apunta más arriba del barbecho donde se arrastra.
Son muchos años...
El objetivo es mantener uncidos al yugo dorado del Judeo-mundialismo estadounidense a Todos Los Pueblos de Europa; es decir: a Todos Nosotros sin excepciones y sin miramientos.
Y para esto, la Derecha Eurosionista y la Izquierda Euro-progresista son brazos del mismo cuerpo. Actores de la misma farsa. Cómplices de la permanente humillación de millones de seres humanos que –independientemente de lo que se han convertido- no tienen más culpa que la de haber nacido en un parte del mundo –rica y famosa- pero sometida, derrotada, estafada y descompuesta: sombra de lo que fue, polvo, miseria, nada.
Tecnológica y socialmente “avanzada”, quizás, pero sin alma, sin redaños, sin otro destino sin otra misión que aplastar a los débiles, despreciar a los pobres, someterse a los poderosos y seguir siendo caporal del Gran Hermano Americano y mayordomo de sus ocios, vicios y negocios, empezando con el Gran Negocio de la Guerra Capitalista, y lucrándose generosamente con él a mayor gloria del Monoteísmo de Mercado y del Terrorismo Democrático que a fin de cuentas nació –según se dice- en una famosa polís griega, de tipo esclavista, mercantilista, belicista y oligárquica hace dos milenio y medio.
“É asín”; que dicen los sevillanos

***

Resumiendo.
Esta es la única cera que arde: La lucha tragi-cómica de dos púgiles castrados, obesos, tronados, borrachos lanzando torpes golpes al aire y chapoteando en el barro esparcido por la Superpotencia Dominante durante más de medio siglo de ignominia y de ocupación.
Los signos de cansancio son evidentes.
Eurolandia, encenagada zona geopolítica central de una guerra no-ortodoxa; segunda línea de conquista y supremacía mundial, apenas siente ya las piernas.
Entre el “pensamiento plano” de la Derecha judeocristiana y el “pensamiento único” de la Progresía social-capitalista, el Pensamiento Crítico Antagonista debe empezar a definir sus propios “Espacios de Resistencia”.
En realidad ya lo ha hecho. Sin prisa pero sin pausa.
Y ahora que “Europa ha muerto”, puede –como dice la canción de Ilegales- “dormir con los ojos abiertos/ la mirada fija en un punto de luz”.
Es solo cuestión de tiempo, de espacio y de “Tres movimientos”.
Los tres movimientos son otros tantos pasos “ALTERNATIVOS” (:-) de la Dialéctica Político-Cultural Post-europea: pura mecánica militar, la propia de soldados-políticos, a saber:
Cargar. Apuntar. Disparar



"FASCISMO Y ANTIFASCISMO", por Vincenzo Vinciguerra

"FASCISMO Y ANTIFASCISMO", por Vincenzo Vinciguerra

FUENTE: www.marielenagrill.org
Trad: A.B.A.

