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Vincenzo VINCIGUERRA: "EL HONOR DE ITALIA"

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Fuente: Marielenagrill.org
Trad: A.Beltrán


El 8 de septiembre de 1943 arrancó a Italia y a los italianos su honor. La reconstitución del Estado nacional republicano, luego República social italiana, lo repuso para cuantos aún –y eran muchos- sentían su imperiosa necesidad como individuos y como comunidad nacional.
El final de la guerra borró de la Tricolor la palabra “Honor” que había sido inscrita idealmente por los fascistas de la República social, desapareciendo oficialmente para siempre, escarnecido como adorno inútil por los antifascistas y traicionado por los “neofascistas” para los que el servilismo hacia los vencedores representaba el único modo de sobrevivir políticamente.
La lectura del libro de autoría colectiva, “Historia de la Federación Nacional de Combatientes de la República Social Italiana”, de próxima publicación, nos demuestra, sin embargo, que en este País el honor ha sido preservado, defendido y afirmado por los veteranos de la República social italiana que no han traicionado, no han renegado, no han reconstruido la historia de la República fascista adaptándola a la necesidad de “integración” en el régimen antifascista, que han permanecido siendo ellos mismos renovando el pasado en el presente y reafirmando la validez de una Idea que 65 años de persecuciones, falsedad, mentiras y traiciones no han conseguido eliminar.
El libro narra la historia de la Federación Nacional de Combatientes de la República Social italiana (1), pero se detiene también sobre ciertos aspectos históricos precedentes y sobre el combate librado, en condiciones extremadamente difíciles, contra el uso instrumental que del pasado fascista ha realizado el Movimiento social [MSI] y, con él, los grupos a él vinculados y de él herederos como los que todavía hoy, desgraciadamente, están en activo.
No es solamente un libro que leer, porque en realidad hay que situarlo en la raíz de una relectura histórica y política de estos 65 años de “neofascismo de servicio(secreto)” puesto que expresa las ideas del Fascismo tal como ha sido en su realidad viva y combatiente.
Leyendo las páginas de esta obra, se descubre (y será para mucho la primera vez) y se redescubre el patrimonio ideal que estos hombres han sabido defender y proteger, afirmar y divulgar durante todo el periodo de posguerra no cediendo ni a los halagos ni a las amenazas.
La lucha librada por la Federación Nacional de Combatientes de la República Social ha sido –y sigue siendo- la continuación histórica, política e ideológica de una guerra contra “el viejo mundo iniciada el 23 de marzo de 1919, en Milán, proseguida, tras distintas vicisitudes, con la entrada en el segundo conflicto mundial, el 10 de junio de 1940, y no concluida el 25 de abril de 1945.
Es la guerra contra los poseedores del monopolio de las riquezas mundiales, los mismos que todavía hoy mantienen al mundo en un estado de guerra permanente necesario para alcanzar el objetivo final de imponer su dominio universal.
Por esta razón, los Estados Unidos que son el brazo armado del capitalismo y del sionismo han utilizado a discreción su inmenso aparato industrial para combatir contra Alemania, Italia y Japón, luego contra la Unión soviética y el “comunismo internacional”, hoy contra el Islam y los países musulmanes todavía no domeñados.
Han acumulado oro al precio de la sangre de millones de seres humanos de todos los Continentes.
Pero, aún no han vencido.
En Italia, el antifascismo, masivo, ha creado la leyenda de la existencia de un “neofascismo” que era, al contrario, el instrumento del poder democristiano y anticomunista.
Durante 50 años ha permitido a los dirigentes del “neofascismo” efectuar el saludo romano, organizar las “peregrinaciones” a Predappio, encargar misas en memoria de Benito Mussolini y de los caídos de la RSI, engañando, así, a millares de italianos que, como fascistas, se han encontrado inconscientemente combatiendo en interés del Estado antifascista.
Después, el antifascismo ha estimado que podía prescindir del engaño y de la mentira, exigiendo a los jefes del “neofascismo” pública abjuración de las ideas que jamás habían tenido como medio para incorporarlos a una mayoría de gobierno, no realmente al poder.
No es preciso comentar el indecente e indecoroso espectáculo de todos los que, de Gianfranco Fini a Ignacio La Russa, se han lanzado a renegar de todo lo renegable, y más aún, a fin de obtener la patente de antifascistas y la bendición de los rabinos italianos e israelíes.
La contraposición entre el llamado “neofascismo” italiano y el fascismo de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI es completa, a nivel ideológico, político, humano y moral.
Algunos personajes que el poder mediático ha presentado como “terroristas negros” han llegado incluso a enaltecer a Angelo Izzo, el monstruo del Circeo, (2) como su “camarada”, forjado en las teorías evolianos que lo elevaron por encima de la moral común. Por Izzo, se han empleado a fondo los Tuti, los Concutelli, los Murelli, los Zani, mientras su ideólogo, Franco Freda, declaraba que se hallaba indeciso en considerar al monstruo como un camarada o no.
A estos neofascistas de Comisaría y de servicio secreto, a cuantos todavía hoy les consideran, junto a tantos otros, como “camaradas” les remitimos al juicio que sobre la violación y los violadores han emitido los combatientes de la RSI.
Comentando la violencia a la que sometida Franca Rame por los missinos milaneses al servicio de los carabineros, los camaradas de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI, escribieron:
“Con la violación, el hombre destruye el mundo espiritual del ejercicio consciente de la libertad, de la voluntad y de la inteligencia, y retrocede al nivel de la bestia salvaje. Tal sujeto debería encontraren la conciencia ética colectiva y en el Código Penal castigos morales y penales análogos a los previstos en los casos de homicidio”
La distancia entre los fascistas de la RSI y los “neofascistas” de la derecha evoliana y chivata, es sideral.
Constituirá este libro de la Historia de la Federación Nacional de Combatientes de la RSI, el elemento de crítica y reflexión que ofreceremos a cuantos, especialmente los más jóvenes, no saben lo que fue el Fascismo y qué quiere decir ser fascistas.
Un libro para leer y hacer leer, para divulgar y comentar, del que extraer la enseñanza fundamental de que el honor no es una palabra vana y carente de significado, es un valor que hay debe ser afirmado siempre y a toda costa, incluso contra todo y contra todos.
La Federación Nacional de Combatientes de la RSI ha conservado, ella sólo en Italia, las ideas y el honor de la República social.
Hoy, nos ofrece una última arma para combatir por nuestras ideas y por nuestro honor porque, en el futuro, podamos reencontrarlas junto a la justicia social, independencia, soberanía nacional y libertad que el antifascismo ha robado.

Notas del Trad:
(1) FNCRSI: http://fncrsi.altervista.org/
(2) Cf. Vinciguerra,“Los fascistas del antifascismo”: http://antagonistas.blogia.com/2008/121101-vincenzo-vinciguerra.php

Vincenzo Vinciguerra, Opera 24 febrero 2010



Viernes, 05 de Marzo de 2010 15:10. antagonistas #. Vinciguerra

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