El Islam como recuperación de lo sagrado frente al Occidente materialista *

Por D. M. Mubin Medina
En el nombre de Dios, el Clemente, el Misericordioso.
La paz de Dios os acompañe.
Disculpen Vds. que al inicio de mis palabras haga mención directa a Dios y trate de hablar en Su Nombre, pues si musulmán es el que acepta sus normas y consejos también tratamos que nuestras palabras en este encuentro sean portadoras y transmisoras de Su conocimiento. A Dios pedimos ayuda.
No me cabe duda que este seminario tiene y tendrá especial significación debido al trepidante momento histórico de transición mundial. Y creo que Dios, es decir, la Gran Verdad, quiere hablarnos a través de la enriquecedora aportación de los datos históricos, teológicos, filosóficos, sociológicos, etc. Rigurosamente confirmados y que tan magistralmente nos han mostrado los compañeros ponentes, profesores y expertos de reconocida talla académica nacional e internacional.
Recientemente fue el profesor Huntington quien tuvo la oportunidad de expresar en la Facultad de Derecho de esta Universidad sus inquietudes y reflexiones sobre este fenómeno histórico de las relaciones de Occidente y el Islam que, por cierto, no es nuevo, dura ya más de mil años y que el ha denominado “choque de civilizaciones”.
Efectivamente se ha dicho muchas veces que es el diálogo y el conocimiento recíproco, el respeto y la tolerancia, el marco ideal para resolver los problemas evitando los enfrentamientos. Por lo tanto, es indudable que este encuentro y esta reflexión deben ser entendidas así y son un paso positivo hacia ese ideal de tolerancia y cooperación que ya administraron tan sabiamente nuestros antepasados de Al Andalus y que hoy, en los umbrales del siglo XXI sigue siendo una referencia social admirada históricamente y anhelada sociológicamente por los seres de mente libre y corazón fraternal.
Pero no nos hagamos ilusiones ni estafemos a las pobres gentes sencillas faltas de información con pretensiones difícilmente alcanzables, sobre todo cuando farisaicamente los “intelectuales” y “políticos” del capitalismo electrónico, magníficamente acompasados, nos repiten por doquier el “ A Dios rogando…” los unos y “con el mazo dando” los otros…esta es una vieja historia, un viejo truco, tan viejo como la Humanidad.
¿Acaso las tremendas cifras oficiales de las Naciones Unidas, en su último informe oficial a la alza, y que el profesor Garaudy ya nos ha recordado, nos permiten ser optimistas y confiados en el presunto talante constructivo y civilizador de los poderes fácticos de occidente y las naciones industrializadas?
¿Acaso no son fuertes los lamentos de los 14 millones de niños que mueren al año antes de alcanzar la edad de cinco años, o de los 1.400 millones de pobres absolutos, o de los 1.200 millones de personas en el umbral de la pobreza, o de los 780 millones de desnutridos, o de los 700 millones de personas en paro, o de los 38 millones de desempleados nuevos cada año, o de los 200 millones de niños explotados , o de los 1.000 millones de niños que no saben leer ni escribir, o de los 1.500 millones de seres humanos que no tienen acceso a una vivienda digna, o los 1.300 millones que no tienen agua potable, o los 2.300 millones que no tienen acceso a la sanidad…?
¿Acaso el estado de degradación ecológica de mares, ríos, bosques, ciudades, campos y aire no es lo suficientemente dramático para percatarse de que este sistema occidental, que degrada la vida de hombres, especies y tierras nos conduce a la extinción de la vida, a la muerte lenta pero segura?
¿Acaso los cerca de medio centenar de conflictos bélicos atrozmente sanguinarios que recorren nuestro planeta no son también motivo de grandes sumas de dinero por comercio de armas y de muerte selectiva?
Quiero recordarles las palabras de un eminente intelectual islámico de la actualidad, Sayid Mojtaba Musavi Lari, que creo sintetizan a la perfección la realidad del mundo occidental en estos momentos; dice así: “ El creciente vacío intelectual e ideológico aleja al hombre de la percepción de la realidad hacia el torbellino de la corrupción… y vemos como permite que su vida intelectual, sea masacrada por las ideologías del mundo moderno” (Fundamentos de la Doctrina Islámica) y, por consecuencia, añadiríamos nosotros, como precipita su vida personal en ese torbellino de corrupción político social que nos rodea y se extiende. Realmente, todo muy alejado de la razón de ser de la Creación. Realmente, la utilización de los medios, salvo excepciones, no puede ser más desafortunada. Realmente, malas cartas credenciales para depositar confianza.
