Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres.

La leyenda negra de Hamás y el callejón sin salida del antifascismo

20090119115833-gaza-lyon11.jpg

 Coordinadora Proyecto Eurasia( CPE)

¿Por qué en el campo "propalestino" muchos no quieren reconocer a Hamás como legítimo representante del pueblo palestino?

 

Quien sigue las iniciativas de la Coordinadora Proyecto Eurasia (CPE) sabe que hace algunos días hemos elaborado una "puesta a punto" sobre Sionismo y Palestina: http://www.cpeurasia.org/?read=16587 (*)

En realidad, pensamos que lo único que podemos hacer, dentro de nuestras concretas posibilidades como ciudadanos italianos y europeos que no viven en Palestina pero que intentan aportar una contribución a la causa de la Justicia, y por ende de la Paz, sobre todo desde el "Viejo mundo", consiste en cambiar el registro en la llamada "guerra de información", dejando de utilizar conceptos y expresiones del “adversario”, ajenos por principio y por ello mismo contraproducentes como ’arma cultural’.

Es notorio, de hecho, por varios comentarios presentes en la Red, que las últimas ’empresas del Sionismo están haciendo perder de vista a muchos de los escasos elementos que permanecen ’despiertos’ en medio de la mayoría lobotomizada, el hecho de que todos estamos ocupados por América que, ciertamente se apoya de forma privilegiada en el "lobby judío", pero a fuer de sinceros no estamos ocupados por “los judíos”, ¡ni por un “ejército israelí”!

Dicho aún más claramente, se está verificando que el americanismo y la ocupación (militar, económica, política, cultural: en una palabra, “dominio”) plásticamente representada por las más de cien instalaciones USA-NATO diseminadas sobre nuestro territorio, se pierde de vista tras una cortina de humo siempre más espesa, con el resultado que atacando a “los judíos”, nos exponemos invariablemente a la acusación de “antisemitismo” y similares, con todas las consecuencias conocidas. Esto no significa que se deba aparentar que en Italia y en Europa no exista un astuto y potente “lobby judío”, aunque su acción, hipermediatizada y por tanto irritante, no debe hacer perder de vista que todo esto puede sucede porque América nos ocupa militarmente y nos domina con su “modelo”, de otro modo también "los judíos" dejarían de hacer de "altavoz" y se adaptarían a vivir como italianos y europeos, decidiéndose finalmente a abandonar su “doble fidelidad”. Por lo tanto, al “lobby” magníficamente desmenuzado por Mauricio Blondet en “Effedieffe.com” está bien darle la importancia que merece, pues resulta evidente a cualquiera, que en todo tiempo y lugar “los judíos” no pueden hacer nada si las riendas del poder están sólidamente en manos de elementos autóctonos.

 Por lo demás, denunciando al Sionismo por lo que es, al menos en el ámbito geopolítico, e indicando claramente los protectores occidentales, empezando por los de ultramar, se suministra algún argumento, menos a quien utiliza sistemáticamente al “judío” como biombo para hacer la  moralina a quien expone sólidos argumentos críticos con los cuales, regularmente, los bienpensantes de costumbre, del “Giornale” al “Manifesto”, pasando por “República” y el “Corriere, evitan enfrentarse.

      Que América utiliza al “judío”  (como viene siendo utilizado el “homosexual”, estableciendo “categorías”  como fácil arma de extorsión) está demostrado por el hecho de que toda la judeofilia constatable en las televisiones, en los periódicos, en la escuela, etc. está presente solo en los Países dominados por América (o por Occidente, que es lo mismo): Significativamente, en el parlamento de la República Serbia de Bosnia (rara excepción en una Europa sometida y, a su vez, cipaya de América) no ha aprobado una “ley antirrevisionista”… Y si vamos a Rusia, donde el dominio occidental es ausente, no va en escena todo este “escándalo” en un perenne teatrito de títeres que se hacen los tontos y que deliran sobre “libertad de expresión” pero mandan a la cárcel a los historiadores, pontifican sobre “derechos humanos” pero “no ven” donde vienen siendo sistemáticamente pisoteados, imponen la “memoria” pero “se olvidan” de aquello que acaece cada día.

      La realidad es que ha sido inventado un juego perfecto, donde todo rol – si se aceptan los asuntos de base- está predeterminado, y donde no existe prácticamente ‘salvación’. El “Bien”, cualquier cosa que haga, lo hace por el Bien, el “Mal”, cualquier cosa que haga, lo hace por el Mal. Y el “Bien” son América, el Sionismo, “los judíos”; El “Mal” los palestinos, los árabes, los musulmanes. 