Todavía hoy, se tienden en general a establecer una línea de continuidad entre lo que fue el fascismo, como ideología, y el neofascismo postbélico que nunca tuvo ideología alguna.
Nadie ha querido contrastar el fascismo con lo que se ha presentado como su heredero, ese mundo que ha tenido como protagonista al Movimiento social italiano y, de grado en grado, todos los grupos a él vinculados y de él dependientes.
Todos, o casi, se han contentado con los símbolos externos (el saludo romano, la camisa negra, el retrato de Benito Mussolini) y las palabras instrumentales de los dirigentes missinos para afirmar la existencia de una línea de continuidad entre el fascismo y el mundo político agrupado en -y en torno al- Movimiento social italiano.
Ciertamente, una continuidad existe, pero no es ideológica y, mucho menos, ideal y política. El Movimiento social italiano y los grupos afines han encarnado esa clase dirigente del régimen fascista que en el fascismo no han visto nunca una “revolución” sino solamente un instrumento al servicio de la monarquía saboyana, una “facción” cuya utilidad para la causa de los Saboya, de la alta finanza, de la gran industria, de la Iglesia católica disminuye en 1938, cuando Benito Mussolini se alía con la Alemania nacionalsocialista y aprueba las leyes raciales.
Es esa clase dirigente la que, desde ese momento, comienza a trabajar por la destrucción del fascismo a conseguir incluso mediante la derrota militar de Italia durante la guerra y cuya obra maestra se coronará el 25 de julio de 1943, paso previo para la muerte de la Nación verificada con fecha del 8 de septiembre de 1943 [NdT.- Día del armisticio unilateral firmado por el Reino de Italia ante los aliados]
El Movimiento social italiano, cuyo nombre y símbolo son trasuntos de un partido francés homónimo, representa en la posguerra a cuantos pretendieron usar el fascismo como medio utilitario, para sacrificarlo después ignorando que con ello inmolaban en el altar de la historia a todo un País.
Arturo Michelini, Giorgio Almirante, Augusto De Marsanich, fueron los herederos de Dino Grandi, Giuseppe Bottai, Luigi Federzoni, Galeazzo Ciano, de los hombres del 25 de julio de 1943, de aquellos traidores al fascismo, del cual habían sido los primeros y más implacables beneficiarios.
Nace de aquí un equívoco que aun hoy nadie tiene interés en esclarecer, puesto que sacarse de la manga la existencia de fascistas en activo continua siendo rentable a todas las fuerzas políticas y a las comunidades judías que tiene siempre a su disposición el peligro de un resurgimiento antisemita al que denunciar.
El partido que se ha presentado como heredero, nada menos, del fascismo republicano ha contado entre sus parlamentarios a Giovanni De Lorenzo, ex director del Sifar [Inteligencia militar] y medalla de plata al valor militar de la Resistencia y, como presidente también a Alfredo Covelli, jefe de gabinete del ministro liberal De Caro durante el primer gobierno Badoglio.
Los presuntos nazifascistas de Avanguardia nazionale, en 1976, contrataron para su defensa al abogado Alfredo De Marsico, ex ministro de Gracia y Justicia durante el Ventennio fascista, pero protagonista durante el 25 de julio de 1943 cuando votó a favor del orden del día de Grandi y, por esta razón, condenado a muerte en ausencia por el Tribunal especial extraordinario de Verona en junio de 1944.
Son solo algunos ejemplos entre tantos que podrían citarse pero suficientes dada la brevedad de este artículo, que confirman la denuncia, tantas veces verificada en los últimos veinticinco años, de una falsificación y mistificación históricas que pretende que el fascismo sobrevivió al 25 de abril de 1945 como fuerza política.
No es cierto. Lo prueba un ejemplo procedente de la prosa, ciertamente esquelética, de un beneficiario del fascismo y, posteriormente, del antifascismo como Julius Evola que, en 1971, se sentía lo bastante fuerte como para atacar directamente al presidente de la Federación nacional de combatientes de la RSI, Giorgio Pini.
