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VINCENZO VINCIGUERRA

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“FASCISTAS” DEL ANTIFASCISMO

 

Desde hace tiempo asistimos a la convergencia de una seudo-historiografía de
derecha y de izquierda que, de mutuo concierto, tratan de hacer pasar como verdad todo lo que la propaganda oficial del régimen ha difundido durante años a cuenta del neofascismo de los años Setenta.

Indiferentes ante la copiosa documentación que demuestra que este “neofascismo” ha sido realmente mero instrumento del Estado y, por lo tanto, de los enemigos del fascismo, historiadores e ideólogos como los servicios se seguridad israelíes, periodistas de “Alianza  Nacional” y agit-prop de izquierdas, intentan por todos los medios, aprovechando el momento favorable para ellos con un gobierno de centro-derecha cuya sumisión respecto a Estados Unidos e Israel es manifiesta y de una izquierda cómplice para disfrazar como verdad históricamente aceptada lo que es la mentira, documentada y documentable, de un “neofascismo”  subversivo y, además, “combatiente” contra el Estado y el sistema partitocrático.

No es casualidad que en esta tesis embustera coincidan personajes que utilizan, con extrema desenvoltura, las armas de la calumnia y de la difamación, alguno de los cuales explotan el dolor propio y ajeno para gozar de una gloria efímera.

Les respondemos afirmando que si tantos hombres han sido engañados en los años de la posguerra y se han unido y tomado parte en una estrategia suicida de buena fe, por confianza en los “jefes” y por escaso nivel político, muchos otros  se han incorporado por simple espíritu de aventura, o también por comprobada capacidad delictiva amamantada por una ideología que nunca han tenido.

Y mientras los primeros, los de la buena fe, callan y nadie habla de ellos, los segundos difunden desde siempre mediante entrevistas, declaraciones, evocaciones  alejadas en el tiempo pero que permiten a este Estado perpetuar la mentira.

Así que éstos que resultaron eficaces entonces, para la estrategia del terror y de la infamia, y continúan siéndolo porque el Estado tiene necesidad de ellos y de persistir en la estrategia del simulacro, del engaño y de la confusión que debe desorientar a los jóvenes y pospones el momento del ajuste de cuentas.

Hemos recordado ya lo que fue “Ordine nero” [NdR.- Véase “Antagonistas”, post del 3 de diciembre] y, en consecuencia, el nivel moral de quien, por cuenta de la división de Asuntos reservados del ministerio del Interior y del partisano Carlo Fumagalli ha colocado bombas y redactado pasquines delirantes  para provocar inquietud y miedo en la población y arrojar, conscientemente, oprobio sobre el fascismo, como idea y como historia.

Algunos de ellos, junto a otros de la misma especie, los reencontramos unidos, empeñados en una operación que de por sí misma debería haberles confinado en el basurero de la historia, rodeados del desprecio general.

Nos referimos a la exaltación de un sujeto que, sin ninguna aparente lógica humana y política, ha sido impuesto por ellos como un “camarada” de indudable y diamantina fe fascista, un “espíritu libre”, un superhombre al que tomar como modelo, al que tener al lado, al que confiar secretos más o menos ciertos, de inscribirlo en el elenco de los “héroes” del neofascismo posbélico: Angelo Izzo. (1)

Publicaremos los nombres de los redactores de la revista “Quex” que se editó para la exaltación del “camarada” Angelo Izzo, varias veces imputado por delito sexual, condenado por estupro, homicidio y tentativa de homicidio.

Evoquemos la nota con la que el dinamitero (a ochenta mil liras por semana) de Carlo Fumagalli y de la división de Asuntos reservados, Fabricio Zani (y pedimos disculpas a los lectores por dar su nombre violando las normas higiénico-sanitarias) se encaró contra “las vestales del alto mando de la moral” que se permitían criticar la inclusión de un homicida y violador en el listado de los militantes “nacional-revolucionarios”.

Recordemos que el “arrepentimiento” judicial de Angelo Izzo y Sergio Calore fue acordado con Valerio Fioravanti que convivía fraternalmente junto a ellos en la cárcel de Ascoli Piceno.