Así que, el único modo de salir de esta situación desesperante es volver a individuar el problema, que es político-cultural, o mejor de “civilización”, y no simplemente mediático, dado que en los media se agitan los bufones de la corte –que como los políticos- en un abrir y cerrar de ojos pasan de servir a un patrón a otro, como todos los bufones de la historia. La verdad es que, quieran o no quieran, todos aquellos que tienen una “posición” (economía, finanza, política, cultura, profesiones, etc.) son siervos de América, desde 1945, y que todos aquellos que de un modo o de otro no están “satisfechos” con el modo de proceder pueden hacerse una idea “positiva” o “negativa” sobre el Fascismo y las “causas” de la Segunda guerra mundial, pero esto no cambia una coma sobre la realidad objetiva del 2009 que todos – “de derecha”, “de centro”, “de izquierda”- tenemos que afrontar.

El problema, como ya hemos revelado en el pasado (http://www.cpeurasia.org/?read=7479), es el antifascismo, o bien su ser la necesaria posición que quienquiera intentar hacer carrera debe asumir. Por tanto, el único modo para salir del callejón sin salida en el que toda posición “antagonista” está destinada ha fijarse es colocarla con el antifascismo (como clave de lectura del mundo actual, porque aquello de la época en la cual el Fascismo estaba -1922/1945- podía tener una dignidad propia. De hecho no se requiere mucha agudeza para advertir  las recaídas del antifascismo erigido como ‘doctrina oficial’: “Irán es fascista”, “Sadam era fascista”, Hezbollah por supuesto y ahora también Hamás… y no solo por las marionetas de la política y de la información – lo que se puede comprender- sino también por los “propalestinos” que prefiriendo una fantasiosa “Palestina laica”, proyección de sus deseos, contribuyen a la “leyenda negra” sobre Hamás que, concretamente, es la organización que conduce la “resistencia”.

      Se comprende por tanto que se vive completamente inmersos en una feria del equívoco, comenzada propiamente en 1945, porque si institucionalmente –como nos recuerdan cada 25 de abril-  la “Resistencia” es un “valor”, no debemos aguantar políticos que – mientras un millón y medio de personas, ya hambrientas, son bombardeadas- encuentran palabras de condena solo para una bandera arruinada (!), Mientras estos, por coherencia con su “pro-resistencialismo”, ¡deberían elevar odio a la resistencia palestina! Y para rematar, están aquellos para los cuales “Israel=Fascismo” (¡aunque también Berlusconi, Putin y tal vez también Chávez son fascistas!) con nueva agua aportada al molino del “eterno antifascismo”, cuando al límite, si todo esto tuviese sentido, la equiparación del Sionismo con el Fascismo debería ser propiamente el “discurso” de televisiones y periódicos, en los cuales se trabaja solo si se es “antifascista”.

      La misma estupidez se manifiesta en la lectura del pasado próximo-oriente dada en los sostenedores de una y otra “causa”. Tenemos a quien individua un ánimo “fascista” en los palestinos y en los árabes en general porque algunos representantes importantes (piénsese en el Gran Muftí Amin al-Huseyni o en el iraquí al-Ghaylani) se declararon a favor de las potencias del Eje: ¿qué debían hacer, si su problema principal era Inglaterra? Pero está también quien individua “raíces fascistas” en el Sionismo por el hecho de que el Fascismo mantiene, hasta la mitad de los años treinta, relaciones con el movimiento sionista: de nuevo, ¿qué debía hacer Italia por su política en el Mediterráneo tendida a retomar el control, si el “problema principal” era Inglaterra? Y, colmo del ridículo, ¡mientras todos hacen gala de “fascista”, los sostenedores de la “causa” A se indignan de que los de la “causa” B la tachen de “fascismo” o viceversa!

No hay nada que hacer: para quien cree interpretar cada fenómeno sobre la base de la dicotomía “fascismo-antifascismo”  no existen explicaciones, solo una disposición fideísta y un casillero en donde insertar a los “Buenos” (los “fascistas atemporales”, de algún “terrible faraón”) y los “Malos” (los “antifascistas atemporales”, del adversario de aquel “terrible faraón”.

      Pero esto no es todo: mientras América en el fondo no cree en la susodicha “dicotomía” aunque hace que sus subordinados sí crean (así como en los años Cincuenta-Sesenta no creía en la dicotomía “comunismo-anticomunismo”, hoy no cree en el “peligro islámico”), los subordinados acaban por creerlo llegando a ser por tanto “perfectos autónomos”. Precisamente es el caso de aquellos “propalestinos” que, esclavos de la mitología antifascista, tienen vedada la capacidad de reconocer en Hamás al legítimo representante del pueblo palestino, elegido plebiscitariamente en “elecciones libres”. Con toda evidencia, si bien hacen profesión de “demócratas” y autores de “libres elecciones”, esos no se disgustan mucho del pensamiento del conocido escritor Abraham Yehoshua, que interpelado sobre la “representatividad” de Hamás, desde la cima de su “reputación” de “paloma israelí”, ha afirmado al Tg1 de las 20:00 del 4 de enero del 2009 que “también Hitler y Mussolini  han sido elegidos”, luego “la democracia no garantiza sabiduría”.