La comparación entre los dos hombres no es de recibo. Frente a un intelectual sin ideales se alza la figura de Giorgio Pini, combatiente, condecorado al Valor militar en la primera guerra mundial, redactor jefe de “Il Popolo d’Italia”, subsecretario de Interior en la Republica social italiana, con un hijo asesinado por los partisanos cuyos restos nunca le reintegrarán, desde siempre uno de los hombres más próximos a Benito Mussolini.
No hay comparación entre el fascista Giorgio Pini que había abandonado el MSI en 1952, cuando comprendió que el partido no había representado más que una copia desvaída y grotesca de una Democracia cristiana pasada de moda, y el no-fascista Julius Evola.
Y sin embargo, el miserable Evola, en la primavera de de 1971, en el “Conciliatore”, bajo el epígrafe “Un mito y una fuerza para la Derecha”, critica en un artículo a Giorgio Pini por haber escrito en el boletín de la FNCRSI que “los combatientes republicanos sociales rechazan el fanático occidentalismo de derecha que llega hasta la exaltación servil de Nixon, los bombardeos de Vietnam, el no-reconocimiento de China por parte de Italia. Condenamos –proseguía Pini- toda identificación con los regímenes militares y liberticidas de los coroneles griegos, de Franco verdugo de la noble Falange de José Antonio Primo de Rivera, del régimen toscamente conservador, clasista y colonialista de Lisboa, de los racistas de Sudáfrica y de Rodhesia. Son absurdas e incívicas las simpatías por los mercenarios de la Legión extranjera, herramientas fallidas contra la independencia indochina y argelina.”
El comentario de Evola está en línea con la ausencia de ideas y de ideales del personaje: “Parece en verdad que leemos la prosa de marca comunista más desaliñada y mistificadora, con sus fórmulas estereotipadas carentes de peso, sin ningún elemento original”.
He aquí el fascismo y el neo-fascismo frente a frente: de un lado aquellos que han optado, en la posguerra, por el deber de continuar su batalla ideal contra el capitalismo y el imperialismo norteamericano y acólitos; por el otro, aquellos que han elegido someterse a los vencedores de la Segunda guerra mundial bajo el cómico pretexto de que el único, verdadero enemigo era el comunismo internacional.
Para los fascistas, la fuerza destructora de la civilización es el capitalismo del cual los Estados Unidos son la expresión política y la fuerza armada, no la Rusia soviética y el comunismo.
Berto Ricci, Niccolò Giani, el mismo Benito Mussolini jamás han visto en los Estados Unidos el ancla de salvación de la civilización europea amenazada por las “hordas bolcheviques”. Antes al contrario, será el propio Mussolini quien declare que los fascistas deberían entrar en el Psiup [Partido socialista italiano de Unidad proletaria], al final de la guerra, para enfrentarse a esa burguesía que había sido “la ruina de Italia”.
Precisamente Berto Ricci muere en Africa, Niccolò Giani en Albania, Mussolini en Giulino di Mezzegra, millares de fascistas caen por doquier, Julius Evola no, él vive y vive bien, alineándose de inmediato con un Estado que no tenía legitimidad pues se había levantado sobre una derrota militar y se había impuesto por los vendedores con las fuerzas de las armas.
Problema que la derecha nunca se planteó, porque había trabajado también ella a favor de la derrota militar de Italia y, por consiguiente, reclamaba el puesto y el galardón que creía haber merecido.
No por casualidad, mientras los hombres de la “Decima Mas” [Unidad de élite de la Marina de Guerra italiana comandada por J.V. Borghese, NdT.] combatieron hasta la última bala en el cuartel “Monte Grappa” de Turín contra el asedio de los partisanos y que, luego, tras agotar su munición, fueron todos pasados por las armas -auxiliares incluidos-, Junio Valerio Borghese escapaba a Roma, bajo uniforme americano, escoltado por James Jesus Angleton y Umberto D´Amato y, mediados los años 50, solicitaba su rehabilitación para poder reingresar en las filas de la Marina.
Opciones que califican a los hombres que las asumen. Evola, en su respuesta a Pini, defiende a la Alianza Atlántica que considera una “necesidad”, cuando al contrario es el instrumento con el cual los Estados Unidos han sometido Europa convertida en destacamento avanzado de su seguridad nacional.
En cuanto a Italia, el miserable Evola ignoraba, quizás, que había había jugado con cartas marcadas para lograr su adhesión, algo que los Estados Unidos rechazaban accediendo, finalmente, a las peticiones de Francia y de la masonería, de la cual el entonces ministro de Exteriores Carlo Sforza era alto dignatario.
“Cosa de risa”, escribe Evola que, ni que decir tiene, está a favor de los bombardeos de Vietnam del norte, que ve en el general Francisco Franco a un seguidor de José Antonio, cuando, viceversa, fue su verdugo. Porque fue Franco el que impidió a los alemanes liberar al fundador de la Falange española de la cárcel de Alicante, y fue siempre el clerical Franco el que persiguió a los falangistas que no veían en él más que la quintaesencia del conservadurismo y la reacción más obtusas.
El miserable Evola utiliza, con la desenvoltura propia de los hombres de derechas, las armas de la mentira y de la calumnia contra Giorgio Pini, culpable a sus ojos de representar al fascismo que creía combatir verdaderamente la guerra de la “sangre contra el oro” y que, finalizada la guerra, no pensaba que debía ponerse al lado de los bancos y las sinagogas en nombre del oportunismo y las conveniencias.
No, Pini y muchos otros, han seguido siendo lo que siempre fueron, y han continuado viendo en los Estados Unidos y en el capitalismo al enemigo a combatir con objeto de impedirle completar su obra de destrucción de Europa iniciada con la Segunda guerra mundial.
Si Italia es hoy una pocilga no se lo debe a las “hordas bolcheviques” consideradas como una amenaza real y concreta por los pánfilos de derecha, sino al trabajo lento e implacable concebido por quien tiene todo el interés en borrar la civilización europea, su cultura, sus costumbres, sus tradiciones.
Demasiado difícil de captar para quienes no tienen ideas ni ideales, sino que plagian los del amo de turno.
En Veneto se dice “stura boton fora macaco” [más o menos: “tira del botón y sale el mono”, NdT], y los tontos útiles de la derecha funcionan igual. El que detenta el control del poder mediático lanza un slogan y los macacos lo repiten: ayer el peligro lo representaban las hordas tártaras y mogólicas, hoy es el Islam, mañana serán los chinos y así hasta que en el mundo se consolide el reino de Israel.
Evola ha sido un “macaco” entre otros tantos, pero no inocuo puesto que detrás del odio que manifiesta contra Giorgio Pini y contra la Federación nacional de combatientes de la RSI, se halla la denuncia que la FNCRSI realizó sobre el “golpe Borghese”, la única entidad política que tuvo el valor de hacerla publica, en enero de 1971, quebrando la conspiración de silencio del Estado y del régimen extendida alrededor de la última “empresa” de Junio Valerio Borghese por cuenta de Estados Unidos y de Israel y de sus amigos italianos, en la noche del 7 al 8 de diciembre de 1970.
Porque Julius Evola ha sido el teórico del alistamiento dentro de las estructuras secretas del Estado antifascista de los sedicentes neofascistas, como veremos en un próximo capítulo, desmintiendo así el argumento de un organismo político que agrupaba combatientes fascistas y no consintiendo [la FNCRSI, NdT] prestarse, ni mediante el silencio, a las sucias maniobras desarrolladas en esa época.
Fue siempre la FNCRSI la que denunció, en el mes de noviembre de 1969, la preparación de un golpe de Estado reaccionario en Italia y la que advirtió a los fascistas de que no tomaran parte.
Hechos imperdonables para quien, como Julius Evola, conspiraba desde hacía años a favor de la instauración en Italia de un régimen abiertamente reaccionario y conservador, sumiso a la voluntad del capitalismo y de la Iglesia católica, totalmente alineado con los Estados Unidos e Israel.
Un régimen como el actual, para entendernos, que ha hecho de Italia la pocilga de Europa y el hazmerreir del mundo, pero siempre presto a acatar las ordenes provenientes de Washington y de Jerusalén, tal como habrían deseado los Evola y los Almirante, cuya herencia ha sido recogida, defendida y propagada por sus discípulos menos cultivados, menos preparados, menos astutos que sus maestros, pero siempre dispuestos a combatir (es un decir) contra los enemigos que quien “aprieta el botón” les señala, como se adiestra a siervos que no son nada diferentes de los Evola, los Borghese y de sus secuaces.


Vincenzo Vinciguerra, Opera 4 diciembre 2009

¡FUERA MÁSCARAS! OBAMA QUIERE LA GUERRA Y LA QUIERE ¡YA!

¡FUERA MÁSCARAS! OBAMA QUIERE LA GUERRA Y LA QUIERE ¡YA!

Yahoo. Blog del editor

"OBAMA ACEPTA EL NOBEL DE LA PAZ EN NOMBRE DE LA GUERRA"
jue dic 10
Barack Obama tenía una patata caliente entre manos: justificar la aceptación del premio Nobel de la Paz ante dos factores adversos. El primero, su breve historial como dirigente y el hecho de que tenga pocos logros que poner sobre la mesa.

Hay uno que le ha asegurado un lugar en la historia, el haberse convertido en el primer presidente afroamericano de los Estados Unidos, pero es discutible hasta qué punto eso le ha "dado voz a los que no la tienen", como argumenta el jurado del Nobel. No es suficiente al menos para los compatriotas de Obama, que en tres de cada cuatro casos no creen que merezca el premio.

El propio presidente del Comité Nobel Thorbjorn Jagland volvía a justificar hoy la concesión del premio a Obama como un incentivo a sus proyectos como el desarme nuclear conjunto con Rusia o la reincorporación de EE.UU. a las conversaciones sobre cambio climático:

"Si los principios son lo suficientemente importantes y la lucha por ellos es vital para el futuro del mundo, el comité no puede esperar hasta que estemos seguros de que esos principios se han impuesto en todos los frentes. Eso haría del premio un sello de aprobación con retraso y no un instrumento de paz en el mundo".

El segundo factor es aún más peliagudo. Obama acaba de aprobar una estrategia que implica enviar 30.000 soldados más a Afganistán, más 5.000 de los aliados de la OTAN. El propio entorno del presidente admitía que era una "ironía" recibir un premio a la paz en tiempos de guerra, y que el discurso de aceptación no pasaría por alto esta contradicción factual.

Pero lo que nadie se esperaba es que Obama realizara uno de los discursos más beligerantes que se hayan podido escuchar en el contexto del Nobel de la Paz.

"Enfrento el mundo tal cual es. Un movimiento no violento no podría haber detenido los ejércitos de Hitler. Las negociaciones no pueden convencer a los líderes de Al Qaeda a deponer sus armas. Decir que la fuerza es a veces necesaria no es un llamamiento al escepticismo, sino un reconocimiento de la historia".

"La creencia de que la paz es deseable rara vez es suficiente para lograrla. Yo soy responsable del despliegue de miles de jóvenes norteamericanos para combatir en una tierra distante. Algunos matarán y algunos morirán. No importa cuán justificable sea, la guerra promete tragedia humana. Nunca es gloriosa, y jamás debe ser presentada como tal".
El discurso de Obama ha estado centrado en desgranar las circunstancias en las que considera la intervención militar justificable: En defensa propia, en ayuda de una nación invadida o por motivos humanitarios, como "cuando los civiles son masacrados por su propio gobierno o cuando una guerra civil amenaza toda una región".

También habló de las alternativas no violentas como las sanciones y los embargos, citando los ejemplos de Irán, Corea del Norte, Sudán o Birmania. También tuvo un mensaje para estos países: Estados Unidos no permitirá que estos países "abusen del sistema" y "rompan las reglas".

Un discurso duro, amenazador incluso contra los enemigos de su país. Más que al mundo entero que lo acogió como salvador tras el militarismo unilateral de la era Bush, Obama parecía dirigirse al público interno, a los votantes americanos que según una reciente encuesta piden menos intervencionismo en los problemas del extranjero y un repliegue en los valores del individualismo americano. Quizás el que su aprobación hubiera caído al 45% pesara más que los carteles de protesta que le acogieron a su llegada a Oslo, mostrando una versión escéptica del eslógan que le llevó al poder: "¿Change?"

"IRAN CRÍTICA LA INTERVENCIÓN SAUDITA EN YEMÉN"

"IRAN CRÍTICA LA INTERVENCIÓN SAUDITA EN YEMÉN"

Irán critica duramente la ofensiva de Arabia Saudí en Yemen
Posted by حسن on 6th December 2009

Fuente: Guerra sionista.
Ali Lariyani ha criticado al gobierno saudita por entrar en el conflicto de Yemen con el lanzamiento de una ofensiva en el norte del país.

El Presidente del Parlamento iraní, Ali Lariyani puso en tela de juicio el motivo detrás de la ofensiva de Arabia en el norte de Yemen, y dijo que había exacerbado y empeorado la situación en el Yemen.

“Me pregunto cómo ‘nuestros’ hermanos saudíes que son musulmanes hacen tal cosa. Ellos, de hecho están… matando a musulmanes”, dijo Lariyani, proponiendo la negociación como el único medio para solucionar la crisis en el Yemen.

Lariyani aconsejó al gobierno de Riad no “incitar la división” entre los musulmanes. “Si los saudíes usan misiles, ¿por qué no utilizarlos contra Israel?, sino que en cambio los misiles caen sobre la gente pobre e inocente … El gobierno saudita es islámico y no debe despertar la división entre los musulmanes. ”

Lariyani, reiteró que la participación de Arabia Saudí en la lucha contra el Yemen fue un “acto sedicioso instigado por los enemigos del Islam”.

Dijo que Arabia Saudí había apoyado financieramente el ataque de Saddam Hussein contra Irán en la década de 1980 por la sencilla razón de que los iraquíes son árabes, pero ahora se niegan a intervenir en cuestiones relacionadas con otras naciones árabes.

“Les dijimos (saudíes) no colaborar con el régimen dictatorial de Saddam, pero ellos replicaron que los iraquíes eran árabes. ¿Por qué es ahora que no intervienen para ayudar en el Líbano o Palestina, teniendo en cuenta que son en su mayoría sunníes y árabes? ¿Por qué no se enfrentan al régimen sionista? “, Replicó.

El ejército de Yemen ha lanzado una gran ofensiva, denominada “Operación Tierra Quemada”, en contra de los chiítas en el sector norte del país.

El gobierno acusa a los combatientes de la resistencia, los Houthis, dirigidos por Abdul Malik al-Houthi de tratar de restaurar el sistema del imamato, que fue derrocado en un golpe de estado en 1962.

La Houthis sostienen, sin embargo, de que están defendiendo sus derechos contra la marginación del gobierno, una política que creen que ha sido adoptada bajo la presión de los extremistas wahabí con respaldo saudí.

Arabia Saudí ha entrado directamente en el conflicto militar con el lanzamiento de ataques aéreos en el norte de Yemen, basandose en que los combatientes Houthi han matado a algunos soldados en la frontera con Arabia Saudita.

Los combatientes de la resistencia chiíta dicen que los pueblos del Yemen están siendo atacados con bombas de fósforo blanco, mortales, que causan lesiones masivas y que están prohibidas por la Convención de Ginebra.

PRESS TV

"EUROPA HA MUERTO" (II)

"EUROPA HA MUERTO" (II)


”Ángel exterminador,/te espera la guerra./Aún no se ha declarado/ ya lo sé.../pero habrá guerra. /Guerra excitante y prohibida/ sólo es para mayores de dieciocho años./ (...) Guerra excitante te amo,/yo también quiero ser ministro de la muerte.” (“Ángel exterminador”, Ilegales, 1984)