“Arrepentimiento” esponsorizado por el grupo editorial “L´Espresso-Repubblica” que presentó a los sujetos como “valientes muchachos” que querían hacer “luz “ sobre las masacres. Un “arrepentimiento” que debía ser compartido por los tres, pero Fioravanti se echó al final a atrás dejado en evidencia a sus dos compinches.

Si todavía hoy el Departamento de  instituciones penitenciarias mantiene a Angelo Izzo en el fichero de los “extremistas de derecha”, si un violador homicida ha entrado en la historia del neofascismo posbélico como “militante nacional-revolucionario” sabemos a quien se lo debemos; a los mismos que hoy, los seudo-historiadores de la “Casa de la memoria” de Brescia y a algunos periodistas de “Alleanza Nazionale”, tratan de reivindicar como combatientes “fascistas”, puros y duros.

Que personajes faltos de cultura histórica y política, interesados en las entrevistas y en la propaganda personal puedan travestir a los Tuti, los Fioravanti, los Izzo, los inefables dinamiteros de “Ordine nero” como militantes políticos, orgullosamente “fascistas, puede entenderse cuando éstos tienen de los fascistas la imagen suministrada por la propaganda bélica que aún domina periódicos y televisiones.

Que otro tanto puedan y quieran hacer los perrodistas de “Alianza Nacional” se comprende perfectamente porque el odio de los conversos y de los renegados es superior al de los enemigos tradicionales, así que en el delirio antifascista que los anima, hoy, no tienen nada mejor que hacer, para alegría de la Comunidad hebrea de Roma, que presentar en público a los admiradores de Angelo Izzo como “fascistas”.

Para los que, al contrario, conocen la historia del fascismo, comparten su ideología, consideran que la política está al servicio de los ciudadanos y que es un combate ético, los admiradores y exaltadores del “superhombre” Izzo son excrementos humanos como los que se encuentran siempre en épocas de desorden y confusión.

No se pueden hacer distingos entre un violador homicida como Angelo Izzo y sus discípulos que, desilusionados, han tomado distancias sólo después de que, bajo la instigación de Valerio Fioravanti, aquel se hubiera “arrepentido”.

La práctica de la violación sexual, el homicidio de Rosaria López y el frustrado de Donatella Colasanti, habían convertido a Angelo Izzo para los personajes antedichos y otros similares, en el “camarada perfecto”, la encarnación del guerrero que, despreciando la moral de la plebe, actúa como quiere y lo quiere lo toma por la fuerza, el “arrepentimiento” judicial lo vuelve un réprobo al que condenar.

¿No es éste el modo de pensar y de juzgar de millares de “espíritus libres”(como se autodefinió el inefable dinamitero de Ordine nero - Zani, Ndr) de los que están atestadas las celdas y las cárceles de Italia, para los cuales toda está permitido excepto “colaborar con la justicia”?

¿Y quiere alguien considerarlos como “camaradas”?

Nosotros los consideramos, simplemente, los “fascistas” del antifascismo que se ha servido de ellos sea como dinamiteros a fin de permitir a los sectores más destacadamente anticomunistas de la Democracia cristiana y del Partido Socialdemócrata de dar el “golpe” con la ayuda de las fuerzas armadas surgidas de la resistencia, sea como confidentes de los aparatos de Estado, sea como admiradores de Angelo Izzo y, finalmente, como invocadores del perdón y la clemencia del Estado.

No son la escoria del fascismo y, ni siquiera del neofascismo posbélico: son la escoria del antifascismo nacional e internacional.

Hablaremos todavía de ellos.

 

 



                                                                                            Vincenzo Vinciguerra Opera, 3 diciembre 2008

(1) El 30 de septiembre de 1975, tres jóvenes “neofascistas” –entre ellos Angelo Izzo- violaron y torturaron a dos muchachas en un chalet del Parque nacional del Circeo, a orillas del mar Tirreno: Rosaria López murió y su compañera Donatella Colasanti salvó la vida fingiéndose muerta. 

30 años después, Angelo Izzo, “arrepentido” judicialmente y en régimen de semilibertad volvió a matar; esta vez sus victimas fueron la mujer y la hija de un compañero de cárcel. Todo un “Angelito”...

 

 

 

Jueves, 11 de Diciembre de 2008 15:21. antagonistas #. sin tema

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