Una de las más importantes carencias civilizadoras, posiblemente la más determinante, que afectan a las gentes de Occidente, es el escaso y, sobre todo, confuso conocimiento de Dios en sus atributos y manifestaciones; la fe se fortalece con el conocimiento, si no hay conocimiento no puede haber fe, si no hay fe no puede haber comportamiento ni fraternal, ni justo ni solidario… no puede darse progreso en la calida humana que es, en definitiva, lo esencial, lo que determinará el cuidado y respeto hacia todo lo existente, incluido nuestros semejantes. Yo era un tesoro escondido y creé la Creación para ser conocido nos dice el hadiz Qudsi comunicado por Dios al profeta Muhammad en su Viaje Nocturno al Trono de Dios.
Hemos escuchado como nos hablaba D. Miguel Cruz Hernández y nos decía: El Dios del Islam no sólo es Uno, sino también, y queremos decir que también es Eterno y que no se le puede asociar a nada y es Conocedor de todas las cosas… Lamentablemente, no conocer a Dios es mucho peor que el niño que, desgraciadamente , no ha conocido a su padre, o que le ve poco. Su conocimiento está relacionado con su cariño y con su comportamiento. En el Islam, en la religión de Dios, es importantísima la búsqueda de conocimiento y, sobre todo, conocer a Dios. No tenemos intermediarios y sería peor tenerlos… Vamos conociendo, poco a poco de sus atributos, de su Majestad, de su Tremendiosidad, de su Poder, de su No-Principio y No-Fin, de la carencia de Límites y, por lo tanto de lo Inalcanzable que Él es para nuestra mente, en toda su extensión. Él no está contenido en nada, Él es el que envuelve a todas las cosas, por pequeñas o grandes que estas sean, Él es el que contiene absolutamente todo… Y nos ha regalado un jardín, la Tierra, y nos puso en él, Adán y Eva, …Era un tesoro escondido y creé la Creación para ser conocido. A través de ese jardín, Dios a dado al hombre instrucciones de vida superior y la posibilidad de que los hombres conocieran ese tesoro eterno como muestra de generosidad. También ha advertido al hombre contra los peligros de la mala utilización de las cosa o de sí mismo. Y el hombre ha caído llevado por el susurro diabólico del deseo de tener “tanto poder como Dios”.
Han pasado siglos y siglos y sigue latente el mismo conflicto, posiblemente el primero y el último en resolverse: la búsqueda de poder al margen de Dios. Esta desobediencia del conocimiento de Dios a sus primeras criaturas ha sido el primer paso para la consumación de un segundo delito cuando Caín ha matado a Abel, y así ha continuado la historia del hombre hasta el presente, por dos caminos abiertos por actitudes diametralmente opuestas que han jalonado toda la historia. Dos caravanas, la de los humildes y la de los soberbios, la de los perseguidos y la de los opresores, la de los menesterosos y la de la ostentación vanidosa de los criminales de la Humanidad, la de los seguidores de Abel y la de los seguidores de Caín.
Y han sido perseguidos nuestros hermanos, el Profeta Moisés y sus seguidores, han sido perseguidos nuestros hermanos cristianos y, actualmente, somos perseguidos los hermanos de aquellos, el pueblo musulmán. Todos por el mismo motivo, por denunciar la injusticia y la falsedad, y tratar de actualizar la Verdad, primero con la Torah, después con el Evangelio, ahora con el Libro Sagrado, el Corán. Enfrente, siempre los mismos, esencialmente los mismos, los Caínes de la Historias, aquellos que no respetan a Dios ni a su hermano, ni nada; aquellos que no han comprendido nada sustancial sobre los fines últimos de la vida, que sólo les interesa su presente, su egolatría, y aquellos que les defienden, militar o ideológicamente.
La crisis del mundo capitalista actual, la “crisis de los valores”, la degeneración de las ideologías… Asuntos expuestos estos días por dignos representantes de la cultura de investigación europea en este seminario, muy alejados de posiciones rígidas, nos piden responsabilidad y, como nos dice La Biblia, el que tenga ojos que vea, el que tenga oídos que escuche. Hay que intentar salvar la vida y también intentar salvarse personal y colectivamente de la avanzada fase de descomposición planetaria en la que los países industrializados pero mal humanizados nos han metido. No nos pensemos por las autopistas de la información que, en la mayor parte de las cosas nos pueden llevar a grandes velocidades de degeneración moral.
¿Acaso esos líderes Occidentales que tan pocas razones tienen para tanta risa están dispuestos a realizar una más justa y sincera distribución de la riqueza, eliminación de las barreras proteccionistas nacionales, mayor desarrollo de los derechos humanos, mayor democracia en la O.N.U. Por ejemplo un super-parlamento mundial sin derecho de veto con decisiones vinculantes por citar algunas iniciativas?
Entonces no nos están hablando de un “Nuevo Orden Mundial” mejor como la inmensa masa de personas que habita el Planeta espera, están hablando, como nos van las medidas que van tomando, de “su” nuevo y más ajustado modelo de “control” mundial; estas siguen siendo las de la Historia… Nunca los líderes, personas íntegras y al servicio de los demás. Son una imagen prefabricada al servicio de la usura y la especulación, nada más.
Entonces ¿es que no tienen por lo tanto derecho esos miles de millones de desheredados de refugiarse en Dios cuando los Gobiernos promotores de la tragedia les niegan el derecho a una vida con dignidad? Naturalmente que de sobra están justificados los posicionamientos cada vez mayores a favor de la teología de la liberación cristiana en unos países y el Islam en otros, los creyentes buscan lógicamente ante el desastre el socorro de Dios.
No sabemos cuando ciertamente, pero lo que si es cierto es que el auxilio de Dios está prometido a los creyentes. ¿Cuándo será?, solamente lo sabe Dios, pero también sabemos que depende un poco de nosotros, depende de nuestro coraje, de nuestra capacidad de esforzarnos en el estudio, en aprender a limpiar nuestras deficiencias y hacer las cosas con la limpieza moral y con la justicia que Dios manda. Dice un hadiz del Profeta Muhammad: busca el conocimiento aunque tengas que ir a la China.
Para ir terminando quiero aclarar algo que en las gentes sencillas y fácilmente manipulables han intentado sembrar, me refiero al intento de “demonizar” a los creyentes con caricaturas de violencia y con afán de victoria y revancha. Nos dice El Surat, “la victoria”del Sagrado Corazón, lo siguiente: Cuando venga el auxilio de Dios y a las gentes entrar en masa a la religión de Dios, entonces celebra sus alabanzas y pídele perdón, es indulgente. Nos dice que le pidamos perdón, no nos dice que saltemos de alegría ni de euforia con espíritu revanchista, todo lo contrario, es la lógica de la misericordia divina. Lo intentan y lo seguirán intentando con periodistas, escritores y muchos medios mundiales al servicio de los arrogantes del Planeta, pero no podrán de ninguna manera tergiversar la paz humana de las mujeres y hombres del Islam, que junto con otras minorías de gentes buscadoras, aún sin religión, y la de los cristianos devotos y sinceros y otros movimientos religiosos orientales, es la única paz humana que le queda a este mundo.
Por último, pido a los creyentes cristianos que exijan a sus gobernantes la limpieza ética y la justicia social en la que se comprometen cuando con manos sobre La Biblia juran sus cargos y no se quede en una imagen de consumo religioso-farisaica. Y pido a mis hermanos musulmanes que saltemos las barreras de enfrentamiento que nos crearon otros, insertos en nuestras filas pero al servicio de Caín, y que nos abracemos como hermanos, y sepamos ver a nuestros hermanos cristianos compañeros del sendero de Dios, que sepamos compartir nuestros medios y posibilidades con aquellos de mente libre que con buena intención buscan justicia, armonía, …en definitiva a Dios… Porque sin lugar a dudas esta es la caravana de Abel; y que como florecillas que crecen en páramos desérticos y sorprenden dando una pequeña luz y color alegrando la compañía y la vida, acrecentemos las esperanzas y, es más, si sabemos llevarlo bien, recordando a Garaudy, puede que exista una fecundación mutua y nos multipliquemos y la verdad y el auxilio de Dios y la victoria de los creyentes venga, Insha-allah.
Alhamdu Lilahi Rabbil Alamin.
Alabado sea Dios Señor de los Mundos.
* Conferencia pronunciada el 8 de noviembre de 1995 en las jornadas sobre el Islam ante el Nuevo Orden Mundial celebradas en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad. Complutense de Madrid.
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