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* NUEVOS MUROS

En realidad, el “muro de Berlín” fue derribado a fin de levantar otros tantos muros, físicos e ideológicos, reales o virtuales, en función de los intereses del imperialismo mundialista norteamericano en su nueva fase expansión hegemonista considerada definitiva para la conquista del continente euroasiático, y por lo tanto, el dominio planetario absoluto.
Fukuyamas aparte, no hemos presenciado el triunfal “fin de la historia”, pura propaganda de gabinete, supuestamente anonadada ante la presencia cuasi-divina de la democracia liberal, sino el comienzo de otra historia: la de la entropía general del capitalismo global convertido en una “DEMOCRACIA CAPITALISTA DE GUERRA” identificada cada vez más con “Occidente” como concepto histórico, filosófico y geopolítico.
No podía ser de otro modo.
Si la materia del mundo y de la existencia humana no es más que –nietzschenamenee hablando- pura “Voluntad de Poder”; La democracia liberal-capitalista/social-progresista, depurada y decadente expresión político-cultural del nihilismo occidental, se iba a convertir - aparte de una falacia hipócrita y supersticiosa- en una gigantesca HERRAMIENTA de COMBATE en manos de los Devoradores del mundo, los Nuevos Señores del Capital Global y de la Tecnología de Guerra.
Al cabo de pocos años, la Rand Corporation, uno más de los muchos laboratorios ideológicos del complejo militar-industrial yanqui, financió a uno de sus “intelectuales orgánicos” en nómina para “demostrar” que, de hecho, “el fin de la historia” era –como no podía ser de otro modo- una “reconfiguración del nuevo orden mundial” cuyo carácter específico llevaría al inevitable a un “choque de civilizaciones”.
Era llegado el momento de “exportar” la fe democrática-occidental y su civilización superior a culturas, razas, pueblos y naciones. O sea, la etno-democracia occidental (griega, judía, cristiana y americana) a hostia limpia: sin comtenplaciones
Civilizaciones “diferentes” (eufemismo de “inferiores”); pintorescas incluso, básicamente “arcaicas” pero dignas de ser “salvadas” en nombre de la “sociedad abierta”.
“Civilizaciones” fatalmente dejadas de la mano del Yahvé trasatlántico -y hasta hostiles (¡anatema!¡Herejía!) en algún caso a la neo-religión occidental . “Estados gamberros”, según Madelaine Albrigth, aquella grotesca grulla cebada, Secretaria de Estado del insaciable follapavas Bill Clinton.
Tras la caída del “muro de Berlín”, la “Nación bendecida por Dios” se regocijaba “liberando” Kuwait, bombardeando Serbia, estrangulando Irak, desmembrado Rusia, machacando Somalia, atacando Sudán, humillando a sus “socios-aliados” europeos, justificando y sufragando el genocidio sionista contra los Palestinos, y un largo etcétera.
Todo ello con el beneplácito de la Europa de Maastricht y de la OTAN: bastarda retaguardia pequeño-burguesa siempre dispuesta a bendecir las agresiones imperialistas bajo la coartada de la injerencia humanitaria y el pacifismo armado; y –presta siempre a engordar su economía proteccionista mediante los pingues negocios de exportación de armamento y explotación de los mercados internacionales mediante mega-corporaciones transnacionales de capital –no se olvide- europeo.
Así, cuando apareció una nueva generación de ideólogos, consejeros y planificadores crecidos al “calor” de la “guerra fría”-y en su inmensa mayoría ligados al Partido demócrata americano, pero más aún al Estado de Israel: los mal llamados “neocons”- la suerte estaba echada.
El punto de inflexión no pudo ser otro que un “casus belli”: El ataque del 11 de septiembre de 2001 contra los símbolos fundamentales del poder norteamericano.
Responsables oficiales del ataque: fundamentalistas islámicos procedentes de áreas geográficas y confesionales económica e históricamente vitales para los intereses nacionales norteamericanos en Oriente medio y Asia central.
Arabia Saudita, el mayor productor mundial de petróleo. Jordania, monarquía tribal, fiel aliada de los Estados Unidos. Egipto, régimen militar sometido a la disciplina occidental desde los acuerdos de Camp David. Yemen y otros emiratos árabes que como los anteriores estados mantienen un discurso religioso y político antisionista a la vez mantienen estrechos lazos con el protector supremo de la política expansionista y genocida de la Entidad sionista ilegal.
Contradicción que no podía pasar desapercibida por los nuevos estrategas de la guerra política que pretendía en palabras del extinto Norberto Ceresole “Conquistar el imperio americano desde dentro”.
¿Y Europa?
En su papel habitual. Financiando el Capitalismo de guerra “lucha contra el terrorismo”; sosteniendo el esfuerzo de guerra de Bush-Obama; aportando muertos propios, en Londres, en Madrid, en Bosnia, en Líbano, en Irak, en Afganistán, etc. y sobre todo ajenos; protestando tímidamente ante el exterminio de poblaciones civiles, y cagándose de miedo cuando periódicamente Israel recuerda que Europa es “esa vieja puta” y madre de todos los antisemitismos que tiene de pagar y callar, y seguir pagando y callando, especialmente cuando los criminales de guerra israelíes levantan muros por toda Palestina y bombardean, matan y rematan a hombres, mujeres y niños en Gaza, Libano, Cisjordania y donde se tercie.
Después de todo, dicen algunos, esto no es Gaza: Europa para los Europeos pasando –eso sí- por Washington y Tel-Aviv.
Sí; “Europa”, esa cosa gorda azul-masón, recargaba las pilas de una nueva falsa-conciencia que en forma de seudo-ideología identitaria, y dentro siempre del absoluto respeto reverencial hacia amo norteamericano, le procurara un lugar a la sombra de las Barras y Estrellas y de la Estrella de David.
El enemigo está dentro. Es el Islam. No el terrorismo islámico. Sino la Religión islámica, amén de los inmigrantes de países musulmanes y los musulmanes nacidos aquí, ciudadanos europeos de segunda y tercera generación, incluyendo también a los conversos de viejos países europeos, considerados a partir de ahora “traidores y felones” a la “nueva europa”, cristiana y feminista, israelita y sodomita.

* LA ULTIMA BANDERA

Esto es una guerra ideológica, una “cruzada” capitalista, un juego bélico, político y geo-económico complejo pero perfectamente discernible.
La islamofobia no nació como se supone en los “thinks tanks” estratégicos de las Corporaciones militar-indústriales financiadas por la CIA y NSA. Menos aún por los intelectuales orgánicos del régimen norteamericanos de principios de los 90 a la búsqueda de un “enemigo para todo” tras la debacle del comunismo soviético y su modelo ideológico y social.
Mucho antes, en el marco de las guerras árabes-israelíes, la ideología sionista que se veía a sí misma –en palabras de su fundador- como “vanguardia occidental frente a la barbarie sarracena”, fue pergeñando modelos de manipulación social y de guerra sicológica para que, una vez eliminado el comunismo soviético y sus adláteres, el “primer mundo”, el “mundo libre” judeoestadounidense, pudiera y debiera focalizar en el Islam al nuevo “enemigo de la libertad, del progreso, los derechos humanos, la democracia y la coca-cola”.
No fue fácil al principio: porque en los largos y funestos años de la guerra fría, los Estados Unidos había cerrado acuerdos y pactado alianzas con países de tradición musulmana, ideología conservadora y ferozmente anticomunistas pero sobre todo económicamente necesarios para los objetivos geopolíticos y estratégicos de los Estados Unidos.
Israel, entidad sionista ilegal, íncubo histórico –como dijimos- del neo-nacionalismo judaico, del colectivismo social-demócrata ruso y del colonialismo imperialista occidental, surgió de la derrota de Europa como una secta armada y peligrosa, con una ideología política mesiánica, estatalista, izquierdista, terrorista, fanática
Puro apostolado del odio y de la venganza.
Poco que ver con la Biblia judaica. Mucho que compartir con la seudo-civilización occidental moderna.
El sionismo fue desde el principio una respuesta judía a un problema histórico judío: la Emancipación, y su terrible corolario: la Asimilación, punto final de la judeidad propiamente dicha, subsumida en el “Nuevo Régimen” gentil ante el cual el tradicionalismo rabínico resulta inservible, inane, e incluso contraproducente.
Tras haber servido “lealmente” a las aristocracias feudales desde sus ghetos estamentales, el orden tradicional del judaísmo de la Diáspora se tambaleaba.
El “pueblo elegido” parecía condenado finalmente a perecer no por el “antisemitismo” cristiano-monárquico, sino por su contrario: el Estado moderno, laico, civil, no-confesional, igualitario y tolerante.
Surgió así el Sionismo: que – tras muchos de lucha armada nacionalista y de asentamientos ilegales y de “limpieza étnica” en Palestina- como formación histórica de este tipo parecía condenada, finalizada la Segunda guerra mundial, a militar en el bloque soviético o en coherencia con su carácter de “movimiento de liberación nacional” a formar parte del neo-nacionalismo anticolonialista y del futuro movimiento de países no-alienados.
No fue así.
Rodeado de países árabes hostiles, de petro-monarquías feudales o de nuevos estados nacionales, la nueva entidad, aun habiendo sido reconocida inmediatamente por la Urss, libró una sorda y violenta batalla para ser reconocido por los Estados unidos y sus aliados europeos e internacionales no solo como su más “fiel y privilegiado aliado”, sino como su UNICO interlocutor de confianza en la zona, su punta de lanza, su “desdoblamiento operativo”, su sombra, su fantasma.
Una batalla que llega hasta hoy.
Una batalla por formar parte de igual a igual, salvando las distancias, del entramado de poder de los Devoradores del mundo, de los vértices mundialistas, del nuevo orden hegemonista uni-polar.
Una batalla por seguir siendo –como dice el eurosionista holandés Wilders- la “primera línea de defensa” de Europa, de Occidente, de los Estados Unidos.
Una batalla por mantener su hegemonía militar en Medio Oriente; por defender su identidad expansionista e imperialista en la zona que la propia bandera nacional de Israel recoge en sus dos bandas azules y fluviales: “el Gran Israel del Nilo al Eufrates”.
Una batalla sostenida y financiada por el lobby judío estadounidense, y que se solapa hoy bajo la bandera de las Barras y estrellas en Irak y la de la OTAN en Afganistán.
Doble expansión pero también doble problema.