Escuchando un poco más a menudo a estos personajes (como aquel diputado “judío” del PD que ha declarado a Radio RAI que “en Italia hay un problema, que está el Art. 21 de la Constitución, que defiende la libertad de expresión”: http://www.radio.rai.it/radio1/inviatospeciale/archivio_2008/audio/is2008_11_22.ram), y en el fondo, poniendo atención a lo que dicen y escriben, se entiende todo lo que hay que entender sobre el “antifascismo”. Y que no es verdad que el objetivo de la enésima agresión sionista es Hamás: son los propios palestinos culpables de haberlo elegido como su representante. Si se está de acuerdo sobre este punto, no se podrá no reflexionar sobre el hecho de que los bombardeos indiscriminados sobre las ciudades italianas fueron dirigidos contra las poblaciones que las habitaban, culpables de haber tributado su “consenso” a sus representantes. Los cuales, evidentemente, como es el caso de Hamás hoy para los palestinos, debían haber hecho algo bueno para los italianos,  es decir algo inaceptable para América que, interesada en la explotación del  género humano, había inventado los bombardeos para la posguerra (“reconstrucción”) y, ya en 1935, los embargos moralizantes que empero, todavía no existiendo la llamada “comunidad internacional”, funcionaban mucho peor que ahora.

      En fin, otro punto queda claro. Hemos escrito de “antifascismo” en relación con América, pero es necesario especificar que el centro propulsor del antifascismo (así como el “neofascismo de mitos nórdicos”, aclarando que a nosotros no nos gusta quien “hace el fascista” tatuado con Odín y la céltica y vestido con marcas inglesas…) es, sobra decirlo, propiamente Angloamérica, más precisamente aún, la “Pérfida Albión”, correctamente individuada por el Fascismo como el adversario principal de Europa. El análisis era correcto. ¡“Judíos”! “Judíos” había en las filas fascistas, también de la RSI. Alguno nos ha lanzado sin más la idea de que – al menos hasta 1938- “el Fascismo quería a los judíos”, luego ¡también “los judíos” serían “fascistas”!

      Pero el análisis de la “leyenda negra” de Hamás no está todavía completo si no se presta atención a la “mentalidad moderna” dominante, que individua solo en causas económicas y sociales el “motor de la historia”. De hecho, para aquellos que no se atreven a ver más allá del plano económico-social, una fuerza como Hamás resulta prácticamente incomprensible, dado que las referencias de tal organización son de tipo trascendente. La ‘leyenda negra’ de Hamás es una consecuencia del materialismo de muchos que han abrazado la “causa” propalestina. Y no es cuestión de seguidores de izquierda o de derecha, siendo la cuestión aquí un acercamiento que caracteriza a la “modernidad”.

Con todo, y establecido que el Fascismo no es declarado como el “Mal absoluto” por su carácter violento, la “dictadura” o cualquier otra cosa desagradable para el “espíritu democrático” (que de otra manera encontraría reprobable el comportamiento de Angloamérica y del Sionismo), se comprende que el Fascismo es detestado porque representa una realidad que se le escapa a quien razona en términos puramente materialistas. Como Hamás. 

En el 2009 no hay Fascismo desde hace más de sesenta años, pero existe el antifascismo, con su mitología, sus extorsiones, sus instrumentalizaciones y sus contradicciones irresolubles. Queremos devolver un discurso honesto a todos aquellos que, como nosotros, no tienen ningún interés directo, oculto o manifiesto  ( la CPE es una “coordinadora” de individualidad y asociaciones abierto a toda colaboración, y sin más “preliminar” que la propia razón de ser, no forma parte ni de las organizaciones de la “derecha”, ni del “centro”, ni de la “izquierda” en cualquiera de sus matices).

      Poniendo en el desván al antifascismo, no se hace un favor ese “fascismo eterno”, que no existe más que en cerebros clónicos de Angloamérica. Se hace un favor a nosotros mismos. Para comenzar a caminar solos, a pensar solos, a gobernarnos solos. Volver a “adultos” después de habernos hecho los “niños” a menudo. Dejar de fingirse “enfermos” para volver “sanos”. ¡Para retomar la vida! Aquella que arrebatan a los palestinos porque han votado a Hamás.

 

(*) Hay traducción en:  http://emboscado.blog.com/4441222/

 

 

Lunes, 19 de Enero de 2009 11:58. antagonistas #. Palestina

Comentarios > Ir a formulario


¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres



Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris